Saturday, June 30, 2007

Vacua vida

Dos horas y nadie interesante aparecía.
Dos horas, un tequila, un mojito y un par de puñados de maní tostado que debería quemar luego a punta de pilates. Igual, no iba a estropear su figura en tan poco tiempo.
No era que pasase desapercibida. Ese cabello rojo, azafranado, levemente ondulado, combinaba maravillosamente con la seda beige que la envolvía parcialmente. Cinco tipos ya la habían invitado a una copa, o más directamente, a irse a farrear en corto. Cinco negativas lubricadas con una sonrisa perlada.
De improviso, un joven blondo y de perfil aristocrático se sienta en el límite justo donde la intensidad de la voz cambiaba de sutil a escandaloso, por la música imperante.
La misma sonrisa perlada despega de la boca de ella y va a estamparse en el campo visual del muchacho. Aun con sus cuantas Coronas y 4 dedos de Jack Daniel`s importados encima, el muchacho sintió su macho interno estremecerse.
"Otro trofeo para presumir ante mis panas", piensa mientras devuelve la sonrisa y estrecha la distancia.
Había resultado tal como les gustaba. Que escuchen y escuchen. No les gustaba muy nerdy-like o blabber-mouth (aprendido hace cinco días al chatear con su primo que vivía en Boston).
Ella escuchaba fascinada la impecable niñez y juventud del muchacho. Hijo de un importante empresario, sus necesidades estaban en 0. Lo cual permitió exigir caprichos a montones. ¿El juguete caro de moda? Daddy lo compraba. ¿Problemas en las materias? Daddy arreglaba. ¿Tal o cual pelada no aflojaba? Daddy convencía o amenazaba.
Pinta, apellido, plata y un Ferrari descapotable lo habían hecho un heart-break kid imparable. Sabía que la estaba volviendo loca. Sabía que la tenía en sus manos para hacer lo que deseara. Y por el evidente sonrojo y la incontrolable sonrisa de ella, podía decir que este arroz ya estaba cocido.
De ella no le interesó saber nada. Daba igual, tres días máximo y se iba a aburrir de su luminoso rostro, de sus rizos azafranes y su cuerpo lascivo y sugerente. Un par de salidas al cine, a su lujoso penthouse para hacer las noches menos aburridas y au revoir. Así le funcionaban las cosas y así seguirían funcionando. Era todo un ganador.
Siguió, pues, comentándole de sus innumerables viajes acompañando a su familia, o pagados por Daddy, sobre todo a Miami para comprar ropas nuevas. Ni muerto compraría cosas de acá. Ahí tenía su Armani a medida para comprobarlo. Algo que un cholo no podría ni imaginar tener.
Oh, sí. Y ni qué decir de la exclusivísima universidad en la que era la tercera vez que repetía el cuarto semestre. 1600 dólares semestrales. Y si deseaban suspenderle la matrícula, no importaba. Daddy era amigo del rector.
Habían pasado unos 20 minutos desde que comenzó su monólogo. El que siempre usaba y que derretía a toda mujer que se le cruzase en los sitios jet set. Ella debía ya estar bien adobada, así que le propuso al oído dos o tres cositas. Ella aceptó encantada.
Ella fue la primera en pasar al hall del penthouse donde él vivía. Una mano sobre sus nalgas le habían dado el empujón inicial. Reía nerviosamente como niña aprendiendo a cantar. Los besos, las caricias y las palabras tiernas habían pasado de moda ages ago. Lo bueno era que ese vestido se podía quitar con rapidez. Y como los tragos habían hecho aflorar algo de su torpeza, no tenía ganas de desgarrar nada. Igual, si lo rompía, mañana podía comprarle algo nuevo para que no joda.
Nada de condones. Ella debería sentirse honrada que un miembro élite de la sociedad le ofreciera una noche de lujuria en tan excelsio entorno.
Imitando todas las poses de las porn-stars que había visto en su vida, sabía que le estaba dando la noche de su vida a la pelirroja. Cinco minutos desde que le sacó el vestido casi a las malas el joven descargaba simultáneamente la escencia de sus genes y un gemebundo alarido.
Ya, por fin dócil y manso, con la satisfacción de haber hecho lo que quería, dejó que ella montara encima suyo. Que haga lo que quiera. Agradecerle, acariciarlo más, masturbarse ella, daba lo mismo. El ya había acabado. Cerró los ojos mientras exhalaba la primera bocanada de humo del grueso habano liado a mano. 24 dólares la media docena.
Una fría y cosquilleante sensación circular tuvo bajo su mentón.
Medio segundo después, vio un espectacular despliegue de chispas multicolores y fuegos artificiales mientras aproximadamente 25 gramos de plomo trazaba a toda velocidad un túnel en su cabeza y creaba un volcán en erupción justo donde los parietales y el occipital formaban una lambda. El magma espeso y tibio, de sangre y tejido cerebral también hizo juego con las sábanas de satín rosa.

25 gramos de plomo aproximadamente.
En verdad, lo único sólido que había tenido en su cerebro en todos los años de su vida vacía y de oropel.
Ella se besó las yemas del índice y del dedo medio y con lo último de ternura simulada, los posó en los de él, ahora enfriándose.
Nadie la iba a recordar en ese edificio. Era un trofeo más, para presumir a sus amigos.
Dizque.
Dizque....

Monday, June 25, 2007

Mème a la Tofu (II)

A ver... mi pana Atrapasueños me envio este meme, asi que lo voy a cumplir.

Primero las reglas:



1) Cada jugador cuenta 8 cosas de sí mismo.

2) Además de las 8 cosas tiene que escribir en su blog las reglas.

3) Por último tiene que seleccionar a otras 8 personas y escribir sus nombres o blog.

4) Por supuesto, no hay que olvidar dejarles un comentario (que han sido seleccionadas para este juego).



Ahí van las cosas...

1. Soy un distraído de mierda. Si no dejo olvidada la cabeza es porque la tengo fija al cuello. Olvido llaves, billeteras, celulares, cargarlos, sueltos y vueltos, indicaciones, recetas, anudarme los zapatos, ponerme abrigo (sabiendo que llueve), cocinar cuando sé que debo comer, aniversarios, cumpleaños, compromisos y montones de cosas....
2. Aunque muchos deben saber esto, odio a muerte el VALLENATICO HIJO DE REMIL PUTAS, de hecho, mi grito de batalla es justamente ése. Pseudomúsica asquerosa, repelente, depresiva, abyecta, gemebunda, etc. Por supuesto que en segundo lugar cae el REGUETON GOMERO, otra pseudomúsica hecha por y para delincuentes y gentuza en general.
3. Como corolario a lo anterior, me complazco mucho cuando cae algún delincuente, reguetonero, violador, o gentuza de ésas. Son seres que lo único que merecen es una muerte rápida.
4. Hobbies míos, videojuegos. Soy vicioso del "nientiendo", o más claro, mi querido PS2, al cual ya lo debo hacer reparar, y según me dijo un pana, meterle un disco duro para no cansar tanto al lente...
5. Mi faceta de otaku sale con mi propio nick. Series buenas que terminé de ver hace poco fue Monster (excelente), Sousei No Aquarion (el opening es del putas) y ahora veo Girls Bravo!
6. Me vale tres atados el fútbol (con el perdón de mis panas Santhrox, Guillermex, y todos los bloggers futboleros). Y los deportes que me gustan son las artes marciales. Aunque este mes no entrené estoy metido en el Muah Thai.
7. No puedo controlar mis ojos al ver la belleza de una mujer. Oh, mea culpa, mea culpa (ver post de más abajo...)
8. Estoy seguro que si no fuera por mi familia, y de no estudiar medicina, sería asesino a sueldo. Lo digo en serio.

Bueno, mème cumplido.
Esto se los paso a Santrhox, Ana Pecados, Evan, Dragonfly, Xena/Jolie, Guillermex, Stratogenesis, PaoPao.... Si antes no les enviaron.

VALLENATICO HIJO DE REMIL PUTAS
(Por los tiempos con Desnudita...)

Wednesday, June 13, 2007

Stupid facts about men



Sólo el título salió en inglés. Para amagar.






¡Ño! La plena que me va a costar mucho completar este post, porque si hay algo que nosotros tenemos una gran falencia, es en reconocer cagadas propias.

Podría considerar este post como un "mea culpa", porque yo también más de una vez he caído en muchos actos o proferido sentencias que a las mujeres encuentran repelente. No, no es que las mujeres son la perfección hecha carne, pero ya reconociendo que tenemos y cometemos estupideces pone de sí una base para intentar corregirnos.

En fin, voy con el listado:

  1. EL TEMITA CON EL HIMEN: Una de las más antiguas bobadas nuestras (y vigente en la mayor parte de los casos). Anatómicamente hablando, el himen es una membrana en la entrada de la vagina de la mujer que normalmente se desgarra con la primera relación sexual. Por lo tanto es la barrera que separa la mujer virgen o 0 kms de la no virgen, o como suele decirse "con kilometraje recorrido". ¿Por qué tanto tema con esa mísera membranita? ¿Cuántos casos de abandono, divorcio precoz, maltrato y hasta de asesinato se han dado porque el señor marido a la hora de la hora de estrenar bocado nuevo descubre que el pastel ya fue probado? ¿Acaso la ausencia de himen las hace menos mujeres? Y lo que es más, podemos vacilar (vacile completo, claro) con todas las peladas que podamos, pero cuando dizque queremos entrar en serio, queremos una "coco". ¿Para qué? ¿Para darnos el gusto de ser los primeros de estar dentro? Una de las cosas que olvidó la evolución de Darwin sería desaparecer el himen femenino, para que se acaben tanta bola de pendejadas...
  2. ME TIRO A VEINTE MUJERES = SOY UN ARRECHO / ELLA TUVO UN VACILE TENIENDO NOVIO = PUTA - OFRECIDA - CALLEJERA - VOLANTUSA.... Tanto que se habla de igualdad de sexo y aún no se logra sacar de esa vieja casilla, no se logra la igualdad sexual. El hombre es siempre el único que puede disfrutar del sexo. La mujer sólo tiene que abrirse de piernas y esperar queda. Algunos somos tan hijueputas que pensamos mal si la vemos disfrutar mucho. ¡Por Dios, esa maldita circunsición femenina aún popular en algunos países africanos es una salvajada sin precedentes! La mujer es de hecho mucho más sensible al placer sexual que el hombre, nosotros nos contentamos sólo con que nos soben al sr. Tribi y tan, tan. A una mujer se la puede volver loca sólo con acariciarle los labios o la nuca (y tengo fe de ello, heh heh). Así que la mujer tiene tanto o más derecho de gritar de placer con un buen polvazo con el que se le pegue la gana (claro está, que una chica se deje seducir de un reguetonero es asqueroso, pero es salirse del tema). Si ella por acostarse con Fulano y Sutano es una puta, nosotros que nos podemos revolcar con tres en un día si nos vamos a un buen chongo ¿qué somos? Igualdad... ya dishe...
  3. ERES MI PELADA/VACILE = TE BAJO EL CIELO Y LAS ESTRELLAS / ERES MI MUJER = SÍRVEME LA COMIDA RÁPIDO, CHUCHA. ¿¿En qué canon o decálogo está escrito que la seducción y el autocuidado termina en cuanto se empieza a vivir juntos, sea en matrimonio (yuck) o cualquier otro tipo de unión?? Aunque el desbarajuste en pinta se aplica a ambos sexos, generalmente nosotros abrimos jugada. Imagen por mil palabras: LA PAREJA FELIZ. Cinco años y ese tipo atento, cariñoso, tierno, romántico, seductor, estómago plano y deseoso de sexo TID (tres veces al día, término médico) se transforma en el amargado, panzudo, aliento a puro, alza la mano y mangajo de batracio que tiene que hacerle la comida todos los días. Y las otras guevadas mencionadas más arriba.
  4. FRASECITAS Y ACTOS QUE SOLEMOS SOLTAR VOLUNTARIA O INVOLUNTARIAMENTE PERO QUE LAS EMPUTA.
  • "¿Verdad que te encantó, mijita?" (Después del sublime y sacrosanto acto sexual)
  • "Sí, te ves bien" (En tono de me vale verga)
  • "Ve esa man, está ricota..." (Con la man de la mano)
  • "¿Y dónde nos vamos?" (Las dos horas que nos hizo esperar mientras se arreglaba fueron suficientes para decidir a dónde la ibamos a llevar)
  • Cualquier frase terminada en "mi amor" a los cinco minutos de haberla conocido.
  • "La plena que estás gorda, mija" (¡¡SLAP - SLAP - SLAP!!)
  • "Si me quieres lo harás" Típico recurso desesperado para echarnos un polvo.
  • Rascarnos las huevas o el culo en frente de ella (¡¡¿¿Y CON ESA MANO ME QUIERE TOCAR??!! ¡¡PUAAAJJJ!!)
  • Intentar darle un beso de lengua tras tres días de chupa.
  • Dejarla botada en la fiesta para irnos a chupar con los panas y regresar hechos bolsa.
  • Ver cómo se saca la chucha haciéndonos la comida y nosotros no movemos un dedo por lavar una cuchara.
  • No verla a los ojos mientras hablamos con ella sino bien fijos en esas ricas tetas (MEA CULPA; MEA CULPA, seguro que más de una podrá apuntarme)
  • Soltar un pedo sabiendo que habíamos almorzado en Perrín.
  • Cabrearnos porque la man baila abrazada con su amigo.
  • Un laaaarrrrgo etc.

