Instalo la rutina. Una orden, arrimar la silla, calzar mi trasero en ella, verter líquido en un vaso opaco y rasmillado, y esperar a que aparezcas.
No me hace gracia la espera. Así que tomaré estos segundos, estos minutos largos como pedo de culebra y los tejeré; formaré una sábana de instantes que abrigarán nuestros cuerpos desnudos, enlenteciendo cada fricción, cada contacto, para volver lo inmediato e impetuoso, en parsimonioso y muy palpable.
Al fin apareciste. Ahí, sentada con ojos vacíos esperando al siguiente que te llene de algo físico, de que satisfaga tus elementales necesidades. Yo tomaré ese vacío de tus ojos, que hasta dentro de tu alma se adentra, lo sé bien, e iré vaciando por esa negrura un montón de palabras hermosas, cada una lanzando chispitas que irán rebotando por esas paredes roñosas y cubiertas de telarañas, para adornarlas igual que un arbolito navideño. Y cuando toda esa hondura sea llenada por esas chispitas, sé que de tus ojos saldrá un brillo tal que podrá opacar hasta las crudas rayas multicolores que cruzan este espacio sin cesar.
Esos rayos que bailan al son del motor incrustado en el techo. Mi mano pelada los atrapará y elaborará para ti artesanías nunca vistas, que ni el magnate ese, que sale por la tele y chilla por ser presidente, podrá comprar. Joyas dignas sólo de ser lucidas en tu piel blanquita, lechada para el piso, piel que por tanto rato he deseado tocar no sólo con mis dedos. Mis dedos que aferran este vaso sucio lleno a la mitad de refrescante amargo helado.
Pues yo cambiaré esta bebida con aspecto de meado y la convertiré en lo más fino que pueda salir de una licorería. Esas botellas pulidas y llenas de nombres tiro sabiñon, shanpan bru, yoni guolker, estoy tan seguro que esos sabores serán dignos de tu paladar. Para que nunca más tengas que aceptar sorbos de vasos babeados, que bebas por placer no por obligación del dueño del local; ni que tengas que aguantar esas manos sudadas en tu cintura, ese olor a chivo que se desprende de tantos de estos malparidos.
No señor, yo iré recogiendo estas pestilencias, las arrancaré de tu nariz dolida, y los volveré perfumes, sean de flores de jardín, de esos frascos y botes carísimos que traen de Europa, de la yoni, de tanto lugar lleno de plata, para que te sientas feliz, la reina que eres. Reina de mi vida y mis días. Mamita.
Haré un trono digno de ti, sacado de esta madera descascarada y florida de astillas que a veces se me clavan, sea en mis manos, sea en mi nalga, que igual ese dolorcito se pasa nomás con verte. Y no sólo un trono haré con todo este palo viejo, haré un castillo, un enorme palacio para que vivas feliz por siempre junto a este Rey que atenderá todos y cada uno de tus caprichos. El castillo lo tendrás limpito el día entero, no te preocupes por los sirvientes, de toda esta caterva de giles voy a hacer tu séquito de criados. Ni uno de ellos se atreverá a posar ni siquiera la mirada en ti, porque uno a uno les sacaré los ojos con mi llave maestra y mágica, la que ajustará todo lo que ande mal, todo desperfecto. Ellos, ciegos y felices de servirte, no dejarán una mota de polvo en todo el palacio.
No como este piso asqueroso, pegoteado de gargajazos, cenizas de tabacos, lodo de botas, biela derramada, que ese trapo puerco del cuidador no termina nunca de sacar. Toda esta mugre, todo este sucio, lo voy a destilar y de él sacaré pájaros cantores, mil y uno, para que te despierten a piares por la mañana, alegren tu almuerzo y te arrullen a la hora de dormir. Los pajaritos te llevarán en sus lomos, sé que no pesas mucho, junto a mí, y en esta alfombra aleteante, cruzaremos el cerro, nos iremos largo, largo, a buscar las ciudades más bonitas, y con las que más te gusten las aplanaré y haré un álbum para que tu gozo al ver el agitarse de sus ciudadanos, cada detalle al milímetro, todas sus luces y sus humos. Y todo esto será de ti. Escucharás el ritmo vivir de toda este montón de manes, muy por encima de ellos. Yo ahora soy forzado a oir este estruendo de tambores, trompetas y voces cantando a las sábanas mojadas, al vencastígamecontudeseosmas, al pequeño motel donde no exista el reloj, a la gasolina que a no se qué hembra le gusta. Nada de esto es digno de ti, mi reina. Voy a licuar y a amasar todos estos sonidos vulgares, incluyendo tanta patanada que ha de caer sobre tus orejitas preciosas, como toda tú, y la voy a convertir en poemas, ni ese pana de Neruda podrá sacar algo igual de conmovedor. De este caldo sucio haré que salgan chorros de palabras que se dedicarán sólo a alabar tu hermosura, a decirte cuánto te tengo en mi cabeza, lo señor que me sentiré si decides venirte conmigo. En ese momento seré el emperador sobre todos estos pela...
- Señor, ya lleva siete botellas. Va a pedir otra o quiere cancelar de una vez?
Puta madre, la plata salió justa. Esas moneditas que medio suenan en mi bolsillo las quiero convertir en miles, en millones, para comprar felicidad así sea de sobre, así sea falseta, aunque sea para poder adquirir unos minutos junto a tu lado, que siempre que vengo con lo justo para ti, se me va en este trago maldito. Y ahora te veo sonreír, levantarte y meterte nuevamente en tu cubículo con el rellenador de turno. Saldrás más vacía que antes, lo sé.
Te pido un poquito más de paciencia, mi reina. Sólo eso hasta que finalmente puedas darte cuenta que existo.
Mis pasos van equivocándose sobre la recta hacia mi casa, mis oídos sólo oyen mi canturrear desafinado y mi mirada se eleva y recorre la gigantesca panzota del pez que va lentamente nadando entre las nubes y echando sombra a mis ansias, desvaneciendo mi momentánea alegría.
¡¡LA PUTA MADRE, OTRO MEME PARA CONTESTAAAAARRR!!!
Este méme me lo robé de Tuchis y su canica dorada. A los tiempos que hacía un meme, así que suelto estas respuestas...
NOMBRE: Tofu-sensei
¿Que prefieres frió o sol? Mil veces el frío, siempre hay cómo abrigarse...
¿Farra o caída? Caída, si es estilo DM, mejor.
¿Bar, Disco o Antro? Antro. Chongo.
¿Para bailar? Lo ideal, un tango. Pero como no sé bailarlo, con una salsita me conformo.
¿Para cabecear? Un buen power metal..
¿Para olvidar? Las geeks que he amado y ellas a mí no.
¿Para intenso calor que tomas? Lo mejor es agua, bien fresquita. Si no, las bielas infaltables.
¿Disco Infaltable en tu colección asi sea pirata? Megadeth, y hartos mp3 de videojuegos.
¿Último disco original que compraste? Resident Evil 5 para PS3. ¿Ah, musica era? Creo que los de Enrique y Ana, en acetato...
Banda Ecuatoriana ícono? hmmm... no soy tan bueno en eso.
¿Ultimo disco que te bajaste de la web? Cosmos Rock, Queen.
¿La banda ecuatoriana que no mismo? Si hablamos de mediocridad y patetismo, nada supera a los Conquistadores y su Conejito.
¿Artista del recuerdo tipo música para planchar que te gusta? Queen.
¿Lo que mas te harta en el Mundo? Hipocresía, Reguetón, BAchata aventurera, vallenatico hijo de remil p..., TC televisión, el enano Ortiz, los fanáticos religiosos, la gentuza...
¿Concierto inolvidable al que asististe, por bueno? IRON MAIDEN en Ecuador, la mejor experiencia en el país de Manuelito.
¿Concierto inolvidable al que asististe, por malo? Me agarraste en curva...
¿Concierto Bizarro al que asististe? Brujería.
¿Para la depresión? Elvis Presley, Kenny Rogers, algo de Barry White.
