Tuesday, July 13, 2010

Nico y Nica bajaron por la cisterna


Bajo un sol radiante, que a veces producía un leve escozor en la piel, dos niños jugaban en el jardín de su casa. Mamá hacía la comida, Papá estaba trabajando, y sólo un enorme perro mestizo vigilaba las piruetas de los pequeños.

Nico, el mayor. Cinco años. Curioso y aventurero, un poco más que otros niños de su edad, aunque con sus propios temores internos, sean innatos, sean adquiridos. Adora el fútbol, correr e imitar a espadachines y piratas.
Nica, de tres años. Diminuta y frágil, pero con una personalidad que a nadie permite réplica. Aún no habla muy bien, pero no necesita la lengua para hacerse entender. Una sola expresión de su carita suplía un discurso. Su juguete favorito, su muñeca de trapo y cabeza de plástico. Su bebé que siempre lo tenía al lado, para protegerlo de todo mal.
El sol poderoso, iluminador y caliente, sigue en ascenso haciendo perlar las pieles infantiles. Entran un momento a casa, mamá les provee de dulce jugo de guayaba, y siguen fuera en sus correteos.

Un gemido ventoso levanta hojas secas y aletea ropas. Los pequeños se cubren los ojos y al abrirlos ven con asombro que la pesada tapa de concreto de la cisterna del agua, situada como una gran caja gris, yace a un lado dejando abierto el hueco.
Nica y Nico se miran dudosos. Papá les tiene prohibido acercarse cuando la tapa está abierta. Los niños se caen al hueco y no salen más, tenían entendido. Nica no entiende porqué está abierta, pero obedece la orden paterna.
- Mamá – dice, en la necesidad de advertirle del suceso.
- No, espera aquí que yo voy a ver. – Responde el hermano. El hermano quiere ir a descubrir. Saber qué abrió. Nica mueve su cara horizontalmente.
- No. Mamá.
Nico ignora la negativa. Siempre le ha gustado contradecir a su hermanita, así termine ella berreando luego. Así que trepa, llega al hueco, mira y se asombra.
- ¡Ven Nica, ven a ver! – grita Nico. Nica vuelve a negar con la cabeza. Finalmente cede ante la insistencia de su hermano. Agarra bien a su bebé, toma la mano de Nico para subirse y también observa lo que debía ser un gran cuerpo de agua oscura, de húmedo olor, que abastecía las necesidades de agua de toda la familia. Nico, curioso por naturaleza, sabía que tal acción podría terminar con un soberano regañó no sólo de Mamá, sino de Papá. Pero lo que estaban viendo los hermanos impide que la obediencia aflorase.

Una gruesa cinta como una resbaladera, con muchos colores mezclados, como cuando Nico en el kínder mezclaba las acuarelas con los dedos para estamparlos en el papel periódico, se mostraba ante ellos. Sólo cinco gradas de escalinata separan la cúspide del tobogán del inicio del hueco. Los pequeños no logran alcanzar a ver el final de la cinta, pues serpenteaba y se perdía entre lo que parecían ser nubarrones blancuzcos pero que a ratos soltaban uno que otro relámpago azulino. Un paisaje que nunca hubieran creído dentro de un pozo encementado. Es ahí cuando ambos oyen un tenue susurro.

- Vengan, mis pequeños, vengan…

La mente inocente y limpia de prejuicios de Nica se deja seducir por esa invitación, pero ahora era Nico quien empieza a dudar. Ahora sí sería necesario que viniera Mamá a ver tal prodigio. Se voltea a llamarla cuando advierte por el rabillo del ojo que la niña estaba ya con medio cuerpo adentro de la escalinata y resbala de pronto. Presuroso se lanza a salvarla y ve que Nica está agarrada sólo con su manita de la última grada. Si se soltase se iría de largo por ese misterioso tobogán.

- ¡Dame la mano Nica! – Dice agarrado de la primera escalinata, pero Nica no quiere. No quiere soltar a su bebé. Nico se enoja por la tozudez de la hermana y empuña el brazo libre. Pero Nica al intentar subir sus piececitos se deslizan, cae sobre su barriga, y con el jalón Nico pierde pie. Ambos se empiezan a deslizar por el tobogán multicolor, muy muy hacia abajo, pasando las nubes chispeantes.
Allá arriba, en la casa de los niños, sin manos ni palancas, la losa silenciosamente va recuperando su postura original. Sella nuevamente la boca de la cisterna y nada ha pasado. Todo tal cual estaba antes, salvando la ausencia de los dos hermanitos.

Nico y Nica van deslizándose a cada vez más velocidad. Los gritos de terror de ambos, por el súbito descenso a lo desconocido, se van apagando hasta que sólo se oye el silbido del viento. Nica, abrazada con su bracito libre a su hermano y con la otra aferrando a su bebé. Nico, abrazando a su hermana fuertemente. Van viendo muchas cosas extrañas que no dejan de tener su atractivo. De entre las nubes que van atravesando, muchas huelen a chicle. Otras, a menta. Una que otra, a naranja. Se introducen en un banco nuboso oscuro, con aroma a hierbaluisa y pasan un buen rato sin ver más que vapor marrón fragante. Se despeja la neblina y los hermanos admiran un gigantesco bosque, de altísimos árboles y lagos límpidos, unos triangulares, otros estrellados, otros como racimos de uvas. Y a lo lejos, muy a lo lejos, distinguen una brillante construcción, pero que por sus puntas se enredan unas nubes negruzcas, como de aspecto siniestro.

Poco tiempo tienen para vislumbrar el paisaje pues entran en el espesor del bosque y la velocidad de los troncos al pasar asusta nuevamente a los niños, haciéndolos gritar de miedo. Dos lomas del tobogán que no provocan golpes frenan suavemente los cuerpecitos hasta que finalmente llegan sanos y salvos al otro extremo de la colorida cinta. En un claro del bosque.
Nico y Nica se incorporan y miran a su alrededor. Enormes troncos aquí y allá, de los cuales se desprenden ramificaciones que engendran amplias hojas acorazonadas, circulares, globulosas y en todos los tonos de verde que se puedan imaginar. Algunas rocas de venas cristalinas, por entre cuyos cristales van corriendo glóbulos de luz. Ahora sí está asustada Nica, que permanece abrazada a su hermano el cual trata de hallar algo o alguien que le sepa explicar dónde están y porqué llegaron a ese extraño lugar.

En el centro del claro se alza una forma muy singular. Una gran mano, en postura de señalar hacia el cielo, hecha únicamente de piedra. Nico duda si esa mano puede ofrecerle alguna aclaración, pero su espíritu curioso lo va dirigiendo hacia ella. Nica, bien resguardada tras la espalda de Nico, apretando fuertemente a su muñeca. La mano es mucho más grande ahora que están frente a ella. Como si tres Papás estuvieran montados uno sobre otro. No ven letras, no ven avisos, nada. De pronto, el susurro se hace escuchar de nuevo…

- No teman, mis niños. No teman…

Nica decide tomar la iniciativa y posa su mano en la roca. La nota cálida, y va sintiendo que su temor y su preocupación son como borradas de su cabecita. Ahora sonriente nuevamente, mira a Nico. Este capta el mensaje. La roca es segura y te ayudará. Así que también posa la mano sobre la piedra. La misma aliviante sensación recorre al niño. Y con ambas manos posadas, del índice apuntador se desprende un rayo de luz. Ya no hay miedo en los hermanos mientras miran el recorrido luminoso. De donde toca al máximo va descendiendo un punto luminoso, que se agranda y se agranda hasta cuando llega a nivel de la mano, es del tamaño del carro de la casa.

De pronto la burbuja estalla y de entre las miles de chispitas surge otra mano, pero de una forma muy peculiar. Siempre está situada de forma horizontal, y la muñeca está ceñída con un beige alzacuellos, la parte superior de un terno y un lazo de corbata rojo chillón. Sobre el canto de la mano, un largo y pomposo sombrero de copa. La mano está hecha un puño, menos el dedo medio, parcialmente flexionado para recordar una nariz. Y el pulgar, en movimiento para semejar una mandíbula. Sobre el índice, crecía un poblado mostacho. Lo único que faltaba en ese peculiar personaje eran los ojos. Pero al parecer no le hacía falta, pues levita directo en frente de los hermanos, el sombrero se alza solo como un saludo y al moverse el pulgar, brotaron estas alegres palabras.