La plena que el post queda abierto, sea para que las damas hagan sus comentarios o que los panas agachen la cabeza (o protesten) y colaboren.


Thursday, June 07, 2007

CHAINS ON MY TONGUE (A tale about shyness)


Oh my God, here she comes… like a star, like a swan full of grace landing in the pool of my heart. The Heavens bless me every time I can see your angelic face. Every part of your body moves harmoniously and tenderly.

You were the woman that entered into my shady heart and conquered it like a queen, placing your throne in it forever and ever…If my eyes had been ripped on, my ears filled with melt lead, and my nose burnt, it would still be able to feel your charm, your sweet aura that comes from you, my beloved one.

There´s so much love in this heart to offer to you, Goddess of my soul. Why don´t you feel for yourself this raging love that tries to surround you, with the slight hope of warming your heart and guide your gaze towards me?


- “Ah, hello!” she says, “I haven´t seen you for a couple of days. What happened?”

- “Er… Um… hi there” I respond. “Well, it wasn´t a big deal…only a little fever, that´s all. Heh, heh…”


A fever? A fever? Why didn´t I tell her that hadn´t blood in my veins anymore, but a river of magma, consuming my body and pushing my mind into an endless maze of creepy mist?Why didn´t I say that the only thing that has helped me from going insane has been HER, the image of her smile, her bright eyes giving me the strength to fight against the vicious demon who was devouring me? I battled desperately, and emerged victorious.

Only because her.

Remembering the owner of my heart granted me my victory. There are not enough words in my mind to thank her properly.


- “You were sick?” she said, “Oh, you poor thing. If you had called me, I certainly would have helped you a little”.

- “W..why, thanks!” I mumbled. “But don´t worry. I´m alright now”.


Oh, absolute source of my happiness!!Oh, High priestess of my heart!! Your sincere worry tastes me like the most delicious wine, the most splendid meal, the most exotic chocolate!

Who needs another woman in his life, when I have you, you stainless and pure rose rising from a plain full of common pansies?


- “By the way, let me tell you something…” She whispered to my heart. “(Someone) Has asked me out…But I´m not sure…”

- “Uh…”


Please, please, come to me.

Merciful and sweet death, come and release this tormented soul of the pain that throbes as though it were punctured by a white-red saber drawn again and again by a horrid giant…NO! No! I cannot fall down, I cannot give up the paradise that seems so close and,yet, so far just because of the appearing of a damn rival. Fight on, I must! Win her heart, I ought! I am a warrior, a gladiator and the challenge has been made. The prize to win: A Heaven on Earth, with the company of the woman that has became in my true reason to exist. Better dead than failing in the trial of earning her love!!


-“You…you know…I don´t think that man suits you well. He´s not good enough for you. You deserve something better than that guy…” I spoke with difficult…

- “Yay! Do you think so too? You´re right, he´s too foul-mouthed and vulgar, and I don´t like those kind of men. I´d like someone more…more…” she said giggling.


MORE LIKE ME!!

Tell it to her, damn it!! Tell her you´re the one and only, that you´ll be the guardian of her dreams, the brother, the friend, the real love that she needs so badly!! Tell her SHE is the only reason that you´re alive, the ultimate goal in your lonely life! God gives us some times only ONE chance to realize our dreams, and here´s your opportunity!!

So GO!

Go and tell her! Undo the knot that ties your feelings, break the chains of your tongue!! So much love, so pure and intense should not waste and decay like a forgotten apple!

TELL HER HOW YOU FEEL ABOUT HER!! NOW!!


- Ermmm….th.. there is…something…I…want to..tell…yo…yo..you…-

Sure, tell me…


SAY IT, YOU MORON!! NOW OR NEVER!!

JUST THREE LITTLE WORDS!!

WHAT´S DELAYING YOU??!!!

DO IT!!DO IT!!!!


- I have a Garcia Marquez´s book and since you like him a lot, I thought I could lend it to you for a couple of weeks…………….


.What??………


- Aww, that´s so sweet of you! Can I come to your place to get it?

- Sure, sure….well, was good see you again, bye – bye…

- Okay. Take care…


Shit.I did it again…


xxxxxx

- Hey, Wasn´t that (someone)? What was that guy doing with you?

- He told me that he wanted to lend me a book. What a sweet guy.

- Will you accept it?- Yes. I have to go to his house tomorrow to get the book.



And once for all, tell him what if feel about him...

Monday, May 21, 2007

YIN - YIN


Necesitaba un trago, urgente, YA.


Para ver si la fuerte y vaporosa bebida podía cortar el chorro de lágrimas que el imbécil de su novio había provocado en ella. ¡En la cama que los dos habían comprado juntos, planeando anticipadamente los momentos de descanso y retozo venideros! Claro, el bastardo retozaba, pero no con ella. Con una negra. Y la desgraciada, tan descaradamente, se moría de la risa ante su rabieta. "Colorada baboza", le oyó decir antes de saltar sobre ella e intentar sacarle los ojos con las uñas, venganza que fue prestamente impedida por su novio. Ex-novio. Ese tarado. Ese gusano hijo de perra.

Tras forcejeos, insultos y amenazas, los dos salieron mal vestidos haciendo rechinar los neumáticos del Vitara que el papi le compró al niño bonito ése.


¡Y mal rayo los partiera a ambos!


El caso es que ahora estaba en el bar donde solía ir con las amigas a farrear. Pero sola esta vez. El primer cognac desapareció en dos segundos en sus labios, seguidos de un carraspeo y una tos convulsa. Bonito espectáculo debía estar dando, su blusa mal colocada, unos como esputos negruzcos que chorreaban por sus párpados y mejillas, dos uñas rotas. Maldición. Dos uñas rotas. Recién se daba cuenta. Igual daba. Si la viera éste o aquél. El segundo cognac empezó a soltar pensamientos, fantasías y prejuicios. Los fáciles prejuicios raciales la poseyeron. Esa negra maldita, esa negrantaja piojosa, simiesca, asquerosa, que sólo por su enorme trasero los hombres iban tras ella. Su hombre. En esa condenada noche que por una cancelación salió tempranito hora del trabajo. Maldijo la cancelación, maldijo la calle despejada, maldijo por centésima vez al gusano, y por milésima vez a la negra.


Negra... negra... esa maldita negra...


Como la que estaba viendo ahora, lanzando esa refulgente sonrisa, envuelta en satín beige. Riéndose de alguna tontería. Decidió también odiarla. Sabía que no tenía motivo, ella no tenía la culpa, pero deseaba tan desesperadamente desquitarse en alguien... Deseaba ferozmente que ella se fijase en ella, le mandase esa sonrisa iridiscente, le tratase de hacer conversación. Para que ella, de la manera más fría y cruel posible le mandase todos los chistes raciales que en su oficina había leído o escuchado. Quería ver quebrarse esa bella sonrisa, opacarse ese brillo de sus ojos, entristecer la expresión de alegría y vibrantez que despedía cada segundo. Y si fuera posible, que las lágrimas saltasen de sus ojos de ébano. Que corriesen como cascada, que reflejen la luz a medias de los focos, que descompusieran su luz en pequeños arcoiris que bailasen sobre sus tersas mejillas. Sí. Deseaba verla sufrir como a ella.


¡Pero la condenada negra ni siquiera volteaba de casualidad!


Tres... cuatro... el último sorbo del quinto cognac desapareció de entre sus labios. Ansiaba tanto la atención de la mulata que no paraba de sonreír y refulgir. Deseaba ofrecerle su desprecio a cambio del interés de ella. Las abolidas inhibiciones no pudieron, pues, restringirla a levantarse del asiento y empezar a caminar hacia ella. Tenía que esforzarse en mantener el equilibrio porque era como caminar en la cuerda floja. Y los tacones de aguja no la ayudaban mucho que digamos. Finalmente llegó donde ella. Plantó su cara más seria y agresiva, dispuesta a soltar algún venenoso comentario. La morena, sin dejar de sonreír, levantó la vista y observó ese rostro pálido coloreado y chorreado de rimmel, base y otro montón de cosméticos. Los finos labios apretados. Los verdosos irises casi clavándose en su oscura piel. Las cejas delineadas y muy bien depiladas fruncidas hasta casi llegar al inicio de la nariz.


Y soltó una tremenda carcajada.


Todo el aplomo, la seguridad y la confianza de la rubia se fragmentaron como un castillo de arena al ser golpeado por una ola. Todas las bien pensadas palabras que tenía reservadas, volaron como bandada de tórtolas. Y las lágrimas que el alcohol había logrado represar, brotaron a chorro. Nuevamente. Se sentía miserable. Estúpida. Ridícula. Desquitarse en alguien que no tenía nada que ver en el asunto, salvo el color de la piel. Rompió a llorar a gritos. No le importaba que su llorar se impusiera ante la música tenue. Sólo llorar.


De lo cerrados que tenía los ojos, no se percató que estaba siendo llevada a un apartado rincón, en una mesa apenas iluminada. Sintió su cabeza hundirse en unos senos elásticos, cónicos, fragantes a cítrico, tibios, acogedores. Perfectos. Unos brazos cálidos, pero bajo cuya suavísima piel sentía una fuerte complexión que a ella le llevaría años en el gym, estrecharon sus hombros. Fue sostenida hasta que se apaciguó. Luego dos uñas rozaron tenuemente su barbilla y elevaron su cabeza. Los ojos se alinearon. Los verdes, enrojecidos y llorosos con los profundos, brillantes y de azabache.


Una pregunta, un chorro de respuestas. Otra pregunta, más verborrea estimulada por el cognac. Ella no sabía el porqué de esa sensación de seguridad y ternura que la embargaba. De hecho, tenía ganas de no proseguir, de reconocer que esto no iba por el carril que debía ser. Pero lo deseaba más y más. No podía dejar de contemplar esa faz reluciente, opaca, esos ojos tan llenos de cariño. La voz grave, sensual de la morena la acariciaba por dentro y fuera e iba calmando de a poco el dolor que había provocado el gusano. Estaba agradecida. Le estaba pasando la borrachera.


Mas no un deseo que surgía de a poco.


Y mientras los milímetros desaparecían entre los labios, llenos y lustrosos unos, finos y temblorosos otros; las voces se suavizaban hasta quedar en tenues susurros. La rubia recordó cuando era adolescente. Con sus amigas, jugaban a cómo sería el primer beso. Chocaban los labios y se despegaban riendo. Inocencia. Diversión. Juego. Esto... esto era muy diferente. El roce tan delicado, el contacto que parecía fundir. Tan extraño, tan indebido, tan fuera de lo normal, tan... exquisito y excitante.


No sabía qué le deparaba la noche junto a la morena de fuego que había pretendido humillar.

No sabía qué pasaría con ella, sus sentimientos y los de la negra.

Sólo algo supo.

Cuando, estrechadas de la mano, salían del bar para dirigirse al lugar de la morena.