¿Tres cosas que nunca olvidarás de chamo? Mi nintendo, mi supernintendo y a Mazinger.
¿Tres cosas que nunca olvidarás de guambra? La man que me dio mi primer beso, mi primer polvazo, mi primera borrachera.
¿Cosas que te has llevado de la casa sin permiso? La verdad, era bastante disciplinado.
¿Para comer? Todo, sobre todo carne roja CRUDA.
¿Para no comer? Sólo una cosa. Hígado. YUCK!! Y tampoco me agrada mucho el combo chocolate y coco, ni el KFC o Mcdo.
¿Programas preferidos de radio? Los de la Metro.
¿Programas de radio que no mismo? Cualquier cosa que huela a Galaxia o La Otra.
¿Y en la TV NACIONAL? El único programa realmente bueno de la tv nacional es "Aventureros", un programa infantil diseñado por el INNFA. El peluche Babáu es lo máximo!
¿Y en la TV NAcional que no mismo? CASI TODO. Comenzando por TODO TC televisión, el enano Ortiz, el pelasables del Abad, la virgen de orejas de Marian y el trompallanta de Barahona, los quemados de Reinoso y cia, y un larguísimo etc.
¿En la web? Me hice adicto al FB. Blogs amigos, manga en línea, Caballo negro...
¿En la web pornografía o erotismo? TUBE8.
¿Que odias? Lo que más me hastía del mundo (ver más arriba)
¿Marca? Antimarcas. ¿Con Quien te tomarías un café? Con el Gabo, con Jack Nicholson...
¿Con Quien no te tomarías un café? Con mi maestro Jorge Velasco, porque con el se toma carajillo.
¿Serie Ochentera de TV? He-man y los amos del Universo. Robotech.
¿Serie Noventera de TV? Dragon ball, Ranma 1/2, los Gatos Samurai.
¿Película Ecuatoriana? Qué tan lejos, Ratas ratones y rateros. Y por mala, chapucera, valedora, TCcera, asquerosa, gentuzera, y por atreverse a lanzar la blasfemia de decir que fue "el mejor largometraje de la historia ecuatoriana"...VERGAZOS DE VIDA. Digo, retazos de vida (o de cómo el pezón de Ericka Vélez intenta justificar un guión de mierda).
Bajo el cielo azul supremo, sin importar toneladas de partículas de carbono lanzadas al aire, sin importar rostros torvos, ceñudos, prejuiciosos, siempre hay un motivo para sentir amor, sin importar de qué tipo. Se presenta de cualquier forma, de cualquier manera, bajo todo tipo de sabores, olores, vistas y sonidos. Es la forma en que se lo capta lo importante. No se necesita realizar una gran inversión ni lanzar palabras inútiles para lograr sentir la esencia del sentimiento. Basta una salida, un motivo para verse, unas palabras cruzadas, y se da. La simple imagen de un rostro, anécdotas que sólo a ti se te pueden contar, reírse viendo las expresiones o reacciones, saberse que entre ambos hay algo especial, que no necesita expresarse con besos, caricias, palabras tan comunes y trilladas("te amo, mi amorcito, te adoro mi cielo"), sino más bien con un andar abrazados y que en cada contacto de ojos hables silenciosamente, es suficiente. El amor que sientes por un amig@, sea cual sea. O que luego camines por una avenida cualquiera y palpes cada sensación, sea nueva o conocida, y que la sientas querida. El aire gélido por tus narices, el cielo nocturno tachonado de estrellas o las luces parpadeantes de la gran ciudad, cada olor y sonido que sale de cada puerta y negocio. El amor hacia cosas materiales. Y cuando ves a una persona del sexo opuesto, sea las opulentas mamazotas que van trastabillando por tu camino, mostrando 3/4 de teta en su escote, o señoritas de aspecto calmado y responsable, con dos láminas de vidrio protegiendo sus ojos, tan pulcras, calmas, adorables, deseables. No las amas por el físico realmente, sino por lo que provocan en ti. Ternura, deseo, pasión, dulzura. Y claro, tambien es aplicable al sexo opuesto. Que ellas nos vean y se sobrecojan, seamos altos y greñudos y de buenas nalgas; patuchos, regordetes y de rostro severo; flacos, aguados y con cara de niño bueno; enormes, animalescos, trigueños y con ojos de fiera (lobo, tigre, halcón, cualquiera importa). El amor por la apariencia. Cuántos de nosotr@s no hemos amado absoluta y estoicamente a iconos, seres ideales, dioses y diosas, actores, personajes, prototipos, lo que sea, sabiendo que un ser así nos dará una vida llena de dicha y alegría. El amor platónico. Todos los que hemos caído irremisiblemente seducidos por las caritas nuevas en nuestra familia, nuestra carne y sangre, pequeños paquetes de travesuras, risas y inocencia, sean hijos o sobrinos. Lo mismo a los que estuvieron por encima o al lado nuestro, y solo con el pasar del tiempo aprendemos su verdadero valor. El amor por el clan. Amores absolutos, completos, eternos en apariencia, felices, tristes, dolorosos, violentos, que nos dan motivos para vivir, y para morir en ciertos casos. Correspondidos unos, indiferentes otros (pero por lo menos inspiradores) y que entretejen estructuras dentro de nuestros espíritus. Amor hacia otra persona. Y finalmente, esos amores que sin importar la relación que se tenga, te proveen de tranquilidad, delicadeza, armonía, paz. Esos amores que no necesitan de eufemismos ni pompas. Los que están porque sí. Los que florecen espontáneamente, que tal vez hagan dudar de lo que uno siente, pero que al verl@ uno sabe que es real. Uno sabe que viene de adentro. Ese tipo de amor, que te llena, te vitaliza, te alimenta. El mejor tipo de amor, el que con pequeños detalles y pormenores se alimenta y se mantiene fuerte.
A pedido de mi caserita tan adorada, pongo este par de videos para todos los amantes de los michos. Yo en lo personal soy sobre todo lobuno, pero hasta uno se queda viendo al minino haciendo de las suyas...
...Donde todos ven bravura, nobleza y fiereza taurina... ...Algunos vemos un pobre animal torturado, masacrado y muerto de forma sañuda e inmisericorde. Soy carnívoro y a mucha honra, pero ver semejante atrocidad sólo para divertir a algunos cojudos... Es otra cosa.
...Donde todos ven gallardía, valentía y elegancia suprema, el duelo definitivo entre el hombre y la bestia... ...Algunos vemos un maricón de mierda en lentejuelas aprovechándose de un animal debilitado. Aaaaayy que riiicooooo me diste donde más me gusta, toritooooh... ¡¡EL TORO, El TORO, RA, RA, RAAAHH!!!
...Donde todos ven glamour, abolengo, nobleza y alta sociedad... ...Algunos vemos un montón de viejas pedorras haciéndose las españolas y una caterva de zoquetes platudos hambrientos de morbo y sangre inocente.
...Donde todos ven alegría, fiesta, festejo, amistad y camaradería... ...Algunos vemos una caterva de cachorros cabeza hueca que se embrutecen a trago y drogas. ...entrarásleff... está chumadasafff... ¡¡¿¿Y vos que chucha me ves, pelaverga??!! (al mejor amigo)
...Donde todos ven una tradición centenaria, una estampa fina y representativa, un motivo para sentir orgullo criollo.. ...Algunos vemos una puta blasfemia de mierda, al usar el nombre de Cristo para justificar matanza de animales indefensos, una masacre sin sentido para complacer a cuatro o cinco pelasables y principalmente, un motivo para sentir profunda verguenza ante los ojos del mundo. Insisto, ¿Porqué CHUCHA seguís haciendo guevadas a mi nombre..? ¡Esto es para vosotras, viejas pedorras que a mi nombre tanta pendejada se mandan!!
TRY AN DIFFERENT ANGLE. NO A LAS CORRIDAS DE TOROS.
...Y para probar un ángulo diferente...¿por qué no probar algo como esto? O simplemente nuestro buen rodeo montubio. Eso sí es lucha de animal-hombre.