- ¡Nico, Nica, bienvenidos! ¡Estoy exultante ante vuestra presencia!
- ¿Quién eres? – Le pregunta Nico, ya que sin miedo que los reprima, podían dirigirse a esa aparición como a un adulto cualquiera.
- Oh, mil disculpas por mi rudeza. Soy el guardián de esta tierra hermosa, y el que os ha traído hacia aquí. Pequeños míos, ante todos soy conocido y por tanto podréis llamarme: Señor Puño.
- ¿Qué ten-no? – Pregunta Nica a su vez.
- ¿Qué estoy haciendo, decís? – responde Sr. Puño, pues podía entender cualquier hablar infantil, por indescifrable que se oyera – Os he traído a este lugar porque sólo de vuestra ayuda me podré servir para poner en cintura a un adversario artero y bribón, ante cuyas mañas soy impotente. Pero vosotros, - dice revoloteando alrededor de ellos – podréis vencerle si realmente os lo proponéis.
- ¿Y quién es el malo? – Quiso saber Nico.
- Ahhh, tal nombre no debería ser dicho en voz alta. Pues sólo escucharle provoca el más helado y paralizante pavor, niño mío. Así que en estas parcelas es conocido como El Crecido.
- ¿Y nosotros vamos a pelear con El Crecido? – se inquieta un poco Nico.
- Pequeños, de vosotros únicamente depende la victoria sobre susodicho villano.
- ¿Poqué? – Pincha Nica.
- Porque vosotros solamente tenéis el poder necesario.
- ¿Poqué? – insiste.
- Porque en vosotros reside la fuerza que derrotará al Crecido.
- ¿POOQUÉ? – chilla ya molesta. - ¿Mamá? ¿Onetá Mamá? – añade, empezando a resoplar. Nica estaba irritada y lo más importante, se había acordado de su casa y su mamita. La empezaba a extrañar. Y el extrañar a la mamá significaba que tarde o temprano empezaría a llorar. Nico se acerca preocupado, pues cuando su hermanita se ponía así, sólo la presencia de Mamá podía calmarla. Pero tan alejados, ¿cómo podría hacerlo?

- Veo que añoráis a vuestra progenitora, mi pequeña, y lamentablemente no puedo devolveros de momento con ella. Mas, ¡observad! – Sr. Puño hace girar su “cara” tres veces sobre la muñeca, la mano se abre y chasquea sus dedos. Dos burbujas doradas saltan y van a posarse sobre las manos abiertas de Nico. Toman forma de un par de corazoncitos alados, el corazón de oro y las alas de plata. – Nico, colocad uno de aquéllos sobre la frente de vuestra hermanita. Luego, pegad el segundo sobre vuestra frente.

Nico obedece. Se aproxima a su hermanita, quien ya empezaba a nublar sus ojos almendrados con gruesas lágrimas, señal inminente de un gran llanto. Toma el corazoncito y lo pone sobre la frente de la niña. Instantáneamente miles de puntitos de luz saltan de las alas y envuelven a la pequeña. Nica siente que un gran alivio calma su molestia y su deseo de llorar. Era como si Mamá en persona la cargara, la abrazara y le depositase un dulce beso en la frente. Todo el cansancio que sentía se desvanece en un parpadeo. Cuando las luces se desvanecieron, la niña luce nuevamente feliz y deseosa de más aventura.

- ¿Quéchecho?
- Pequeña Nica, vuestro hermano os ha favorecido con un ítem que calmará cualquier padecimiento. Es el Beso de Mamá. Os daré otro para cuando os sintáis fatigada y añorante nuevamente. Nico, es vuestro chance.
- Aún no. No estoy cansado. – responde el niño guardándose su beso en el bolsillo.
- Que así sea, pues. Ahora oídme, pequeños. Ante El Crecido no podréis con vuestras manos únicamente. Así que poned las manos en alto. – Los niños obedecen, y luego de Sr. Puño diera tres vueltas sobre su eje, anuncia: - Pequeños, os armaré debidamente para que asumáis y superéis todo reto que os aguarda en estas tierras. ¡Recibid vuestro armamento!
La mano entera se abre y de la palma brota un manantial plateado, que hizo surgir a su vez dos instrumentos. Estos danzan, giran en el aire y se colocan mansamente, uno para cada hermano. Frente a Nico se halla un bate de baseball, pero con empuñadura y cruceta. Ante Nica gira un pequeño báculo, engarzado de gemas y cuya punta está rematada por una estrella dorada que encierra un corazón de color rojo.

Ambos empuñan sus armas, sintiendo ahora que cada instrumento se volvía algo como parte de su cuerpo, rápidamente comprendiendo sus secretos. Sr. Puño recupera su forma original y les instruye:
- Nico, en tus manos tenéis a BATESPADA, poderosa y contudente. Magnifica vuestra fuerza y agilidad y bloquea casi todo intento de agrediros. Blandidla con valentía y no habrá oponente que pueda con vos.
El niño decide probar su batespada. La balancea un par de veces para probar su peso, descubriendo que pesaba menos que un globo inflado. Pero cuando lanza un mandoble, el aire mismo se divide y muchas hojas vuelan en un remolino súbito. Al intentar hacer presa en un tronco de árbol cercano, se da cuenta que en sólo dos pasos ya estaba frente al tronco. Da un batazo y el árbol se estremece hasta la última copa. Exclama un guaauuu con su nueva arma.

Mientras el niño admira su nueva posesión, Sr. Puño se dirige a Nica.
- Nica, mi pequeña. Ante vos yace TRIVARITA, el caduceo de los tres espíritus. Tienes ahora el poder para invocarlos y comandarlos a vuestro arbitrio. Sólo habréis de trazar una estrella, y convocar el nombre del espíritu que deseéis. Probad entonces.
Así lo hace Nica. Igual que las estrellas de navidad que tanto le gustaban, va trazando con su trivarita el mismo patrón. Y maravillada ve que la punta deja un rastro vibrante, que al finalizar la estrella, se expande y gira rauda. Pero ¿qué espíritu podría invocar? Torna a ver con mirada interrogativa a Sr. Puño. Este da un sobresalto.
- Oh ¡mil perdones, mi niña! He olvidado por completo informaros los nombres de los espíritus a invocar. El portal está abierto y esperando así que raudo os enseño los nombres. El primero, el espíritu del fuego. Decid en alto su nombre: ¡La crujiente llama, SALAMANDRA!
- ¡CHAMANDA! – Chilla Nica.
- ….
- ¡Chamanda! - Repite la niña. Al parecer, el espíritu no entendía el nombre tergiversado. Era necesario que la niña…
De repente, del portal de cinco puntas, sale una bola de fuego, que girando girando, toma la forma de un rojo lagarto crestado y de vivos ojos escarlata. Al reptar sobre el piso, va dejando un rastro de llamas. Sr. Puño oculta su sorpresa al ver que aunque mal conjurado, la llamada resultó exitosa.
- Aquí tenéis a vuestra nueva ama, Salamandra. Obedecedla y protegedla con vuestras cálidas flamas. – Sentencia Sr. Puño. – Salamandra asiente y luego de volver a ver a Nica, quien mira con ojos maravillados semejante criatura; se introduce de nuevo al portal. – Ahora, os presento al segundo espíritu. ¡Nombradlo con fuerza, al siseante y gélido vapor: UNDINE!
- ¡DIME! – Y a pesar de la mala dicción, del portal sale salpicando gélida agua, que se congelaba apenas tocaba alguna superficie, un salmón de aletas tan grandes como alas. Un rosario de perlas de hielo están flotando continuamente a su alrededor. Tras contemplar a su nueva dueña, desaparece asimismo Undine en el portal.
- Finalmente, mi pequeña, he aquí al último espíritu que os ofrecerá vuestra ayuda. ¡Llamad a las alas de tormenta, SILPHO!
- ¡CHIFO! – y al igual que los otros, del pentagrama emerge una nube rodeada de finos relámpagos y vientos danzantes que lo rodeaban. El viento deshace las nubes liberando a un colibrí verde metálico que se mueve a gran velocidad. Tras zumbar alrededor de Nica, aireando sus vestidos, se introduce de vuelta en el portal.

Los niños ya pertrechados se plantan frente a Sr. Puño, quien los observa con regocijo.
- Oh pequeños príncipes, cómo me deleita veros en vuestras nuevas armas. En verdad, sois quienes las antiguas canciones describieron.
- ¿Y ahora peleamos con El Crecido? – pregunta Nico, envanecido de su poder.
- De ninguna manera, pequeños – niega rotundamente Sr. Puño. – Aún os falta la debida experiencia para poder haceros con tan terrible oponente. Pero si os esforzáis, el éxito se pondrá de vuestra parte. Primero que nada, una prueba os tengo guardada. Así que seguidme, por favor.
Y echando acción al verbo, Sr. Puño va volando seguido de los hermanitos. A medio camino en el bosque, justo rodeando un lago romboide, oyen un agudo silbido. Y de entre los árboles aparecen otros niños un poco mayores que Nico y Nica. Llevan ropas como pieles de animales y palos en sus manos. Ceñudos observan a la pareja. Sr. Puño da dos vueltas sobre sí antes de anunciar:
- Pequeños míos, estamos ante huestes del Crecido. Recluta niños de otras partes y aliena sus mentes para que luchen contra lo que no conocen. Y vosotros, justamente, estáis ante su mira. Defendeos pues, Nico y Nica. ¡Que conozcan a qué se están enfrentando!
No hizo falta repetir la orden, pues los niños del Crecido se precipitan sobre los dos hermanos dispuestos a lastimarlos y hacerlos llorar. Pero uno a uno van cayendo con los batazos sólidos que Nico les acomoda. Y Nica, invoca a Salamandra, que calcina las pieles dejando a los enemigos desnudos por completo. Doloridos y avergonzados, emprenden la retirada llorando. Y así van avanzando, con algunos otras escaramuzas, hasta que terminan de cruzar el bosque.