Que debió girar a la derecha en vez de la izquierda. Se había equivocado de bar.

Saturday, May 12, 2007

RADICAL...




Advertencia: Post gore, es decir de contenido muy violento.

...Por fin he logrado atraparte.
Tus ojos, de seguro inyectados en sangre y nublados de solvente de goma al cometer ese crimen, ahora están fijos, temblorosos, desorbitados por el miedo.
Fijos en mi persona, cubierta con un traje plástico enterizo, una mascarilla desechable y gafas plásticas.
Y moviéndose desesperadamente hacia tu propio cuerpo, perfectamente fijo con gruesas correas de plástico a la a cama especial que preparé para ti. O más bien una mesa.
Tus chuchas de tu madre, tus jueputa, tus mamaverga suéltame suenan como los ladridos de un chihuahua tras rejas de grueso acero. Me divierten. Tus insultos flaquean y se derriten en un galimatías de déjame ir ñañitoshh, yo no te hishe nada pana, no sheas turro....
Verdad es.
Nada me hiciste a mí.
Se lo hiciste a alguien muy querido para mí. ¿Recuerdas?
Sin pena, sin remordimientos, sin pensar.
Hundiste tu navaja hecha del mango de una cuchara en un ser que para mí era tan importante, tan necesario, pero en esa persona sólo viste un puñado de billetes con el que pudieras conseguir tu aguardiente y tu cemento de contacto para divertirte mientras rapeabas tu reguetón.
Incluso a pesar que tu victima no opuso resistencia, la heriste de muerte para que no "shapee". La dejaste ahí, ahogándose en su propia sangre, fruto de tu brutal tajazo en el pecho, que inundó su tráquea de fluido carmesí. Esta persona, tanto que tenía que ofrecer, tanto que reír, que llorar, que luchar, no iba a estar a mi lado más. Una parte de mí murió junto a su cadáver.
Pero ese hecho finalmente sacó mi instinto de justicia real.
A la mierda la policía. Te meterían preso dos días y luego tu miserable familia te haría sacar para que continúes haciendo lo que mejor sabes hacer.
Sembrar miseria e infelicidad.
Así que ahora estás ante mí. Tu juez, tu jurado y tu verdugo.
VAS A PAGAR POR TU CRIMEN.
¿Querrás saber el motivo de que tus piernas estén levantadas con cuerdas envueltas en toallas?
Es para que las cuerdas no te apreten y pierdas sensibilidad.
Bueno, deja de chillar, que recién voy a empezar.
Tomo un pincel y mojo la piel de tu muslo derecho en alcohol puro. Concienzudamente. ¿Que qué te eshtoy hashiendo, pana? Ya sabrás. Ya sabrás...
El sudor helado te cubre el rostro al ver cómo desenvuelvo de un paño limpio un set de herramientas. Herramientas quirúrgicas. Y de un pequeño envoltorio empieza a refulgir un pequeño y plateado escalpelo que acoplo al mango. Tras eso, me calo guantes de goma. No quiero que tu inmunda sangre manche mi humanidad.
¿No, no, no ñaño, no, no? Repito tus gemebundos ayes burlonamente mientras con el lado romo del bisturí acaricio tu rostro estremecido. Siente bien esta cosquillienta sensación porque es lo último placentero que sentirás en mucho, mucho tiempo.
Con un marcador dibujo en la mitad de tu muslo derecho dos líneas convexas que se unen en los bordes. Ya no escucho tus ruegos de misericordia y perdón por lo que hiciste. Cierra el hocico, gentuza, que voy a trabajar.
La punta del bisturí separa en dos la línea que pintaba tu muslo mostrando tu dermis paliducha y numerosas perlas rojas que se van convirtiendo en líneas y arroyuelos silentes. Tu primer alarido resuena por toda la habitación. Música para mí...
No llores aún, reguetonero batracio, que recién empiezo.
Tomo un electrocauterio conectado previamente y empiezo a quemar suavemente los puntos por donde sangras. Cada "fsssss" es aderezado por otro chillido de tu parte.
Usando el cauterio y ayudándome con las pinzas de campo, tu piel se va levantando en dos enormes colgajos que, ayudado con otras cuerdas, dejo bien asegurados. Vaya, esas correas son mejores de lo que pensaba. Ni tus convulsiones salvajes hacen mover mucho mi campo de acción. Bien, los músculos ya están expuestos... vamos a ver...
Mi dedo enguantado va separando las fascias de todos los grupos. Ni necesidad tengo de recalcar que cada hundimiento digital lo sientes como si te penetrara un cautín. Tus gritos se van espaciando. Es como que te vas acostumbrando a este sufrimiento. Tendré, tal vez que esmerarme en aumentarlo...
Encontré la safena. Con hilos negros y tijeras, es ligada y cortada. Lo mismo ocurre mirando el lado interno de tu pierna. Esa enorme arteria por la que corre, brutal y salvaje como tu propio ser, la sangre que es tu vida completa. Si la seccionase surgiría un surtidor pulsante que en unos minutos te vaciaría sin más llevándote a una muerte segura. Pero no deseo tu muerte. Deseo tu sufrimiento.
Así que, mediante anudamientos, pinzadas, ligadas y más, son separados en dos segmentos tu arteria, tu vena femoral y el nervio femoral. Dedico un tiempito especial a cortar con lentitud ese nervio. Es como esperaba. Los espasmos de sufrimiento que te provocan son dignos de registrarse. Bueno, sigamos...
Como no dispongo del tiempo necesario, debo usar el electrocauterio a máxima potencia para ir cortando tus músculos. Uno tras otro. Tu llanto se intensifica cada vez que secciono uno de ellos. Vastos, rectos, aductores, sartorio, crural, semitendinoso, semimembranoso, recto interno. Uno tras otro sangran levemente, brincan y se sacuden cuando mi filo eléctrico los corta y los quema.
Ahora me concentro en tu parte posterior.
Primero debo separar de un buen tirón los bíceps crurales que protegen tu paquete poplíteo. Gruesos vasos y el cordón nervioso. Los vasos son un toque en ligar y cortar. Porque el nervio poplíteo, mientras lo vaya inyectando primero de agua destilada para aumentar la sensibilidad, y luego cortarlo muy lentamente, va a provocar en mí un placer enorme.
Y en tí un dolor indecible.
Oh no, te desmayaste. Mejor te aplico un estimulante para que despiertes pronto. Has sido un aullante testigo de mi operación de sanción y no deseo que pierdas un detalle. Al despertar de nuevo, te acomete una visceral e instintiva furia y me exiges a la mala que te mate.
Nada de eso, reguetonero.
Mi objetivo no es matarte.
Sólo es hacerte sufrir. Al extremo.
Bien, piel, músculos, y vasos con nervios ya han sido cortados. Ahora sólo falta el último detalle.
Tu fémur.
Veamos qué tan doloroso puede ser un toque en tu periostio. Por el rugido que profieres al tocarlo con el decolador, es serio. Bien pues, a desperiostizar. Tu fémur queda peladito. Listo para mi herramienta preferida. Un sinuoso hilo metálico con pequeñas puntas y relieves. Hago caso omiso de tus ruegos tus llantos y tus gritos de dolor y procedo a realizar un rápido vaivén en la diáfisis. Pequeñas virutas blancas bailan de un lado a otro. Y con un último chasquido tu pierna, esa que usabas para salir a la carrera cada vez que robabas o matabas a alguien para justificar tus vicios, es separada de ti, quedando colgada de la cuerda que ata el tobillo. Unos últimos hilillos de sangre corren tanto del miembro amputado como de tu muñón.
No, no creas que te dejaré así. Te inauguré de tullido y debo hacerlo bien. Tu muslo se ha reducido a un tembloroso tronco roji pardo de centro blancuzco.
Entonces es turno de aguja e hilo. Plano por plano voy cerrando esa enorme boca que provoqué. Tus aullidos se han reducido a gemidos y estertores. Buen chico. Ya mismo acabo aquí.
La boca se cierra con toques de hilo fuerte y dejan una línea repleta de puntos.
Esa es tu sentencia, reguetonero. No te he sentenciado a muerte, sino a una vida invivible.
Ahí tienes tu pierna. Obsérvala, entre la cortina de tus lágrimas.
Y sigue llorando, sigue arrepintiéndote de tu acto execrable, porque aún no estoy saciado.
Ahora sigue tu pierna izquierda. Y me importa un culo tu NOOOOOO de 100 decibeles.
Para que no mueras de dolor, te inyecto unos analgésicos a la vena. Sufrirás atrozmente, pero vivirás. Convertido en un guiñapo.
Estoy riéndome de antemano al ver la expresión de tu familia de gentuza al ver lo que te hice.
Los llantos histéricos de tu madre y hermanos. La mueca horrorizada de tus amigos.
¿Piensas que me voy a quedar con tus piernas? ¿Acaso me van a servir de algo esos tocones de carne inútiles?
Claro que no.
Te voy a devolver tus piernas.
Tu familia las va a recibir. En dos días justos.
Pero ADOBADAS Y HORNEADAS.
Con eso tu mísera familia tendrá para comer una semana, creo, si la refrigeradora que han de haber robado aún funciona.
... y se los haré saber en uno o dos días tras la comilona.
Que te aproveche tu carne, gentuza.
Nota: La amputación sí ocurrió, pero en quirófano, con equipo de cirujanos y con el propósito de salvar una vida, y no de sentenciarla. Se amputo la pierna derecha. Pero los detalles sirvieron para el cuento.

Wednesday, May 02, 2007

Puntos sensibles.


En mis brazos.
Una media de seda, de las tuyas.
Obstruyendo la luz de tus ojos. Censurada tu visión.
Me he comprometido a no hablar. Ni un suspiro. Ni un estertor.
Estás ciega y sorda. No porque no oigas, sino porque no deseo hacerte oír nada de mí.
Sólo poso un dedo.
Haciendo un camino tenue e invisible que sólo tú puedes notar.
Que conduce a un terreno de deseos poco explorado por tu persona.
Perfilo tu barbilla, mis yemas suben con lentitud por el contorno de tu rostro, por la comisura de tus labios.
Caminando por esas áreas epitelizadas sin queratinizar tan sensibles y suaves llamadas labios.
Mojo mi índice en tus dientes húmedos, mostrados ocasionalmente.
Con ese pincel humedezco y creo un cuadro en tus mejillas. No soy Picasso ni Miró.
Espirales, curvas como las tuyas, puntos al azar, dibujados con tinta transparente en tu piel.
Epa, esas manos tuyas quietas. Yo te estoy tocando. Tú sólo debes resistir. Hasta donde te sea humanamente posible.
No querrás que te ate, verdad?
En fin, confiando en tu consentida sumisión, libero tus ojos del yugo del panty. Para notar cómo tus párpados se estremecen al ser barridas las pestañas, las cejas y la finísima piel que cubre tus globos oculares. A una distancia infinitesimalmente corta, menos de un milímetro, puedes notar mi contacto. Toco sin tocarte. Acaricio sin rozar.
No te muerdas tanto los labios, que te los lastimarás. ¿Cómo besarlos luego?
Ya tu cara deja de interesarme. Voy a descubrir otros puntos, otros destinos.
El horizonte de tu cabello me llama a gritos.
Mientras divido la piel de tu nuca en meridianos poco equidistantes, me llevo una probada de tu cuello, tan níveo, tan limpio. Ocultando ríos furiosos de sangre cuyo latir percibe la punta de mi lengua.
No, no, no. Te había pedido que no me tocases. No deseo darle gusto a tus manos violentas y aferrantes. Vamos, quita tus manos de mi pierna y de mi antebrazo, y devuélvelas a tu regazo, tapado con una corta sábana de satín.
Tus temblores y jadeos me obligan a cambiar de lugar.
Una espalda naturalmente pulida, sin duras prominencias o huecos abruptos, me ofrece un caleidoscopio de posibilidades.
Una a una las pruebo.
Descubro que te atrae más mis cortas uñas rozando muy suavemente la curva de tu columna lumbar, justo antes que empieze tu violenta grupa, que el masajeo firme sobre los músculos que extienden tus brazos, mucho más arriba.
La razón es obvia. La finísima pelliza amplifica tu sensibilidad en esa parte. No resulta mucho el amasado y bruñido sobre los músculos y las raíces nerviosas. Te relaja y calma, y ésa no es mi intención. Abandono, pues, tal práctica.
Ahora, tendida en mi propio regazo, evitando y esquivando tus besos hambrientos, mido por sectores la excitabilidad de tu vientre.
¡Oh niña pícara! ¡Prefieres quemar etapas, agarrar mi mano al asalto y dirigirla a tu busto estremecido!
Es una pena no poder ver pasar a tus pezones del estado de tierna laxitud a puntiforme excitación. Ya ingurgitados de sangre y deseos, ellos apuntan a mi rostro, más exactamente, a mi boca, en busca del abrigo húmedo de mis labios y el culebreo morboso de mi lengua. Pero dejaré eso para el final.
Es un nuevo lienzo tu busto, ante las pinceladas sin sentido de mi parte. No te importa de todos modos lo que dibujo. Es lo que sientes lo que te arranca gemidos de la garganta.
Ya mi boca ocupada ahí, mis manos irán recorriendo el trayecto arterial haciendo que tu pulso aumente hasta quererse salir de la piel. Allá, por la femoral.
Un limbo emocionado, palpitante y muuuy ávido de mano de hombre.
Pero para tu dessesperación, sólo acaricio tus piernas, tus rodillas y pies. Palpando la dureza del tendón, la firmeza del músculo, la sedosidad de la piel. Lampiña o velluda, es maravilloso.
Hasta que te hartas de mi devaneo, mi ocio, mi maldad y te sublevas.
Lastima mi paladar tu lengua.
Duele mi piel cuando tus garras se me clavan. Creo que me haces sangrar.
Las marcas de tus dientes me durarán algunos días. ¿Cómo explicarlo al que me vea?
Tu feminidad, se harta de mi masculinidad.
La devora, una y otra vez.
La envuelve, la embardurna de tu savia, la violenta.
Y un rayo cae sobre ambos.
Vacía nuestras mentes.