Lady, I WAS your knight in shining armor and I loveD you You haD made me what I WAS and I WAS yours My love, there`s so many ways I wantED to say I love you Let me hold you in my arms forever more
You haD gone and made me such a fool I WAS so lost in your love And oh, we belongED together YOU WON´T believe in my song. Lady, for so many years I thought I`d never find you You haD come into my life and made me whole Forever I´D wake to see you each and every morning I´D hear you whisper softly in my ear
In my eyes I SAW no one else but you There WAS no other love like our love And yes, oh yes, I always wantED you near me I HAD waited for you for so long
Lady, your love WAS the only love I needED And beside me WAS where I want you to be cause, my love, there`s somethin` I wantED you to know You WERE the love of my life, you WERE my lady!
...BUT NOT ANYMORE. Este amor por la Neo-geek, oficialmente, está muerto. Se aceptan carpetas.
Nota del autor: La verdad tenía planeado sacar una cuarta parte y la quinta para concluir, pero tanto en el taller como los ilustres lectores me han pedido que mejor la haga más corta. Así que si esta parte sale más larga, pues así toca. De todos modos, muchas gracias a todos por haber seguido esta oscura historia, basada en dos buenas amigas mías.
Sin descanso alguno, más que para echar un dormitar breve, había pasado María la última semana encerrada en su casa, intentando encontrar respuestas a la miríada de preguntas que bullían en su cabeza.
Luego de dejar un aviso de que padecía una grave pulmonía contraída aparentemente por haber pasado tanto rato en el sereno hacía algunas noches, y de rechazar amablemente la visita de una enfermera que a la tarde acudió a la mansión para examinarla, María se metió de lleno a observar cada detalle de los interiores. A pesar que la gran sala no ofrecía mayores puntos de interés, se dio medio día en buscar cualquier pista que le aclarara sus dudas. Ninguna.
Un poco molesta, ella se metió un rato a la cocina a prepararse un café para despejarse un poco. Y al salir de la cocina para sorber su bebida en la sala, lo que vio hizo que soltase su taza derramando el líquido caliente en el piso. Sobre el centro justo de la sala, se veía una formación nubosa blanquecina, del cual fue emergiendo una mata de cabello negro y del cual se formó el mismo rostro redondo y de ojos oscurísimos que hace algunas noches había permanecido a milímetros del rostro de María. El espectro que aterrorizó y casi provocó la huida de la ocupante de este caserón. Pero esta vez el espectro no se movía. Permanecía flotando, con un rostro expectante, como si esperase una respuesta de la paralizada María. Esta, agarrada del dintel de la puerta, sólo atinaba a observar con los ojos desorbitados aquella manifestación de ultratumba. Pero la falta de acción del espectro femenino fue otorgándole algo de seguridad y finalmente, venciendo su miedo, pudo articular palabra.
- ¿Quién eres? ¿De dónde vienes? – Dijo con voz ronca por la sequedad de su boca. Vio que el fantasma abrió lentamente su boca y mientras una prolongación de su cuerpo señalaba una de las puertas cerradas con llave, María oyó en ese tono cavernoso y sombrío, pero ya habitual: - … A LA BIBLIOTECA… - luego de decir esto, el espectro se disolvió en el aire. María buscó con sus ojos el lugar señalado por el brazo del espectro, el cual era una puerta que por sus múltiples candados nunca había podido abrir antes. Y más por pereza que por otra cosa. Pero esta vez, nada la iba a detener.
Luego de limpiar el café derramado y los pedazos de cerámica desperdigados en el suelo, María miró la vetusta pero sólida puerta de madera reforzada con barras metálicas y pernos gruesos. Tres oxidados candados impedían la apertura de la puerta. Logró encontrar una pesada barrena en una de las bodegas, el instrumento idóneo. Resoplando mientras cargaba la barra metálica se dirigió nuevamente a la puerta sellada. Levantó la barrena con toda la fuerza de sus brazos y descargó un violento golpe contra el candado más elevado, quien saltó por los aires partido en dos. María sonrió por su primera victoria. Asestó un nuevo golpe al segundo candado, pero éste resistió el ataque. Tuvo que propinar una docena de golpes hasta que por fin el metal lograse ceder y el candado cayera. Tras reponer aire un rato, atacó el último seguro. Esta vez tuvo que luchar casi una hora golpeando, forcejeando y tironeando, entre quejidos, maldiciones y algunas lágrimas al acalambrarse sus dedos por tanto aferrar la barra. Finalmente, luego de un golpe casi lánguido, el candado se partió en dos y la puerta estaba lista para ser abierta. María tuvo que soltar su arma y correr a la cocina para lavarse un poco. Ahogando gemidos de dolor, vio sus manos mientras las enjuagaba en agua fresca. Diversas escoriaciones y ampollas habían aparecido en sus palmas y sus dedos, mientras un espeso dolor le empezaba a subir por sus antebrazos y brazos hasta atenazarle los hombros. Agotada por completo, María se dirigió a su cuarto, logró bañarse dificultosamente y cayó rendida en su cama, durmiéndose inmediatamente.
Mientras María dormía profundamente, se escuchó un nuevo susurro, que ella ya no escuchó: ESTÁS TAN CERCA, TAN CERCA…
Al día siguiente, María se levantó con un tremendo ardor de sus brazos por el ejercicio de ayer. En verdad se sentía excitada por su aventura. Dejando aparte el temor que le producía esa pálida aparición, estaba más decidida que nunca a descubrir respuestas. Así que luego de comer algo, se dirigió a abrir la puerta. Nuevamente tuvo que emplear toda su fuerza para lograr mover los carcomidos goznes, quienes luego de un rechinar rasposo dio paso a María a un cuarto profundo que se llegaba por una escalinata de piedra. Este cuarto ni siquiera tenía iluminación eléctrica, cosa que tuvo que regresar por una linterna. Ya con la linterna encendida, descendió las escaleras.
Ante sus ojos se mostraron varios anaqueles construidos en hierro colado, todos de hacía por lo menos dos siglos, a juzgar por el descascaramiento del esmalte, el estilo de su construcción y las bultosas telarañas agolpadas. Era un cuarto de aproximadamente cinco metros cuadrados, con cuatro libreros metálicos repletos de diversos volúmenes encuadernados en piel, que estaban tan escasamente separados los anaqueles, que María tenía que pasar de lado para darse cabida entre los espacios. Quedó pensando por un rato que demoraría años en leer todos los libros en aquel cuarto sellado, mientras la luz de su linterna iluminaba diversos lomos y títulos, algunos en castellano, otros en idiomas extraños.
Cuando pasó la luz por el último estante, vio repentinamente la conocida figura pálida. Curiosamente, el haz de luz al tocar el espectro, provocó el mismo sobresalto en ambas. Algo cayó al suelo mientras el espectro se desvanecía. María cada vez más acostumbrada a la bizarra visión, escudriñó el suelo donde se posaba el fantasma y vio una encuadernación muy polvorienta y gastada. Era como si el fantasma hubiera estado aferrando dicho documento antes de volatilizarse. Intuyendo una clave importante, María abrió el registro.