Ahora están en una gran pradera, de donde brotan miles de flores. Tanto a Nico como a Nica se les hace agua la boca, pues en cada corola de flor, aparecen bocaditos de flan, torta, chocolate y pan dulce.
- Quero ñam – pide la niña a Sr. Puño. Su hermano asiente ansioso. Ha pasado ya algún tiempo y el hambre va apretando la tripita.
- Permitidme agasajaros, pequeños míos. Ahora mismo os proporciono comida y descanso. – Sr. Puño vuelve a chasquear sus dedos, con lo que aparece una cabañita en medio del prado. Los niños se precipitan dentro y encuentran una mesa con varias fuentes, cada una con un tipo diferente de dulce. Así que empiezan a comer cada uno a su ritmo. Ya dados por satisfechos, ante ellos asciende un gran colchón de plumas. Las batallas anteriores los ha cansado, así que se acurrucan, se arropan y duermen la siesta. Fuera, Sr. Puño monta guardia.

Dos horas más tarde los niños despiertan y salen de la cabaña, bien descansados. Sr. Puño chasquea y la casita se esfuma. Avanzan un poco más hasta cuando llegan a una hondonada. Sr Puño se adelanta y explica:
- Niños, os advierto que aquí está la prueba que antes os anuncié. En el fondo de esta hondonada, yace el desgraciado Dragón Panza Arriba. Antes señorial y poderoso, ha caído en este agujero, y un espeso lodo impide que se libere. Así está ya aburrido y malgenio, y ataca a quien se le aproxima. Buscad entonces la forma de liberarle, aunque tengáis que hacer uso de la fuerza. Tal es la prueba, pequeños. Os deseo victoria!
Los dos empiezan a bajar cuando los paraliza un bramido tremendo. Era el Dragón Panza Arriba que ha notado intrusos y el coraje retenido lo hace desear atacarlos. Al verlo ya en el fondo, efectivamente se dan cuenta que es un enorme dragón de escamas color cobre, que yace sobre su espalda en una especie de pegote. Las alas están tan adheridas y pegajosas, que los violentos movimientos del dragón no logran zafarlo. El dragón abre el hocico y lanza un chorro de humo apestoso que los niños apenas logran esquivar, pero Nica no es tan ágil y el humo le hace toser y picar los ojos. Confundido por su rabia, la bestia va a rechazar todo intento de ayuda. Nico salta y con su batespada golpea las zarpas del animal para intentarlo liberar. Inefectivo, y el dragón contraataca con violentos manoteos, que Nico bloquea como mejor puede. Pero el adversario va ganando en fuerza y el niño se empieza a debilitar. Está a punto de quitarle de un zarpazo el batespada cuando se oye un agudo CHIFO!.

Nica logra invocar a Silpho quien va lanzando chispas eléctricas sobre la cabeza del dragón. Este contraataca con su humo apestoso pero es inútil contra la corriente de aire del espíritu. Pasa a descargar viento eléctrico sobre la panza cuando una ruidosa carcajada llama la atención de la niña. Lo ocasionó Silpho cuando pasó por el gordo y abultado ombligo del animal, provocándole cosquillas. Nica sabe que es su punto débil y envía a Silpho a revolotear sobre el ombligo. ¡El dragón se retuerce de risa más y más, hasta que involuntariamente se despega las alas del fango y nuevamente queda con los pies sobre la tierra!

Los hermanos saltan de júbilo, pues consiguieron liberar al dragón, quien ahora se sacude el lodo, salpicando involuntariamente a los niños embarrándolos por completo. Nico y Nica se quejan ante la bestia mal agradecida, pero ésta baja la cabeza y dice:
- Niños, estoy en eterna deuda con ustedes. Hacía tiempo, por engaño del Crecido, me precipité en esta hondonada y este fango inmovilizó mis alas. Tal fue mi frustración y coraje que simplemente atacaba a todo el que se me acerque. Pero fueron ustedes los que consiguieron darme la libertad. No renieguen, de este lodo. Mi esencia se ha fundido en él y le ha brindado parte de mis poderes. Así que el fango que impregna sus ropas, va a transformarlas en nuevas y más resistentes prendas. Es su regalo por haberme ayudado. Ahora volveré a mi tierra y mi familia. Han de añorarme mucho.
El Dragón que ya no estaría más panza arriba, extiende las enormes alas y vuela al cielo hasta que se pierde.

Nico y Nica advierten que el lodo brilla junto a sus ropas, solidificándose y formando en Nico protectores para los brazos, el pecho y las piernas. El vestido de Nica cambia volviéndose una manta gruesa y protectora y un sombrerito cónico para cubrir su cabeza. Los niños están muy cansados y a punto de llorar, pues extrañan a su madre nuevamente. Por suerte, Nico extrae los besos de Mamá de su bolsillo y ayuda a su hermana antes de curarse él. Ascienden la hondonada y Nico informa la victoria a Sr. Puño.
- Lo habéis hecho espléndidamente, mis pequeños. La prueba ha sido superada. Pero no podréis avanzar más, de momento. Así que tomaré de vuelta vuestras armas y estas nuevas armaduras con que el dragón os ha obsequiado. – Chasquea y los niños quedan como vinieron antes. – Ahora debéis volver con vuestra madre, antes que ella se preocupe. Os prometo que a su debido tiempo, regresaréis a esta tierra, para luchar contra el malvado Crecido. Nos encontraremos después, mis pequeños…

Sr. Puño pierde su forma nuevamente y la mano envuelve a los niños quienes sólo atinan a cerrar los ojos. Sopla un viento intenso, los hermanitos abren los ojos y se encuentran en el jardín de su casa. La cisterna, tan cerrada como en un principio; y Mamá llama a sus hijos a tomar la merienda. Es tarde y luego de una tarde de juegos y correteos, deben ir a la cama. Los niños intentarán explicar a sus padres lo ocurrido, pero ellos muy difícilmente creerán.

Ya todos dormidos, de las profundidades de la cisterna, se oye una suave voz:
- Sólo necesitamos a la tercera, que sea del mismo linaje, para asegurar la victoria…

Tuesday, June 08, 2010

En Otaku-mode Tofu-sensei presenta: LOSERS del anime.

Saludos gente, tiempo que no andaba por acá. La verdad, por razones personales y eso.
Bueno, muchos saben bien que no todo en el anime es carisma absoluto, fuerza impresionante, templanza indomable, belleza embrujadora, maldad suprema y cosas así. También tiene su dosis de personajes paridos en noche sin luna o de chuchaqui, porque son más salados, más morelios, más metelapata o simplemente más perdedores que el que más. Así que sin más preámbulos doy inicio a una nueva presentación. Los LOSERS del anime. Como siempre, se aceptan aportes.

- EL EQUIPO ROCKET (POKEMON)


"Para salvar al mundo de la devastación
y unir a los pueblos dentro de nuestra nación
para preservar los males de la verdad y el amor
¡y extender nuestro reino hasta San Roque!
JESSY!
JAME-ME-ME-MES!
¡El Equipo Rocket viajando a la velocidad de la luz!
...yo tenía una novia, eeeen Nueva York, ella trabajaba, en Torres Gemelas... Ay madre.
Meow, así es!"

Junto a Quesote, no existen villanos más cague de risa y valedores que este trío. El Rocket Team es una grupo de ladrones de pokémon raros que acechan en casi todo el universo pókemon. Claro está que para la animación escogieron a dos representantes los cuales fueron la malgenio de Jessie y el atolondrado de James (El nombre lo tomaron del criminal del oeste y cuatrero Jessie James) acompañados del único Meowth parlante (chimuelo para los amigos). Sin carisma, suerte, éxito ni comida a veces, los pobres se ven obligados a perseguir a como dé lugar a Ash y compañía para hacerse del carismático Pikachu. Claro está que éste siempre les acomoda un Thunder attack antes de mandarlos a volar por los aires. Y un tratamiento de estos en cada capítulo.
Completos valedores.

- MOMO HINAMORI (BLEACH)

Desde aquí se inauguró de perdedora la pobre Momo...

Momo, es una pujante chica que por esfuerzo propio llegó a convertirse en vice-teniente a cargo del pintero pero sumamente peligroso y maligno Capitán Sousuke Aizen, quien en ese tiempo parecía que no mataba una mosca. Es muy hábil con los ki-dou (magias espirituales) y su zampakutou Tobiume liberado puede causar gran daño. Lastimosamente, la traición de Aizen y el continuo uso (y abuso) hacia ella, quien aún lo ve con ojos de borrego a medio degollar, la hacen una gran perdedora, culminando cuando (ojo spoiler) tres capitanes, Hitsugaya incluido, la empalan en conjunto cayendo en la treta hipnótica de Aizen. Pobrecita.

- EXCALIBUR (SOUL EATER)

¡BAKA..!