Te arrancas la venda de los ojos.
Me das un beso ardiente seguido de una bofetada.
Te vistes a toda prisa y te vas.
Loca, nena, es que estás loca...

Monday, April 16, 2007

---T I T S---




No pasa un día sin que deje de posar mis ojos en esas maravillas de la naturaleza.
Grandes, medianas, pequeñas, los senos de una mujer son algo de amar, admirar, querer y desear SIEMPRE.
"¡¡Pero este tipo es un morboso!! ¡¡Un enfermo sexual!! ¡¡Deberían recluirle!!"
Sí y no.
Una cosa es ver a una mujer como un par de senos, dos nalgas y una vagina (que es lo que suelen hacer muchos programas de la tv y el reguetón gomero) y otra, es apreciar al ser más bello que nos pudo crear la Naturaleza.
Aparte de eso, hay que siempre reconocer que de estas jugosas glándulas, todos, hombres y mujeres por igual, nos hemos alimentado en nuestros primeros días (Exceptuando, claro, los cachorros criados a punta de baby nurse, fórmula suiza de soya y músicas pregrabadas mientras la madre andaba por ahí entre farándula y jet set, o sea...).
Ahora, normalmente entre los animales, una cría termina de lactar y las mamas dejan de tener todo interés. En nosotros no. Sobre todo en los hombres. Continuamente hemos tenido una intensa curiosidad hacia esos bultos que redondean el tórax de las mujeres, cubiertos con tela o no, el cual se va incrementando cuando las hormonas brotan como manantial de la roca.
Es donde aquí viene la gran pregunta:
¿POR QUÈ LOS HOMBRES ENCONTRAMOS TAN FASCINANTES LOS SENOS DE UNA MUJER?
¡Sexo! Es lo que la mayoría dirá.
¡Sexo machista y cerdo! Dirán algunitas.
¡Sexo pecaminoso y satánico! Ladrarán los fanáticos religiosos (que olvidan que uno de los mejores poemas eróticos está en la Biblia, El Cantar de los Cantares)
¿Sexo? ¡Barájate, Freud!
Es sensación de refugio y seguridad.

¿¿EEEEEEEEHHHHH???

Tal como lo leen. Somos, desde que estamos en el útero materno, propensos a aferrarnos (nosotros los hombres) a algo para sentirnos mejor. Ya se ha demostrado, que los bebés sobre todo varones, aferran su pulgar en su puño como si desearan sentir algo que abulte en su manita.

¿Siguen sin creerme? Bueno, veámonos nosotros mismos. Estoy acompañado de un amigo y dos amigas, y en frente nuestro hay sendas botellas de biela y un tazón repleto de canguil humeante con pimienta. Sírvanse. Las chicas agarrarán lo que desean comer, es decir, lo que sus dedos aferren. La botella la tomarán del cuello para servirse o muy discretamente del cuerpo. ¿Y nosotros? Ahí va la manota repleta al máximo de canguil, que de seguro ni cabrá en la boca. Y aferramos la botella como para quererla romper.

A mano llena.

Sus senos, queridas damas, son la epifanía de nuestro anhelo de "agarre y satisfacción". Claro está, que ahora sí poniéndole sexo al asunto, cuando tocamos, acariciamos, besamos (y dénse cuenta que nunca o casi nunca nos conformamos con besar, sino con literalmente TRAGARNOS toda esa belleza) y cubrimos nuestras manos vuestro busto, nos sentimos mucho más reinvindicados en nuestra hombría, sobre todo si les producimos placer (no está incluida en estas artes la infame "mordida de burro" típica del machote batracio). Es verdad. Hablando crudamente, los senos son genitales externos. Y como tales, tienen la función primaria de ATRAER al sexo opuesto (luego es la de alimentar la descendencia). Y vaya que lo logran, eh...

Sin importar las culturas o los tamaños, los senos han sido reverenciados de mil y un maneras. Ah y tal vez suene descabellado para algunos, pero mucho más impacto dan los senos tapados o sugeridos que al aire. Fue por esa la razón que el Monoquini (topless prehecho) fracasara rotundamente. ¿Por qué? Si el desnudo total fuera mucho más erótico que el vestido, pues las tribus de gente con el torso al aire no estarían más que tirando a más no poder. Y por eso muere el morbo tras unos días en el campo nudista. Todo se revela. Pero un escote sugerente, una pequeña porción de seno mostrada a la mirada hambrienta del hombre, nos pondrá a cien. Esa curiosidad tremenda de saber qué hay debajo (por muy obvia que sea la respuesta), de meter nuestra mano traviesa, de palpar, DE ABARCAR CON LA MANO, eso es algo que nació desde que se inventó el vestido.

Insisto, me encantan los senos de una mujer. Son lo máximo. Los adoro. Poner mis cinco sentidos, juguetear y ver las reacciones, o simplemente apoyar mi cabeza en ellos para sentirme más seguro y protegido que en el fuerte Knox, no es algo escencialmente sexual. Es más sensual que otra cosa. Espero que sepan notar la diferencia.

"TIRAN MÁS DOS TETAS QUE DOS CARRETAS". Sabia frase, vive Dios.

PS: Corolario al post de los amigotes, frases batracias que alguna vez usamos para humillar a este u otro pana:

"Este man es tan flaco que cuando se tira a la enamorada el condón se lo pone sobre él y va culebreando dentro de la man para hacerle sentir algo..."

Para humillar a un gordo, frase corta pero lapidaria que una vez me dijo un pana batracio de Manta: "Es más lo que empujas que lo que metes"... todavía me la debes ésa, conchetumadre... jajaja.

Creo que éste es material para otro post, asì que los dejo por ahora.

Sunday, April 08, 2007

All I need is love...



..para poder ir elaborando lentamente un tenue, fino, casi imperceptible, pero poderoso hilito rojo.

Y con ese hilo, ir, de a poquito y concienzudamente, suturando una herida.

La herida que desde hace dos años me entretenía en introducir mi dedo, hacerla sangrar nuevamente, disfrutar del dolor, apretar los dientes del padecimiento e impedirle cicatrizar. Una herida que una geek cuatro ojos horadó sin pena ni remordimiento en mi ya algunas veces parchado corazón.

Tengo esperanza y me encuentro alegre.
Esperanza de volver a querer como alguna vez lo hice, untando de sentimientos los besos, depositando algo de mi alma en cada abrazo, haciendo conjunción de alma y cuerpo al momento de relacionarme con una mujer, en vez de poner simplemente la carne.
Alegría, de que de mis labios broten espontánea y sinceramente un "Te quiero", sin presiones de tiempo juntos, de no reciprocidad de lo sentido, de preocupación por algún/a elemento extra que venga a romper las bolas/ovarios. En fin, de decirlo con ganas.

Y ahora creo fehacientemente que el terreno está abonado, rastrillado y regado para que brote el amor nuevamente.
Cuando lo diga, lo haré gritando, a los cuatro vientos.
Abrazándola, con fuerza e intensidad, sin romperle las costillas pero haciendo que ella sienta todo mi fuego interno.
Viéndola a esos ojos verdes calmos, dulces, serenos, rebosantes de ternura, que ya no temen los míos.
Le diré TE AMO.

Le he dicho basta de momento a los vaciles intensos, apasionados, tórridos, sensuales y sexuales. Que me dejaban gratos recuerdos pero nada más. Recuerdos orgánicos, deliciosos, pero efímeros.
Porque cuando nos entreguemos mutuamente, por mutuo deseo y convicción, para subir al cielo juntos y quedarnos allá no tendremos sexo. Haremos el amor.

Gracias, mi tenue y dulce ninfa, mi gota de miel, mi pensamiento travieso, mi niña cálida y amorosa, por reactivarme este músculo inactivo hacía tiempo llamado corazón.
Te quiero.
Hoy, mañana, hasta que dure.

.....

PS: ¿Les había contado que estaba saliendo con una chica de Santo Domingo?

Sunday, March 18, 2007

Amigotes imprescindibles (Post de hombres)


PANAS A PESAR DE TODO...

Una de las cosas que muy pocas mujeres podrán comprender del sexo rudo (ya no sexo fuerte, porque si me pusieran a tratar de sacarme un niño de la entrepierna, sólo de pensarlo pediría una muerte piadosa) es cómo demonios podemos los hombres sacarnos la entreputa un momento, y al siguiente comentando los puñetazos compartiendo unas bielas heladitas.


No sé si se siga usando en boca de las mujeres la palabra "AMIGOTES" al referirse al clan de panas de su pareja, hermano, hijo o simple amigo. Pero para nosotros, los amigotes, ese círculo de hermandad absoluto que muy pocas cosas podrían romper (faldas, por ejemplo) es algo tan necesario como un polvazo con una pelada bonita (no digo enamorada, peor esposa). Si no lo tienes, no estás vivo realmente.


