Showing posts with label Chile. Show all posts
Showing posts with label Chile. Show all posts

Tuesday, January 27, 2009

De cómo fue mi paso por Santiago (sólo 1% visto) y mi paso hasta Mendoza...Traveler. Día 8

Por lo menos pude retomar la posta luego que me pidieran la máquina en este hostal.
En fin, reempiezo:
Tras haber llegado a Santiago luego del viaje desde Valparaíso me alojé en un hostal para mochileros. Pagué 10000 pesos por la noche y me hice amigo de un español con el cual estuvimos conversando un buen rato hasta que decidí irme un rato a aprovechar lo que quedaba de la tarde. Así que por lo menos pude ir recto por toda la calle Moneda hasta que se terminó en un cerro edificado con un castillo bastante bonito, aparte de estar metiéndome a galerías, cafés de piernas y localidades de ese estilo. Luego de comerme una pizzita por ahí, volví al caer la noche y permanecí haciendo amigos en el hostal. Ahí conocí una española criada en Brasil que estudiaba medicina, una uruguaya buen dato que vino para presentar teatro, una periodista hongkongesa y un japonés con el cual intercambiamos algunas palabras en japo.
Para variar, dormí como un tronco, peor aún luego de descubrir que en mis hombros se habían criado algunas ampollas, fruto de la terrible asoleada que me pegué hace dos días.
Tras la tortura china de colocarme y ceñirme la mochila, me despedí de los que pude y enfilé hacia el terminal de buses donde estuve pensando un rato sobre si ir de una a BsAs o si era mejor esperar en Mendoza y luego tomar un bus allá.
Así que me decidí por lo segundo. Pero por desgracia, se me ocurre tomar un servicio que sólo se movía por una especie de furgorrutas. Me engancharon con el verso de que me demoraba mucho menos por los pocos pasajeros. El caso es que luego de abonar 16000 pesos ingresé en la cabina posterior de dicha furgo. Y para remate el puto carro era lento y tenía medio abollada la palanca de cambios. Por lo menos lo lento del viaje me permitió tomar fotos que más abajo les demostraré. Así fue la subida lenta hasta luego de ascender por la escalerita al cielo (ver mas abajo) y llegar al gran domo de la frontera chile-argentina. Nos tocó pasar como tres horas porque parecía el happy hour de los pasajeros. Hasta que por fin tuvimos nuestro turno e hice mi salida y marqué mi entrada legalmente. Ahora esperar a que el batracio del chofer la mueva. Finalmente tras toses y remezones de este mal llamado bus, salimos hasta los siguientes pueblos. En el camino me fijé de las muchas riquezas de paisajes que tenía que ofrecerme el lugar. Bastantes e impresionantes.
En fin, lo único que oscurecia el viaje era el constante e inquietante temor a que se dañara la cafetera del viejo. Y la conducción de éste.
Finalmente llegamos a Mendoza. El abuelo tuvo la audacia de no ingresar al terminal bajo el verso que le fallaría los frenos y el engrane de los cambios. Deseando mandar al diablo al batracio, mis nuevos amigos un par de irlandeses, nos pusimos a buscar alojamiento hasta que lo hallamos. El Damajuana, bastante completo. El caso es que ahora voy a darme mis paseos hasta que salga el carro hasta BsAs.
Nos vemos!



Algunas imágenes de Santiago.



Estos son algunos de los ex-presidentes chilenos. Sobre todo vean a don Salvador.



Más para adentro de la calle Moneda, cerca de los peatonales.

Si puedes con el vértigo, entonces se podría disfrutar de la comida y la vista.





Según pude constatar, hay bastante cultura goth, dark y otaku.
...se me puso idiota blogger, así que dejo el resto para luego.

Monday, January 26, 2009

Viña del Mar. Sol, elegancia y más. Traveler, día 7.