Dentro del mundo de Soul Eater, existen los llamados Técnicos y los Armas, quienes pueden transformarse en cualquier arma para uso de un técnico mediante la Resonancia de Almas. Excalibur, la espada celestial, es el arma más poderosa de todas, capaz de otorgarle a su técnico verdaderas alas de luz para sobrepasar tiempo y esoacio y derrotar a todo enemigo sobre la tierra.
Duerme clavado en una roca en una recóndita cueva, resguardada por cientos de hadas. Sólo podrá ser extraída por el elegido. Pero da la casualidad que el elegido puede ser ¡cualquiera!
Aquí es cuando comienza lo que todos prefieren callar. En su forma "humana" (porque de humano nada tiene, parece un (¡Baka!) cruce albino entre conejo y oso hormiguero, vestido de Abraham Lincoln te ofrece la seria advertencia (¡baka!) de que sólo serás digno de empuñarlo y obtener sus poderes (¡baka!) si puedes cumplir DIARIAMENTE sus CIENMIL cláusulas del contrato de servicios..(¡baka!)
Cláusulas que pueden variar desde servirle exactamente a las 17:00 (¡baka!) una taza de té darjeeling, siempre caminar a cinco pasos justos detrás de él, soportar su cancioncita pendeja como premio (¡baka!), sobarle el guanzo cuando te lo pida, olerle los pedos y reportar a qué huelen....(¡baka!)
No, muchas gracias, se va a la verga. Tanto poder y tan desperdiciado. LOSER.
¿Mencioné que tiene la puta costumbre de interrumpir cualquier frase tuya con un ¡baka!?


La misma cara que pongo cuando me hacen escuchar reguetón gomero...


- KUNO "EL RELÁMPAGO AZUL" TATEWAKI (RANMA 1/2)

Llegó el florerooo....

El rimbombante apodo es consecuencia de ser el más hábil y fuerte luchador del colegio Furinkan. Dictaminó que para poder salir con la machona de Akane, sólo se lograría si se la derrotaba en combate. Es así que la pobre Akane a diario tenía que desayunarse a casi medio colegio que por tenerle hambre le querían sacar la puta.
No es hasta que llega Ranma cuando conoce lo que es ser humillado, pateado y el amor, tras prendarse perdidamente de la pelirroja Ranma-chan. Es tan tirado a guapo que el man jura que las dos chicas echan diez litros de lovejuice por abajo apenas le ven, y tan cojudo que no logra recapacitar a pesar de las mil y un patadas que lo han mandado a volar por los aires...BIG LOSER.

Sigue soñando, sanguito...

- PEDRO (EXCEL SAGA)

¡Cómo lloro al recordar..!

Pedro es un inmigrante latino que para darle un mejor sustento a su mujer sexy y culona y su consentido hijo Sandro, cachuelea duro como obrero de construcción junto a su vecino González. La mala suerte (más bien, la estupidez de Excel) lo atrapó en un holocausto de fuego abrasador y de ahí ha vagado en forma espiritual (haciéndose material sólo cuando a La Voluntad Suprema se le antoja echarle un polvo, contra su voluntad) para descubrir que es un cachudo (por Gonzáles mismo), olvidado, rechazado, marginado, y mil desgracias más. Valedor como él solo.

¡¡NOOOOOOOOOOO!!! ¡¡Se volvió a reunir Aventuraaa!!

- ZABATO MIHASHIGO (BOKUSATSU TENSHI DOKURO-CHAN)

Hmmmm... con esta actitud de technocumbiera, todos caerán...

Vino como asesina alterna desde el futuro enviada por la sociedad Rurutie para acabar con la vida del posible creador del mundo perfecto para pedófilos. Por desgracia acaba con la aureola perdida (recordando que si le quitas la aureola a un ángel le da diarrea peor que la voladora) y viviendo en el sector más batracio de La Trinitaria.

Te dije, Sabato, no comas en Perrín...

- KUSAKABE SAKURA (BOKUSATSU TENSHI DOKURO-CHAN)

Ojalá no me den matarile hoy...

¿Qué se puede decir de un pelado que lo viven matando 3 o 4 veces cada capítulo?

Dokuro-chan intentando a su manera la asfixia erótica...

Luego de perder la virginidad con Sakura, Dokuro-chan se enteró que Shizuki-chan le había pasado la gonochancrófilis fantasma, así que...

- DETECTIVE KOGORO MOURI (METANTEI CONAN)

De no ser por Shinichi Kudo, el niño genio experto en resolver casos criminales casi imposibles, este fracasado estaría comiéndose la camisa (y posiblemente el bandejón de la hija tendría que vender el culo para mantener la casa). Torpe y arrogante, la única utilidad dentro del manga es servir de muñeco parlante, cuando Conan (el alter ego de Shinichi) le dispara su dardo narcótico haciéndolo ruquear bonito; y poder resolver el caso apuntando al autor del crimen. Eso sí, le ponen peladas al frente y Mouri se crece peor que canguil en la olla. No le hace gracia alguna que ahora lo conozcan como "El detective durmiente"...

- HIKARU GOSUNKUGI (RANMA 1/2)

Este pana necesita urgente una transfusión...

Un muerto parado aparente experto en magia negra, voodoo, santería y macumba, Gosunkugi hará lo que sea para quitar a Ranma del camino y hacerse con su amada Akane. Es una pena que ambos a veces ni siquiera noten su presencia, pasando de él como si de una mosca se tratase. Muy parecido físicamente a un valedor que conozco.

- KUROI NANAKO (LUCKY STAR)

Shooo no neshshito nengún mashooo...-hic-...

Como dije en una vez anterior, la vida de la teacher gira sólo en colegio, chupar (usualmente junto a la esposa abandonada Yui Narumi) y pegarse sus viciadas. Tras eso, NADA. Con razón a sus 27 años esté carente de macho castigador y ya esté pasando para las ofertas del mes...

- YOSUKE GODAI (MAISON IKKOKU)


Antes de llegar la preciosa viuda Kyoko Otonashi, Godai intenta desesperadamente entrar a la universidad, pero sus alocados vecinos se lo van impidiendo (con el cuento de armar chupas en su cuarto). Tras colocarse como nueva meta quitarle el marbete de viuda triste a Kyoko, Godai se pasa casi CINCO años entre cachuelos, estudios, malos entendidos y pseudonovias que a lo sumo dos palabras le logran sacar al señor.

- DADA (PUCCA)

Más crybaby que cierto ex-darkmaster...

Este aprendiz de shaolin (mirenle la frente) que supongo por valedor y llorón lo echaron a patadas del templo, trabaja ahora en el restaurant de los tres hermanos cocineros, tíos de Pucca. Su labor consiste en hacer cagadas, desbarajustes, metidas de pata, que generalmente suele escapar con la fea costumbre de mearse los pantalones. Total loser.

- MR. SATAN (DRAGON BALL Z)

- ¡Chucha, se partió!
- ¿Qué, mi nariz?
- ¡No, mi manoooo!!


Si lo ponemos a comparar con TODOS los personajes de Dragon Ball Z, Mr. Satán es el más débil y valedor. Nada de volar, nada de chi, nada de sentido extracorporal, NADA. Salvo una soberbia más grande que su afro y bigote que lo hace creerse (y más bien, hizo creer al mundo entero) el salvador de la tierra y vencedor sobre Cell y Majin Boo. Sólo una cosa buena hizo, más bien dos. La una fue engendrar a Videl, la futura jermu de Gohan y la otra, convencer a la humanidad que cedieran su energía a Goku para formar la Chou-Genki-Dama y así acabar con Boo. No tan loser, después de todo.

- ANIZAWA MEITO / ANIME TENCHOU (LUCKY STAR)


En esta serie, nuestro hombre se pasa la vida partiéndose el culo intentando que la adorable Konata le compre más que sea un llavero. Las formas del tipo de asumir su derrota son impagables.

- HAITANI MASAYUKI Y SHIRAI KIMIAKI (LOVE HINA)

Este par de compañeros de Keitaro Urashima son un cero a la izquierda cuando de levantarse un culito se trata. La flor aparecida mágicamente de la mano de Haitani es completamente inefectiva, y su compañero de fatigas Shirai parece estar más resignado a su suerte de valedor.

- RYUU HARUMAKI (URAYASU TEKKIN KAZOKU)

Este ridículo remedo de Bruce Lee (toda frase la termina en -CHOO) más flaco que un tuberculoso terminal, ingresa para servir en la escuela del distrito de Urayasu. Poco logra con su "espectacular" entrada, donde partió a fuerza de puño media aula (serruchando y prerrompiendo cualquiera), inmediatamente los alumnos se dan cuenta de su patético estado físico y se convierte en la burla del resto. Encima es tan roto, tan chiro, que vive en un basurero recogiendo como tesoro lo que otros botan. Es un experto en perder su sueldo de formas bastante pendejas, para luego vivir a las migajas hasta que empiecen las clases de nuevo.