Un hombre sin amigos, sin un grupo con el cual puede compartir cosas y anécdotas de su gusto, no es hombre.
Y a nosotros nos importa un culo si viene de tal o cual familia, o si tiene pinta de cholo o más blanco que Pitt, o si es gordo como Jacobito o flaco como Racho (a menos, claro que vivas en Samborondón, y no digas más de tres palabras sin meter "osea", cachorro de mierda. Pero eso nunca será amistad). No importa. Mi círculo de panas incluyen diseñadores gráficos, periodistas, chapas, workoholics, vagos mantenidos, rockeros y metaleros a muerte, góticos, puñeteros, aguevados, sabidos y labiosos, pinteros y caídos de la hamaca, pácifistas, peleones, frikis, realistas, mujeriegos y mandarinas, borrachines y yerberos, y abstemios y zanahorias; gozones y gozados...
Mi principal manada, los Dark Masters... Ah, las jodas en la caleta. Todos cagados de risa, riendonos de esto y aquello, jugando como locos, haciendo valer verga al oponente sea en Guitar Hero, Guilty Gear, Street Fighter, Soulcalibur, Bloody Roar, Yugi-oh o Magic. Se hacía la vaca y a buscar el chaulafán de gallinazo y rata en el Heilong. O si no los inventos batracios de Tofu, que a más de uno lo había dejado con churrete semanero. Las cáscaras de papa tan odiadas por cierto marginado cajetón. El café mágico para aguantarse la pasada de Silent Hill en UNA PUTA NOCHE...
Son demasiadas las anécdotas para meterlas en un solo post.
Panas con los que reímos, peleamos, nos calmamos, cantamos, jodimos, acolitamos, volvimos a pelear pero sólo por el placer de sacarnos la chucha. Y alguna vez también lloramos y estuvimos ahí. Para sonar esos mocos y decir que la vida pasa, que los panas estamos para siempre, la familia te puede dejar, las peladas son transitorias, pero los amigotes, ahí estamos...
Eddysh, Shingo, Sishio, Chavi, Oliver, A lo Mío, Gordo Fantasma, Abuelo, Krillin, Marginado, Tekkamochi, Polaco, Negro Vásconez, Piiilpe, Erik , Pocchaco, Cristiano, Rodolfiño, Charampe, Johnster, Panda...
Mis panas del alma.
Y eso que aún no incluyo a mis yuntas de Manta, encabezando la lista Cochis, Pablo, Carrucha, Jorge Luis, Gustavo, Rafico, el Mono Baque, Bobby, tantos hijos de puta que sin ellos estaría al 60% de lo que hoy soy o menos inclusive.
Ahora que me he separado de ellos, nos une aún una que otra escapada a tierras calientes, pero los lazos se mantienen.
Acá en la capital, sé que necesito reconocer que debo ampliar mi círculo de panas, pero por lo menos tengo a este hatajo de hijos de puta batracios que cuando estoy con los ánimos por los suelos o reventando de rabia, me vienen a levantar el ánimo y a recordarme que no estoy solo en esta ciudad del orto. Y se les quiere a granel por eso.
De cualquier manera, mientras deseo incrementar más mi circulo de panas quiteñoffsssss, sigo sintiéndome un Dark Master de corazón.
En fin, damitas que se hayan atrevido a leer... Sigo sin contestar su duda: ¿Qué mueve a los hombres portarse como patanes entre ellos, reírse de eructos y pedos, hacer un gang-bang verborreico sobre esa u otra burra (disculpen el machismo basal), decirnos hijos de puta, chuchearnos, invitarnos a irnos a la casa de la verga, declararnos vergates, valeverguistas, gritar como idiotas por no decir cantar, aguantar patadas o puñetes para probar fuerzas, hablar de mujeres ricas, reírnos a carcajadas, entre mil y un guevadas más?...
Es la amistad, la fuerza al sentirnos unidos y nuestro instinto lúdico y de manada.
Quiero a mis amigos, a mis amigotes.
¡¡DARK MASTER DE CORAZON FOREVER!!
PD. Desde el sábado pasado, tampoco estoy solo afectivamente hablando... heh heh... para un post futuro...

Saturday, March 10, 2007

FUGA

Un equipo de ingenieros hidráulicos, dos jefes y tres subalternos, uno de ellos novato aún, se dispusieron a arreglar un desperfecto.
El problema consistía en un acúmulo de desechos que se había petrificado en una muy importante red de cañerías que abastecían de agua a la ciudad, y encima que también adjunto a esas cañerías se encontraban importantes cables de luz y teléfono. La falta de denuncia oportuna y la dejadez de la ciudadanía habían convertido lo que hubiera sido una simple tarea de limpiar y cepillar, en un tapón monstruoso que de sacarlo entero, dejaría a la urbe incomunicada y sin servicios.
Fueron llegando a la parte norte de la ciudad, y desde ahí fueron apreciando el problema. Estaba grande, y la compactación de los desechos haría muy difícil la extracción manual sin comprometer estructuras de corriente o teléfono. Así que idearon un plan.
El primer jefe, al examinar la plasta de basura, se dio cuenta que podía hacerla descender a las zonas más profundas de la red de alcantarillado. Con eso, iría liberando paulatinamente los tan importantes cables de luz y comunicación que alimentaban la ciudad. Y teniendo la central eléctrica principal y la compañía telefónica en el mismo norte, ese procedimiento debía ser delicado y minucioso.
Así pues, comenzó. Siguiendo las órdenes de su jefe, los subalternos agarraron sus herramientas y mediante chorros de agua a presión, espátulas, barrenas y cosas así, fueron liberando paulatinamente los cables en cuestión y el acúmulo empezó lentamente a descender. Ocurría que a veces una cañería pequeña de agua no resistía y empezaba a soltar chisguetazos de líquido. El jefe sin inmutarse, aplicaba los parches metálicos necesarios y continuaba.
Llegó el momento que la mayor parte del plastón de basura compactada había sido desprendida de los importantes servicios de agua y teléfono. Habían pasado unas tres horas desde que los hombres empezaron a trabajar. Era la hora que interviniese el segundo jefe, con la segunda parte del plan.
Consistía éste en una estrategia atrevida: Con la basura descendida a la parte más baja de las redes de alcantarillado, se iba a abrir un boquete en la pared que separaba un viaducto subterráneo del sistema de ductos de la ciudad. A través de ese boquete se iba a ir extrayendo el cúmulo de basura a pedazos, recolectado en camiones, y a través del viaducto, llevarlo fuera de la ciudad.
Mediante martillos neumáticos, sierras enormes y maquinaria pesada, un enorme pedazo de la pared del viaducto fue desprendiéndose y se colocó a un lado. Ahí pues estaba el responsable de tantos problemas. Con confianza empezaron a atacar entre todos, jefes y subalternos, ese elemento contaminante. Pero había estado mucho más compactado de lo que pensaban, llegando a tener que usar fuerza bruta extrema para poder arrancar hasta el último pedazo.
De pronto, un pedazo muy resistente de basura, que resistía formidablemente a los esfuerzos de arrancarla de su ubicación, salta en pedazos en vez de desprenderse. Uno de los jefes revisa los pedazos y da la obra casi acabada. Es momento de que se reestablezca el servicio de agua potable de la ciudad. Vuelven a colocar el pedazo de pared sobre el boquete creado y se sella el agujero. Habían pasado 6 horas y media.
Mientras iban caminando de regreso a la oficina, uno de los subalternos empieza a escuchar un ruido extraño. Chapoteos. Al mirar hacia abajo, ve asombrado que un par de dedos de agua invadía el antes seco viaducto, y que aumentaba paulatinamente. Da la voz de alarma y todos echan a correr a toda velocidad al sitio de donde estaba el boquete.
Demasiado tarde.
La pared que había sido reparada empieza a fragmentarse y a soltar inmensos chorros de agua, incrementando la fragilidad y destruyendo más y más la pared hasta que finalmente colapsa. Los hombres con el agua casi al cuello, se dieron cuenta de lo que había ocurrido. El último pedazo de basura, que había sido fragmentado, estaba tan adherida a una importante cañería de agua que provocó una fuga inmensa, y no fue notoria hasta cuando se reanudó el bombeo de agua.
Ahora nadando para salvar sus vidas, los hombres lograron llegar hasta una escalinata que conducía a una de las entradas de alcantarillado. Al haber sido arrastrados por el agua, se encontraban lejos del lugar del incidente, y sus aparatos de comunicación estaban estropeados por el agua. Entonces se acordaron del sitio donde empezaron a trabajar y se estremecieron de horror. El agua, si inundaba el sitio donde recorrían los cables de luz y teléfono ocasionaría un colapso de todos los servicios, y por ende, la ruina de la ciudad.
Agarraron, casi secuestraron un vehículo y apretando el acelerador al máximo se dirigieron al area norte de la ciudad.
Fue allí donde sus peores temores se confirmaron. El agua, rugiente y violenta, hizo un corto circuito que sobrecargó e hizo estallar la central eléctrica, amén del irreversible daño a la central telefónica. Esa masa enorme de basura, a pesar de haber sido destruida y llevada lejos, había ganado.
La ciudad fue evacuada y declarada en emergencia.


Ahora, sustituyamos la ciudad por una sola persona, las cañerías por los vasos sanguíneos y la central eléctrica y telefónica por el sistema nervioso. La bola de basura por un tumor en la base del cráneo y el gran boquete del viaducto por la separación del maxilar superior izquierdo.
Ya se hicieron la idea, eh?... Sí, eso me pasó el lunes. 6 horas y media metido en quirófano y lamentablemente, el paciente no sobrevivió.

Wednesday, March 07, 2007

Una frase...

"LA ADMIRACIÓN ES EL SENTIMIENTO MÁS ALEJADO DEL ENTENDIMIENTO"
... he pensado en esta frase algún tiempo.
¿Opiniones?

Saturday, February 24, 2007

Conteo...

0 a0 ...
Era el resultado anterior de nuestro encuentro.
Falta de suerte y tiempo.
Así que esta vez, me aseguré que todo fuera diferente. Por lo menos asegurarme que nadie, nadie, nos viniera a interrumpir.
Resultó escaso el tiempo para ir a comprar algo de beber y otros detalles muy necesarios, puesto que desde el taxi me llamaste pensando que me iba a escapar. ¿Escaparme yo? ¿De ti? Por favor...
Pero si también ibas llevando algo para beber... Bien, chica prevenida. Ambas botellas las puse en el congelador. Te quejas por el polvo en el piso, me justifico diciendo que hacia tiempo que no iba por ahi y estaba apenas llegado. De todos modos, no estabamos ahi para calificar estados de suelos...
Mientras sueltas un par de mentiritas a tu casa diciendo que estabas cuidando a una amiga, yo voy atosigando con mis labios el nacimiento de tu pelo, sacándote notas vibradas de tu voz. Espero que el o la que esté escuchando no sospeche nada.

El beso ardiente que recibo de ti es un leve preámbulo de lo que nos espera esta noche. Es temprano. Por un momento te observo toda, te deseo ardorosamente y siento la imperiosa ansia de arrancarte la ropa con los dientes y complacer mi deseo sin restricciones. Pero no. Sería un pecado. Como engullir de un bocado un tournedô, como apurar del gollete un Cabernet de cosecha noble. No debe ser así. Aprieto los dientes y pugno contra mi propia bestia de reservarme el placer absoluto y el cielo sólo para mí.

Insisto, es una pugna que tengo entre mi bestial concupiscencia y mi calmo proseguir mientras voy chupando tus labios y lamiendo lentamente tu cuello, haciéndote soltar esos "ahs" tan esperados, mientras mis manos redescubren concienzudamente cada sector de tu vientre albo.
Y que luego reptan por tu espalda, buscando esos huecos que tanto te sonrojaban y te hacian resoplar al ser acariciados. Obedeciendo ya a tus propios deseos, haces volar tu blusa y ya están tus dedos batallando con el brasiere cuando los paro. No, deseo reservarme para mí ese honor. Sólo desabrochado. Ese ombligo tuyo, pequeño pozuelo travieso, poseía una sensibilidad que me ufanaba en incrementar. Tus senos llenos y apetitosos podían esperar un rato más. No, me corrijo. No puedo dejar a tus senos esperando por mi boca. Imposible. Los descubro y devoro. ¿Qué sector me gusta más? No puedo decidirme.
Tus manos tampoco están quedas, aunque al principio estaban laxas a tu costado. Pelean con los botones de mi camisa. Con mi cinto apretado, con el cierre de mi jean. Suave. Vamos suave. Había llegado hace poco de un viaje de muchas horas, y quería insultos a la nariz. Así que tomo tu mano y nos dirigimos a la ducha. El resto de telas desaparece de nuestro cuerpo y nos va vistiendo una cortina de agua fresca. Turnándonos, la espuma del jabón va limpiando cada porcion de piel. Ensayamos un "beso bajo la lluvia". Delicioso.
Tu fruta madura, húmeda por diversos factores, espera a mi cata. Cada movimiento de manos y labios conlleva a leves convulsiones tuyas y gemidos que se combinan con el correr del agua, formando una sinfonía única. Tu turno. Mmmmmmmhhhhhhhhhh.....
Secos ya, continuamos en la cama. De pronto recuerdo algo terrible. Con el apuro de verte, no había comprado el detalle más importante. Pero tú sonríes y muestras que habías traído los tuyos y otra cosita.
Mujer prevenida, en verdad.
Por fin podemos culminar lo que había quedado pendiente la vez pasada, bailando ambos a ritmo sincronizado, cantando sin letra, nadando en las pieles del otro. Tu expresión, tu fascies, podría confundirla con la del intenso sufrimiento. Tu ceño fruncido, tu boca abierta en mudo grito, tus ojos entrecerrados y cerrados por momentos, tus gemidos y ahhhhhhsss y tu profundo jadear. Llegamos ambos al punto de no retorno. Más y más, fuerte, rápido.
Los pensamientos conscientes no tienen cabida ahora. Más y más.
El placer, el placer intenso y compartido. Más y más.
Y cruzamos ambos la línea. Vemos el cielo....

