Monday, April 16, 2007

---T I T S---




No pasa un día sin que deje de posar mis ojos en esas maravillas de la naturaleza.
Grandes, medianas, pequeñas, los senos de una mujer son algo de amar, admirar, querer y desear SIEMPRE.
"¡¡Pero este tipo es un morboso!! ¡¡Un enfermo sexual!! ¡¡Deberían recluirle!!"
Sí y no.
Una cosa es ver a una mujer como un par de senos, dos nalgas y una vagina (que es lo que suelen hacer muchos programas de la tv y el reguetón gomero) y otra, es apreciar al ser más bello que nos pudo crear la Naturaleza.
Aparte de eso, hay que siempre reconocer que de estas jugosas glándulas, todos, hombres y mujeres por igual, nos hemos alimentado en nuestros primeros días (Exceptuando, claro, los cachorros criados a punta de baby nurse, fórmula suiza de soya y músicas pregrabadas mientras la madre andaba por ahí entre farándula y jet set, o sea...).
Ahora, normalmente entre los animales, una cría termina de lactar y las mamas dejan de tener todo interés. En nosotros no. Sobre todo en los hombres. Continuamente hemos tenido una intensa curiosidad hacia esos bultos que redondean el tórax de las mujeres, cubiertos con tela o no, el cual se va incrementando cuando las hormonas brotan como manantial de la roca.
Es donde aquí viene la gran pregunta:
¿POR QUÈ LOS HOMBRES ENCONTRAMOS TAN FASCINANTES LOS SENOS DE UNA MUJER?
¡Sexo! Es lo que la mayoría dirá.
¡Sexo machista y cerdo! Dirán algunitas.
¡Sexo pecaminoso y satánico! Ladrarán los fanáticos religiosos (que olvidan que uno de los mejores poemas eróticos está en la Biblia, El Cantar de los Cantares)
¿Sexo? ¡Barájate, Freud!
Es sensación de refugio y seguridad.

¿¿EEEEEEEEHHHHH???

Tal como lo leen. Somos, desde que estamos en el útero materno, propensos a aferrarnos (nosotros los hombres) a algo para sentirnos mejor. Ya se ha demostrado, que los bebés sobre todo varones, aferran su pulgar en su puño como si desearan sentir algo que abulte en su manita.

¿Siguen sin creerme? Bueno, veámonos nosotros mismos. Estoy acompañado de un amigo y dos amigas, y en frente nuestro hay sendas botellas de biela y un tazón repleto de canguil humeante con pimienta. Sírvanse. Las chicas agarrarán lo que desean comer, es decir, lo que sus dedos aferren. La botella la tomarán del cuello para servirse o muy discretamente del cuerpo. ¿Y nosotros? Ahí va la manota repleta al máximo de canguil, que de seguro ni cabrá en la boca. Y aferramos la botella como para quererla romper.

A mano llena.

Sus senos, queridas damas, son la epifanía de nuestro anhelo de "agarre y satisfacción". Claro está, que ahora sí poniéndole sexo al asunto, cuando tocamos, acariciamos, besamos (y dénse cuenta que nunca o casi nunca nos conformamos con besar, sino con literalmente TRAGARNOS toda esa belleza) y cubrimos nuestras manos vuestro busto, nos sentimos mucho más reinvindicados en nuestra hombría, sobre todo si les producimos placer (no está incluida en estas artes la infame "mordida de burro" típica del machote batracio). Es verdad. Hablando crudamente, los senos son genitales externos. Y como tales, tienen la función primaria de ATRAER al sexo opuesto (luego es la de alimentar la descendencia). Y vaya que lo logran, eh...

Sin importar las culturas o los tamaños, los senos han sido reverenciados de mil y un maneras. Ah y tal vez suene descabellado para algunos, pero mucho más impacto dan los senos tapados o sugeridos que al aire. Fue por esa la razón que el Monoquini (topless prehecho) fracasara rotundamente. ¿Por qué? Si el desnudo total fuera mucho más erótico que el vestido, pues las tribus de gente con el torso al aire no estarían más que tirando a más no poder. Y por eso muere el morbo tras unos días en el campo nudista. Todo se revela. Pero un escote sugerente, una pequeña porción de seno mostrada a la mirada hambrienta del hombre, nos pondrá a cien. Esa curiosidad tremenda de saber qué hay debajo (por muy obvia que sea la respuesta), de meter nuestra mano traviesa, de palpar, DE ABARCAR CON LA MANO, eso es algo que nació desde que se inventó el vestido.

Insisto, me encantan los senos de una mujer. Son lo máximo. Los adoro. Poner mis cinco sentidos, juguetear y ver las reacciones, o simplemente apoyar mi cabeza en ellos para sentirme más seguro y protegido que en el fuerte Knox, no es algo escencialmente sexual. Es más sensual que otra cosa. Espero que sepan notar la diferencia.

"TIRAN MÁS DOS TETAS QUE DOS CARRETAS". Sabia frase, vive Dios.

PS: Corolario al post de los amigotes, frases batracias que alguna vez usamos para humillar a este u otro pana:

"Este man es tan flaco que cuando se tira a la enamorada el condón se lo pone sobre él y va culebreando dentro de la man para hacerle sentir algo..."

Para humillar a un gordo, frase corta pero lapidaria que una vez me dijo un pana batracio de Manta: "Es más lo que empujas que lo que metes"... todavía me la debes ésa, conchetumadre... jajaja.

Creo que éste es material para otro post, asì que los dejo por ahora.

Sunday, April 08, 2007

All I need is love...



..para poder ir elaborando lentamente un tenue, fino, casi imperceptible, pero poderoso hilito rojo.

Y con ese hilo, ir, de a poquito y concienzudamente, suturando una herida.

La herida que desde hace dos años me entretenía en introducir mi dedo, hacerla sangrar nuevamente, disfrutar del dolor, apretar los dientes del padecimiento e impedirle cicatrizar. Una herida que una geek cuatro ojos horadó sin pena ni remordimiento en mi ya algunas veces parchado corazón.

Tengo esperanza y me encuentro alegre.
Esperanza de volver a querer como alguna vez lo hice, untando de sentimientos los besos, depositando algo de mi alma en cada abrazo, haciendo conjunción de alma y cuerpo al momento de relacionarme con una mujer, en vez de poner simplemente la carne.
Alegría, de que de mis labios broten espontánea y sinceramente un "Te quiero", sin presiones de tiempo juntos, de no reciprocidad de lo sentido, de preocupación por algún/a elemento extra que venga a romper las bolas/ovarios. En fin, de decirlo con ganas.

Y ahora creo fehacientemente que el terreno está abonado, rastrillado y regado para que brote el amor nuevamente.
Cuando lo diga, lo haré gritando, a los cuatro vientos.
Abrazándola, con fuerza e intensidad, sin romperle las costillas pero haciendo que ella sienta todo mi fuego interno.
Viéndola a esos ojos verdes calmos, dulces, serenos, rebosantes de ternura, que ya no temen los míos.
Le diré TE AMO.

Le he dicho basta de momento a los vaciles intensos, apasionados, tórridos, sensuales y sexuales. Que me dejaban gratos recuerdos pero nada más. Recuerdos orgánicos, deliciosos, pero efímeros.
Porque cuando nos entreguemos mutuamente, por mutuo deseo y convicción, para subir al cielo juntos y quedarnos allá no tendremos sexo. Haremos el amor.

Gracias, mi tenue y dulce ninfa, mi gota de miel, mi pensamiento travieso, mi niña cálida y amorosa, por reactivarme este músculo inactivo hacía tiempo llamado corazón.
Te quiero.
Hoy, mañana, hasta que dure.

.....

PS: ¿Les había contado que estaba saliendo con una chica de Santo Domingo?

Sunday, March 18, 2007

Amigotes imprescindibles (Post de hombres)


PANAS A PESAR DE TODO...

Una de las cosas que muy pocas mujeres podrán comprender del sexo rudo (ya no sexo fuerte, porque si me pusieran a tratar de sacarme un niño de la entrepierna, sólo de pensarlo pediría una muerte piadosa) es cómo demonios podemos los hombres sacarnos la entreputa un momento, y al siguiente comentando los puñetazos compartiendo unas bielas heladitas.


No sé si se siga usando en boca de las mujeres la palabra "AMIGOTES" al referirse al clan de panas de su pareja, hermano, hijo o simple amigo. Pero para nosotros, los amigotes, ese círculo de hermandad absoluto que muy pocas cosas podrían romper (faldas, por ejemplo) es algo tan necesario como un polvazo con una pelada bonita (no digo enamorada, peor esposa). Si no lo tienes, no estás vivo realmente.


Un hombre sin amigos, sin un grupo con el cual puede compartir cosas y anécdotas de su gusto, no es hombre.
Y a nosotros nos importa un culo si viene de tal o cual familia, o si tiene pinta de cholo o más blanco que Pitt, o si es gordo como Jacobito o flaco como Racho (a menos, claro que vivas en Samborondón, y no digas más de tres palabras sin meter "osea", cachorro de mierda. Pero eso nunca será amistad). No importa. Mi círculo de panas incluyen diseñadores gráficos, periodistas, chapas, workoholics, vagos mantenidos, rockeros y metaleros a muerte, góticos, puñeteros, aguevados, sabidos y labiosos, pinteros y caídos de la hamaca, pácifistas, peleones, frikis, realistas, mujeriegos y mandarinas, borrachines y yerberos, y abstemios y zanahorias; gozones y gozados...
Mi principal manada, los Dark Masters... Ah, las jodas en la caleta. Todos cagados de risa, riendonos de esto y aquello, jugando como locos, haciendo valer verga al oponente sea en Guitar Hero, Guilty Gear, Street Fighter, Soulcalibur, Bloody Roar, Yugi-oh o Magic. Se hacía la vaca y a buscar el chaulafán de gallinazo y rata en el Heilong. O si no los inventos batracios de Tofu, que a más de uno lo había dejado con churrete semanero. Las cáscaras de papa tan odiadas por cierto marginado cajetón. El café mágico para aguantarse la pasada de Silent Hill en UNA PUTA NOCHE...
Son demasiadas las anécdotas para meterlas en un solo post.
Panas con los que reímos, peleamos, nos calmamos, cantamos, jodimos, acolitamos, volvimos a pelear pero sólo por el placer de sacarnos la chucha. Y alguna vez también lloramos y estuvimos ahí. Para sonar esos mocos y decir que la vida pasa, que los panas estamos para siempre, la familia te puede dejar, las peladas son transitorias, pero los amigotes, ahí estamos...
Eddysh, Shingo, Sishio, Chavi, Oliver, A lo Mío, Gordo Fantasma, Abuelo, Krillin, Marginado, Tekkamochi, Polaco, Negro Vásconez, Piiilpe, Erik , Pocchaco, Cristiano, Rodolfiño, Charampe, Johnster, Panda...
Mis panas del alma.
Y eso que aún no incluyo a mis yuntas de Manta, encabezando la lista Cochis, Pablo, Carrucha, Jorge Luis, Gustavo, Rafico, el Mono Baque, Bobby, tantos hijos de puta que sin ellos estaría al 60% de lo que hoy soy o menos inclusive.
Ahora que me he separado de ellos, nos une aún una que otra escapada a tierras calientes, pero los lazos se mantienen.
Acá en la capital, sé que necesito reconocer que debo ampliar mi círculo de panas, pero por lo menos tengo a este hatajo de hijos de puta batracios que cuando estoy con los ánimos por los suelos o reventando de rabia, me vienen a levantar el ánimo y a recordarme que no estoy solo en esta ciudad del orto. Y se les quiere a granel por eso.
De cualquier manera, mientras deseo incrementar más mi circulo de panas quiteñoffsssss, sigo sintiéndome un Dark Master de corazón.
En fin, damitas que se hayan atrevido a leer... Sigo sin contestar su duda: ¿Qué mueve a los hombres portarse como patanes entre ellos, reírse de eructos y pedos, hacer un gang-bang verborreico sobre esa u otra burra (disculpen el machismo basal), decirnos hijos de puta, chuchearnos, invitarnos a irnos a la casa de la verga, declararnos vergates, valeverguistas, gritar como idiotas por no decir cantar, aguantar patadas o puñetes para probar fuerzas, hablar de mujeres ricas, reírnos a carcajadas, entre mil y un guevadas más?...
Es la amistad, la fuerza al sentirnos unidos y nuestro instinto lúdico y de manada.
Quiero a mis amigos, a mis amigotes.
¡¡DARK MASTER DE CORAZON FOREVER!!
PD. Desde el sábado pasado, tampoco estoy solo afectivamente hablando... heh heh... para un post futuro...