Ya se habrán reído con este séquito de bagazos humanos (o tal vez sentido lástima), pero ninguno de ellos supera a esta regurgitación viscosa:

ULTIMATE ANIME LOSER
NOBITA NOBI (DORAEMON)


¡¡BUAAAHHH!! ¡Me rechazaron mi afiliación al MPD!! ¡Ni ellos me quieren!

Definitivamente, los padres de este LOSER en toda la extensión de la palabra tiraron triquijumos o en luna nueva, o la madre se tomó una farmacia en el embarazo para haber parido a esta cagada en dos patas. Nobita tiene la palabra FRACASO escrita en la frente. Según sería la historia sin Doraemon (contada por Sewashi, su nieto) Nobita morderá el polvo en todo proyecto de negocios que realice, hundiendo a su familia en la miseria. Para esto, le envió del futuro un gato robot desorejado que tenía la capacidad de sacar de su bolsillo tetradimensional lo que fuera para reformar su vida y convertirlo en un miembro élite de la sociedad.
Pero tan curtido sale este pelado pendejo que así Doraemon use su pan del estudio, su reforzador de voluntad, las pildoras del desagueve y el booster testicular, Nobita una y otra vez tropieza con la misma piedra, valiendo picha una y otra vez, para desesperación de su gatuno amigo. La vida de Nobita gira entre los regaños de su pobre madre (sólo le falta que le grite mejor te hubiera abortado); los sopapos de Takeshi (Gigante); las burlas del lambón Suneo; los desaires de Shizuka y las malas calificaciones de su teacher. Claro que el chiste de la serie es el valeverguismo de Nobita, pero la plena que este pendejo destila valeverguismo por cada poro de su cuerpo...

Por fin Doraemon, sacaste un aparato realmente útil!

MENCION ESPECIAL:
MR. SCHLOBB Y MR. KLUMP (SIN CITY)


La versión cómic más cercana a los bloggeros Condón de Burro y Culeadispex.

Este par de matones de cuarta, ofrecidos a cualquier trabajo hacen gala de una verborrea casi inentendible cuando de cuchichear entre ellos se trata. Como queriendo dar ostentación de su supremo arte conversatorio, lo que puede ser perfectamente descrito en tres palabras, ellos lo convierten en un testamento inacabable y rebuscado. Y al final, siempre acaban con el trasero bien pateado. Valedores.

Monday, April 19, 2010

Irrealidad alternativa.



2007/10/07 22:45
Cámara oculta mostrando un vagón del metro en Madrid, España.
Sentada en el asiento de la ventana del lado derecho del vagón, una muchacha latina descansando. Del otro lado, un joven delgado y desgarbado metido en sus asuntos. Al rato, irrumpe desde el lado inferior un muchacho caucásico, rapado, en jersey rojo y hablándo enérgicamente por celular. Se percata del aspecto de la joven y realiza aspavientos en su dirección. Aproxima su cabeza mientras guarda su celular y verbalmente la agrede. Una mano percute la cabeza de la chica y otra apretuja brutalmente un seno.

El muchacho del fondo, oculta la cabeza sin realizar ninguna acción. La pierna derecha del agresor retrocede para patear a la cabeza de la aterrorizada muchacha cuando una mano aparecida rápidamente aparta de un empellón al tipo. Aparece un hombre alto vestido en abrigo oscuro. También de aspecto latino. Señala al agresor y dice algo apuntándose el pecho y colocándose frente a la chica atacada. Se ve mascullar algo al agresor y lanza un par de golpes al estómago del hombre, quien los recibe sin inmutarse. El puño ahora se dispara a la quijada en un hook de derecha cuando un codo izquierdo asciende e intercepta el brazo, desviando y anulando el ataque. Simultáneamente el defensor inclina su cuerpo e inmediatamente lo eleva aumentando el ascenso de su propio puño derecho que impacta de lleno en la mandíbula del agresor lanzándolo arriba y atrás y haciéndolo aterrizar pesadamente sobre unos asientos vacíos quedando inconsciente.

El video da la vuelta al mundo a través de noticieros y youtube. Diversos títulos en varios idiomas dan la descripción inicial al video. El más conocido en español: "Agresión xenófoba contra ecuatoriana detenida por heroico compatriota". Es el suceso más comentado en toda la prensa del país. Se descubre que el que defendió es de Guayaquil. TC y RTS son los primeros en aprovecharlo. Ahora no se ve el video sin la canción de fondo "Guayaquileño, madera de guerrero". Diversos comentaristas elogian alegremente el accionar del tipo, al tiempo que denigran sin cesar el "cobarde ataque" del español. Varios oradores y figuretis de a dólar la docena lanzan loores y coronas de laurel sobre el autor del hecho. Por ahí alguien ilustra en caricatura poniendo como pie "Tras la lid la victoria volaba, libertad tras el triunfo venía, y al León destrozado se oía, de impotencia y despecho rugir".

Noticia bomba: El héroe decide venir a su país natal.

La vecina del frente, comentando con la de al lado. Mismo idioma, misma etnia, diversos lugares, diversos dialectos. Cuchicheando y hablando a voz en grito.
- ¿Se enteró comadre/vecinita lo que ha salido en el cuatro/cinco anoche mismo? Está regresando el guambra/muchacho que le pegó su tranquiza/le metió sus coscachos al español rudito/mangajo ése?
- Qué bestia/me muero pues, comadre/vecina, bien hechito/ya era hora que uno de nosotros le plante el carro/baje de la nube a esos españoles que andan ya muy agrandados/hechos los muy muy…
- Según dijeron por ahí, cuatro trancazos/quiños le fue metiendo al pelado/chamo y no le soltó hasta que quedó sangrando/soltó chocolate.
- No ha de ser/no invente cosas, vecinita/comadre. Si clarito se vio en el video que uno bien pegado le dio metiendo/cruzó y solito dio papaya/agachó el pico.
- Estuve leyendo el Comercio/el Universo y al parecer le quieren entre los de la 10 y los de la 6 jalarle para su lado. A ver si acepta…
- Ahí se friega pues comadre/vecinita, se quema peor que tusa/bosta seca. Pero así son estos políticos, al primer gil/shunsho medio con éxito les andan adobando/calentando la oreja para atraerles y sacar los votos. Yo por eso en nadie confío.
- Nada más no se olvide/no se perderá de ver la entrevista que le van a hacer en unos días al tipo.
- De ley/de una, vecinita/comadre. Cáigase/asomaráse para verlo juntas…

Cientos de cámaras, flashes persistentes y cegadores, un rostro de diana para todos los ojos. Una cara, donde los dedos apuntan, donde los vivas retruenan y los aplausos caen en chaparrón incesante. La incomodidad y el fastidio no logran aflorar, deslumbrados por dientes blanquísimos, cabellos teñidos y voces nasales y feminoides que buscan una declaración arrancándola como el gallinazo extrae intestinos de un cadáver. Una puerta de hierro sella de un estampido preguntas y solicitudes, quedando latentes para el siguiente día. Del otro lado, un perpetrador y autor se lleva las manos a la cabeza, empachado de una fama que nunca pretendió y que ganó a puño limpio.

Sorpresa e indignación colectiva causan los tabloides provenientes de la madrastra patria: España presentará cargos en contra del compatriota defensor. Varias piedras lanzadas al interior de la embajada arrastran de cola insultos xenófobos, pifias y maldiciones. Se sugieren y solicitan enérgicamente en foros abiertos para el tópico cierre de relaciones. Extradición y repatriación masiva. Pérdida de trabajo, salida de masa laboral, recuperación de compatriotas, recuperación de pureza en raza. El agredido agresor no quiere dar declaraciones, se encierra en un hosco silencio y cientos de psicólogos explican sus tesis elaboradas en servilleta en un hall de hotel.

Reconocido periodista independiente mostrando su chueca sonrisa y su frente de escroto fruncido ante miles de compatriotas amanecidos y desayunando. El cordial saludo y la presentación en exclusiva del elusivo ser que convirtió agresión en defensa…¿O simplemente una forma barbárica de reaccionar que justifica la xenofobia en el país donde se encuentra la más grande cantidad de migrantes del país? La cámara ahora enfoca al individuo, con un saco y corbata que a todas luces están peleados con el estilo usual de vestir. Primer plano. Ceja arqueada y los ojos fijos en el entrevistador, sobre todo tras la segunda frase. Primer asalto. Tres intentos de justificación cercenados por una perorata de teorías de no violencia y búsqueda de diálogo. Nueva pregunta. ¿Habría ayudado a la jovencita de no haber sido compatriota? Respuesta afirmativa y contundente. El solo hecho de ser mujer justificaba la acción. Reducida a misera réplica tras la broma machista del entrevistador. Un ceño se contrae rígido mientras dos ojos hambrientos de retaliación punzan al siempre arrugado cutis quien evade continuamente la mirada sin dejar de lanzar menosprecios y vejámenes disimulados. No hay justificación para la violencia, esgrime convertido en apóstol de la moral. Toda demostración de violencia es una barbarie, tartamudea muy seguro la independencia pegada como lapa a la panza bancaria. Prisma luminoso de rectitud y cordura cristiana contra la brutalidad y salvajismo, circunstancia obvia debido a su origen.