“A veces extraño aquellos días en que, en la soledad de mis aposentos, jugaba con cientos de muñecas a las que arrancaba el cabello con peines de despiojar mientras una niñera fantasmal, invisible para el resto, me cuidaba de los otros espectros que rondaban el palacio. Mi madre, la Reina, gritaba mangoneando mi pequeña y delicada mano, escupiendo vituperios nada propios de la rosada boca de una elegante soberana como ella, insinuando que yo, su hija de ocho años, estaba loca; mientras corría a la juguetería real a adquirir otra muñeca igualita… o mejor. ¿Acaso no se daba cuenta que las detestaba? En fin, otra cabellera que desmadejar, otra cabeza que cortar, otro rostro para perforar… más entretenimiento. “Déjala que haga lo que quiera”, me decía mi niñera invisible, “así acalla las voces de su cabeza que le gritan sus carencias hacia ti por sus innúmeros compromisos en la corte” …. ¿De dónde vienes? ¿En tu reino hablan así de raro? Ah sí, en mi reino. ¿Me enseñarías tu lenguaje? ¡Claro! Ven escucha esto. …. ¡¿Al calabozo real?! Señor, huya por favor. Aun no se ha vuelto a saber de él. ¡Maldita profesora de ballet entrometida! ¡Ya no quiero ser princesa! Pero un titulo debes tener. ¡Huiré del reino! ¿A dónde? Mmm… mapa, mapa, mapa. Libros, libros, libros. ¡Moldova! Suena bonito …. ¡No soy una princesa, soy una Baronesa y puedo comer y puedo escuchar la música que yo quiera, y me puedo pintar los ojos de negro si me da la gana y me puedo vestir de negro si yo quiero! ¡Sí, pero no en mi palacio! ¡Maldita Reina! ¿Por qué lees mis cosas? ¡El diario de una Baronesa es prohibido a los ojos de los demás aunque seas una Reina! La Reina grita y el Rey llora; el gato real se espanta y sale corriendo por la puerta de la calle y a mi hermanito no lo dejan acercarse a mí. Eso es lo que más me desespera. Le dije a ella que no leyera mi diario ¿Todas las Reinas son así? ¡Yo no quiero ir a ese lugar! Es un palacio nuevo. ¡No es un palacio, yo sé lo que es y no quiero ir. Padre, no quiero ir! Es por tu bien, mi amor. …. Mi principado sigue siendo un lugar oscuro y tenebroso, donde solo la luna alumbra, pero a mí me gusta así porque es tranquilo y no hay reinas locas gritando todo el día…Aquí en esta elevada torre, estoy segura de ellos, de sus realezas, sus estupideces, sus boberías…”
Lo que tenía ante sus ojos, era un diario. Un diario escrito a través de por lo menos diez años seguidos. De una princesa con el título nobiliario de baronesa. Una joven que en su tiempo tuvo en su escencia el perfume de la rebeldía, de la oposición a lo establecido. Una protestante a su destino. Que en pago recibió dolor, desprecio y sanciones diversas. Luego de leer por un largo rato, sintió la chica cómo corrían algunas lágrimas por sus mejillas. Una que se rebeló ante lo establecido, tal como ella solía hacer. Una amante de lo oscuro y lo sombrío, tal como ella. Es como si hubieran nacido bajo la misma estrella. El diario era su doloroso testimonio de su pasar en el mundo, sólo sazonado con la alegría de sus efímeros momentos de libertad, pero pese a todo, sin terminar de encajar por completo. Todavía conmovida, revisó hojeando las últimas notas del diario. Se dio cuenta que terminaba abruptamente, como si de repente le hubieran arrancado la pluma de las manos. Leyó con más atención los últimos párrafos.
“Mientras tenga este diario y algo de tinta, seguiré escribiendo. Por fin supe el motivo de tanto encierro y aislamiento. Soy parte de una viejísima tradición, que provocó la expulsión de mi estirpe de su lugar natal hace centurias, y tras haber pasado el tiempo, se ha logrado completar los componentes para cumplir ese rito, siendo yo uno de ellos. El rito de la reunión, según pude investigar, está destinado a revertir todo al origen primigenio. Todo volverá a lo amorfo, a lo vacuo, para ser creado nuevamente. Hoy es el día del ritual, pues, así que vaticino que serán mis últimas palabras escritas. Los guardias están ya subiendo por las escalinatas de mi torre, prestos a llevarme a donde será el encuentro con mi destino. Yo, la portadora de la esencia de NYX, habré de reunirme con mis contrapartes, EREBUS y PROTOGENOS para otorgar el renacimiento de…” Esas fueron las últimas palabras leídas. María quedó pensando en dichos nombres. Erebus…¿dónde lo había escuchado? ¿No había sido usado tal nombre como una amenaza por aquella mujer? ¿Y porqué había provocado tal horror en ese niño? Apretando el diario contra su pecho se levantó la joven y nuevamente miró al espectro. Lucía agitada y esforzada. Antes de que María lograra formular una pregunta, de las miles que quería hacerle, el fantasma de la Baronesa señaló un grueso tomo, antes de desvanecerse de nuevo.
- Aquí… - Dijo, mientras se volvía a desmaterializar. María notó que era como si con cada materialización la baronesa forzara su energía más y más. Por consecuente, todas sus apariciones anteriores no fueron para correrla de la mansión, si no para enseñarle y advertirle de lo ocurrido. ¿Pero porqué ella? ¿Será por la coincidencia en sus gustos y personalidad? ¿O por otra razón?
Aliviada de que por lo menos no pasaría interminables días buscando entre todos los libros las respuestas apropiadas, la chica agarró el grueso tomo encuadernado en madera y metal, con diversas cinchas de alambre, como sellos colocados para impedir que su conocimiento fuera revelado a ojos inexpertos. Luego llevar el libro a la sala y hacer saltar los seguros, María escogió una página al azar y empezó a leer. Κωμάσδω ποτὶ τὰν Ἀμαρυλλίδα, ταὶ δέ μοι αἶγες βόσκονται κατ᾽ ὄρος, καὶ ὁ Τίτυρος αὐτὰς ἐλαύνει… - ¡Mierda, maldita sea! Esta pendejada está en griego! - gritó molesta al toparse con un obstáculo que ya no consistía en barreras físicas sino de idioma. – si por lo menos estuvieras en inglés.. – de cualquier modo, esperando lograr alguna comprensión aunque sea por las gráficas, ella siguió leyendo: Τίτυρ᾽, ἐμὶν τὸ καλὸν πεφιλημένε, βόεσκ τὰς αἶγας, καὶ ποτὶ τὰν κράναν ἄγε, Τίτυρε, καὶ τὸν ἐνόρχαν, τὸν Λιβυκὸν con κνάκunωνiónα, tres deφυλdaάσσdesεο vμήan τaυ forκορύψῃmar al que fue el oriΛgen, el que de su intωνerior salió todo…
- ¡¡¿¿EEEHHH??!! ¡¡Puedo entender esto!! ¡Puedo entender el griego! ¿Pero cómo.. por qué..? – Balbuceó estupefacta mientras las letras, antes un galimatías incomprensible, formaban ahora frases perfectamente inteligibles, como si leyera un texto en inglés sin mayor dificultad. Un suspiro helado al lado suyo la sacó de su asombro. Y al voltear el rostro, vio el rostro de la baronesa. Envolviendo su ectoplasma en su cuello. Ahora ya no sintió miedo alguno. Así que empezó a replicarle cómo y porqué de muchas cosas, pero al momento, casi con un rictus de sufrimiento, la baronesa le ordenó.
- Sigue… por favor, sigue leyen…do…
Consciente que por la influencia de la baronesa era que lograba comprender todo lo escrito, y que dicha capacidad mermaba la capacidad de materializarse del espectro, María apuró lo más posible el texto mientras durase su habilidad prestada. Varios párrafos leídos, acompañados de imágenes de seres de panteón griego pasaban por sus ojos a toda la velocidad que se permitía.
“ Nosotros, los que finalmente nos hemos hartado del aparente orden y lógica del mundo actual, hemos sido expulsados de nuestra tierra de origen luego de haber cumplido rituales basados en procedimientos de eones de antigüedad, de cuando los dioses cohabitaban con sus hijos terrenales. Tales prácticas, por manejar poderes que la mayor parte de los mortales considerarían imposibles de controlar, fuimos declarados blasfemos, muchos fuimos ejecutados y el resto, condenados al exilio. Cruzamos mares y océanos y casi al costo de nuestra vida, llegamos hasta una tierra nunca antes vista. Sintiéndonos favorecidos por nuestro principal adorado, reconstruimos nuestra comunidad, y de los que conocíamos las palabras sagradas y los rituales, conformamos una familia de élite. Nosotros, los Eginios, sobrevivimos a pesar de los esfuerzos de los demás para borrarnos de nuestro mundo. “
“ El ritual es una combinación de muerte y vida, de separación y unión, de sacrificio y recompensa. Tres fracciones se volverán una y esa unidad reabsorberá todo dentro de sí, acabando con lo establecido y lo creado, para volverlo a crear nuevamente, esta vez impoluto, puro, sin errores pasados ni falsas expectativas. Tres formarán uno, reuniéndose más allá del lazo carnal…”
“Por la tozudez de nuestra Baronesa, quien hasta el último momento mostró rebeldía ante la tradición de su sangre y su destino, fue que el ritual fracasó. Tanto sacrificio para nada, tanto esfuerzo en balde. Mas sabemos que su alma no logrará encontrar reposo hasta que haya cumplido finalmente con su hado. Por tanto quedará atada a este terreno, a este castillo devastado por el ritual fallido, hasta que nuevamente se dé las condiciones propicias para rehacer el ritual. Mis hijos y los hijos de mis hijos, serán los responsables de aguardar tal momento, y llegada la hora, sabrán actuar, con las instrucciones pasadas verbalmente. En secreto.”