Saturday, March 10, 2007

FUGA

Un equipo de ingenieros hidráulicos, dos jefes y tres subalternos, uno de ellos novato aún, se dispusieron a arreglar un desperfecto.
El problema consistía en un acúmulo de desechos que se había petrificado en una muy importante red de cañerías que abastecían de agua a la ciudad, y encima que también adjunto a esas cañerías se encontraban importantes cables de luz y teléfono. La falta de denuncia oportuna y la dejadez de la ciudadanía habían convertido lo que hubiera sido una simple tarea de limpiar y cepillar, en un tapón monstruoso que de sacarlo entero, dejaría a la urbe incomunicada y sin servicios.
Fueron llegando a la parte norte de la ciudad, y desde ahí fueron apreciando el problema. Estaba grande, y la compactación de los desechos haría muy difícil la extracción manual sin comprometer estructuras de corriente o teléfono. Así que idearon un plan.
El primer jefe, al examinar la plasta de basura, se dio cuenta que podía hacerla descender a las zonas más profundas de la red de alcantarillado. Con eso, iría liberando paulatinamente los tan importantes cables de luz y comunicación que alimentaban la ciudad. Y teniendo la central eléctrica principal y la compañía telefónica en el mismo norte, ese procedimiento debía ser delicado y minucioso.
Así pues, comenzó. Siguiendo las órdenes de su jefe, los subalternos agarraron sus herramientas y mediante chorros de agua a presión, espátulas, barrenas y cosas así, fueron liberando paulatinamente los cables en cuestión y el acúmulo empezó lentamente a descender. Ocurría que a veces una cañería pequeña de agua no resistía y empezaba a soltar chisguetazos de líquido. El jefe sin inmutarse, aplicaba los parches metálicos necesarios y continuaba.
Llegó el momento que la mayor parte del plastón de basura compactada había sido desprendida de los importantes servicios de agua y teléfono. Habían pasado unas tres horas desde que los hombres empezaron a trabajar. Era la hora que interviniese el segundo jefe, con la segunda parte del plan.
Consistía éste en una estrategia atrevida: Con la basura descendida a la parte más baja de las redes de alcantarillado, se iba a abrir un boquete en la pared que separaba un viaducto subterráneo del sistema de ductos de la ciudad. A través de ese boquete se iba a ir extrayendo el cúmulo de basura a pedazos, recolectado en camiones, y a través del viaducto, llevarlo fuera de la ciudad.
Mediante martillos neumáticos, sierras enormes y maquinaria pesada, un enorme pedazo de la pared del viaducto fue desprendiéndose y se colocó a un lado. Ahí pues estaba el responsable de tantos problemas. Con confianza empezaron a atacar entre todos, jefes y subalternos, ese elemento contaminante. Pero había estado mucho más compactado de lo que pensaban, llegando a tener que usar fuerza bruta extrema para poder arrancar hasta el último pedazo.
De pronto, un pedazo muy resistente de basura, que resistía formidablemente a los esfuerzos de arrancarla de su ubicación, salta en pedazos en vez de desprenderse. Uno de los jefes revisa los pedazos y da la obra casi acabada. Es momento de que se reestablezca el servicio de agua potable de la ciudad. Vuelven a colocar el pedazo de pared sobre el boquete creado y se sella el agujero. Habían pasado 6 horas y media.
Mientras iban caminando de regreso a la oficina, uno de los subalternos empieza a escuchar un ruido extraño. Chapoteos. Al mirar hacia abajo, ve asombrado que un par de dedos de agua invadía el antes seco viaducto, y que aumentaba paulatinamente. Da la voz de alarma y todos echan a correr a toda velocidad al sitio de donde estaba el boquete.
Demasiado tarde.
La pared que había sido reparada empieza a fragmentarse y a soltar inmensos chorros de agua, incrementando la fragilidad y destruyendo más y más la pared hasta que finalmente colapsa. Los hombres con el agua casi al cuello, se dieron cuenta de lo que había ocurrido. El último pedazo de basura, que había sido fragmentado, estaba tan adherida a una importante cañería de agua que provocó una fuga inmensa, y no fue notoria hasta cuando se reanudó el bombeo de agua.
Ahora nadando para salvar sus vidas, los hombres lograron llegar hasta una escalinata que conducía a una de las entradas de alcantarillado. Al haber sido arrastrados por el agua, se encontraban lejos del lugar del incidente, y sus aparatos de comunicación estaban estropeados por el agua. Entonces se acordaron del sitio donde empezaron a trabajar y se estremecieron de horror. El agua, si inundaba el sitio donde recorrían los cables de luz y teléfono ocasionaría un colapso de todos los servicios, y por ende, la ruina de la ciudad.
Agarraron, casi secuestraron un vehículo y apretando el acelerador al máximo se dirigieron al area norte de la ciudad.
Fue allí donde sus peores temores se confirmaron. El agua, rugiente y violenta, hizo un corto circuito que sobrecargó e hizo estallar la central eléctrica, amén del irreversible daño a la central telefónica. Esa masa enorme de basura, a pesar de haber sido destruida y llevada lejos, había ganado.
La ciudad fue evacuada y declarada en emergencia.


Ahora, sustituyamos la ciudad por una sola persona, las cañerías por los vasos sanguíneos y la central eléctrica y telefónica por el sistema nervioso. La bola de basura por un tumor en la base del cráneo y el gran boquete del viaducto por la separación del maxilar superior izquierdo.
Ya se hicieron la idea, eh?... Sí, eso me pasó el lunes. 6 horas y media metido en quirófano y lamentablemente, el paciente no sobrevivió.

Wednesday, March 07, 2007

Una frase...

"LA ADMIRACIÓN ES EL SENTIMIENTO MÁS ALEJADO DEL ENTENDIMIENTO"
... he pensado en esta frase algún tiempo.
¿Opiniones?

Saturday, February 24, 2007

Conteo...

0 a0 ...
Era el resultado anterior de nuestro encuentro.
Falta de suerte y tiempo.
Así que esta vez, me aseguré que todo fuera diferente. Por lo menos asegurarme que nadie, nadie, nos viniera a interrumpir.
Resultó escaso el tiempo para ir a comprar algo de beber y otros detalles muy necesarios, puesto que desde el taxi me llamaste pensando que me iba a escapar. ¿Escaparme yo? ¿De ti? Por favor...
Pero si también ibas llevando algo para beber... Bien, chica prevenida. Ambas botellas las puse en el congelador. Te quejas por el polvo en el piso, me justifico diciendo que hacia tiempo que no iba por ahi y estaba apenas llegado. De todos modos, no estabamos ahi para calificar estados de suelos...
Mientras sueltas un par de mentiritas a tu casa diciendo que estabas cuidando a una amiga, yo voy atosigando con mis labios el nacimiento de tu pelo, sacándote notas vibradas de tu voz. Espero que el o la que esté escuchando no sospeche nada.

El beso ardiente que recibo de ti es un leve preámbulo de lo que nos espera esta noche. Es temprano. Por un momento te observo toda, te deseo ardorosamente y siento la imperiosa ansia de arrancarte la ropa con los dientes y complacer mi deseo sin restricciones. Pero no. Sería un pecado. Como engullir de un bocado un tournedô, como apurar del gollete un Cabernet de cosecha noble. No debe ser así. Aprieto los dientes y pugno contra mi propia bestia de reservarme el placer absoluto y el cielo sólo para mí.

Insisto, es una pugna que tengo entre mi bestial concupiscencia y mi calmo proseguir mientras voy chupando tus labios y lamiendo lentamente tu cuello, haciéndote soltar esos "ahs" tan esperados, mientras mis manos redescubren concienzudamente cada sector de tu vientre albo.
Y que luego reptan por tu espalda, buscando esos huecos que tanto te sonrojaban y te hacian resoplar al ser acariciados. Obedeciendo ya a tus propios deseos, haces volar tu blusa y ya están tus dedos batallando con el brasiere cuando los paro. No, deseo reservarme para mí ese honor. Sólo desabrochado. Ese ombligo tuyo, pequeño pozuelo travieso, poseía una sensibilidad que me ufanaba en incrementar. Tus senos llenos y apetitosos podían esperar un rato más. No, me corrijo. No puedo dejar a tus senos esperando por mi boca. Imposible. Los descubro y devoro. ¿Qué sector me gusta más? No puedo decidirme.
Tus manos tampoco están quedas, aunque al principio estaban laxas a tu costado. Pelean con los botones de mi camisa. Con mi cinto apretado, con el cierre de mi jean. Suave. Vamos suave. Había llegado hace poco de un viaje de muchas horas, y quería insultos a la nariz. Así que tomo tu mano y nos dirigimos a la ducha. El resto de telas desaparece de nuestro cuerpo y nos va vistiendo una cortina de agua fresca. Turnándonos, la espuma del jabón va limpiando cada porcion de piel. Ensayamos un "beso bajo la lluvia". Delicioso.
Tu fruta madura, húmeda por diversos factores, espera a mi cata. Cada movimiento de manos y labios conlleva a leves convulsiones tuyas y gemidos que se combinan con el correr del agua, formando una sinfonía única. Tu turno. Mmmmmmmhhhhhhhhhh.....
Secos ya, continuamos en la cama. De pronto recuerdo algo terrible. Con el apuro de verte, no había comprado el detalle más importante. Pero tú sonríes y muestras que habías traído los tuyos y otra cosita.
Mujer prevenida, en verdad.
Por fin podemos culminar lo que había quedado pendiente la vez pasada, bailando ambos a ritmo sincronizado, cantando sin letra, nadando en las pieles del otro. Tu expresión, tu fascies, podría confundirla con la del intenso sufrimiento. Tu ceño fruncido, tu boca abierta en mudo grito, tus ojos entrecerrados y cerrados por momentos, tus gemidos y ahhhhhhsss y tu profundo jadear. Llegamos ambos al punto de no retorno. Más y más, fuerte, rápido.
Los pensamientos conscientes no tienen cabida ahora. Más y más.
El placer, el placer intenso y compartido. Más y más.
Y cruzamos ambos la línea. Vemos el cielo....

1-1.