1-1.

Abrazados y descansando, me preguntas en qué pienso al ver mi mirada en la tuya. No tengo respuesta, mi mente ha sido lavada. Elaboro una respuesta tonta. Que pienso en más métodos que te hagan gritar de placer... Te ríes de mi respuesta.
Para vengarme, mis dedos comienzan a bailar en tu bajovientre, y se dirigen con rapidez al centro de ti. La reacción es inmediata. Tu boca y dientes se ensañan con mis hombros mientras mis dedos van atosigando, haciendo círculos, masajeando, rozando y presionando. Tu pelvis se va estremeciendo conforme avanzo. Doy más brasa recorriendo tu cuello con mi lengua. No lo resistes más.

2-1.

Me dirijo un rato al baño y al encender el foco me miras el pecho horrorizada. Extrañado me veo y numerosas manchitas carmesíes adornan ahora mis hombros. Chupeteadas en otras palabras. No hace falta estresarse. No tengo novia ni esposa. De hecho, puede ser hasta trofeo de guerra, heh.
Para eso, nuevamente me encontraba listo y cargado para atacarte. Me esperas acostada sobre tu vientre mostrando esa espalda tan tersa y el derriere redondo.
Mis embestidas obedecen a tus peticiones de aumentar la fuerza y el ìmpetu. Es tan delicioso que no se puede describir con palabras. Tu voz se quiebra, resuello como un toro pero el ritmo no aminora. Una luego de otra, mi barrera y tu barrera son superadas. Ohhh, Dios...
Qué rico... , oigo entre la oscuridad de mi cabeza...

3-2

Llevamos encima algunas jarras de bebida. Mientras, vamos conversando sobre el intervalo que separaron nuestro frustada primera vez juntos y ahora. Relatos mutuos de recuerdos calientes, imaginaciones calenturientas, fantasías expectantes y manos que se veían obligadas a suplir nuestros roles fueron intercambiados.
Todas esas palabras sirven de combustible al fuego.
Sacas una ampolleta plastica repleta de un liquido verdoso. Aceite saborizado para masajes y comestible. Un aderezo para ambos. Goteo el adobo sobre tu espalda y empiezo a disolver cada nudo y cada dureza que encuentro. Guiándome con tus suspiros voy labrando en la mies de tu columna. Esas dos colinas redondas merecen una fruición más esmerada. Ahora me toca, musitas mientras me haces tumbarme. Usando las manos y la lengua vas probando mi piel aderezada con ese líquido. Pero tus caricias y lamidas, aparte de provocar placer, me dan unas cosquillas tan intensas que me tengo que morder los labios para evitar carcajear. Mi pie casi salta por las cosquillas. Si te hubiera golpeado, nunca me lo hubiera perdonado. No lo soporto más y suelto una risa continua y convulsa. Me disculpo pero me contestas que en el sexo lo importante es estar bien. Si me reía, excelente...
En un movimiento veloz, atrapo tu cadera y aproximo mi boca a ella. Busco cada punto que pueda desencadenar algo de éxtasis. Lo consigo una y otra vez. Tu propia mano ahora colabora con mi boca para llevarte al cielo una vez más. Subes, subes y muy allá arriba te disuelves en el aire.
Decides dar reciprocidad al acto y te adueñas de mi íntimo ser. Tus labios visten y desvisten de manera rítmica a mi arma, parando un rato para gustar otros rincones. Ya no hay cosquillas, sólo un profundo placer que hace hervir mi sangre. Desearia que este momento durara horas, días, semanas o meses. Estoy navegando entre nubes. Entre corrientes de agua. Entre bandadas de aves. Tú imparable. Mis conexiones racionales se desconectan una por una mientras voy llegando al umbral de placer máximo. Y por fin lo consigues.
Estallo. Hago erupción. Me sublimo.
Aaaahhhh....

4 - 3

Abrazados, nos dormimos.
El sol mañanero va tocando nuestras pieles. Dormida aún, voy probando el método más dulce de despertarte. Pruebo besando, acariciando, rozando... Tu cabeza se mueve de un lado a otro pero no se abren. Es necesario hacer comunión con tu sexo y toquetearlo para que abras los ojos. Un beso largo es el saludo, y el preámbulo del nuevo duelo entre ambos, teniéndote cargada en peso mientras nos movemos hasta que mis piernas no lo soportan, y estando tú cabalgando en mis ijares, vas y vienes haciendo bailar tus senos. Estaba suponiendo que no llegarías cuando te acomete un tremendo espasmo, tu boca se abre y queda rígida y la mitad de ti cae casi exánime sobre mi pecho. El último orgasmo fue tan intenso que te robó la fuerza. Ahora quiero buscar el mío. Sacandote los ultimos jadeos y suspiros, me tomo mi tiempo para tocar, sentir, oler, ver y gustar todo tu ser. Todos los sentidos se funden en uno solo, hago ingnición y me encumbro hacia las estrellas.

5 - 4.

PD: Con esto mi "Keso 100%" fue reducido a un 10%....

...y se recargó todo luego de 3 días.
Te espero nuevamente, mujer....

Sunday, February 18, 2007

CLOVER

Deseo felicidad,
busco felicidad.
Para originar tu felicidad,
para ser tu felicidad.
Por eso llévame
a algún lugar lejano,
a otra realidad.
Por favor llévame ahí.
Magia que perdura,
beso infinito,
fantasía constante,
dicha sin fin.
Llévame
deseo felicidad.
Las aves cantan una canción
de lengua desconocida.
Pese a sus alas
ellas no alcanzan el cielo.
Un lugar al que no hay que aventurarse solo.
Por eso
llévame a otra realidad.
Plumas húmedas,
dedos tiesos,
derritiendo la carne,
fusionando las mentes.
Llévame,
deseo felicidad.
No es tu pasado,
es tu presente lo que busco.
Cuidadosamente,
reconstruyendo una frágil fibra.
Por favor llévame ahí
deseo felicidad.
Deseo felicidad,
busco felicidad.
Para originar felicidad,
para ser tu felicidad.
Llévame a otra realidad,
por favor llévame ahí.
Un pájaro en una jaula dorada,
un pájaro que no puede volar,
un pájaro que no puede llorar,
un pájaro solitario.
Por eso llévame,
deseo felicidad.
Soy feliz sólo por estar contigo,
soy feliz sólo por verte sonreír.
Por eso llévame a otra realidad.
Por favor llévame.
Deseo felicidad.
Mi primer pensamiento,
mi último deseo.
Aquí es
donde nos esperan las hadas.
Una tierra prometida
sólo para dos.
Por eso llévame.
Para olvidar la realidad,
para permanecer en esta ensoñación.
Para pensar en ti por toda la eternidad.
Llévame
a mi felicidad...

Esto es una canción sin música que aparece en el manga CLOVER creado por CLAMP, para mí las mejores chicas mangakas que hay, aparte de Rumiko Takahashi. La historia gira alrededor de esta canción. Es una historia realmente hermosa. La recomiendo mucho.

Saturday, February 10, 2007

ASSHOLE MODE: ON

For some chances, some times I get so stressed, so pissed, that I finally enter in mode asshole.
I named this mode because everytime I enter in, my mind goes to La-la land. All the data in my brain gets sealed, my humanity is devoured by the beast and every reaction in me is guided by instincts only.
Last time that happened that, I have had "one of these $%&/%/ days" when it looks like the whole world is against you. Ok, I admit it, the day before I was in guard. After 3:30 the chief resident and his two subordinates (a mate and me) were in charge of the surgeon service. 31 patients to assist, without including some emergencies or special situations in other sectors of the hospital. It was a nice journey. Everyone went to snooze at 0:30, a very decent hour.
But early in the morning, the troubles started. First, I wasn´t used to assist the patients in Mixed Tumors service, because I was in Traumatology and the cases usually are more simple than those.
I had to stand some jerk that was doing some interchange from another hospital. Yup. A total, REAL jerk. He spent the time nooging at me because the patient´s evolutions I was doing were wrong. In his opinion. Every time I tried to respond he just yelled "noooo, that´s not it"... that moron... I wished to practice a tracheotomy on him, really.
After correcting the Rx that the specialist (now he could correct me any mistake I have made, of course), the jerk from before said "Oh, now I couldn´t defend you from him, a real shame..." HE DEFENDED ME??? WTF???
Tolerancy level... 70% and going down...
Just after that, the R4, the most important doctor after the specialist scoloed at me. I couldn´t remember some facts about the patients we were assisting...
Tolerancy level... 50% and going down...
Well, external consult time is over. I should go to lunch, don´t I? Nope. I have to wait in medical room for new patient´s folder and open clinical records. Wait. Dr, nothing for you for now, said the smiling nurse. a quarter passed. Nothing. Ok, I went downstairs to dinner room to dig some grub! But just before the maid offers me my meal the speaker yelled:
"Dr. Triviño, please go to external consult..." BIS.
Tolerancy level... 30% and going down...
Oh, shit. I just finished two minutes before 15:00. I dashed like Sonic upstairs. Made it in time! To the guard change. Now, Dr. Trivino, the news about your patients...
Eh? ... s..sorry, I just finished doing medical records and...
Well, make sure you give the today´s resident the proper news. And don´t forget to do it before 3:00
Tolerancy level...10 %...
WARNING! WARNING!! FAIR CHANCE TO ENTER IN ASSHOLE MODE!!!
So, I had to check the patients. Tired, stressed and pissed I took over the four patients of traumathology and the 3 of mixed tumors... I finished about six o´clock... My sight was cloudy by then...
Finally, I reported the news to the resident at turn. And just before saying "Bye, I am going home", she peeked some detail in the record of some patient and asked me about it. Frankly, all the data now denied to show up in my mind now. So I told her I didn´t know. She sighed and scolded me: "You must MEMORIZE ALL about your patients..."
TOLERANCY LEVEL 0%
TOLERANCY LEVEL 0%
ENTERING ASSHOLE MODE.
ENTERING ASSHOLE MODE.
CHANGING TO TOLERANCY BACKUP RESERVE: 10 MINUTES UNTIL TOTAL ASSHOLE MODE.
SECURITY MEASURE: EXECUTING.
I just took my pen ( a round, fat, blue pen) and taking into my jaws I crushed with a mere bite. I started to spit the pieces. The poor resident gasped in horror and tried to calm me. It worked. I, using the last reserve of tolerancy apologized to her and tried to explain the asshole mode. She nodded and suggested I went home, she could manage the rest.

My mind was in white. All white.

After some minutes, I noticed I was walking towards the new Muai Thai dojo. Some time later, the inscription fee was paid and I was pounding a punching bag with all the rage and brutality I could. That evaporated the stress. Relief. Ahhhhh....

Friday, February 02, 2007

EXPECTATIVAS...

Hoy se cumple otra semana en la que me encuentro alejado de tu piel.

Dos oportunidades echadas a la basura, por falta de chance, de plata, de tiempo, de suerte, al fin y al cabo.