“Estoy en el borde de volver al vacío al cual pertenezco, viendo la construcción de la mansión que será el recuerdo principal de lo acaecido a nuestros descendientes. El castillo ha sido cubierto con tierra para simular un montículo y sobre su cima se alzará la mansión que para la persona indicada, será la llave que abra nuevamente la puerta al cambio final. La puerta de la habitación señorial, indicará el lugar que conecte lo nuevo con lo antiguo, y es medianεσκ ποτὶ τὰν Ἀμαρυλλίδα…”
- ¿Qu—qué pasó? Ya no entiendo nada nuevamente. ¿Baronesa? ¿Baronesa? – María buscó a su alrededor buscando el rostro pálido mas su ausencia completa fue lo único que logró encontrar. La baronesa había empleado toda su capacidad de materialización para lograr comprensión de lectura del griego en María, hasta agotarla. Por fortuna, había logrado captar gran parte del texto, y muchos misterios se estaban ya aclarando. Ahora sólo quedaba uno. El que escondía la puerta de la habitación señorial, como había leído.
Así que luego de lanzarse casi corriendo al portal de su habitación, enfocó toda su atención en todas las filigranas, los posibles resquicios, algún compartimento secreto, textos ocultos, cualquier cosa que le indicara el cómo terminar en el fondo de lo que había empezado desde la aparición en su computadora de ese ojo negro y desorbitado.
Dos horas. Nada. Nada que satisfaciera su sed de conocimientos. Se alejó un par de pasos de la puerta, la miró furibunda y presa de la ira, pateó con fuerza el suelo. Para sorpresa suya, en vez de sonar con el mate típico del mármol, oyó un retumbo hueco y sordo, como un vacío bajo sus pies. Nuevamente miró la puerta. Las figuras de los dos espectros torvos que apuntaban sus manos hacia abajo. Relación, comprensión y conclusión. ¡Pero claro! María empezó a tantear todo lo que pudo hasta que en la saliente del piso, empezando la escalera, halló una como abertura, cubierta por la espesa alfombra. Fueron varios minutos de tironear y forcejear hasta desnudar el mármol de su abrigo rojizo. El piso que estaba en el escalón final antes de la puerta se veía como una lápida. Así que aferró la lápida con ambas manos y jalando con las fuerzas que le otorgaba la excitación y su adrenalina, comenzó a aparecer un orificio cuadrilátero. Más y más grande. Luego de cambiar de posición para no caerse y lastimarse, María siguió pujando más y más hasta que la losa quedó despegada por completo y se precipitó escaleras abajo. Y en la hondonada apareció el inicio de una larga escalinata. La entrada al antiguo castillo. Ya esto era demasiado para afrontarlo sola. Se precipitó a su habitación y llamó a su novio. Tenía que enterarse de esto. Tras ponerlo al tanto en menos de diez minutos, el muchacho se comprometió a salir en su auto y volar hasta donde estaba ella. Si lograba revelar tal misterio, sería uno de los hallazgos arqueológicos de la centuria.
Tras colgar el teléfono, María decidió que necesitaría más ayuda. Salió presta de la mansión y fue directo a avisarle de la situación al teniente político. - … así que luego de jalar la lápida que daba a la puerta de mi habitación, ¡surgió una escalinata, la misma que ha de terminar en el antiguo castillo! ¡Hay que avisar a las autoridades de este hallazgo! – decía presurosa María embriagada de ansiedad y gozo por haber resuelto el enigma. - En verdad estoy sorprendido, profesora, nunca pensé que bajo esa loma se guardase un castillo de hace trescientos años. Yo opino que lo mejor es que vayamos no sólo yo, sino un grupo de vecinos, para protegerla. Quién sabe lo que podremos hallar ahí abajo. Ya he de notificar a las autoridades, quienes llegarán lo más pronto posible. ¡Vamos entonces! – respondió el teniente.
En poco rato, un casi la mitad de la población subía la cuesta rumbo a la mansión. María los lideraba. Todos con linternas y hachones apagados, para ir iluminando el camino. Mientras subían las escalinatas, María sintió un efluvio de cariño y alivio, hacia la fantasma que al principio tanto la había aterrorizado. Era lo que ella había querido, que se revelen estos misterios, y para que finalmente su alma descansara en paz. Hubiera querido ver su rostro, adivinando su expresión de felicidad antes de ascender a los cielos…
Ya con las linternas encendidas, empezaron a bajar por la escalinata que a pesar del tiempo aún lucía sólida y bien conservada. Se dio cuenta que la escalinata luego de bajar un par de metros, bajaba en una habitación pequeña pero aún conservando detalles que decían que ahí había vivido una mujer. Una baronesa. Restos de telas caras, algunos muebles muy elaborados y sobre todo muchas mariposas negras disecadas. La habitación donde la baronesa había sido recluida tanto tiempo. Un estremecimiento recorrió a María de arriba abajo. La puerta principal estaba carcomida así que fue sencillo apartarla. Una nueva escalinata, más profunda esta vez.
Siguieron bajando más y más, hasta que finalmente llegaron a lo que en su tiempo había sido un gigantesco balcón que daba a una explanada muy amplia, en cuyo suelo de piedra se mostraba claramente, aunque cubierta de hongos y líquenes, diversos bajo relieves en griego. Y en el centro se hallaba una enorme piedra negra cilíndrica en la que bien podían sentarse hasta cinco personas sin apretarse. Un lugar de rituales. El ritual del que se hablaba podía haberse celebrado ahí. Mientras veía a las personas, evidentemente tan excitadas como ella por el descubrimiento, dirigirse a diversos lugares de la explanada, por la luminosidad de las antorchas, observaba que las murallas del castillo, llegando incluso a los portones principales, estaban casi arrasados, y no por el tiempo, sino como si algo como una explosión lo hubiera barrido. Por primera vez extrañando al espectro de la baronesa, quien hubiera deseado tener a su lado, descendió hasta el lugar donde reposaba la piedra. Empezó a verla de cerca, observando atentamente la miríada de caracteres griegos cuando sintió una mano en su hombro. Era el teniente político, acompañado del alcalde. Ambos lucían una amplia sonrisa en sus rostros.
- Profesora, le estamos infinitamente agradecidos. Usted ha logrado descubrir lo que en tanto tiempo estuvo escondido. Ha traído usted una bendición a nuestro pueblo, a nuestra gente. Nunca podré agradecérselo lo suficiente. - Fue un placer – sonrió María visiblemente sonrojada – este misterio me intrigó profundamente, y decidí no descansar hasta dar con el fondo del mismo, y mire usted dónde acabamos. Ahora es cuestión de esperar a la prensa, a los centros de arqueología y este pueblo cobrará una fama espectacular. En verdad lo merece… - Claro, habrá ya tiempo para eso. Hasta mientras, profesora, ¿quisiera por favor colocarse encima del pedestal? Estoy seguro que querrá inmortalizar este hecho con una foto… - dijo melosamente el alcalde. María accedió gustosa. Mientras se trepaba en el pedestal y ponía sus brazos en jarras, vio al alcalde alejarse con la cámara en la mano hasta salir del círculo encriptado. Ojalá no salga muy lejana y oscura la foto, pensaba María, cuando, para su extrañeza, el alcalde bajó la cámara y dijo con voz cavernosa.