Abrazados y descansando, me preguntas en qué pienso al ver mi mirada en la tuya. No tengo respuesta, mi mente ha sido lavada. Elaboro una respuesta tonta. Que pienso en más métodos que te hagan gritar de placer... Te ríes de mi respuesta.
Para vengarme, mis dedos comienzan a bailar en tu bajovientre, y se dirigen con rapidez al centro de ti. La reacción es inmediata. Tu boca y dientes se ensañan con mis hombros mientras mis dedos van atosigando, haciendo círculos, masajeando, rozando y presionando. Tu pelvis se va estremeciendo conforme avanzo. Doy más brasa recorriendo tu cuello con mi lengua. No lo resistes más.

2-1.

Me dirijo un rato al baño y al encender el foco me miras el pecho horrorizada. Extrañado me veo y numerosas manchitas carmesíes adornan ahora mis hombros. Chupeteadas en otras palabras. No hace falta estresarse. No tengo novia ni esposa. De hecho, puede ser hasta trofeo de guerra, heh.
Para eso, nuevamente me encontraba listo y cargado para atacarte. Me esperas acostada sobre tu vientre mostrando esa espalda tan tersa y el derriere redondo.
Mis embestidas obedecen a tus peticiones de aumentar la fuerza y el ìmpetu. Es tan delicioso que no se puede describir con palabras. Tu voz se quiebra, resuello como un toro pero el ritmo no aminora. Una luego de otra, mi barrera y tu barrera son superadas. Ohhh, Dios...
Qué rico... , oigo entre la oscuridad de mi cabeza...

3-2

Llevamos encima algunas jarras de bebida. Mientras, vamos conversando sobre el intervalo que separaron nuestro frustada primera vez juntos y ahora. Relatos mutuos de recuerdos calientes, imaginaciones calenturientas, fantasías expectantes y manos que se veían obligadas a suplir nuestros roles fueron intercambiados.
Todas esas palabras sirven de combustible al fuego.
Sacas una ampolleta plastica repleta de un liquido verdoso. Aceite saborizado para masajes y comestible. Un aderezo para ambos. Goteo el adobo sobre tu espalda y empiezo a disolver cada nudo y cada dureza que encuentro. Guiándome con tus suspiros voy labrando en la mies de tu columna. Esas dos colinas redondas merecen una fruición más esmerada. Ahora me toca, musitas mientras me haces tumbarme. Usando las manos y la lengua vas probando mi piel aderezada con ese líquido. Pero tus caricias y lamidas, aparte de provocar placer, me dan unas cosquillas tan intensas que me tengo que morder los labios para evitar carcajear. Mi pie casi salta por las cosquillas. Si te hubiera golpeado, nunca me lo hubiera perdonado. No lo soporto más y suelto una risa continua y convulsa. Me disculpo pero me contestas que en el sexo lo importante es estar bien. Si me reía, excelente...
En un movimiento veloz, atrapo tu cadera y aproximo mi boca a ella. Busco cada punto que pueda desencadenar algo de éxtasis. Lo consigo una y otra vez. Tu propia mano ahora colabora con mi boca para llevarte al cielo una vez más. Subes, subes y muy allá arriba te disuelves en el aire.
Decides dar reciprocidad al acto y te adueñas de mi íntimo ser. Tus labios visten y desvisten de manera rítmica a mi arma, parando un rato para gustar otros rincones. Ya no hay cosquillas, sólo un profundo placer que hace hervir mi sangre. Desearia que este momento durara horas, días, semanas o meses. Estoy navegando entre nubes. Entre corrientes de agua. Entre bandadas de aves. Tú imparable. Mis conexiones racionales se desconectan una por una mientras voy llegando al umbral de placer máximo. Y por fin lo consigues.
Estallo. Hago erupción. Me sublimo.
Aaaahhhh....

4 - 3

Abrazados, nos dormimos.
El sol mañanero va tocando nuestras pieles. Dormida aún, voy probando el método más dulce de despertarte. Pruebo besando, acariciando, rozando... Tu cabeza se mueve de un lado a otro pero no se abren. Es necesario hacer comunión con tu sexo y toquetearlo para que abras los ojos. Un beso largo es el saludo, y el preámbulo del nuevo duelo entre ambos, teniéndote cargada en peso mientras nos movemos hasta que mis piernas no lo soportan, y estando tú cabalgando en mis ijares, vas y vienes haciendo bailar tus senos. Estaba suponiendo que no llegarías cuando te acomete un tremendo espasmo, tu boca se abre y queda rígida y la mitad de ti cae casi exánime sobre mi pecho. El último orgasmo fue tan intenso que te robó la fuerza. Ahora quiero buscar el mío. Sacandote los ultimos jadeos y suspiros, me tomo mi tiempo para tocar, sentir, oler, ver y gustar todo tu ser. Todos los sentidos se funden en uno solo, hago ingnición y me encumbro hacia las estrellas.

5 - 4.

PD: Con esto mi "Keso 100%" fue reducido a un 10%....

...y se recargó todo luego de 3 días.
Te espero nuevamente, mujer....

Sunday, February 18, 2007

CLOVER

Deseo felicidad,
busco felicidad.
Para originar tu felicidad,
para ser tu felicidad.
Por eso llévame
a algún lugar lejano,
a otra realidad.
Por favor llévame ahí.
Magia que perdura,
beso infinito,
fantasía constante,
dicha sin fin.
Llévame
deseo felicidad.
Las aves cantan una canción
de lengua desconocida.
Pese a sus alas
ellas no alcanzan el cielo.
Un lugar al que no hay que aventurarse solo.
Por eso
llévame a otra realidad.
Plumas húmedas,
dedos tiesos,
derritiendo la carne,
fusionando las mentes.
Llévame,
deseo felicidad.
No es tu pasado,
es tu presente lo que busco.
Cuidadosamente,
reconstruyendo una frágil fibra.
Por favor llévame ahí
deseo felicidad.
Deseo felicidad,
busco felicidad.
Para originar felicidad,
para ser tu felicidad.
Llévame a otra realidad,
por favor llévame ahí.
Un pájaro en una jaula dorada,
un pájaro que no puede volar,
un pájaro que no puede llorar,
un pájaro solitario.
Por eso llévame,
deseo felicidad.
Soy feliz sólo por estar contigo,
soy feliz sólo por verte sonreír.
Por eso llévame a otra realidad.
Por favor llévame.
Deseo felicidad.
Mi primer pensamiento,
mi último deseo.
Aquí es
donde nos esperan las hadas.
Una tierra prometida
sólo para dos.
Por eso llévame.
Para olvidar la realidad,
para permanecer en esta ensoñación.
Para pensar en ti por toda la eternidad.
Llévame
a mi felicidad...

Esto es una canción sin música que aparece en el manga CLOVER creado por CLAMP, para mí las mejores chicas mangakas que hay, aparte de Rumiko Takahashi. La historia gira alrededor de esta canción. Es una historia realmente hermosa. La recomiendo mucho.

Saturday, February 10, 2007

ASSHOLE MODE: ON

For some chances, some times I get so stressed, so pissed, that I finally enter in mode asshole.
I named this mode because everytime I enter in, my mind goes to La-la land. All the data in my brain gets sealed, my humanity is devoured by the beast and every reaction in me is guided by instincts only.
Last time that happened that, I have had "one of these $%&/%/ days" when it looks like the whole world is against you. Ok, I admit it, the day before I was in guard. After 3:30 the chief resident and his two subordinates (a mate and me) were in charge of the surgeon service. 31 patients to assist, without including some emergencies or special situations in other sectors of the hospital. It was a nice journey. Everyone went to snooze at 0:30, a very decent hour.
But early in the morning, the troubles started. First, I wasn´t used to assist the patients in Mixed Tumors service, because I was in Traumatology and the cases usually are more simple than those.
I had to stand some jerk that was doing some interchange from another hospital. Yup. A total, REAL jerk. He spent the time nooging at me because the patient´s evolutions I was doing were wrong. In his opinion. Every time I tried to respond he just yelled "noooo, that´s not it"... that moron... I wished to practice a tracheotomy on him, really.
After correcting the Rx that the specialist (now he could correct me any mistake I have made, of course), the jerk from before said "Oh, now I couldn´t defend you from him, a real shame..." HE DEFENDED ME??? WTF???
Tolerancy level... 70% and going down...
Just after that, the R4, the most important doctor after the specialist scoloed at me. I couldn´t remember some facts about the patients we were assisting...
Tolerancy level... 50% and going down...
Well, external consult time is over. I should go to lunch, don´t I? Nope. I have to wait in medical room for new patient´s folder and open clinical records. Wait. Dr, nothing for you for now, said the smiling nurse. a quarter passed. Nothing. Ok, I went downstairs to dinner room to dig some grub! But just before the maid offers me my meal the speaker yelled:
"Dr. Triviño, please go to external consult..." BIS.
Tolerancy level... 30% and going down...
Oh, shit. I just finished two minutes before 15:00. I dashed like Sonic upstairs. Made it in time! To the guard change. Now, Dr. Trivino, the news about your patients...
Eh? ... s..sorry, I just finished doing medical records and...
Well, make sure you give the today´s resident the proper news. And don´t forget to do it before 3:00
Tolerancy level...10 %...
WARNING! WARNING!! FAIR CHANCE TO ENTER IN ASSHOLE MODE!!!
So, I had to check the patients. Tired, stressed and pissed I took over the four patients of traumathology and the 3 of mixed tumors... I finished about six o´clock... My sight was cloudy by then...
Finally, I reported the news to the resident at turn. And just before saying "Bye, I am going home", she peeked some detail in the record of some patient and asked me about it. Frankly, all the data now denied to show up in my mind now. So I told her I didn´t know. She sighed and scolded me: "You must MEMORIZE ALL about your patients..."
TOLERANCY LEVEL 0%
TOLERANCY LEVEL 0%
ENTERING ASSHOLE MODE.
ENTERING ASSHOLE MODE.
CHANGING TO TOLERANCY BACKUP RESERVE: 10 MINUTES UNTIL TOTAL ASSHOLE MODE.
SECURITY MEASURE: EXECUTING.
I just took my pen ( a round, fat, blue pen) and taking into my jaws I crushed with a mere bite. I started to spit the pieces. The poor resident gasped in horror and tried to calm me. It worked. I, using the last reserve of tolerancy apologized to her and tried to explain the asshole mode. She nodded and suggested I went home, she could manage the rest.

My mind was in white. All white.

After some minutes, I noticed I was walking towards the new Muai Thai dojo. Some time later, the inscription fee was paid and I was pounding a punching bag with all the rage and brutality I could. That evaporated the stress. Relief. Ahhhhh....

Friday, February 02, 2007

EXPECTATIVAS...

Hoy se cumple otra semana en la que me encuentro alejado de tu piel.

Dos oportunidades echadas a la basura, por falta de chance, de plata, de tiempo, de suerte, al fin y al cabo.