Aún tengo presente en mis manos todas y cada una de las gotas de sudor que perlaban por tus contornos blanquecinos, el roce fino de tus suaves vellos que se erizaban al pasar la yema de mis dedos, apenas rozándote. La sedosidad de tus pechos turgentes que volvían una y mil veces a su forma original luego de ser masajeados y acariciados no sólo por mis manos inquietas. Las curvas y los huecos de ese abdomen generoso, con diversos grados de sensibilidad, siempre listos para más. La estructura de tu rostro, el cual rozaba con suficiente detalle como para reconocerlos de nuevo aun quedándome ciego.
Sigo paladeando tu sabor variado, el dulzor discreto de tus labios y boca, que una y otra vez uníamos en demostraciones ardorosas de pasión. El delicado salado de todos los lugares que iba gustando y probando, para mutuo y supremo placer. Y sobre todo, ese sabor único, indescriptible, delicioso, de la razón absoluta de tu feminidad. No puedo quitármelo de la cabeza, ni del paladar. Oh Dios, qué bien sabías....
Y eso sin mencionar los aromas que despedías, combinados, más que enmascarados, por los distintos afeites y esencias que derramas día con día sobre ti. Quisiera ser más lobo y menos humano para poder olerte a kilómetros, en vez de a milímetros.
Resuenan en mis oidos, dia con dia, tus gemidos, tus suaves palabras, tus ruegos y tus imploros. Que era una delicia, que si no me detuviera, ahhhhhsss, oooohhhhhssss, mmmmmmhhhhsss, sonidos que restallaban en mis tímpanos y me sacudían el alma.
Y tu imagen. Decentemente vestida y calmada en un principio, luego con los géneros, los prejuicios y los pudores adecuadamente echados a un lado sólo para mostrarme a ti, tú, tu persona tal y como eres, desnuda por completo, cubierta únicamente por el rubor remantente de quién sabe qué enseñanzas tontas.

Muero por volverme a dar una fiesta con mis sentidos, siendo tú la pista de baile y el buffette a servir. Y no una hora, ni dos, ni tres. Pienso tenerte secuestrada en mi madriguera el tiempo necesario hasta saciar mi hambre feroz de ti.
Espero hacerlo pronto.
Espérame, pues...

Wednesday, January 24, 2007

TITANIO

8:00

Entro al complejo de habitáculos estériles llamado sala de quirófanos.
Llevo ya casi un mes trabajando en este ilustre hospital oncológico, y mi pasión por la medicina y por aprender cosas nuevas se pone a prueba dia con dia.
Habiendo dejado en prenda mi cédula, me entregan un traje azul talla XL que aún así me ajusta un poco. Me coloco gorra, cubrezapatos esterilizados y voy dentro.
Dentro ya está esperando el paciente. Un chico robusto, de apariencia fuerte y saludable, a no ser por el pelo que la quimioterapia se encargó de diezmar. Un osteosarcoma ubicado en su pierna izquierda, en el lado interno de su tibia amenaza con controlar su extremidad, su cuerpo, y a futuro, probablemente su vida.
Y es a eso que vinimos hoy. Mi jefe, el Dr. N. y mis superiores, los Dres A. y C. A declararle la guerra a ese monstruo silente que busca robar la adolescencia y adultez de este chico.
Los vapores anestésicos junto con la roxicaína que entra a su médula a través de un fino catéter desconectan la mente del muchacho de la realidad. Listos. A vestirse.
Una enfermera me recuerda amablemente que estoy dentro de sala sin mascarilla. Maldiciendo mi desliz salgo raudo a colocarme una. Y tras eso, a lavarme. El líquido rojo semiespeso se transmuta en una cobertura espumosa que froto vigorosamente contra mis brazos "hasta la flexura del codo", como tantas veces me repitieron. El furioso rugido del agua se lleva el jabón, partículas de mi piel, y las bacterias presentes. Visten mi cuerpo con una bata que rápidamente me ajusta la enfermera. Guantes a las manos y a esperar.
Llega el jefe.
Ordena a mis superiores el paso primo y vital de toda cirugía. Asepsia y antisepsia. La pierna del chico es completamente enjabonada y luego, metiendo yo mano, enjuagada con alcohol yodado. Si queda algun germen por ahí, debe ser bacteria saiyan.
Paños como mortajas azules van borrando la existencia del paciente hasta sólo quedar una pierna desnuda. Ésta es luego exprimida de abajo arriba con vendas de goma para extraer la sangre y se coloca un torniquete neumático.
Estando el jefe ya vestido y enguantado, nos ponemos en pose y empezamos.
8:30
Suena un repertorio de cumbias colombianas que va tarareando el jefe.
Un tajo apenas curvo ha separado piel, el tejido graso inferior y las vainas de los músculos exponiendo la superficie ósea y articular. Es ahí cuando empieza el trabajo fino. Las escasas gotas de sangre que destilan de cuando en cuando al ser hendidas por bisturí o tijera son prontamente coaguladas con el cauterio. No perder sangre, sobre todo en este tipo de pacientes, es crucial. Súbitamente una arteria fina, pero más gruesa que un capilar vomita un hilo pulsante de fluido rojo. El jefe, al ver la demora de mi superior a contener la hemorragia profiere una maldición y corta la fuga. Seguimos avanzando.
8:55
Las cumbias dieron paso a unos apasionados y sensuales tangos. La música me hace recordar mi viaje a la Argentina.
Tras haber divulcionado los diversos paquetes musculares, flexoores y extensores, llegamos a un área vital. El hueco poplíteo o el hueco de la rodilla. Ignorado comúnmente, por esta sencilla cavidad se cruzan vasos y nervios que de ser seccionados o ultrajados, el resto de la pierna pasará a ser un trozo de carne vivo, pero sin sensibilidad, ni movilidad, ni utilidad. Hay que andarse con mucho cuidado. Un paquete de cordones azulados que ceden con facilidad a la presión (venas), conductos nacarados repletos y pulsantes (arterias) y cables blanquecinos muy sensibles (los nervios) se cruzan desafiantes ante este cuarteto de extraños que ha decidido invadir.
9:30
Tratando al paquete vasculonervioso como a una mujer amada a la que se busca una entrega total y desmedida, es colocado con lentitud y ternura a un costado. Algunas lenguetas carmines fascetadas de blanco, con diversos nombres como el sóleo, gemelos, tibial anterior, obturador y por ese estilo, están desinsertadas algunas, separadas otras, formando una extraña flor de pistilo óseo.
El enemigo es puesto en escena. El hueso tibial en su parte superior muestra una inicua masa en su tercio más proximal, algo que no debe estar ahí, algo que no debió proliferar nunca.
Es sometida a juicio y la sentencia llega pronta.
Pena de muerte.
O pena de excéresis, para ser exactos.
10:30
Suenan ahora canciones de protesta que fastidian eficazmente al jefe, que al cabo de un rato solicita que quiten esa pendejada.
Se ha ejecutado al enemigo.
Separando, cortando y cauterizando, la resistente investidura que recubría la articulación de la rodilla fue prestamente seccionada, haciendo que muslo y pierna quedasen unidos sólo por colgajos de carne, tendones y piel. Entra en escena el verdugo: Un armatoste de acero que blande una tira de metal fino y serrado en la punta. Obedeciendo el mandato del jefe que la guía, su hoja empieza a vibrar a muy alta velocidad. El jefe me entrega algo parecido a un gotero gigante, o un adobador de pavos. Con este chisguete voy salpicando gotas a la sierra para que no queme el hueso. Con cada mordida de la sierra, un lodo blanco y diminutas astillas se van desprendiendo. Finalmente, con un último ataque, se decapita a la tibia. Cae el fragmento donde el villano pululaba. Juntos, villano y escondite, son enviados al laboratorio para su análisis.
Es necesario ahora que pague un justo.
La misma operación se repite en la zona patelar del fémur, que es donde se une con la tibia formando la rodilla. Y de éste trozo sacrificado, se extraen pequeños injertos.
El espectáculo no es para blandengues. Una pierna humana, mutilada científicamente, sin huesos de rodilla, con los músculos separados de sus inserciones y la piel, abierta de par en par mostrando sus labios amarillentos de grasa. Poca sangre. Me menciona mi jefe que es costumbre entre los de su especialidad operar entre lagunas de sangre. Pero acá no es posible. De todos modos, un par de bolsas repletas de sangre esperan a ser transfundidas. Toda precaución es poca.
11:30
Mis propios músculos de la pierna, las rodillas y los pies arden, gimen y lloran. Estar inmóvil en una sola posición esperando las órdenes o instrucciones de mi jefe o mis superiores cansa sobremanera. Bostezo. Mi jefe lo advierte y me pide que me siente. Un poco avergonzado me niego y él me recrimina. Que por necio me va a sancionar. Finalmente obedezco.
Nos concedemos una pequeña pausa mientras llega un sustituto de la rodilla del chico. Esterilizada, metálica y brillante, aparece una prótesis de varias piezas. Una rodilla de titanio.
Empiezan entonces las pruebas. Usando presión y fuerza, el jefe introduce los vástagos dentro de las tiernas y esponjosas médulas de los huesos, haciendo que salga una salsa dorada de ellos. La médula grasa. Mezclada con la roja, la que es responsable de hacer sangre nueva. Un superior mío protesta diciendo que los vástagos bailarán dentro. El jefe le responde en tono de tatequieto que para algo están los injertos de hueso que mi otro superior tarda en preparar, lo que le hace acreeedor a otra reprimenda del jefe.
12:00
Suena Barry White. Ohhhh yesss baby....
Mis animos están renovados, mientras voy ayudando sujetando pinzas que retienen los colgajos musculares y los hilos. Antes de eso, una pasta con olor pungente y aspecto de mazapán, el cemento óseo, fue introducido en las médulas. Inmediatamente los vástagos le sucedieron hasta tener la longitud buscada y medida con regla. Ahora estaba ante un ser biónico. Un ser de cómic, de ficción. Lo que antes eera materia orgánica era ahora metal dorado. Titanio puro y superresistente. Mi jefe mira mi fascinación y me espeta que quizá menos del 30% de los cirujanos logran ver intervenciones como ésta. Le creo. Claro que le creo.
Las espículas metálicas están llenas de agujeros por donde fuertes hilos no absorbibles pasan y van adhiriendo el tejido, en maravillosa conjunción. No es perfecto, pero está muy bien hecho. El objetivo es cubrir la prótesis con músculo para protegerla de futuros sangrados.
Barry White sigue cantando al amor y la belleza de la mujer, con su voz potente y retumbante. El ambiente está animado. De pronto cometo un error. Sujeto la pinza como un puñal en vez de la forma correcta. El jefe me la arranca de las manos y me la coloca como debe ser de un golpe, seguido del correspondiente regaño. Algo sobre los modos de los ginecólogos que no consigo recordar bien, pero me hizo reír para mis adentros.
La gran boca finalmente se va cerrando. El altoparlante anuncia que no hay células malignas al límite del muñón. Buenas noticias.
12:45
Silencio.
El jefe se ha retirado tras dar rendidas gracias al personal que colaboró (yo incluido) en la laboriosa intervención. Sólo quedamos mis superiores y yo, apurando las suturas una tras otra que aproximan los tejidos. Una manguera, un dren, queda como mudo testigo de una batalla campal contra una de las enfermedades más mortíferas de la humanidad. Cáncer.
Se dan las últimas puntadas, se limpia bien, y el chico empieza a despertar. Solloza un poco por el dolor, pero para eso están los calmantes. Con su pierna bien vendada, parte hacia recuperación, y postrer, hacia su piso a que se recupere.

Yo mientras tanto, entretenido haciendo el parte de operación, equivocándome y siendo corregido por mis superiores. Tras eso, el protocolo y mi misión de vigilar al chico y reportar cualquier novedad al jefe y mis superiores.

La vida es aprendizaje.
La vida es lucha.
La vida es pasión.
El viernes tengo otra operación.
Buenas noches.

Tuesday, January 16, 2007

TOFU EN QUITO: CRÓNICA DE UNA MUDANZA A CUOTAS...

Estaba esperando a estabilizarme en mi pisito acá para por fin tratar de resumir lo que han sido los primeros quince días ( y espero que pasen muchos mas) de haber vivido en la capital de mi país (FRÍO! ¡FRÍO! FUCK YEAHHHHHH!!!).
Así que vamos con la croniquilla...