- Profesora, no necesitaremos ni prensa, ni arqueólogos, ni nada proveniente de este mundo corrompido, vil y decadente. Hoy es el principio del fin, de volver a cumplir el objetivo que hemos estado peleando por tantas centurias. El mismo objetivo que fracasó hace trescientos años por la rebeldía de la encarnación de Erebus diosa del espacio infinito, pero que finalmente se cumplirá hoy, gracias a tu llegada. ¡La llegada de la deidad de la noche oscura, de NYX! - María miró estupefacta al alcalde y al teniente, y vio asimismo que las otras personas del pueblo se arremolinaban en el borde del círculo de piedra, cada uno con un hachón encendido mientras coreaban palabras en griego, de las cuales María sólo podía comprender dos: NYX, EREBUS, NYX, EREBUS. Justo al momento de empezar a protestar y querer bajar del pedestal, éste se iluminó de rojo sangre y los destellos rojizos engarrotaron las piernas y progresivamente el resto del cuerpo de María hasta quedar ella parada, con ambos brazos extendidos y el rostro con la boca abierta mirando al cénit. Ella ahora presa de un terror inimaginable, encontró que toda orden para liberarse y luchar contra esta luz rojiza era simplemente inefectiva. Su vista sólo podía abarcar el cénit en penumbras de lo que fue el castillo hace siglos, y sus oídos no podían más que oír la interminable letanía en griego de los habitantes del pueblo. No podía gritar, ni siquiera suspirar. Sólo sentía cómo el aire, súbitamente helado secaba la mucosa de su boca al respirar ferozmente ella. Luego escuchó la voz del alcalde.
- ¡Nyx, señora de la noche, Erebus, dueña del espacio infinito! ¡Tomen nuestra fuerza vital como sacrificio de vuestra unión! ¡Que lo que estuvo roto, se otra vez! ¡Que regrese lo amorfo, sin cabeza ni pies! ¡Que de su unión surja la que a su vez se combine con la esencia de PROTOGENES y finalmente, se dé el advenimiento a este mundo de nuestro amo y señor! ¡Que finalmente renazca el reductor a la nada, el corregidor supremo! ¡¡QUE VUELVA A NUESTRO MUNDO KAOS, EL PRIMIGENIO, EL VACÍO INFINITO, EL DIOS DE LA NADA!!
Y sobre un par de metros de la paralizada María, se empezó a arremolinar un vapor blanco, que tomó la forma de la Baronesa. Y esta vez, con una expresión de alegría salvaje. La misma expresión que había anhelado María con anterioridad, pero no de esta manera… Pero simultáneamente, el terror que la gobernaba fue sucumbiendo ante una rara euforia, como si estuviera frente a un ser que había amado tanto tiempo (Yo soy la noche), alguien que había formado parte integral de ella hacía eras y que la habían separado (toda criatura nocturna me obedece. Servidme, seres alados de oscuridad) ahora volvía a ella, para volver a formar una unidad, eso sí incompleta aún (YO SOY NYX. YO SOY NYX. SOY PARTE DE KAOS, JUNTO A EREBUS Y PROTOGENES) .Y que cuando se reuniera con la última parte, con el principio creador, con Protogenes, renacería el señor del vacío, a terminar con este mundo y crear algo nuevo. A renovar el ciclo. Tales pensamientos formaron una sonrisa en su boca abierta mientras el espectro de la baronesa se embutía a través de su boca, mientras los habitantes del pueblo se sublimaban en millones de chispas multicolores y formaban un remolino luminoso para dar fuerza a tan increíble unión. El corolario final lo dio el alcalde, mientras era desintegrado para formar parte del sacrificio:
- ¡Nyx y Erebus se han convertido en una sola! ¡Y cuando encuentren al que albergue la escencia de Protogenes, de la fusión de los tres resurgirá el que cantará la obertura del final del mundo! ¡Todos volveremos a él, todos formaremos parte del infinito vacío, de la gran nada llamada Kaos, para que resurjamos como seres superiores! ¡Ha llegado el principio del fin de esta era…! Finalmente, un estallido, un vendaval, y un profundo silencio.
María lentamente abrió los ojos. Estaba apoyada en el pedestal del ritual, aunque ahora podía ver claramente el bosque y el día que empezaba. El estallido había logrado barrer con todo, incluyendo el montículo y la mansión. Al ver a lo lejos, pudo ver asimismo el pueblo compeltamente arrasado, sin ningún signo de vida. Era como si todos los del pueblo hubieran sido sacrificados para dar lugar a la reunión. María no sintió pena ni remordimiento. Lo sabía todo ya. ¿Para qué lamentar el inicio de lo inevitable? Vio un trozo de espejo cerca de ella. Aún conservaba algo de vanidad femenina así que se echó un vistazo. Casi ningún cambio. Casi. Su ojo izquierdo ahora mostraba una pupila completamente azabache, en contraste con el caoba claro de su ojo derecho. Prueba innegable de su unión. Ya no era María. Ya no era la Baronesa. Ni siquiera Nyx o Erebus. Ahora era dos tercios de la unidad. En búsqueda de la tercera. Escuchó un motor a lo lejos. Entre los recuerdos de María, pudo relacionarlo con algo como "novio". Mejor era ser cauta. Desgarró algo de su vestido y lo ciñó a su rostro para taparlo. Hasta mientras. Mientras encontrase a Protogenes. - ¿Dónde estás, Protogenes…? – susurró mientras el carro frenaba a raya a unos metros de ella, y el novio de María se precipitaba a abrazarla.
Cuando escuché por vez primera esta dulce canción, me quedé inmediatamente prendado de ella. Y ahora, que la logré conseguir con letra y todo, quedé tan conmovido que decidí hacer una versión cantable en español. La verdad, no me quedó tan mal. Si pueden conseguirse la canción en modo karaoke, mejor. Así que les pongo las letras originales y mi traducción cantada. En verdad, es una canción bellísima. La canción:
Letra en japonés: Hitorikiri de aruita atarimae no mainichi Kakomareta sekai wo kowasanu youni ikiteta Kagami ga utsusu no wa usotsuki no egao Kokoro no kumori wo sakasama ni Takusan no hitotachi yukikau sora no shita de Jibun wo mamoru tame kagi wo kakete ikiteta Sonna watashi ga ima shitta shiawase wa Ude wo nobashitara todoku mono Tobira no mukougawa senobi wa iranai Arinomama no kotoba de katarikakeyou Soshite kono sekai e koko de au hito e Hana wo tabeneta ai no uta wo okurou Taisetsuna dareka to yorokobi tomoni sureba Kakomareta sekai ga itsu no manika hirogaru Hitomi ga utsusu no wa hontou no egao Kokoro no naka made hiraitara Takusan no hitotachi ikusen no omoitachi Me ni suru kagayaki wo ryoute de dakishimetai Keshite watashi dake no tokubetsu dewa naku Daremo ga kanjiru hazu no koto Tobira no kochiragawa senobi wa iranai Arinomama no kotoba de wakariaeruyo Dakara kono sekai to koko de au hito to Hana wo tabeneta ai no uta wo utaou Tokiniwa surechigai (Tokiniwa wakaremichi) Senaka wo muke nagara (Namida kakushi nagara) Kenka mo suru keredo (Kirai to iu keredo) Itsudemo omotteru (Anata wo shinjiteru) Saezuru toritachi ni (Habataku toritachi ni) Kimochi wo tsutaetai (Sunao ni tsutaetai) Hanashita tenohira ga (Hanareta kokoro ga) Asu wa tsunagaru you (Asu wa majiwaru you) Sore wa yume no naka no maboroshi dewa naku Negai tsudzuketara todoku mono Tobira no kochiragawa senobi wa iranai Arinomama no watashi de katariaouyo Soshite kono sekai to koko de au hito to Hana wo tabeneta ai no uta wo utaou Lalala...
(Versión cantable en español, cortesía de su servidor. Se aceptan correcciones) HARTES CIEL, MELENAS WALASYE (Mi amado mundo, mi amada gente) Del RPG Ar Tonelico II, cantado por la Reyvateil Luca.