Aún tengo presente en mis manos todas y cada una de las gotas de sudor que perlaban por tus contornos blanquecinos, el roce fino de tus suaves vellos que se erizaban al pasar la yema de mis dedos, apenas rozándote. La sedosidad de tus pechos turgentes que volvían una y mil veces a su forma original luego de ser masajeados y acariciados no sólo por mis manos inquietas. Las curvas y los huecos de ese abdomen generoso, con diversos grados de sensibilidad, siempre listos para más. La estructura de tu rostro, el cual rozaba con suficiente detalle como para reconocerlos de nuevo aun quedándome ciego.
Sigo paladeando tu sabor variado, el dulzor discreto de tus labios y boca, que una y otra vez uníamos en demostraciones ardorosas de pasión. El delicado salado de todos los lugares que iba gustando y probando, para mutuo y supremo placer. Y sobre todo, ese sabor único, indescriptible, delicioso, de la razón absoluta de tu feminidad. No puedo quitármelo de la cabeza, ni del paladar. Oh Dios, qué bien sabías....
Y eso sin mencionar los aromas que despedías, combinados, más que enmascarados, por los distintos afeites y esencias que derramas día con día sobre ti. Quisiera ser más lobo y menos humano para poder olerte a kilómetros, en vez de a milímetros.
Resuenan en mis oidos, dia con dia, tus gemidos, tus suaves palabras, tus ruegos y tus imploros. Que era una delicia, que si no me detuviera, ahhhhhsss, oooohhhhhssss, mmmmmmhhhhsss, sonidos que restallaban en mis tímpanos y me sacudían el alma.
Y tu imagen. Decentemente vestida y calmada en un principio, luego con los géneros, los prejuicios y los pudores adecuadamente echados a un lado sólo para mostrarme a ti, tú, tu persona tal y como eres, desnuda por completo, cubierta únicamente por el rubor remantente de quién sabe qué enseñanzas tontas.

Muero por volverme a dar una fiesta con mis sentidos, siendo tú la pista de baile y el buffette a servir. Y no una hora, ni dos, ni tres. Pienso tenerte secuestrada en mi madriguera el tiempo necesario hasta saciar mi hambre feroz de ti.
Espero hacerlo pronto.
Espérame, pues...

Wednesday, January 24, 2007

TITANIO

8:00

Entro al complejo de habitáculos estériles llamado sala de quirófanos.
Llevo ya casi un mes trabajando en este ilustre hospital oncológico, y mi pasión por la medicina y por aprender cosas nuevas se pone a prueba dia con dia.
Habiendo dejado en prenda mi cédula, me entregan un traje azul talla XL que aún así me ajusta un poco. Me coloco gorra, cubrezapatos esterilizados y voy dentro.
Dentro ya está esperando el paciente. Un chico robusto, de apariencia fuerte y saludable, a no ser por el pelo que la quimioterapia se encargó de diezmar. Un osteosarcoma ubicado en su pierna izquierda, en el lado interno de su tibia amenaza con controlar su extremidad, su cuerpo, y a futuro, probablemente su vida.
Y es a eso que vinimos hoy. Mi jefe, el Dr. N. y mis superiores, los Dres A. y C. A declararle la guerra a ese monstruo silente que busca robar la adolescencia y adultez de este chico.
Los vapores anestésicos junto con la roxicaína que entra a su médula a través de un fino catéter desconectan la mente del muchacho de la realidad. Listos. A vestirse.
Una enfermera me recuerda amablemente que estoy dentro de sala sin mascarilla. Maldiciendo mi desliz salgo raudo a colocarme una. Y tras eso, a lavarme. El líquido rojo semiespeso se transmuta en una cobertura espumosa que froto vigorosamente contra mis brazos "hasta la flexura del codo", como tantas veces me repitieron. El furioso rugido del agua se lleva el jabón, partículas de mi piel, y las bacterias presentes. Visten mi cuerpo con una bata que rápidamente me ajusta la enfermera. Guantes a las manos y a esperar.
Llega el jefe.
Ordena a mis superiores el paso primo y vital de toda cirugía. Asepsia y antisepsia. La pierna del chico es completamente enjabonada y luego, metiendo yo mano, enjuagada con alcohol yodado. Si queda algun germen por ahí, debe ser bacteria saiyan.
Paños como mortajas azules van borrando la existencia del paciente hasta sólo quedar una pierna desnuda. Ésta es luego exprimida de abajo arriba con vendas de goma para extraer la sangre y se coloca un torniquete neumático.
Estando el jefe ya vestido y enguantado, nos ponemos en pose y empezamos.
8:30
Suena un repertorio de cumbias colombianas que va tarareando el jefe.
Un tajo apenas curvo ha separado piel, el tejido graso inferior y las vainas de los músculos exponiendo la superficie ósea y articular. Es ahí cuando empieza el trabajo fino. Las escasas gotas de sangre que destilan de cuando en cuando al ser hendidas por bisturí o tijera son prontamente coaguladas con el cauterio. No perder sangre, sobre todo en este tipo de pacientes, es crucial. Súbitamente una arteria fina, pero más gruesa que un capilar vomita un hilo pulsante de fluido rojo. El jefe, al ver la demora de mi superior a contener la hemorragia profiere una maldición y corta la fuga. Seguimos avanzando.
8:55
Las cumbias dieron paso a unos apasionados y sensuales tangos. La música me hace recordar mi viaje a la Argentina.
Tras haber divulcionado los diversos paquetes musculares, flexoores y extensores, llegamos a un área vital. El hueco poplíteo o el hueco de la rodilla. Ignorado comúnmente, por esta sencilla cavidad se cruzan vasos y nervios que de ser seccionados o ultrajados, el resto de la pierna pasará a ser un trozo de carne vivo, pero sin sensibilidad, ni movilidad, ni utilidad. Hay que andarse con mucho cuidado. Un paquete de cordones azulados que ceden con facilidad a la presión (venas), conductos nacarados repletos y pulsantes (arterias) y cables blanquecinos muy sensibles (los nervios) se cruzan desafiantes ante este cuarteto de extraños que ha decidido invadir.
9:30
Tratando al paquete vasculonervioso como a una mujer amada a la que se busca una entrega total y desmedida, es colocado con lentitud y ternura a un costado. Algunas lenguetas carmines fascetadas de blanco, con diversos nombres como el sóleo, gemelos, tibial anterior, obturador y por ese estilo, están desinsertadas algunas, separadas otras, formando una extraña flor de pistilo óseo.
El enemigo es puesto en escena. El hueso tibial en su parte superior muestra una inicua masa en su tercio más proximal, algo que no debe estar ahí, algo que no debió proliferar nunca.
Es sometida a juicio y la sentencia llega pronta.
Pena de muerte.
O pena de excéresis, para ser exactos.
10:30
Suenan ahora canciones de protesta que fastidian eficazmente al jefe, que al cabo de un rato solicita que quiten esa pendejada.
Se ha ejecutado al enemigo.
Separando, cortando y cauterizando, la resistente investidura que recubría la articulación de la rodilla fue prestamente seccionada, haciendo que muslo y pierna quedasen unidos sólo por colgajos de carne, tendones y piel. Entra en escena el verdugo: Un armatoste de acero que blande una tira de metal fino y serrado en la punta. Obedeciendo el mandato del jefe que la guía, su hoja empieza a vibrar a muy alta velocidad. El jefe me entrega algo parecido a un gotero gigante, o un adobador de pavos. Con este chisguete voy salpicando gotas a la sierra para que no queme el hueso. Con cada mordida de la sierra, un lodo blanco y diminutas astillas se van desprendiendo. Finalmente, con un último ataque, se decapita a la tibia. Cae el fragmento donde el villano pululaba. Juntos, villano y escondite, son enviados al laboratorio para su análisis.
Es necesario ahora que pague un justo.
La misma operación se repite en la zona patelar del fémur, que es donde se une con la tibia formando la rodilla. Y de éste trozo sacrificado, se extraen pequeños injertos.
El espectáculo no es para blandengues. Una pierna humana, mutilada científicamente, sin huesos de rodilla, con los músculos separados de sus inserciones y la piel, abierta de par en par mostrando sus labios amarillentos de grasa. Poca sangre. Me menciona mi jefe que es costumbre entre los de su especialidad operar entre lagunas de sangre. Pero acá no es posible. De todos modos, un par de bolsas repletas de sangre esperan a ser transfundidas. Toda precaución es poca.
11:30
Mis propios músculos de la pierna, las rodillas y los pies arden, gimen y lloran. Estar inmóvil en una sola posición esperando las órdenes o instrucciones de mi jefe o mis superiores cansa sobremanera. Bostezo. Mi jefe lo advierte y me pide que me siente. Un poco avergonzado me niego y él me recrimina. Que por necio me va a sancionar. Finalmente obedezco.
Nos concedemos una pequeña pausa mientras llega un sustituto de la rodilla del chico. Esterilizada, metálica y brillante, aparece una prótesis de varias piezas. Una rodilla de titanio.
Empiezan entonces las pruebas. Usando presión y fuerza, el jefe introduce los vástagos dentro de las tiernas y esponjosas médulas de los huesos, haciendo que salga una salsa dorada de ellos. La médula grasa. Mezclada con la roja, la que es responsable de hacer sangre nueva. Un superior mío protesta diciendo que los vástagos bailarán dentro. El jefe le responde en tono de tatequieto que para algo están los injertos de hueso que mi otro superior tarda en preparar, lo que le hace acreeedor a otra reprimenda del jefe.
12:00
Suena Barry White. Ohhhh yesss baby....
Mis animos están renovados, mientras voy ayudando sujetando pinzas que retienen los colgajos musculares y los hilos. Antes de eso, una pasta con olor pungente y aspecto de mazapán, el cemento óseo, fue introducido en las médulas. Inmediatamente los vástagos le sucedieron hasta tener la longitud buscada y medida con regla. Ahora estaba ante un ser biónico. Un ser de cómic, de ficción. Lo que antes eera materia orgánica era ahora metal dorado. Titanio puro y superresistente. Mi jefe mira mi fascinación y me espeta que quizá menos del 30% de los cirujanos logran ver intervenciones como ésta. Le creo. Claro que le creo.
Las espículas metálicas están llenas de agujeros por donde fuertes hilos no absorbibles pasan y van adhiriendo el tejido, en maravillosa conjunción. No es perfecto, pero está muy bien hecho. El objetivo es cubrir la prótesis con músculo para protegerla de futuros sangrados.
Barry White sigue cantando al amor y la belleza de la mujer, con su voz potente y retumbante. El ambiente está animado. De pronto cometo un error. Sujeto la pinza como un puñal en vez de la forma correcta. El jefe me la arranca de las manos y me la coloca como debe ser de un golpe, seguido del correspondiente regaño. Algo sobre los modos de los ginecólogos que no consigo recordar bien, pero me hizo reír para mis adentros.
La gran boca finalmente se va cerrando. El altoparlante anuncia que no hay células malignas al límite del muñón. Buenas noticias.
12:45
Silencio.
El jefe se ha retirado tras dar rendidas gracias al personal que colaboró (yo incluido) en la laboriosa intervención. Sólo quedamos mis superiores y yo, apurando las suturas una tras otra que aproximan los tejidos. Una manguera, un dren, queda como mudo testigo de una batalla campal contra una de las enfermedades más mortíferas de la humanidad. Cáncer.
Se dan las últimas puntadas, se limpia bien, y el chico empieza a despertar. Solloza un poco por el dolor, pero para eso están los calmantes. Con su pierna bien vendada, parte hacia recuperación, y postrer, hacia su piso a que se recupere.

Yo mientras tanto, entretenido haciendo el parte de operación, equivocándome y siendo corregido por mis superiores. Tras eso, el protocolo y mi misión de vigilar al chico y reportar cualquier novedad al jefe y mis superiores.

La vida es aprendizaje.
La vida es lucha.
La vida es pasión.
El viernes tengo otra operación.
Buenas noches.