Salta el seguro con un manazo en la mesa que hace tambalear la cámara. Ahora me va a escuchar usted, señor… En mi programa soy yo quien ordena y decide, vuelve a cortar mientras comienza a fabricar su habitual sonrisa torcida y a despedirse de la fanaticada será hasta el día de mañaMÍREME A LOS OJOS CUANDO LE ESTOY HABLANDO LONGO CHUCHA DE SU MADRE retumba en todo el país y detiene un latido millones de corazones. Enrojecido de ira señala por un segundo al entrevistado, vuela un pie a lo largo del campo de visión e impacta de lleno en el rostro avinagrado y cejijunto. Gritos, chillidos, cámaras moviéndose en terremoto captando por segundos un depredador sobre su presa hundiendo en la carne puño e insultos que no cesan hasta que seguridad se arroja sobre la pareja en debate de nudillos. Ramuñona, chucha, gritan algunos; qué horror Dios mío gimen otros. Una franja de comerciales casi de una hora de duración hasta que un flash informativo reprisado en casi todas las emisoras nacionales. Nuevo video para Youtube. Será el más visto en toda Latinoamérica. Cuestión de minutos hasta que avance hasta Europa y Asia. “Periodista brutalmente golpeado al aire en su programa”. El entrevistador llevado en ambulancia al más prestigioso hospital, el agresor, el nuevo villano, llevado en esposas al más prestigioso centro carcelario. Pronóstico reservado, múltiples fracturas faciales, posiblemente quede desfigurado, profetiza el cirujano verde mientras una enfermera agita desesperada una mano. El cirujano corre nuevamente a la sala. Por qué lo hizo, por qué lo hizo, graznan micrófonos, grabadoras, celulares, receptores. Un rostro furibundo apartando a manazos reporteros y opiniones. El uno en coma, en UCI, silenciosamente siendo centro de atenciones y alabanzas. El otro encerrado entre fascinerosos y reguetoneros, el baldón y escarnio de la opinión pública por haber atacado alevoso a un eminente periodista, una institución de la comunicación social. Nuevos análisis y entrevistas inútiles y teóricas.

Se profundiza la brecha entre regiones. Foros en facebook y twitter. A la selva monos de mierda. Apoyamos al guayaco. 500000 contra estos monos miserables. Longos hijos de perra. Yo quiero partirle la cara al salvaje guayaco. Muerte a los longos. El partido entre Liga de Quito y Barcelona, suspendido por las peleas entre bandas de hinchas que dejan como saldo varios muertos y heridos. El presidente pide calma en varias cadenas. Inútil. Todos somos hijos de Dios, suplican monseñores y obispos. Graffitis ofensivos en Quito y Guayaquil. Más de un negocio de costeño o serrano en lugar ajeno arde o es reducido a escombros. Resucitan Eloy Alfaro y García Moreno como portaestandartes de una incipiente guerra civil. El Ejido no bastará para quemarles a todos gritan unos. Donde Alfaro les vio las guevas, nosotros les volaremos el mate gritan otros. Contrabandistas de armas sonriendo por las crecientes ganancias. Varios presidentes hacen llamados a la paz y la hermandad del país. Un alcalde arenga a los guerreros a terminar de “una vez y para siempre” con el control centralista. Es ahora o nunca guayaquileños. Que el ejemplo dado por nuestro hermano sea el trompetazo del juicio final para esta burocracia corrupta y sempiterna. Otro alcalde advierte cerrar las vías hasta que los rumores de ircunsión armada cesen. Algunas provincias toman partido, otras prefieren estar neutrales hasta que termine el conflicto. USA y la Unión Europea advierte enérgicas sanciones y embargos económicos si estalla la guerra. Caso omiso. Una tras otra, van avanzando tropas de improvisados, dispuestos a pelear por ideas estúpidas y prejuicios de siglos. Nadie saldrá ganando.

Un puñetazo. Bastó un solo puñetazo para terminar de dividir un país entero… el susurro agónico de un recluso en el penal García Moreno, apuñalado por varios internos, se va perdiendo en el aire pungente y helado.

Flash informativo: España entera sacudida por las declaraciones del muchacho golpeado en el metro de Madrid: “Pues nada, que yo lo admiro al panchito. Tiene cojones…”

Friday, April 16, 2010

Tofu-sensei vs. Pitonizza (La reedición)

Por motivos que ya quedaron olvidados en el pasado, se extravió el link de la entrevista que ya hace algún tiempo hizo mi amiga Pitonizza a mi persona.
Ya daba por perdidas tan sinceras palabras expresadas, hasta que Pitonizza me anunció que había encontrado el borrador de la entrevista y que lo volvió a publicar. Asi que para celebrar este hecho, les vuelvo a presenta el link de tal conversación.

LA ENTREVISTA A TOFU-SENSEI POR PITONIZZA.



...y el OST de rigor, muy pensado en ella.

Sunday, March 28, 2010

13 hertzios por kilo de peso.




Sangre.
Formada de plasma y elementos formes, como los hematíes, que le dan su color rojo.
Hematíes.
Células anucleadas discoides repletas de hemoglobina, la responsable del intercambio gaseoso pulmonar-sanguíneo, mejor conocida como homeostasis.

Aún recuerdo tales enseñanzas en mis clases en la universidad. Palabras y frases que constituían conocimientos entrando tanto por mis oídos como por mis ojos, en las innumerables noches en vela masticando mentalmente cada página que enarbolaba ante mí sus datos.

Si ésa fue la causa que la miopía se manifestara unos meses antes de aplicar para la especialidad de neurocirujana, no lo resiento ni lo deploro. Mis lentes aumentaron mi débil popularidad en el sexo opuesto lo suficiente para darme el lujo de rechazar un par de ofertas. Y además me ofrecían el rescate de los pequeños detalles que tantos omitimos por prestar la atención a asuntos más trascendentales pero desprovistos de hermosura.
Una pasión que mantuve acorde a la neurocirugía era asimismo la botánica. Maravillada por esos diminutos milagros de florecimiento, prosperidad, colores y aromas, una maceta con orquídeas era suficiente para tenerme en beneplácito en esas largas horas de estudio.
Nastias. Trofismos. Fotosíntesis.
Quisiera tener más tiempo para poder profundizar en tales misterios, así como cada día por medio separo con mano firme ese flan rosado y tembloroso encargado de guardar todos y cada uno de nuestros datos. Incluso con los lentes de aumento colocados sobre mis gafas, cada movimiento debe ser hecho con una precisión de relojero, sea manejando el cauterio bipolar, sea con los separadores, sea con el succionador. Un mal movimiento y se perderán algo más que las tablas de multiplicar o el recuerdo de la graduación.
Y aun dentro de lo macroscópico, si cabe ese término al trabajar en una superficie de menos de un centímetro cuadrado, me fascina saber que manipulo una red infinitamente frágil de conexiones, de moléculas pasando de membrana a membrana en la sinapsis, de oleada de microcargas eléctricas volando entre los axones, dendritas, células gliales y demás, para convertirse en órdenes y respuestas.
Fue cuando, en medio de una tarde de meditación mientras contemplaba el blanco nacarado de una orquídea y aspiraba su tenue perfume, me vino una revelación.