Andaba sola todo un siempre, pensando que era tan natural, Y así yo vivía desconociendo, este mundo para no dañarlo, Lo que en mi espejo veo, es una sonrisa de mentiras, Una contradicción a mi corazón nublado,
Toda esta gente divagando, bajo el techo del cielo azul, y viven tan lejos de los demás, para en sí mismos, protegerse, Es una antigua felicidad, la vieja "yo" del tiempo de ayer, Algo que alcanzaría si mis brazos extiendo,
Pasando la puerta, ahi está, no tienes por qué exagerar, Y empecemos a dialogar, hablemos con honestidad, Entonces a este gran mundo, y a todos los que conozco, Ofreceré una canción de amor, que a todas las flores unió...
Compartiré mi felicidad, con alguien quien mi aprecio ganó, El universo de mi alrededor, sin que lo note, crece más y más, En mis ojos se puede reflejar, una sonrisa auténtica, Si puedo abrir todo mi corazón,
Tanta gente reunida aquí, y sus sentimientos brotando están, El fuerte brillo que veo en sus ojos, quiero con mis manos atraparlo, No me creía alguien especial, estando tan sola jamás lo pensé, Y es de seguro suponer que, todos los otros se sienten igual,
Pasando la puerta, ahi está, no tienes por qué exagerar, Y lleguemos a un entendimiento, conversando con sinceridad. Entonces a este gran mundo, y a todos los que conozco, Ofreceré una canción de amor, que a todas las flores unió...
Aunque podamos, sí, discrepar (aunque nuestras vías se separarán) Y nos apartamos de los demás (y nuestro llanto escondido está) Y terminamos peleando, pero... (Y gritamos que te odio, pero...) Por siempre en los otros, pensaremos (Por siempre yo creeré en ti)
Las aves encima, cantando están (las aves encima, volando están) Mis sentimientos, transmitiré (mis pensamientos, transmitiré) Así nuestras manos, antes solas (Así nuestras almas, antes solas) El día de mañana, se unirán (el día de mañana se fundirán)
Dejará de ser sólo ilusión, en el mundo de mis sueños, Y finalmente se cumplirá, si lo deseo yo... Pasando la puerta, ahi está, no tienes por qué exagerar, Empecemos todos a dialogar, con los reales y auténticos YO, Entonces a este gran mundo, y a todos los que conozco, Ofreceré una canción de amor, que a todas las flores unió... Lalala...
(Aún no termino de finalizar el cuento, por si acaso...)
(ACTUALIZACION) Luego que unos panas me mostraron este videito, se me hizo imprescindible publicarlo. Kona-chan siempre es un cague de risa, y de paso la cancioncita les animará más las versiones de mis panas.
Hasta que esté la conclusión de el cuentito que estoy terminando ya, entreténganse de mientras con las versiones anime de mi gallada de Guayaquil, los Dark Masters. Sólo pondré sus apodos, y si me he olvidado de alguno, pues que me sepa disculpar. No saben lo jodido que fue buscar imágenes acordes para algunos...
1. SUPERMÁN (DARINA) Pareshe cheposh el panash, pero díganle señorash y se pone manshito manshitoshhhh...
2. SUPERNIÑO Pintero pero caído de la hamaca.
3. EL POLACO ¿¡Cuántos son, dónde están, quiénes son?! ¡Los mato a todooooosss!!
4. CHAVI A ver, Gemu (mi apodo exclusivo), vámonos de Guilty Gear o Gundam Wing. Prometo no sacarte TANTO la chucha.
5. TEKAMOCHI Si combinamos esto (el man queria que ese fuera su apodo original) ..con esto (mas parecido fisicamente)... Obtenemos esto, la ultimate fusion batrax-crybaby.
6. SHISHIO Esa expresión, esa cara de palo, es proverbial. No la cambia con NADA.
7. EL ABUELO El más anciano, milenario, y degenerado de los DM. Fan a morir del tándem Porno-viagra.
8. A LO MIO Pilas maricón saliste premiado con la foto...
9. PILPE Y ni reclames por lo de super-deformed. ¡Eres patucho, pues!
10. MARGINADO (O KAJETA) Por andar apurando a todos (hablo de esa vez).
11. NEGRO V. (Cómo es cagado encontrar fotos de morenos en el anime...)
12. KRILIN El man jura que ya no enrojece su calva al ver hentai.
13. CHARAMPE En relación directa con su apodo.
14. GORDO FANTASMA (FANTASMON) Salido directamente del plano espectral.
15. SHINGO Luego que lo asaltaron, lo atropellaron, le sacaron la chucha por arropado y se contagió de gripe porcina, el más abollado de los DM se arrechó y mandó a todos a la verga...
16. TOFU (Ya les he mostrado mi avatar, pero igual, ahora lo actualizo...) My inner beast is taking control... taking.. con---trol...
- En verdad estoy extrañado, señorita. No hay ninguna señal que la puerta o las ventanas fueran forzadas o rotas de algún modo. Es como si alguien que ya estuviera aquí de antemano encendiera las velas y simplemente se desvaneciese en el aire, sin necesidad de salir…- razonaba truculentamente el alguacil del pueblo, tras atender velozmente el desesperado llamado de María al teléfono.
Esta se hallaba de pie en la sala de la mansión, fumando su cuarto cigarrillo. Tras ver el extraño espectáculo de tres velas negras muy juntas, ardiendo en una sola llama, agarró presurosa su celular y llamó al único número convencional que tenía del pueblo. Luego, evitó poner un pie dentro hasta que otras personas no lo hicieran. Tras explicar a grandes rasgos la situación, el alguacil apagó y recogió las velas. Luego de razonar posibles teorías, y no llegar a ninguna concluyente, el alguacil volvió a explorar la mansión lo mejor posible en búsqueda de cualquier intruso y se despidió. María, sumamente consternada, desenfundó su gas pimienta que guardaba por cualquier cosa, y luego de verificar cuidadosamente todas las cerraduras y pasar doble seguro en todas y cada una de ellas, se preparó la cena que había postpuesto un par de horas mientras la música de su I-pod la iba alejando de esos pensamientos agobiantes. A pesar que el miedo le había robado el apetito, y de su poca experiencia culinaria, María terminó observando hambrienta el decente plato de espaguetis con queso que había cocinado, y que había añadido abundante cátsup.
Con la cena en la mano subió a su cuarto, y antes de entrar a la puerta volvió a observar la puerta de hierro negro. En verdad era una muy intrincada filigrana, donde relieves como ramas de árbol de las cuales se desprendían hojitas, nervaduras y diminutos frutos metálicos, daban contorno a un par de como espectros de torva mirada y sonrisa maliciosa. Y ambos tenían una mano apuntando hacia la base de la puerta, como si quisieran mostrar el contenido de algo oculto. María se comprometió a buscar todos los detalles de esta mansión, que con toda su elegancia y belleza ocultaba algo muy importante. La sola idea de investigar a fondo estos misterios le terminó de borrar el miedo sentido antes. Siempre había sentido una enorme pasión hacia lo oculto, y el que su nueva casa albergase secretos de esa forma, la excitaba sobremanera. De todos modos, se sentía cansada ya. Así que luego de comer y poner el plato vacío en una de las mesas de la habitación, se quitó la ropa con la seguridad que nadie la vería y se dirigió al baño. Luego de una prolongada ducha, se puso la pijama y encendió su lap. Mientras navegaba en sus páginas y en Twitter, se percató de un mensaje de su novio el cual decía que era posible hallar puestos como profesores de inglés para futuros estudiantes de intercambio, como un nuevo programa financiado por el gobierno. Saboreó un rato tal propuesta, mientras sopesaba las posibilidades. Al momento se hallaba en un pueblo bastante apartado con un sueldo aunque decente, podría ser mejor. Y sobre todo, el trabajar en la capital le aumentaría enormemente las posibilidades de conseguir mejores trabajos, status y quizá hasta salir del país. Podría ser que luego de darse unos meses en su trabajo se decidiera a…
- NO TE VAYAS…
Ese susurro. Igual, de mujer, como sombrío y melancólico pero muy distante. ¡¿Quién anda ahí?! Gritó, pero nuevamente los susurros del bosque le dieron la respuesta. Miró de un lado a otro ansiosamente pero ni un movimiento. Su rabillo del ojo captó un destello de su laptop y al observar la pantalla estupefacta María presenció cómo todas las ventanas de los programas minimizaban hasta dejar al descubierto el fondo de pantalla. Y en vez de los murciélagos previamente escogido por ella, estaba nuevamente ese ojo, enorme, negro, desorbitado, mirándola fijamente. - Esto no es un virus. ¡Esto no es un virus! – Dijo aterrorizada María al tiempo que retrocedía unos pasos del escritorio. A pesar de sentirse en el fondo atraída hacia este misterioso hecho, de los susurros, los fondos cambiantes y el último acaecido hoy, el irracional miedo que se apoderaba de ella le chillaba febrilmente que saliera corriendo de esa mansión y fuera a refugiarse en cualquier lugar con gente. Por lo menos alguien vivo. Y al voltearse para buscar el guardarropa para calzarse un vaquero que le proteja las piernas, tropezó con una masa blanca algodonosa. Helada. Alzó la vista para ver qué le obstruía el paso y se arrepintió profundamente de haberlo hecho.