Tuesday, January 16, 2007

TOFU EN QUITO: CRÓNICA DE UNA MUDANZA A CUOTAS...

Estaba esperando a estabilizarme en mi pisito acá para por fin tratar de resumir lo que han sido los primeros quince días ( y espero que pasen muchos mas) de haber vivido en la capital de mi país (FRÍO! ¡FRÍO! FUCK YEAHHHHHH!!!).
Así que vamos con la croniquilla...

Era el primer día del año 2007, reventamos cohetes, tragamos relleno y pavo en mi caleta con familiares invitados, la pasamos muy bien. El unico bemol era que sólo se me habia podido conseguir un boleto para Quito para las cuatro de la tarde, lo que significaría que llegaría a eso de las doce siendo optimistas. Y vaya que fui OPTIMISTA, al ver el puto bodrio de compañía que me toco viajar: CARLOS ALBERTO ARAY. Compañía hija de la celembísima puta que lo parió. Señores, si quieren viajar a Manabí, NUNCA lo hagan en la Aray.
Tras salir con un retraso de 40 minutos, aduciendo que los pasajeros no llegaban (suficiente tiempo para yo buscar alguna tiendita donde comprar pilas para mi mp3, que decidió morirse en ese momento...) empezamos el viaje a paso de tortuga y recogiendo pasajeros hasta virtualmente embutir gente hasta que todo reesquicio de aire quedase colapsado por carne. Con el puto calor insoportable, los asientos reapretados (el panza del oficial no quiso meter mi mochilota al baúl, cosa que tuve que llevarlo en las piernas.. auch) y el infernal vallenatico hijo de remil putas estallando como minas en mis neuronas, yo maldecía una y otra veza esta compañía de mierda, que lo último que deben pensar es en la atencion al cliente. La excusa del asno del oficial? Que como era feriado, era legal apretar gente...
No alargo mucho el cuento, el caso es que recién a las DOS Y MEDIA de la mañana pudimos llegar a Quito. El besaescrotos del chofer iba a velocidades de caracol con reuma, y parando peor que buseta.
Tres de la mañana en la estación de Cumandá. Con mis huesos y tendones como acabados de pasar por la máquina de hacer melcocha, con 30 kilos de equipaje a cuesta, indefenso como una anciana y con mi primer día de trabajo a menos de 4 horas de ocurrir, estuve 10 angustiosos minutos golpeando la puerta de un hotel hasta que abrió. Tras bañarme, intenté dormir más que sea un poco.

6:00
Me pongo el disfraz decente (saco y corbata) y vuelo hasta Solca. Son siete y media cuando a las puertas de Solca suena mi fono. ¡EStaba retrasado! Volé hasta verme con mis nuevos compañeros, y se me explicó que en Solca, el hospital oncológico, se trabajaba de 7 en punto a 3 y media. Wow...
Tuvimos unas reuniones con el TOP de la jerarquía en el hospital. El director médico y el Presidente. Se me puso muy en claro que sobre todo primaba la atencion al paciente. Y que aquí los errores eran muy poco tolerados. Gulp...
Así que tras conocer a los "sempai" fui visitando todos o casi todos los departamentos del hospital. Es un lugar enorme y bien organizado.
Tras salir a eso de las 3, mi cerebro tenía seis letrotas escritas en mi campo visual.
...D-O-R-M-I-R...
Pero no.
Mi departamento esperaba, junto con mi arrendatario.
A diez minutos del hospital, en unos muy bien situados condominios en el Sector El Inca, yacía el que iba a ser mi nueva guarida. Un departamento de tres pequeños dormitorios, baño, sala y cocina. Justo lo que recetó el doctor.
Aunque las cosas no iban a salir tan bonitas...
Primera noche en el piso: A dormir como mendigo! Lo único que había traído era mi ropa, mi PS2, unos cuantos juegos, el manual de Merck, toallas, y YA. Así que dormí con ropa puesta, envuelto en toallas y otra ropa, sobre el piso madereado... y de almohada, mis pesas tobilleras. Mi pobre cuellito... Otra sorpresa turra. La ducha eléctrica NO FUNKA. La recontramegamilarchip... saber lo que es el agua que DUELE. Agujotas heladas que sientes cada gota recorriendo el cuerpo. Entre gruñidos, notas altas, jadeos, hipos y sonidos semejantes, me di una gélida ducha. Por lo menos había traído licuadora, cosa que pude sobrevivir a base de batidos de leche y frutas (guineo... ) y como en Solca me dan almuerzo..¡yay!.

Dos días y me llegó el colchón. ¡HURRA! Cobijas y colchas! ¿Pero y las almohadas?
Mis amigos bloggers (Gaby, Ludo, Alice, Laura y Psycho) deseaban hacerme el "Huasi Pichay". Al principio el término me amagó feo, pero luego me dijeron que era una ceremonia de bienvenida a la nueva casa. Y se dio. Una botella de BUEN vino (Un cabernet Concha y Toro de reserva) sirvió para compartir la única taza y elevar el brindis. La Gaby se le salian las lágrimas viendo los detallitos de su viejo piso... Tras eso, humo de incienso y tabaco, se hablaron de temas revariados (sexo, por ejemplo), hasta que apareció un nuevo blogger. Atrapasueños. Ahí nos fuimos haciendo panas, y eso que no mencioné que conocí al adorable Demoño de Gaby. Ya quisiera presentarle a mi sobrino...
Lamentablemente (por yo tener guardia al día siguiente) tuvimos que cortar a las doce. Pero por lo menos brindamos (y nota mental, impedir bajo cualquier costo que se vuelva a traer ese HORRIBLE vino tetrapak marca "Santa Mamerta" o algo así, es GLIFOSATO con azúcar y alcohol metílico...) y la pasamos muy bien.

Finalmente, tras una semana de demora y dos paquetes de ropa y colchon enviados, aparecieron mis padres. Ahí me metí una endeudadota con mi viejo que pienso pagarle en tres meses. Pero era necesario. Ahora tengo ya TV, cocina, mesa, cama. ¡Por fin es un verdadero PISO DE SOLTERO! Así que señores, recuerden el peaje!! Jajajaja!!
Claro que faltan otros detalles como muebles para apoyar el TV (está en el suelo), mi dvd que lo tiene mi hermano, mi manga y mis juegos y mi anime, y algo más de arte para decorar el piso.
Por lo tanto queridos lectores, ahora es oficial.
TOFU-SENSEI ESTÁ EN QUITOFFFFFFF!!!!

Saturday, January 06, 2007

Vaporización


Cuando fui a tu casa, venía con ganas de conversar y verte de nuevo.

Y las expectativas se cumplieron. No hizo falta sentarnos en la sala, en tu habitación estaríamos más cómodos, me aseguraste.

¿Así de espaciosa?


Claro que estaríamos cómodos. Sobre todo ahí, acostadotes a nuestras anchas en esa camaza de dos plazas y media (que te gustaba "esparcirte" por la cama, por eso) hablando de esto y aquello.

Te me acurrucaste en mi brazo y tus cabellos me hicieron cosquillas en los párpados. Tienes un cabello rebelde, mujer, dije riéndome. Así que para no desentonar enrosco mi otro brazo por tu talle, estando cada sección de mi brazo en íntima comunión con alguna otra sección de tu anatomía. Hermosa la sensación.


Un poco zalameramente y bastante hecho el tonto, acomodo el antebrazo para que repose directamente sobre tus generosos senos, escudados por dos capas de tela y algo de armazón de plástico. No opones resistencia. Ideas arcaicas, instintivas y que formaba parte del sexo masculino desde que los pluricelulares empezaron a pulular, empezaron a brotar como la maleza en un campo abandonado.

Palabras y temas que tocaban indistintamente anécdotas, planes y experiencias, y mis brazos que tocaban tu cuerpo, más tibio por momentos.

Aprovecho un cambio de postura tuyo para echarme una siestecita en tu busto. Entre este par de almohadas, el sueño tardaría mucho en venir, pero sería reparador y exquisito. Igual, dormir es de lo que menos tengo ganas. Ríes y me señalas tus almohadas, las de algodón. Que si quiero dormir ahí, pues adelante. Yo no. Prefiero estar ahí, es como estar en un refugio, tus senos redondos, llenos, expandidos. Podría zambullirme y nadar ahí.


Pausa para atender una llamada. Yo. Mi celular. Una dama me espera. Le pido una prórroga a mi tiempo de llegada, sin confesarle dónde ni con quién estaba. Ella acepta y me da otra hora...

Al darme cuenta habían pasado dos horas desde que llegué. Maldita sea. ¿Por qué pasa tan rápido el tiempo al divertirse uno?


Siguen los juegos de abrazos y contactos. De repente, conversando seriamente acerca de los sabores del chocolate de acuerdo a los países, mis labios se encuentran a milímetros de los tuyos. Casi puedo saborearte. Decido hacer prósbocis mi boca para tocar la tuya. Te niegas y te apartas. Pero no te explicas. Yo, un poco confundido, pero no desanimado.

Tras un rato, vuelvo a intentar robarte el beso. Esta vez me miras fijo y me preguntas cuáles son mis malévolas intenciones, sin dejar de sonreír. Te respondo que predicarte las buenas nuevas del evangelio NO son para nada mis intenciones, por lo menos. Carcajeas.


Así que me dedico a olfatearte. El nacimiento de tu pelo, tus lóbulos, tus hombros, tus manos, tus brazos, el nacimiento de tus senos. Te intriga e interrogas. Respondo que deseo memorizar tu aroma. Tu olor propio. No el de la crema para manos que te pones, o el del antitranspirante de tus axilas, o el del colorete de tus labios, o el de la crema de peinar en tus cabellos. Busco tu olor, tu propio e indistinguible aroma.

Y sin anunciarlo, sin solicitarlo, empiezo a rozar mis labios contra tu propio esternocleidomastoideo, sobre el pabellón de tu oreja, tus arcos ciliares, tus párpados estremecidos, tu naricilla tersa y fina...

.. y finalmente, sobre tus propios labios.


El hielo se rompió. O mejor dicho, nunca lo hubo. Más bien, la brasa hizo ignición.

Moldeamos nuestras bocas de una manera u otra, usando de torno, arcilla y manos de alfarero labios, lengua y el delicioso licor que intercambiamos una y otra vez. No veo la forma de separarme de ti, no lo deseo ni puedo tampoco. Tus brazos me aprietan más que una boa a su presa. Por lo menos puedo liberarme un poco de tu besar, y escribir letritas con la punta de mi lengua sobre ese cuello, blanco, pletórico de sangre, nervios y sensaciones. El fuelle de tus pulmones aumenta la llama.


Mis manos tampoco están estáticas. Voy excavando bajo las telas de tu blusa, recorriendo la llanura de tu vientre, ese pozuelo diminuto tan cosquilludo en el centro, deteniéndose ante el escudo de tela y plástico por unos segundos. Pero que cae al fin y al cabo. Oh, sí. Oh, sí. Esa sedosidad coronada por esa pequeña dureza erecta, es algo de lo que nunca puedo aburrirme. No. Mis manos tan egoístas no pueden quedarse solas con semejante disfrute. Uso manos y dientes para levantar tu blusa y apartar tu brassiere para dar luz a tus pechos que rugen por ser comidos.

Provecho.