Ya sabía de la nulidad de nervios de los vegetales. Que tales movimientos eran parte de una respuesta conjunta de todo el organismo, como el movimiento solar de un heliotropo, o el movimiento certero de la atrapamoscas sobre su presa. Movimientos fácilmente explicados y encasillados a meras respuestas biológicas. Pero ¿si hubiera algo más allá? Como la melodía en la mente de un compositor, se necesitaría un instrumento para poderlo plasmar y hacerlo tangible ante el mundo real...
Tales razonamientos se los fui comunicando a mi colega y superior en residencia, el encargado de que mis errores fueran los mínimos. Un hombre asimismo entusiasmado por el arte y las cosas bellas, lo cual había logrado ganarse más que mi respeto y admiración. Las teorías lo sonreían, lo dejaban pensando, mas de ahí no lograba pasar.
Fue por tanto que furtivamente sustraje un microscopio, varias cajitas de petri y solución salina y glucosada, y en mi casa empecé a experimentar por mi cuenta. Obviamente los primeros intentos fueron fracasos rotundos. Incluso yo misma, en ciertos momentos de malestar y con los pies momentáneamente puestos sobre la tierra, me recriminaba mi proceder, me reñía el afán embriagador de lograr encontrar un balance, una conexión, un enlace que consiguiera manifestar la vegetal belleza con toda su fuerza.
Sin embargo, no desistí.
En vista del fracaso con microfilamentos, pantallas, elementos de resonancia y demás aparatos de fabricación humana, un buen rato estuve razonando y uniendo cabos. Y no fue hasta que observé la alimentación de un herbívoro cuando una flecha luminosa me traspasó la cabeza. Hasta ahora todo había sido un ciclo. B come a A, B es comido por C, C muere y es alimento de A. Circulos, asimilación, respiración, nutrición. Hasta ahora todo había funcionado así. ¿Y si de pronto yo...?
Así fueron pasando semanas y meses en los cuales fui descuidando mi residencia y obteniendo sermones y esquelas de mis superiores, sobre todo de mi inmediato, quien ya había cambiado su actitud hacia mi persona. Su ultimátum de otro error y podía dar por terminado mi postgrado sacudió un poco mis quimeras y me obligó a concentrarme por lo que en un principio apuntaba. Era cierto. El poco éxito logrado en mi afán casi obsesivo no justificaba la pérdida de mi carrera y el terrible deshonor hacia mis padres, quienes pusieron toda su ilusion en que su primogénita se graduara de neurocirujana.
Resuelta a limpiar mi imagen, archivé tales sueños locos en lo más profundo de mi propia mente y retomé el rumbo.
No sólo lo recuperé, sino que los ojos de mi superior se habían vuelto a posar con interés en mí, dándome ocasionales escalofríos extasiados. Una relación entre residentes no era tan fuera de lo común, así que mientras la fecha del final de mi residencia y posterior obtención de título se acercaba; crecian los detalles de él hacia mi parte. Perfumes, salidas, cine y ocasionales bouquets de flores se sucedían con el pasar de los días.
Pero cada vez que observaba las rosas, los crisantemos y las violetas pasar de sus brazos a los míos envueltos en frases y palabras amorosas, una aguja amarga se me hundía en la cabeza. Desistí estando tan cerca de la respuesta. Era como si cada flor estuviera amordazada impidiendo elevar sus cánticos y sumergidas en brea para cortar sus colores y aromas. Las lágrimas que pugnaban por salir de mis ojos, fruto de la tristeza por la impotencia mia, él lo interpretaba como mi conmovido agradecimiento. Volvía a mi departamento y colocaba cada ramo en la puerta de lo que había sido mi laboratorio clandestino, tal cual se ofrecían flores en los sepulcros. Lloraba por horas.
Y finalmente, se dio.
Mis padres hinchados de orgullo, mi cabeza orgullosa con el tocado de graduada y los diplomas tanto de postgrado como de mejor tesis (nada del otro mundo, si me lo preguntan, sólo un ensayo sobre el efecto de la música sobre la amígdala frontal) marcaron el día más trascendental de mi vida, claro, de acuerdo a lo que se esperaba. Mi prometido aplaudía ardoroso relamiéndose de antemano la cercanía de nuestros cuerpos, luego de la gran borrachera posterior a la ceremonia.
Y así se iba dando la cosa, cuando sujetaba mi tercer martini entre risas y comentarios miles; él extrae una bellísima orquídea alba y entre sus pétalos refulgió un diminuto diamante engarzado en un anillo, lo que provocó vítores estruendosos.
"Quiero que nuestros corazones y mentes estén unidos por siempre", me susurró mirándome a los ojos, y una nueva flecha luminosa me atravesó.
Eso era. ¡Eso era! ¡¡ESO ERA!! Rugí extasiada mientras caía de mis manos el anillo de oro y yo echaba a correr hacia mi carro y aceleraba rumbo a mi casa. Cerré la puerta tras ver la mirada extrañada y furiosa de mi amado que me exigía explicaciones a los gritos. Te mostraré, mi amor, te mostraré. Sólo ven , cruza la puerta, recuéstate, relájate y así calmadito sé testigo de la confirmación de todas mis teorías, de que lo que antes se pensaba imposible, se puede lograr.
No importa si me estuviste acompañando días o semanas, ¡he aquí los resultados de mi investigación! Y tú, tú mejor que nadie eras el indicado para ser el primero en palpar tal avance! ¡Lo conseguí, lo logré! La sinapsis perfecta entre lo vegetal y lo animal! ¡Por fin la flor podrá cantar su belleza a los cuatro vientos, enraizada tan perfectamente en tu cerebro prolijamente expuesto por mi técnica, y la fusión de tus células y la de esta orquídea trazarán una nueva línea entre lo hermoso y lo científico! ¡Me deleito de ver tu azulino ojo derecho despuntar estirando su tallo óptico y convertir el globo blanquecino en una corola única, sensible y mutante a su voluntad...!

Tuesday, March 02, 2010

Razones de peso y SALUD por las cuales escuchar buen rock.


Era justo y necesario, en nombre de Odín, demostrar asismismo con recursos científicos y NO inventados (es decir, tenía que respaldarme en evidencia de peso), demostrar que la música de la pasión y la fuerza, el ROCK y el HEAVY METAL eran beneficiosos a la salud, así como gentuzadas como el reguetón gomero y la bachata aventurera eran nocivos para la salud. Así afirmen lo contrario cualquier pelele mamalante que para él es "insulto que le digan rockero". Sí, MAMAVERGA, A TI TE DIGO, CHUCHA.
Obviamente, que en la búsqueda de los hechos, uno lamentablemente se topa con verdaderas imbecilidades salidas de la roseta de tragahostias y fans de Cuauhtemoc Sanchez, pero lo importante es demostrar con hechos valederos que EL ROCK Y EL HEAVY METAL SON BENEFICIOSOS PARA LA SALUD.

Razones y motivos:

1. El buen Rock y el Heavy, sobretodo de grupos iconos como Pantera, KISS, SLAYER, METALLICA, MEGADETH entre muchos otros, están casi a la par de la música de Amadeus Mozart en capacidad de incremento de las areas cognitivas del cerebro encargados de la creatividad y el razonamiento. Si visitan un post medio antiguo de los ilustres rock-warriors verán un gráfico donde se muestra los diversos grupos y géneros musicales conforme al nivel intelectual de las personas, y un estudio no salido de la Estatal ni la San Francisco, sino de eminentes universidades de la Yoni. ¿Desean formar un individuo de bien para la sociedad, productivo y pensante? Pongan en su cunita Mozart, Beethoven, Pantera, Megadeth, Chuck Berry, Rolling Stones, etc. ¿Quieren criar a un violador en serie, un proxeneta, un mantenido, un huelecemento, un delincuente más claro hablando? Vayan a la sección verguiyanki simplemente.


2. El Rock y el Heavy Metal funcionan como catárticos mentales. Imaginate un día de verga y miseria, donde tu jefe te pasó puteando, te pasaron arroz sopudo, vino un mamalante a colgarse de tu prepucio hablando de el Juicio final y que te unas a su puta iglesia, y para rematar pasaste oyendo todo el trayecto a casa los mejores exitos de Makano o algún pelafustan similar; llegas a tu casa con ganas de descuartizar al primero que se te cruze, pero prendes tu stereo y oolocas un buen tema de IRON MAIDEN, cualquiera, y automáticamente empiezas a headbang y a bailar un buen rato. Termina la sinfonía, y te encuentras con una sonrisa más ancha que una sandía.
Está establecido que escuchar buen metal permite canalizar tu ira en vez de tenerla reprimida, y este sentimiento guardado genera gran daño, debido a la somatización de stress. La liberación de endorfinas generadoras de placer son las responsables de la sensación de bienestar posterior y la disolución de los elementos negativos.


3. ¿Que el rock y el metal es satánico y te obliga a comer fetos y a drogarte hasta los dientes? Piénsenlo bien. ¿Creen ustedes que de un cerebro comido por la cocaína el alcohol y otras drogas pueden salir semejantes genialidades como un riff de Mustaine o los salvajes solos de Dragonforce? En verdad el metal y el buen rock aceleran el ritmo de pensamiento, ocasionando por tanto mayor agilidad cerebral, decisiones más veloces, en otras palabras, la eficiencia mental se ELEVA.


4. Veamos lo de la famosa "agresividad" del rock. En primer lugar, una cosa es liberar la agresividad reprimida (ver más arriba) y otra muy diferente es emplearla para fines destructivos, como todos los pandereteros nos lo quieren embutir. Y hasta
la saciedad se ha demostrado que los que liberan sus corajes y malestares internos son más alegres. Y ser más alegre alarga la vida. Si lo que dijeran los Yiye Avila y los Pague por valer fuera verdad, todos los metaleros estaríamos por las calles destrozando todo a nuestro paso y matando a quien se nos cruce. Pero nuevamente, sus teorías estan hechas simplementente para pasarlas por el área NICUNIHUÉ.


5. El rock es música para hombres y mujeres. Hace más varón al varón y más mujer a la mujer. Claro que sí, hay canciones sexistas, machistas y hasta (supongo) badeístas y PRIANistas. Pero son contadas. En otras palabras, el rock por lo general NO ESTIMULA la mariconada, la menestrosidad (al contrario de grupitos de moda tipo PXNDX, MODERATTO ni TOKYO HOTEL) ni tampoco el estupro, la violación, la trata de blancas ni el cuerneo como los que sabemos (idolatrados solamente por los de la ralea del mamalante. Sí chucha, TU). En este destacado sí quisiera contar con la siempre bienvenida ayuda de los rock-warriors, que apoyen con alguna letra que solvente lo que estoy colocando aquí.