Era el primer día del año 2007, reventamos cohetes, tragamos relleno y pavo en mi caleta con familiares invitados, la pasamos muy bien. El unico bemol era que sólo se me habia podido conseguir un boleto para Quito para las cuatro de la tarde, lo que significaría que llegaría a eso de las doce siendo optimistas. Y vaya que fui OPTIMISTA, al ver el puto bodrio de compañía que me toco viajar: CARLOS ALBERTO ARAY. Compañía hija de la celembísima puta que lo parió. Señores, si quieren viajar a Manabí, NUNCA lo hagan en la Aray.
Tras salir con un retraso de 40 minutos, aduciendo que los pasajeros no llegaban (suficiente tiempo para yo buscar alguna tiendita donde comprar pilas para mi mp3, que decidió morirse en ese momento...) empezamos el viaje a paso de tortuga y recogiendo pasajeros hasta virtualmente embutir gente hasta que todo reesquicio de aire quedase colapsado por carne. Con el puto calor insoportable, los asientos reapretados (el panza del oficial no quiso meter mi mochilota al baúl, cosa que tuve que llevarlo en las piernas.. auch) y el infernal vallenatico hijo de remil putas estallando como minas en mis neuronas, yo maldecía una y otra veza esta compañía de mierda, que lo último que deben pensar es en la atencion al cliente. La excusa del asno del oficial? Que como era feriado, era legal apretar gente...
No alargo mucho el cuento, el caso es que recién a las DOS Y MEDIA de la mañana pudimos llegar a Quito. El besaescrotos del chofer iba a velocidades de caracol con reuma, y parando peor que buseta.
Tres de la mañana en la estación de Cumandá. Con mis huesos y tendones como acabados de pasar por la máquina de hacer melcocha, con 30 kilos de equipaje a cuesta, indefenso como una anciana y con mi primer día de trabajo a menos de 4 horas de ocurrir, estuve 10 angustiosos minutos golpeando la puerta de un hotel hasta que abrió. Tras bañarme, intenté dormir más que sea un poco.

6:00
Me pongo el disfraz decente (saco y corbata) y vuelo hasta Solca. Son siete y media cuando a las puertas de Solca suena mi fono. ¡EStaba retrasado! Volé hasta verme con mis nuevos compañeros, y se me explicó que en Solca, el hospital oncológico, se trabajaba de 7 en punto a 3 y media. Wow...
Tuvimos unas reuniones con el TOP de la jerarquía en el hospital. El director médico y el Presidente. Se me puso muy en claro que sobre todo primaba la atencion al paciente. Y que aquí los errores eran muy poco tolerados. Gulp...
Así que tras conocer a los "sempai" fui visitando todos o casi todos los departamentos del hospital. Es un lugar enorme y bien organizado.
Tras salir a eso de las 3, mi cerebro tenía seis letrotas escritas en mi campo visual.
...D-O-R-M-I-R...
Pero no.
Mi departamento esperaba, junto con mi arrendatario.
A diez minutos del hospital, en unos muy bien situados condominios en el Sector El Inca, yacía el que iba a ser mi nueva guarida. Un departamento de tres pequeños dormitorios, baño, sala y cocina. Justo lo que recetó el doctor.
Aunque las cosas no iban a salir tan bonitas...
Primera noche en el piso: A dormir como mendigo! Lo único que había traído era mi ropa, mi PS2, unos cuantos juegos, el manual de Merck, toallas, y YA. Así que dormí con ropa puesta, envuelto en toallas y otra ropa, sobre el piso madereado... y de almohada, mis pesas tobilleras. Mi pobre cuellito... Otra sorpresa turra. La ducha eléctrica NO FUNKA. La recontramegamilarchip... saber lo que es el agua que DUELE. Agujotas heladas que sientes cada gota recorriendo el cuerpo. Entre gruñidos, notas altas, jadeos, hipos y sonidos semejantes, me di una gélida ducha. Por lo menos había traído licuadora, cosa que pude sobrevivir a base de batidos de leche y frutas (guineo... ) y como en Solca me dan almuerzo..¡yay!.

Dos días y me llegó el colchón. ¡HURRA! Cobijas y colchas! ¿Pero y las almohadas?
Mis amigos bloggers (Gaby, Ludo, Alice, Laura y Psycho) deseaban hacerme el "Huasi Pichay". Al principio el término me amagó feo, pero luego me dijeron que era una ceremonia de bienvenida a la nueva casa. Y se dio. Una botella de BUEN vino (Un cabernet Concha y Toro de reserva) sirvió para compartir la única taza y elevar el brindis. La Gaby se le salian las lágrimas viendo los detallitos de su viejo piso... Tras eso, humo de incienso y tabaco, se hablaron de temas revariados (sexo, por ejemplo), hasta que apareció un nuevo blogger. Atrapasueños. Ahí nos fuimos haciendo panas, y eso que no mencioné que conocí al adorable Demoño de Gaby. Ya quisiera presentarle a mi sobrino...
Lamentablemente (por yo tener guardia al día siguiente) tuvimos que cortar a las doce. Pero por lo menos brindamos (y nota mental, impedir bajo cualquier costo que se vuelva a traer ese HORRIBLE vino tetrapak marca "Santa Mamerta" o algo así, es GLIFOSATO con azúcar y alcohol metílico...) y la pasamos muy bien.

Finalmente, tras una semana de demora y dos paquetes de ropa y colchon enviados, aparecieron mis padres. Ahí me metí una endeudadota con mi viejo que pienso pagarle en tres meses. Pero era necesario. Ahora tengo ya TV, cocina, mesa, cama. ¡Por fin es un verdadero PISO DE SOLTERO! Así que señores, recuerden el peaje!! Jajajaja!!
Claro que faltan otros detalles como muebles para apoyar el TV (está en el suelo), mi dvd que lo tiene mi hermano, mi manga y mis juegos y mi anime, y algo más de arte para decorar el piso.
Por lo tanto queridos lectores, ahora es oficial.
TOFU-SENSEI ESTÁ EN QUITOFFFFFFF!!!!

Saturday, January 06, 2007

Vaporización


Cuando fui a tu casa, venía con ganas de conversar y verte de nuevo.

Y las expectativas se cumplieron. No hizo falta sentarnos en la sala, en tu habitación estaríamos más cómodos, me aseguraste.

¿Así de espaciosa?


Claro que estaríamos cómodos. Sobre todo ahí, acostadotes a nuestras anchas en esa camaza de dos plazas y media (que te gustaba "esparcirte" por la cama, por eso) hablando de esto y aquello.

Te me acurrucaste en mi brazo y tus cabellos me hicieron cosquillas en los párpados. Tienes un cabello rebelde, mujer, dije riéndome. Así que para no desentonar enrosco mi otro brazo por tu talle, estando cada sección de mi brazo en íntima comunión con alguna otra sección de tu anatomía. Hermosa la sensación.


Un poco zalameramente y bastante hecho el tonto, acomodo el antebrazo para que repose directamente sobre tus generosos senos, escudados por dos capas de tela y algo de armazón de plástico. No opones resistencia. Ideas arcaicas, instintivas y que formaba parte del sexo masculino desde que los pluricelulares empezaron a pulular, empezaron a brotar como la maleza en un campo abandonado.

Palabras y temas que tocaban indistintamente anécdotas, planes y experiencias, y mis brazos que tocaban tu cuerpo, más tibio por momentos.

Aprovecho un cambio de postura tuyo para echarme una siestecita en tu busto. Entre este par de almohadas, el sueño tardaría mucho en venir, pero sería reparador y exquisito. Igual, dormir es de lo que menos tengo ganas. Ríes y me señalas tus almohadas, las de algodón. Que si quiero dormir ahí, pues adelante. Yo no. Prefiero estar ahí, es como estar en un refugio, tus senos redondos, llenos, expandidos. Podría zambullirme y nadar ahí.


Pausa para atender una llamada. Yo. Mi celular. Una dama me espera. Le pido una prórroga a mi tiempo de llegada, sin confesarle dónde ni con quién estaba. Ella acepta y me da otra hora...

Al darme cuenta habían pasado dos horas desde que llegué. Maldita sea. ¿Por qué pasa tan rápido el tiempo al divertirse uno?


Siguen los juegos de abrazos y contactos. De repente, conversando seriamente acerca de los sabores del chocolate de acuerdo a los países, mis labios se encuentran a milímetros de los tuyos. Casi puedo saborearte. Decido hacer prósbocis mi boca para tocar la tuya. Te niegas y te apartas. Pero no te explicas. Yo, un poco confundido, pero no desanimado.

Tras un rato, vuelvo a intentar robarte el beso. Esta vez me miras fijo y me preguntas cuáles son mis malévolas intenciones, sin dejar de sonreír. Te respondo que predicarte las buenas nuevas del evangelio NO son para nada mis intenciones, por lo menos. Carcajeas.


Así que me dedico a olfatearte. El nacimiento de tu pelo, tus lóbulos, tus hombros, tus manos, tus brazos, el nacimiento de tus senos. Te intriga e interrogas. Respondo que deseo memorizar tu aroma. Tu olor propio. No el de la crema para manos que te pones, o el del antitranspirante de tus axilas, o el del colorete de tus labios, o el de la crema de peinar en tus cabellos. Busco tu olor, tu propio e indistinguible aroma.

Y sin anunciarlo, sin solicitarlo, empiezo a rozar mis labios contra tu propio esternocleidomastoideo, sobre el pabellón de tu oreja, tus arcos ciliares, tus párpados estremecidos, tu naricilla tersa y fina...

.. y finalmente, sobre tus propios labios.


El hielo se rompió. O mejor dicho, nunca lo hubo. Más bien, la brasa hizo ignición.

Moldeamos nuestras bocas de una manera u otra, usando de torno, arcilla y manos de alfarero labios, lengua y el delicioso licor que intercambiamos una y otra vez. No veo la forma de separarme de ti, no lo deseo ni puedo tampoco. Tus brazos me aprietan más que una boa a su presa. Por lo menos puedo liberarme un poco de tu besar, y escribir letritas con la punta de mi lengua sobre ese cuello, blanco, pletórico de sangre, nervios y sensaciones. El fuelle de tus pulmones aumenta la llama.


Mis manos tampoco están estáticas. Voy excavando bajo las telas de tu blusa, recorriendo la llanura de tu vientre, ese pozuelo diminuto tan cosquilludo en el centro, deteniéndose ante el escudo de tela y plástico por unos segundos. Pero que cae al fin y al cabo. Oh, sí. Oh, sí. Esa sedosidad coronada por esa pequeña dureza erecta, es algo de lo que nunca puedo aburrirme. No. Mis manos tan egoístas no pueden quedarse solas con semejante disfrute. Uso manos y dientes para levantar tu blusa y apartar tu brassiere para dar luz a tus pechos que rugen por ser comidos.

Provecho.

Tú, quieta, respirando profunda y ansiosamente, y soltando leves gemidos. Más cuando traveseo con los botones de tus jeans, cuando los bordes de mis uñas raspan la piel de tu espalda provocando que leves escalofríos te sacudan de arriba a abajo. O al enredar mis dedos con los contornos de tus panties, de tirantes finos y delicados. Dos chasquidos de dedos y tu brassiere se desconecta. Ahora te mueves. Te quitas la blusa y brassiere sin dejar de besarme. Estás para pintarte. Para fotografiarte. Acostada en esa cama, cruzada de brazos, apretando tus senos y haciéndolos lucir aún más prominentes. Hago el ademán de fotografiarte lo que vuelve a soltar tu risa.


¿En qué estábamos?

Ah, sí. Cataba tus pezones y mis manos iban a cruzar clandestinamente la frontera de lo mostrable y lo indecente. Lo logran. Uno tras uno, los botones del jean saltan, y sólo necesita de un par de sacudidas de tus piernas para lanzarlo lejos. Esas piernas torneadas y lechosas, son mordisqueadas con fruición. Besadas hasta los últimos ligamentos del tarso. Y ahora, entre tus gemidos y jadeos, mi lengua va escaneando tu bajovientre. Viendo dónde dejas de ser lampiña, probando la carnosidad de tu feminidad. Arrancándote gemidos más y más fuertes. Y las llamas evaporan mi saliva, y este vapor niebla mi visión y mis pensamientos conscientes.


Mas no mi boca.

Que de un lado a otro va buscando, reconociendo, probando y lamiendo.

Te estremeces.

Te vuelves loca.

Te llenas de placer.

Te sincronizas a mi ritmo.

Te dejas llevar.

Y te acomete el espasmo, la embriaguez, el clímax.

Yo igual.

Un último beso ardiente y prolongado es interrumpido por la música sintetizada de mi celular.

La dama que me espera debe estar iracunda.

Dos horas extra...


Mierda...


Nota: Por estar ahora viviendo en Quito, no tengo suficiente tiempo para subir imágenes por el momento. Así que disculpen...