Frente a ella, y flotando como a medio metro, se veía una silueta brumosa como millares de jirones blanquecinos que lentamente ondeaban sin viento que las impulsase. Todos esos jirones formaban una masa curvilínea que en su parte más elevada mostraba un rostro redondo, cenizo, palidísimo. Los labios carnosos tan negros como el color de sus ojos. Los mismos ojos desorbitados que estaban en su lap. Y asimismo como el protector de su pantalla, profundamente clavados en ella. Su cabello, igual de azabache que los ojos y los labios, formaba un océano sobre el cual el pálido rostro se dibujaba. Y de ambos lados de la cabeza, como una ameba de tela, salieron dos prolongaciones que empezaron a avanzar hacia la petrificada María. Aunque los labios del espectro no se movían, se podía oír claramente un susurro. Apremiante, violento, casi como un ruego.
- NO TE VAYAS… NO TE VAYAS… TIENES QUE ESTAR… CONMIGO…
María lanzaba con desesperación órdenes desde su cerebro hasta sus piernas, para que la llevasen lejos de esta espectral mujer que algo deseaba con ella, pero no estaba segura qué. El miedo era tan intenso que sentía náuseas y la sencilla comida la notaba como guijarros en su estómago. No podía moverse. Como una rana frente a una cobra, como un conejo frente a una manada de lobos hambrientos. Ni siquiera el hecho que esos como tentáculos fríos envolvieron sus hombros y vio ese rostro desencajado acercarse, con la boca muy abierta, como queriendo besarla, lograba alguna reacción en ella. Finalmente, estando los dos rostros a milímetros de tocarse, María pudo reaccionar. Jadeando violentamente metió ambas manos en ese rostro inexpresivo y boquiabierto y sintió aferrar un moco helado. Empezó a retroceder mientras apartaba a manotazos ese fluido gélido de su rostro y hombros, pero no se percató que tras ella estaba el escritorio de su lap. Tropezó con el taburete y su cabeza chocó contra la saliente de madera. Quedó sentada en el piso delante del mueble, exánime. Ya sin que María lo notase, la masa blanca se reformó en el espectro, quien miraba ahora con un dejo de tristeza a la desmayada chica. Como una voluta de humo, se desvaneció en el aire.
María recuperó el conocimiento al sentir su rostro quemando por el sol matutino. Al principio sólo pensaba en el intenso dolor en la parte occipital de su cabeza y en el porqué de ese gran chichón que se frotaba ahí, cuando al cabo de un par de minutos recordó nuevamente. Se incorporó rápidamente buscando a ese fantasma que se había materializado ante ella. Era una mujer, estaba segura. Una mujer blanca, algo gruesa. Pensó por un momento en hacer inmediatamente sus maletas, poner algún tipo de excusa en la alcaldía y largarse de una vez. Pero algo dentro de ella le decía que lo mejor era llegar al fondo del asunto. Así que se dirigió, luego de vestirse, desayunar y colocarse una bolsa de hielo en la cabeza, a su trabajo. Mientras avanzaba, vio en una de las casas vecinas una señora que amenazaba furibunda a un niño indisciplinado: - ¡Con que no obedezcas, vas a ver que vendrá Erebus y te llevará! – Al decirle esto, el niño palideció y rompió a llorar. El nombre le dio vueltas en la cabeza a María mientras duraba su jornada. Ya en la tarde, recordó que hacía unos días la tendera le había informado sobre las historias antiguas sobre el pueblo que el padre del teniente político le podría informar. Así que se dirigió a la casa donde vivía el anciano. Luego de presentarse y compartir un agua aromática, María inquirió al anciano, quien parecía bordear los noventa, de cuál era la historia más antigua sobre este pueblo que pudiera recordar. El viejo se rascó la cabeza un buen rato antes de responder. Y al empezar su historia, la voz del anciano sonó más ronca y grave, como si desenterrara un archivo que no se debía revelar…
- A ver, niña. Este relato me lo contó mi bisabuelo cuando yo era bien tierno. Y me dijo que lo había aprendido de su tatarabuelo, el cual era uno de los supervivientes de una desgracia que barrió con los habitantes del pueblo. Supuestamente, antes de ser fundado este pueblo, había un pequeño reino, tan chico y apartado del resto de pueblos, que su población nunca sobrepasó el millardo. Según me decía mi bisabuelo, estas gentes venían de un país bien lejos, lejísimos… que en Europa quedaba el lugar. A ver cómo llamaba… Griza, Gruesa, Grossa… - ¿No será Grecia, de casualidad? – le interrumpió María. - ¡Ese mismo, Grecia! Bueno, me decían que de ese país habían venido una familia real y sus súbditos, aparentemente expulsados del país hace muchisisísimos siglos, por haber intentado cometer un acto horrible, tan horrible que sólo en la biblioteca de la familia real se contaba de tal cuestión. La cosa niña, es que llegaron ellos acá y secretamente fundaron un reino chiquito, chiquito, para perpetuar no se qué tradición, ahí sí no recuerdo. Y el tatarabuelo de mi bisabuelo, como le había dicho, era uno de los supervivientes de esa desgracia. - ¿Y cuál fue esa desgracia, si es que recuerda? – volvió a interrumpir María. - La verdad no me recuerdo muy bien, pero tenía algo que ver con unir tres… tres… bueno, no me acuerdo, niña, pero dicen que fue como que se desató el mismísmo fin del mundo sobre ese reino, y sólo un puñado de personas sobrevivieron. Fue ahí que decidieron refundar un nuevo pueblo, y olvidarse por completo de ese pasado tan feo. Bautizaron al pueblo como Reunión, como un último recuerdo de lo acontecido, y la mansión en que usted vive justo, niña, fue una de las primeras construidas. Dicen que demoraron harto en construirla, no supe por qué. Y de eso pasaron trescientos años, y aquí estamos ahora… - Una última pregunta, señor. ¿Cómo se llamaba el nombre de ese antiguo reino? - Mi abuelo sí me había contado su nombre. Déjeme hacer memoria… - el viejo volvió a rascarse la cabeza, como queriendo extraer así sus recuerdos. Esta vez demoró varios minutos, hasta que se le iluminaron los ojos. – Ah, sí! Ya me recuerdo! Ya recuerdo! El viejo reino se llamaba…
Mientras María se dirigía nuevamente a su mansión, todo deseo de abandonar este remoto lugar se había desvanecido. Ahora le quemaba por dentro una inaguantable pasión. Un deseo poderoso de desvelar y sacar a la luz misterios silenciados hacía centurias. Era como si la propia mansión la llamara a escudriñar en sus intimidades. - Voy a llegar al fondo de todo esto. Me lo prometo. Voy a desentrañar todo lo que ocurrió en el reino de MOLDOVA…