Hablen todos!
La verdad ayer pasé un día esplendoroso, incluso con un pequeño percance que luego les hablaré.
Tras dormir como un tronco por la caminata y la subida a los cerros, era golpe de 9:00 cuando me dediqué a buscar la manera de llegar a la ciudad vecina, Viña del Mar. Es tan cercana, que de pronto en unos años podrían rebautizarlas como una sola urbe. Para llegar hasta allá tienes dos métodos. El uno es tomar un bus en la calle del malecón y el otro, más bacán y aniñado, es tomar el metrotren en las estaciones asimismo por el malecón. Terminas dentro de la ciudad en estaciones subterráneas.
Así que ni bien iba entrando a Viña del Mar, me di cuenta del enorme contraste entre ambas ciudades. Si Valparaíso era sobre todo construcciones antiguas y elegantes, con un sabor deliciosamente añejo, Viña es una metrópoli muy moderna y cosmopolita, repleta de playas largas como pedo de culebra donde acuden bañistas de todos lados de Chile y del mundo entero. Es una ciudad pensada para el turista, en el sentido de modernidad y urbanización.
Realmente me he quedado prendado de tan bella ciudad, mientras recorría a pie y bajo un sol abrasador tanta hermosura.
Posteriormente anduve recorriendo algunos centros comerciales pero lastimosamente no me dejaron tomar fotos de ahí. Dicen que no es permitido. Eso sí, uno encuentra de todo en esas partes. Sea una tienda de cosméticos llamada Paris hasta el supermercado Líder (el cual estaba en otra cuadra, conectado por un peatonal enorme) donde fui obervando la calidad de los productos chilenos. Sólo los lácteos es ya otra cosa. Tienen estantes sólo para productos de la leche, sea yogurt, flanes, crema y bebidas lácteas, y venden la mayor parte de su leche en tetrapak, muy pocas en funda. También me quedé viendo los aceites, porque aquí sólo consumen de maravilla (girasol)o canola u oliva o semillas de uva. Con contarles que el aceite más guacharnaco tenía sólo un 1% de PALMA. Y nosotros acá con "finísima mezcla de oleínas de palma y soya"... Y luego de salir y dedicarme a esquivar el sol de la tarde porque ya ardía, fui tomando cuenta de otros detalles citadinos para finalmente volverme a Valparaíso, comer en un chifa, donde la comida viene con ciertas variaciones. El arroz chaufa es más que nada arroz con vegetales sin salsa de soya. El chaufan es un guiso de carne o pollo con verduras y brotes de soya. Y la carne mongoliana es salteado con puerros. Al llegar al hostal y darme una ducha, estaba realmente agotado, amén de quemado. Cosa que a pesar de haber querido irme a farrear un rato, no lo habría conseguido. En fin, me regreso a Santiago a conocerlo un poco, pero definitivamente este par de lugares me han robado un trozo de corazón. Hay que visitar estos patrimonios de la humanidad.
Luego nos vemos! Por cierto, pilas con sus enchufes ya que en el cono sur, varían de país a país. Acá son los enchufes redondos y de tres patas.
Van las fotos!

Esta es una de las principales avenidas de entrada a Viña del mar.








Dicen que la casa de un hombre es su castillo. Pero los de Viña se llevaron al extremo este refrán...

Este es uno de los trabajitos que preferiría delegarlo a otro. Gulp.

El reloj-jardín de la ciudad. Uno de sus grandes atractivos.

Desde un pequeño mirador...




¡WOOOW! ¡La playa! Tan linda la playa!





Claro que no era lo único LINDO ahí. ¡HUBBA-HUBBA!

Estas avecitas las puedes observar por la playa.



Pajaritos, y farallones de piedra impresionantes.




Algunos castillos, el Wulf entre ellos, construidos por nobles hace años.

¡Chucha, qué SOLAZO! Y aún me falta TOOODO eso por recorrer...



Departamentos con vista a la playa, hay para ESCOGER.

Este es casino de la ciudad.





Más playa con arte incluido. Miren a Homero. Juaz!


El mall de Viña. E-NOR-ME.




¡Qué area residencial ni qué nada! ¡TODA la ciudad es así!

Si te aburres (no creo ) de la playa, siempre puedes ir al circo.


Esta es la Quinta Vergara, donde se da el Concierto de Viña del mar (y la guarida del Monstruo). Lástima que no pude entrar hasta el fondo.


El metrotren que conecta ambas ciudades, con muchos avisos anti-sedentarismo. MEA CULPA. MEA CULPA.

Nota mental: No salir a estos solazos sin un buen bloqueador. ZORT.