Tú, quieta, respirando profunda y ansiosamente, y soltando leves gemidos. Más cuando traveseo con los botones de tus jeans, cuando los bordes de mis uñas raspan la piel de tu espalda provocando que leves escalofríos te sacudan de arriba a abajo. O al enredar mis dedos con los contornos de tus panties, de tirantes finos y delicados. Dos chasquidos de dedos y tu brassiere se desconecta. Ahora te mueves. Te quitas la blusa y brassiere sin dejar de besarme. Estás para pintarte. Para fotografiarte. Acostada en esa cama, cruzada de brazos, apretando tus senos y haciéndolos lucir aún más prominentes. Hago el ademán de fotografiarte lo que vuelve a soltar tu risa.


¿En qué estábamos?

Ah, sí. Cataba tus pezones y mis manos iban a cruzar clandestinamente la frontera de lo mostrable y lo indecente. Lo logran. Uno tras uno, los botones del jean saltan, y sólo necesita de un par de sacudidas de tus piernas para lanzarlo lejos. Esas piernas torneadas y lechosas, son mordisqueadas con fruición. Besadas hasta los últimos ligamentos del tarso. Y ahora, entre tus gemidos y jadeos, mi lengua va escaneando tu bajovientre. Viendo dónde dejas de ser lampiña, probando la carnosidad de tu feminidad. Arrancándote gemidos más y más fuertes. Y las llamas evaporan mi saliva, y este vapor niebla mi visión y mis pensamientos conscientes.


Mas no mi boca.

Que de un lado a otro va buscando, reconociendo, probando y lamiendo.

Te estremeces.

Te vuelves loca.

Te llenas de placer.

Te sincronizas a mi ritmo.

Te dejas llevar.

Y te acomete el espasmo, la embriaguez, el clímax.

Yo igual.

Un último beso ardiente y prolongado es interrumpido por la música sintetizada de mi celular.

La dama que me espera debe estar iracunda.

Dos horas extra...


Mierda...


Nota: Por estar ahora viviendo en Quito, no tengo suficiente tiempo para subir imágenes por el momento. Así que disculpen...




Saturday, December 23, 2006

Ingratitud.



¡¡LO HICE POR USTEDES!!

El rugido que brotaba de su garganta, violento y salvaje, tenía sobre la muchedumbre enardecida el efecto contrario. Como licor al borracho, como gasolina al fuego, sus palabras incentivaban más y más la furia de los que lo rodeaban.

Hallábase con los pies sumergidos en una pirámide de ramas, troncos y trozos de madera, de cuyo ápice surgía un monolito largo y fálico. Cuerdas gruesas impedían que liberase sus manos y pies del contacto del monolito. Se iba a proceder a ejecutar a alguien que había cometido crímenes atroces y repulsivos.

"¡¡Tú mataste a mi hijto querido, maldito!!" Chillaba febrilmente una vieja obesa y lloriqueante, vestida de cenizo para hacer juego con el color de su alma. "...¡a mi niño lindo! ¡Lo mataste como a un perro, desgraciado, aquí te voy a ver cómo te quemas, hijo de puta!!"

Él volteó a verla, con los ojos inyectados en sangre. Las palabras de la vieja batallaban con el ideal por el cual él había venido a ese lugar.
"¡Si yo lo hice, fue porque...!" - Empezó a decir, pero fue interrumpido por el tronar del sacerdote que lo había juzgado en nombre del Señor...
"¡¡No mereces hablar ni explicarte, engendro de Satanás!! ¡Eres un enemigo de la vida, del derecho a vivir, de las criaturas de Dios! ¡Pero hoy serás enviado al infierno al que perteneces!!"

El que iba a ser quemado apretó los dientes, repleto de ira. ¿Por qué esta gente no entendía? ¿Por qué se unían a defender las causas equivocadas? ¿Había valido la pena tanta lucha? La respuestas se las daban, una y otra vez, los gritos que surgían del populacho.

"¡¡Hijo de puta, por tu culpa ya no puedo servir como hombre!! ¡¡Me mutilaste!!" Eran los gritos de un hombre, vestido elegantemente, poseedor de terrenos y fortunas. A su lado su honorable esposa profería obscenidades que en su exclusivo círculo de damas jamás se habría ocurrido pronunciar. Porque por culpa del de la hoguera, toda su imagen y su caché se había fragmentado en miles de pedacitos.

"¡¡Aleluya!!" Ladraba histérico el buen pastor. "¡Hoy es un día de celebración, aleluya! ¡Porque ha sido derrotado el poder satánico, aleluya! ¡El poder de los cielos está con nosotros, aleluya! ¡Hoy el juicio del Señor caerá sobre tí, pecador, maldito, oveja descarriada! ¡Aleluya! ¡¡ALELUYAAAAAAHHH!!""

Se empezó a dar cuenta que su lucha, sus esfuerzos, habían sido en vano. No merecían lo que había hecho, su deseo de darles lo que ellos todos los días pedían a gritos a todo lo que estuviera por encima de sus cabezas. El aborrecimiento y la rabia iban contaminando su alma rápidamente.

"¡He quedado en la calle por tu culpa, malparido, hijo de puta!" Reclamaba un joven relamido, con el rostro convertido en una máscara babeante de ira; aunque por momentos, sus ojos volaban a un rincón de la masa de gente, buscando una fémina, repleta ahora de joyas y telas elegantes, cuyo amor tras perder su fortuna ya no podía comprar.
Entre los clamores y aullidos de la gente, el hombre, el que iba a morir levantó su cabeza, miró intensamente a todos y cada uno de sus verdugos. Su voz nuevamente se alzó sobre la de ellos:
"¡¡POR ÚLTIMA VEZ, RECONOZCAN QUE LO OCURRIDO LOS HA BENEFICIADO!! ¡¡SÓLO ESCUCHAN LO QUE QUIEREN ESCUCHAR Y LO QUE COMPLACE A SUS CREENCIAS IMPÙESTAS!! ¡¡ABRAN SU MENTE, SE LOS DIGO!!"

La respuesta fue una andanada de insultos, escupitajos y pifias. El sacerdote y el pastor, enloquecidos, sedientos de muerte y asesinato, excitados al punto que sentían violentas erecciones dentro de sus pantalones, enarbolaban sendas antorchas flameantes. Y dijeron al unísono:
"¡¡Hasta aquí tus blasfemias, tus herejías, tus atrocidades!! ¡¡Vuelve al infierno donde perteneces, adorador del diablo!!"
Y juntos, simultáneamente, hundieron sus fuegos en la madera embebida de kerosene.

Una flor anaranjada y roja, gigantesca, cerró sus pétalos en torno al monolito y al que todos aborrecían. De entre las danzantes llamas surgía el alarido final del que moriría pronto, entre dolores atroces. La multitud bailaba, cantaba y coreaba alrededor de la pira. Ese ser aborrecido, del que tanto mal habían oído, iba a desaparecer con la venia de los avatares de Dios.

De repente, de entre ese crisol siseante, surgieron dos protuberancias luminosas. Dos enormes y traslúcidas alas. Las voces callaron. Los bailes se detuvieron. Todas las miradas estaban puestas en el ser que resistió la muerte y ahora mostraba su forma verdadera. Cayó la cortina de lujuria, morbo y frenetismo mostrando ahora un núcleo negro y chorreante. Miedo. Terror. Horror absoluto. Más de una vejiga se vació y las heces mancharon más de un interior.
Las alas dieron un batir violento y todo rastro de llamas desapareció. Ahora sólo la luna llena, y el propio resplandor del ser inmolado era la fuente de luz de los aterrorizados ojos del populacho. Ese ente, brillando su carne como gema líquida, empezó a hablar...

"USTEDES... USTEDES SON CULPABLES DE SU PROPIA DESGRACIA. YO FUI ENVIADO EN RESPUESTA A SUS INNUMERABLES RUEGOS POR JUSTICIA Y PAZ. HABÍA VENIDO A QUITARLES DE ENCIMA A AQUELLOS QUE LOS HACÍAN MISERABLES..."
Ni un murmullo podía oírse. En ese momento, su voz era el absoluto antónimo del silencio.
"TÚ, MUJER (dijo mirando a la obesa señora que tanto lo maldijo), HABÍAS PARIDO A UN ASESINO POR PLACER, UNO QUE SIN REMORDIMIENTO ALGUNO HUNDÍA CUCHILLOS Y DISPARABA BALAS... ÉSE ERA TU HIJITO LINDO, QUE INCLUSO TE GOLPEABA CUANDO, BORRACHO, VENÍA A RECLAMAR ATENCIONES. ÉSE ERA TU NIÑITO, MUJER ESTÚPIDA..."
"Y TÚ, HOMBRE IMPORTANTE, LO QUE YO TE ARRANQUÉ DE CUAJO, DEJÁNDOTE SIN EMBARGO VIVIR, LO HABÍAS INTRODUCIDO SIN PIEDAD EN JOVENCITAS INDEFENSAS, A LAS QUE LUEGO HACÍAS CALLAR CON TU DINERO. NADIE PUDO CASTIGARTE POR TU POSICIÓN Y TU FORTUNA, SALVO YO... Y ES POR ESO QUE SE DESCUBRIÓ TU HIPOCRESÍA Y ALCAHUETERÍA, MUJER DE ALCURNIA Y CLASE, SEGÚN TÚ..."
"Y EN CUANTO A TÍ, JOVEN DESPOSEÍDO, SEGÚN TÚ INJUSTAMENTE, YO TE ARREBATÉ LAS RIQUEZAS FORJADAS EN BASE A NIÑOS DROGADOS, PERSONAS VENDIDAS Y DIGNIDADES OFERTADAS. Y TODO ESO PARA COMPRAR LOS FAVORES QUE TÚ CREÍAS AMOR, DE ESA MUCHACHA QUE LO ÚNICO QUE TENÍA EN MENTE ERA SU SIGUIENTE VESTIDO O SU PRÓXIMA JOYA..."
"Y AÚN ASÍ, SABIENDO Y CALLANDO LOS VERDADEROS CRÍMENES QUE YO ME DI EL TRABAJO DE CASTIGAR, OBEDECIENDO LAS ÓRDENES DE ESTE PAR DE FANÁTICOS, DE ESTE DÚO DE MANIPULADORES DE CONCIENCIA, QUE JUNTOS HAN COMETIDO TANTOS CRÍMENES COMO LOS ANTES MENCIONADOS; DECIDIERON ALZARSE EN MI CONTRA Y DECLARARME CULPABLE DE HABER IMPUESTO LA VERDADERA JUSTICIA"

Y dando paso a un gesto de tristeza, sentenció:
"NO SON DIGNOS DE SER LLAMADOS HIJOS DE DIOS..."

Las alas nuevamente se abrieron, y esta vez brillaron cegadoramente. La natural histeria y pandemonium que se habría dado no ocurrió, puesto que en los organismos de todos ellos, las arterias que irrigaban sus cerebros, repletos de prejuicios y supersticiones, empezaron a estallar. Simplemente, con el pasar del resplandor, la gente silenciosamente iba muriendo. Hasta que sólo el ser alado quedó en pie.

Y empezó a elevarse rápidamente, traspasando fronteras físicas que ninguna mano humana podría siquiera medir. Sus ojos, melancólicos, miraron por última vez ese campo lleno de cadáveres.
Ahora rendiría su informe, del cual dependía toda la humanidad.
Y no iba a ser nada favorable para nosotros....

Saturday, December 16, 2006

El poder de una mirada.

- Cobro caro, amigo.

- No importa, dame el precio ya.

- Serán cincuenta...

- Sólo eso? Cincuenta mil sucres??

- Idiota, dije cincuenta millones. Cobro caro, lo dije ya.

- Ummmh.... bien. Vale la pena. - El hombre abrió su talonario de cheques.- Lo quieres al portador o a tu nombre, muchacho?

- Guarde esa maldita cosa, yo no trabajo si no es con pasta en mano.

- Oye, sólo te puedo dar un adelanto. Diez es todo lo que tengo. Te daré el resto cuando regreses , lo prometo. Pero deberás cumplir lo ofrecido.

- Yo siempre cumplo mis ofertas.... Dónde es la dirección del hombre?

- Alamos 512 y Emilio Estrada. Recuerda que es un tipo que debe pagar sus miserias.

- Lo sé, por eso acepté este caso. Buenas noches.

Saliendo del despacho del empleador de mis servicios, me adentré en la oscura sábana nocturna de la ciudad de Guayaquil. Soy un sicario, un hombre que mata a otros por dinero. Destajero, matón, mercenario, ninja, llámenme como deseen. Mi nombre no interesa a nadie. Dentro de los círculos de este oficio me conocen como Piraña. Por mi fama de morder y por las mismas barajar.


Pero soy un sicario diferente. Los otros matan a quien sea si les ofrecen buen billete, así tenga que ser su madre. Yo limpio de porquería este mundo. Me arrechan los delincuentes de todo tipo. Y les tengo ley sobre todo a los de sobaco perfumado, esos niños bonitos que se banderean día y noche farreando con el dinero chupado al pueblo. Luego aparecen como los grandes salvadores con música, trago gratis, hembras mostrando el culo entarimadas. Y los ponen de alcaldes, prefectos, diputados y presidentes. Para continuar con la misma guevada. Morirse es lo que merecen, por ladrones, cínicos, hipócritas de mierda que ni Pinocho les cree sus chamullos. Pero el pueblo cojudo los sigue alabando así se les haya cagado encima ayer. Pueblo bruto. Yo no.

Taxista pendejo, no quisiste parar en la esquina. Maricón es que eres, tienes miedo de mi pinta. Bueno, tengo que coger la ruta que me deje más cerca del sector de Urdesa. Una india mendiga y cargada de pelados como zarigüeya se me pone en frente rogándome en una mezcla de quichua y guayaco que le ponga luca en la mano. Más por deseo de que se vaya que por bondad, le coloco la ayora en la mano mugrosa. Sigo caminando...


Nací en Balzar, hace unos veinti porras... El viejo se fumigó cuando era peladito todavía, así que mi mama tuvo que criarnos a mí y a mi hermanito. Con jodas y todo, había jama en la mesa siempre. Tuve chance de ir a una escuelita; “San Policarpo de ni me acuerdo “ se llamaba. Mi profesora se llamaba Irma. Señorita Irma. Chévere la pelada, y si no recuerdo mal, buena también. Era un goce acordarse de aquella vez cuando entre mi pana Carlos y yo le montamos una quinquigua en el faldón de la directora. La vieja saltó y bailó como esos toros bravos que yo miraba en el rodeo montubio. Fue un cuaje de risa verla. Nunca se supo quién fue el culpable. Esa fue mi primera fechoría. De muchas posteriores que terminaron en la expulsión del colegio cuando tenía doce años. La vieja se cabreó como nunca y me mandó una buena bolleriza que me dejó amoratada la nalga. Desde ahí aprendí a diferenciar entre lo bueno y lo malo. Y ya en ese tiempo había nacido mi último hermano. El padre nunca supe quién fue.

Sentado en la buseta de ruta 59, toco el arma escondida en mi chompa. Es una Smith & Wesson calibre 38, con silenciador. Se la compré a un viejo que conseguía armas de contrabando en unas seiscientas lucas. Pero valía la pena, porque ya me estaba cansando del escándalo producido por mi antigua recortada con que despachaba gentuza. En cambio, Micaela (así me gusta llamar a mi arma) es silenciosa, segura y un tiro bien puesto lo manda a uno donde San Pedro. O donde el diablo en estos casos.

La jama que había en casa era comprada por la vieja, el dinero no sabíamos de dónde salía pues la doña pasaba en caleta el día entero. Sólo trabajaba en lo hogareño. “Feliz en el hogar” como cantaría J.J.

Hasta que un día supimos la verdad.

Una noche, noche maldecida porque marcó el inicio de mi desgracia; estábamos todos merendando tranquilos cuando unos golpes tremendos en nuestra puerta hicieron saltar a la vieja. Al abrir salió un tipo pluto y mal encarado que sujetó de los brazos a mamá y la hizo caer al suelo. Mis hermanos chillaron de miedo y yo , como el hombre de la casa (gran pendejada, sólo 14 tenía) me paré frente a ese hijo de mil putas. No te metas con mi madre, cojudo, le grité furioso. El tipo me tiró un puñetazo que me mandó a las sillas de la sala. Medio soñado lo oía decir que la puta de mi madre trabajaba de noche en el barrio. Le pagó por un polvo. Como le gustaba le pidió el bis y se lo negó. Ahora venía a cobrárselas completas. Y ante mi infinita vergüenza, odio e impotencia, puso a mi querida madre, llorosa y debatiente encima de la mesa y se la tiró ante nuestras narices. El maldito ése salió gritando a todo mundo que en esa casa había culo seguro.

Mamá desde ese día fue vejada y despreciada por los vecinos, quienes no movieron un dedo por ayudar en esa noche. Nunca nos pudo volver a mirar a los ojos ni andar con la cabeza erguida.

Se me humedecieron por un momento los ojos por los recuerdos. Observo por un momento las cabezas medio caídas del resto de los pasajeros. Me pregunto cuál de ellos estaría dispuesto a ayudar a alguien en desgracia. Creo que nadie. De repente me entran ganas locas de gritarles a todos ellos que valen mierda.......Urdesa. Me voy acercando.

En esta vida estamos para matarnos los unos a los otros. No hacemos otra cosa. Verga es lo que dan en esos catecismos, que no enseñan a ser más que maricones ante la vida. Uno debe ser duro, guardando lo tierno de uno para la familia, y hasta ahí se traiciona. Después del episodio del borracho que violó a mi madre, y de saber que ella era una de las “niñas”, mi vida cambió por completo. Fui por un momento al caserío donde se suponía que trabajaba mi madre. Si en ese mismo lugar hace un par de semanas fui con unos panas para probar lo que era bueno; en ese momento me vino la idea de haberme acostado con mi madre. Pasé llorando el resto de la tarde.

Pero el chuchas de su madre ése debía pagar, de una forma u otra. A punta de investigaciones y de sapada logré sonsacar que el tipo ése vivía en uno de las haciendas de las afueras de Balzar donde trabajaba de peón. Así que en una noche como a las 12 y media me fui en corto a esa hacienda donde lo hallé chupando con sus yuntas, despacito me introduje en uno de los cuartos de herramientas y esperé el final de la fiesta. En una hora el tipo salió jumo como nunca. Lo fui siguiendo hasta su choza y al momento de meterse le toqué la puerta. Para mi suerte no vivía con mujeres u otra compañía. Cuando el hombre abre la puerta le atizé un machetazo en el medio de la frente que lo derrumbó como una pila de arena suelta; es por mi mamacita querida, chuche tu madre medio gruñí mientras le clavaba el filo una y otra vez en el cuerpo tembloroso. Ante la luz de la luna miraba cómo toda su vida, su orgullo y su arrogancia mojaban el suelo de tierra y salpicaban la foto de la colorada abierta de patas en la pared interna de la puerta.

Ahora pienso que si me hubiera visto la cara ese momento me hubiera asustado.

La parada, le grito al chofer antes de saltar al piso asfaltado. Que soy lerdo, por pensar tanto me pasé de la dirección acordada. Me pongo entonces a dar vueltas buscando las calles de la casa. Las luces centellean en todas partes. Un grupo de aniñados pasa a mi lado riéndose como tontos sujetando unas chatas en la mano. Carajo, se creen los dueños del mundo en esos instantes, pero quiero verlos después de 20 o 30 años y saber si se siguen riendo con la misma soltura que ahora, después de saborear la vida auténtica, de conocer el hambre , el sacrificio, el pelo caído, las tetas flojas y todo eso. Después de saber que hay un precio que pagar por toda esa diversión.

Mi primer muerto….en nombre de la justicia. La verdadera. A la policía no hubiéramos ido ni pagados puesto que el zambo ése solía ladrar a los cuatro vientos que los chapas eran sus panas del alma, así matase a quien sea a los dos días saldría libre. Y así no tuviera tal privilegio, quién miércoles va a hacerle caso a una putita barata que reclame que la han violado? Si eso es su modus vivendi, que se lo manden día y noche…..

Por eso fue que me escapé de casa después de coser al hijo de puta que se filiquiteó a mi vieja; ni loco me iba a pasear como si gran cosa en el centro del pueblo cuando se enterasen de quién mató a Bollo de Bagre. Pero a los años me contaron que nunca se supo del culpable. Cuando menos por ése la ley no me iba a echar el guante. Así que emigré a Guayaquil, al principio intenté conseguir camello por donde sea pero puertas y ventanas se me cerraban. Hasta que un man en chiqui me fue ofreciendo como cien lucas para que le tuteara la nalga a un lorenzo que le había roto las ventanas sólo por joder. Lo hice y me dieron la money sin replicar. Me gustó. La plena que me gustó. La sensación de tener un arma, poder usarla, y para eliminar toda la basura humana de la ciudad, o por lo menos una parte. Fui progresando; de cuchilla pasé a cartuchera, de cartuchera a pistola de bala U, y de ésta a Micaela, mi actual, la propia. Asimismo, de virar a pandilleros (tenía un método para atraparlos; algo así como atrapar ratones. Por el izquierdo conseguía tamugas de base en esos operativos de droga y se los iba a regalar a los pandilleros quienes de una se fumaban todo el paquete. El resto era obvio. Ante todos esos gusarapos drogados hasta las patas buscaba a los que quería y los tuteaba tranquilo) pasé a robacarros, hampones más duros terminando en los narcos distribuidores.

Ya divisé la casa del tipo a quien debo despachar. Una casa sencilla pero bien arreglada. Bonito era el jardín. No parecía ser la casa de un puerco corrompe-niños que me habían descrito. Pero igual, me dieron el adelanto y debo cumplir. A lo mejor el tipo era albergado o algo así. Con paso lento llego a la puerta y toco el timbre. De un solo me pongo la máscara por si alguien me mira. No quiero testigos. Al abrirse la puerta un hombre empijamado me mira con ojos de ruca.

- Señor Rivadeneira?- digo envuelto en la sombra para que no vea mi máscara.

- El mismo, en qué puedo ayudarlo?

Sin dar tiempo a otra cosa, lo tumbo al suelo de un empujón y saco a Micaela de mi bolsillo. “Diga sus oraciones porque esta noche se muere” grito con voz agria a mi víctima. El hombre sin decir palabra me clava los ojos y su mirada me desconcierta. Antes todos los miserables que había mandado al infierno me miraban por última vez con ojos abyectos, gemebundos, llorosos, implorando piedad. Poniendo de manifiesto su cobardía y su podredumbre de alma. Eli, eli, lamma sabactani? Hipócritas…

Pero este hombre nada de eso mostraba. Al contrario su mirada era tranquila y llena de dignidad y valentía como si me dijera que si tienes que hacerlo hazlo ya. No, no…esta no era la mirada usual que yo disfrutaba antes de apretar el gatillo.

Por primera vez en mi vida me vi indeciso.

De regreso al despacho de mi contratista, mi alma está llenándose de un nuevo concepto, algo radical, un nuevo sentimiento. Toco a la puerta y el hombre me recibe con una sonrisa sebosa.

- Piraña, en mi despacho está el resto del billete.

- ………

- Hubieron testigos?

- ………

- Qué ocurre, chico, te comió la lengua el gato? Ja, ja , ja… relájate. Te serviré un trago.

El tipo se vuelve, prepara su cóctel y al voltearse con los dos vasos en mano su faz sonriente se convierte en horrorizada al descubrir que lo estoy apuntando a la cabeza.

- Mentiste, hijo de puta…

Murmuré ácidamente al tiempo que vaciaba el cargador de Micaela a intervalos regulares. Los únicos sonidos fueron los “chiuk,chiuk” de Micaela, el quebrarse de los vasos al caer y el ruido sordo del cuerpo del tipo al desplomarse.

Diario Expreso, 14 de Junio de 1993.

Giacomo Stradivario, conocido administrador de las empresas impresoras Stradius, fue hallado en su despacho muerto de cinco balazos en el cráneo. Se sospechaba hace tiempo que Stradivario tenía vínculos directos con el narcotráfico y tenencia ilegal de armas. Se desconocen los motivos del asesinato, aunque no se descarta un ajuste de cuentas. Giacomo Stradivario estaba casado con la famosa cantante……

He descubierto que hay otras formas de combatir el crimen y a diferenciar auténticamente el bien del mal. Todo esto me lo enseñó el que hubiera sido mi víctima de una sola mirada. Piraña seguirá castigando el mal, pero ahora lo hará con más prudencia y juicio……

Monday, December 04, 2006

¡TENGO HAMBRE! (Reedición)


Por supuesto que deseaba medirme esa noche.
¿Siete horas de caminatas por esas calles hermosas y resplandecientes de Buenos Aires, más interminables antojos de degustar este y otro alimento típico, sean choripanes, sean bifes, sean aguilas o sean alfajores son regusto a anís (siempre cantando una ópera a mis papilas mientras descendían a mi estómago); más mis ojos que habíanse lanzado una y mil ocasiones a catar los reflejos que despedían esta, u aquella u esta otra ninfa de piel nacarada y rostro etéreo que cruzaban a mi lado una y otra vez; o mis oídos que registraban notas nunca antes oídas, arrancadas de la laringe de un Zorzal que llevaba más de 75 años de muerto?
Los sentidos debían cansarse.
Mas no mi entusiasmo.
Así que proseguí.
Y oh, bestia de mí, ya sumergido el disco de Ra bajo los bussiness buildings y ya habiendo dado la posta de sus dorados rayos al omnipotencial neón que retorciéndose y quebrándose gritaba a mis vistas Coca Cola, Movistar, Teatro Colón, Mc Donald`s y miles de otros discursos que tácitamente cruzaban ante mí, seguía avanzando. Mis pies gobernaban en ese momento, ni me dolían, ni me quejaba, ni nada.
Y dale que caminaba.

Decido parar en un paquete de ruidos entrelazados con efectos electrónicos y batidos con un humo fragante y decorado con haces de colores primarios y secundarios tan crudos y directos que ni siquiera hacían el lógico producto cuando se entrecruzaban.
Música.
A más de noventa decibeles. Si pasaban los ciento diez mis oídos me dolerían y correría un serio problema de riesgo de sordera. Me gustaba. No sólo mi órgano de Corti se sobrecogía con las cargas violentas del sintetizador. Ni mi humanidad se sobresaltaba con tanto cuerpo apretujado, unos tratando de disfrutar su bebida, otros, moviéndose en audaz sincronía al ritmo único, otros, simplemente en actitud contemplativa, pero vivos igual.
Ah, sí, mi bebida. Tal vez ella era la responsable.
Mezcla de un licor, un vino, un amargo y zumo dulce para enmascarar. Y yo con la sed, todo adentro casi sin saborear. Patán. Debiste saborear. Un buen sorbo en tu garganta. Cada etanol, cada tanino, cada sucrosa, cada escencia. A eso viniste, ¿no? Pago otra.

Cometo el mismo pecado. Gulp. Pa dentro. ¿Pero qué mierda me pasaba? ¿Acaso me matarían luego? ¿Tenía algún compromiso? No. Simple voracidad lupina. Mi lobo interno, el mismo que aullaba de placer mientras mis carrillos abultaban con ese bife de chorizo casi crudo, casi sin masticar. No comía, tragaba. No me alimentaba, me cebaba. Bestia. Animal. Eso era lo que era. Aún fuera del restaurante podía saborear los hilillos de jugo que aún quedaban en mi barbilla.
Qué malos modales.
Ahí tienes, majadero.
Se te trepó la bebida. Cuidado y la cagas.
Sobre todo viendo esa cosa, envuelta en rojo y metal negro que, junto a otras como ella, sacaba curvas y sinuosidades de lugares que me parecían risibles. Ya vas y le coges las nalgas protegidas por su escudo de vinilo.

Se te trepó la bebida. Y tienes ganas de cagarla. Sólo una membrana separa tu gentleman del caveman.
No. Puedo con esto. Puedo con ella.
Sólo mirarla. Con verla a los ojos, me basta.
Vamos mamita, mira para acá. Sólo un ratito.
Ahhhhh... Unos ojos para matar. Buena. Contacto. Se abrió el enlace.
Pero no te la quedes viendo tanto tiempo, gil. Va a pensar que la quieres violar o algo. Sonríe, haz algo. ¿Cinco segundos y sólo una sonrisa sin dientes y la bebida elevada? ¿Dónde llegarás con esa actitud?
Aunque...
Camina hacia acá. Oh Dios, camina hacia acá. Esa hembra, ese mujerón, esa mamazota, camina hacia acá.
- Hola.
- ¿Solita? (Buena, cojudo, bien que la viste con sus amigas y eres capaz de lanzar esa barrabasada.)
- Depende... ando con mis amigas...¿y vos?
Su voz es una anaconda que va penetrando mis canales auditivos hasta callar incluso ese rave trance a 1000 kmp.
- Turista... primera vez que ando por estos lados.
- ¿De dónde sos?
- Ecuador.

- ¡Ay, qué lindo! Y cómo te...
(no es tan importante)
...
- ¿Te gusta mi piso?
- ¿Eh?

¿Dónde me hallaba? ¿Con quién estaba? ¿Quién era yo? ¿Cómo llegué aquí?
Bolsa. Sus manos, entrelazadas en mis hombros ahora, me hicieron un upload de realidad.
- ¿Estás nervioso, lindo?
Se te trepó la bebida. Patán.
- Pon algo de música y veremos luego...
Pero si ya estaba sonando. Un ritmo pegadizo, como sus manos, caliente, como sus susurros a mi oído, exótico, como cualquier cosa que se te ocurra definir. Empezamos a bailar despacio. Me siento como un inválido en sus terapias. Tieso, chueco y torpe. Sigo a trompicones su movimiento continuo e hiperbólico, lo que le hace reír un poco. La estoy volviendo a cagar. Grande, aprendiz de galán...
Me mira de repente con esos ojos de matar. Me perfora mis retinas. Mi cabeza desconecta todos sus cables de cognositividad y los integra a otra cabeza menos teórica y esencialmente práctica.
Mi sed, la estoy calmando. A tragos grandes. Mi sed de ella. No me puedo desprender. Mis manos no pueden dejar de sentirla, mi nariz no puede dejar de olerla, no. No. No.
Hambre. Tengo más hambre. Quiero más carne. La quiero ya. En mi boca. En mis manos. Saborear. Gustar. No quiero alimentarme. Solo quiero saborear. Ser gourmet. De su piel.

Esa blusa de seda de 300 pesos, ese pantalón de vinilo negro de 450, sus sostenes y pants de Verónica`s Secret han perdido su glamour, su caché, su distinción y se encuentran mezclados con mi jean de bahía de 8 dólares, regateados de 15. Con mi camisa de algodón cuencano. Con mis boxers chinos de 5 dólares los 3. Y mis medias de 3 años. A la mierda la moda.
Lo que está debajo es lo importante.
Y ahí estoy, deslizando la punta de mi lengua sobre el nacimiento de su pelo y los contornos de sus orejas, mientras ella muerde con fruición mi esternocleidomastoideo izquierdo (auch!), pasando una mano por toda su espalda, sintiendo erizarse cada pelito minúsculo, y la otra palpando a más no poder todo lo que ella no mostraba en su escote.
No pienso, no puedo pensar. La otra cabeza mía estaba computando acciones mucho mejor que la pentium 6, aún sin salir.
Tengo que comer. Tengo que comer.

Le aparto su torso del mío y me aferro a esos manjares gemelos. Me paso catando y chupando redondeces, cambiando de texturas, de sedosa y tierna a levemente rugosa y tiesa. Y los sazonan sonidos de muy arriba mío.
- hhaaaa....mmmmm....papiiii....
Ella también come. Saborea. Precisamente su mano está atosigando mi cabeza activa. La perturba. Siento un empujón de ella. Entre sorprendido y aún hambriento, caigo sobre esas sábanas tan frescas y esa música aún resonante. La siento catar un bocado mío muy oculto. Pero sólo lo saborea. Lo lame, lo chupa y lo muerde despacio (uf..)
Mi hambre vuelve rugiente.
Agarro su cuerpo, lo manipulo, lo manejo a mi antojo, hasta que lo pongo como deseo. Y beso. Y vuelvo a besar. Sus labios llenos y jugosos. Beso tierno, muchita, francés, esquimal. Paso toda mi boca por la suya. Ella mezcla jadeos y gemidos. Y sigue ensimismada en mi cabeza.
Hasta que ya no quiere. Voltea su cabeza, se desenreda, se desprende, se desata. Cae sobre las sábanas y queda como muerta. Sólo su respiración agitada y su elevando sonrojo me dicen que no ha muerto. Y sus palabras desesperadas...
- Vení, mi amor, te quiero dentro mío...
Hay que complacer a la dama. A las damas se las complace. Se las mima. Se las consiente. ¿Soy un caballero? No. Soy una bestia. Soy un lobo hambriento. Un lobo enfundado con cultura, conocimientos y lengua humana.
Mi mente divaga, delira, está acá, está allá, está acá, está allá...
- Ah-ah-ah-ah-ah...
Allá, acá, allá, acá, allá, acá, allá...
- AH-AH-AH-AH-AH-AH-AH-¡AH-AH-AH-AH!
¡¡ALLÁ, ACÁ, ALLÁ, ACÁ, ALLÁ, ACÁ, A-
- ¡¡¡MMAAAAHHHAAAAAAAAaaaaaahhhh.....!!!
En cualquier puto lugar.
Sentí el Big Bang. Lo creamos ella y yo.
Abro los ojos y estoy en mi hotel. Algo pasó. Algo debió haber pasado. No es muy claro, pero pasó.
Algo que debía ser memorable, pero del que apenas recuerdo algo.
Pero sí queda algo.
Que resucita, se regenera y vuelve a levantarse rugiente, aullante.
HAMBRE...
TENGO...HAMBRE...