Así que lectores y lectoras, siempre hay que demostrar con HECHOS y no con lagrimitas ni con insultos ni trolleos. El que quiera mandar criterios contrarios, siempre que estén debidamente evidenciados, bienvenido será. Caso contrario, se le invitará a escuchar mixeos de yaraví , moflecumbia y reguetón allá donde usted sabe.



LONG LIVE TO ROCK!!

Saturday, February 13, 2010

FELIZ SAN VALENTIN!!

Aquí les pongo como homenaje al día del motelazo y del buen polvazo como Odín manda, aparte de pasar con los panas de toda la vida.
Un video que en lo personal, contiene la canción de amor más sincera de todos los tiempos.
Disfruten.

Friday, January 22, 2010

Los cuatro microcuentos.

NOTA DE ACTUALIZACION: Estos cuentos eran para concursar para el concurso de microcuentos de la Ecovía, pero olvidé dejarlo a tiempo.
Menores a cien palabras, y que describan la realidad de Quito, eh? Muy bien, aquí les va:

1. Michelena:
Sobre la empinada calle, sonreía. Los mercaderes errantes habían recogido sus pertenencias hacía rato ya. Aún serpenteaban por el tenue aire los perfumes a quimbolito, a colada morada, a emborrajados, a tripa mishqui. A trompicones casuales fue cantando desafinados acordes hasta que decidió detenerse bajo la brillantez de uno de los faroles. Su cuerpo resbaló plácidamente por el poste, y entró en un cálido sueño arropado por las puntas, convirtiéndose en uno más de los muchos ebrios que dormitaban en la calle.

2. Toro:
Bajo un sol abrasador doña Josefina del la Santísima Trinidad vitoreaba al español en lentejuelas el momento en que su recto florete atravesaba a través de la paletilla el corazón, la aorta y la tráquea de un aguerrido toro de lidia, la mejor selección de la hacienda Santa Elena para el deleite de la distinguida audiencia de la Feria Jesús del Gran Poder. Los últimos resuellos del toro fueron sustituidos por un chorro de sangre que lo fue matando lentamente por asfixia hasta que, estremecido en su agonía, dobló sus patas y cayó pesadamente de costado. ¡Pues qué faena, hombre! La multitud aclamó al gallardo torero y una lluvia de rosas bajó hacia el matador. Este hizo una ceremoniosa genuflexión. Mientras el toro aún lanzaba débiles movimientos, desenfundó su daga, cercenó las dos orejas y el rabo y los mostró victorioso ante los aplausos de todos.
(El cuento original está en el post de abajo)

3. Lo gratuito:
Luisa resoplaba y gemía, resoplaba y gemía. A cinco metros de ella, una vieja obstetriz recriminaba con seca voz, "pues se aguanta ahora, carishina. Bien que gozó con entregar fundillo, pes". Catorce años y primer embarazo. Concebido en noche de borrachera, en noche de farra, noche de liberación. El trago soberano y bendito que adoba y hace aflojar. La madre chillando, como tantas otras púberes, abiertas de piernas, como reses en camal. Los padres, jugando indor, ajenos al sufrimiento que han provocado.

4. Diga que sí:
La mano pequeña y mugrienta, el rostro cruzado de tristezas y penurias, el cuerpecito envuelto en manchados harapos, sujetando a un gimoteante lactante y con los ojos repletos de desdicha. Las monedas caían, unas más, unas menos, de turistas gringos, de piadosas damas cristianas, de gente que deba más por deseo de alejar mendicidad y sueltos perdidos. Terminó la jornada, y fue a dejar la mayor parte de la limosna a la agazapada mujer que observaba a él y a otros quince muchachitos que cumpliera bien su trabajo. Abofeteó a más de uno por no cumplir la cuota diaria y los amenazó con tirarlos directo al Machángara.

Monday, January 18, 2010

Terpsicore



Había una vez, hace mucho, mucho tiempo, en una muy lejana comarca, un rey muy feliz, que observaba todos los días con singular beneplácito a sus leales y abnegados súbditos, ser devorados glotonamente por las voraces sombras que el feliz rey invocaba desde las negruras de su alma para mantener su menguante llama vital pulsante, y con cada noche que pasaba, él…

Arranco el papel de la máquina de escribir y el arrugado pergamino rebota contra la pared y aumenta el montoncito blanco que está en la esquina de mi cuarto. Voy rotando monótono por mi cuarto, en la parafernalia del que busca la musa, la idea feliz que ilumine el foco craneal pero no cuaja nada, mi cerebro está yermo de palabras y escenarios y lo que es peor, de tramas coherentes. Ni incoherentes para aunque sea justificar la locura plasmada en golpeteos de níquel contra una cinta embebida de tinta negra y roja sobre celulosa aplanada. Nada. Mientras prosigo el trote infructuoso, mueleo un poco el jugoso tentempié rojizo y tembloroso que reposaba ya hacia algunos minutos en mis labios. Dos minutos de fuego intenso por lado y quedaba tal cual deseaba. El crocante y doradito que encierra un núcleo sangrante y delicado, de intenso sabor realzado por la salvia, el tomillo, la pimienta recién molida y la sal marina que un dólar y medio me había costado en la delicatesen. Algo repta en mis entrañas, sube por mi encéfalo y me obliga a sentarme frente al teclado. Hablan mis dedos a tecleos cacófonos mientras insuflo tinta al papel.

¿Qué iba a hacer con él?
La chica, en la soledad de su estrecha alcoba, ahogaba los chillidos en una pepa de mango, humedecida por su saliva. Había decidido no pedir ayuda a nadie, y ya había perdido la cuenta de las veces que había perdido la cuenta de arrepentirse de tal decisión. Las manos que estrujaban el respaldar de la cama hubiera deseado que sobasen su sufrida humanidad, ese latir de dolor lacerante que pugnaba por deshacerse de la causa. La muchacha buscaba abrigo en la mínima tibieza de sus lágrimas y el vaho sui géneris mezclado con el hedor de sus heces. Rogaba que el mechón pase a oval arrugado, que el oval se esanche y muestre pecho y bracitos, y finalmente, en una última contracción, salgan piernitas y le siga la torta húmeda y rojiza de la placenta. Temblando por el cansancio y el dolor latente, la chica cogió una blusa medio rota, envolvió al neonato, chupó, escupió y surgió un llanto agudo y estremecido. Los dientes terminaron de separar a cría de madre.
¿Entonces qué haces este sábado, bonita? Le había susurrado su novio al oído mientras salía del colegio. Nada mijo, mis viejos se van a visitarle a mi abuelita, de pronto se hace algo, respondió coqueta y curiosa. Vagamente recordaba los chillidos y requiebros de Shakira entre la neblina espesa de Zhumir durazno que le manoseaba los senos y le apartaba la falda a tirones. Con doble chuchaqui despertó. Su cabeza y su sexo expresaban quejas en diversos idiomas y los gritos exasperados de sus padres no ayudaban mucho a calmar los síntomas.
Cómo le había costado levantarse, asear lo mejor posible su covacha y salir a buscar algo de comer. Los días libres del trabajo permitidos se habían agotado ya, así que ni molestarse en volver a la hamburguesería. La tirantez de sus senos le hicieron dudar entre quién debía ser alimentado primero e instintivamente eligió al más débil. Fastidioso parásito que succionaba a cada rato la vida de ella. ¿Por qué no podía simplemente enchufarlo al tomacorriente para que se le cargue la batería?
Dos reglas ausentes, la confesión a su mejor amiga eficazmente esparcida en la red de chismes y la expulsión del colegio fue un hecho. Qué le ardió más, la lluvia de bofetadas de su madre o la expresión de qué chucha me importa de su novio, aderezado con un ni ha de ser mío el guagua, ahí te jodes; no sabía bien.
Notaba cómo se desvanecía el peso ganado en el embarazo junto al poco dinero ganado, mientras el guagua pasaba todo el maldito rato llorando, chillando y gimiendo. Nunca se callaba, nunca. Ni cuando lo sacudía y le palmeaba la espalda buscando que se calme. Qué tanto llora ese bebe, escuchaba de cuando en cuando. Y ahora, el cuerpecito empezaba a calentarse más de la cuenta. Los orificios nasales se llenaban de espeso moco verde.
Los hijos son una bendición de Dios, decía el cura en su sermón dominical, y esos llamados preservativos son una aberración del hombre que ofendía al Señor. Tales palabras, leídas en su catecismo cuando fue a misa, dos semanas antes que la echaran de casa (en esta casa se respetan las buenas costumbres y la moral, carishina de mierda, buscarás ahora en el arroyo quién te mantenga a ti y a tu bastardo) ofrecieron cualquier cosa menos consuelo. Rasgó letras y rostros dulces de Cristo cuando se vio sola, con su gran barriga y su maleta, en medio de una ciudad tan llena de gente, y tan sola al mismo tiempo.
Ya tres días eran sin probar alimento, y sin una gota de leche que ofrecerle; el guagua iba por fin apagando su llanto incesante. Pero ella igual lo notaba estridente, incluso empezaba a oír roncas palabras brotar de la garganta del lactante y en sus convulsiones febriles, ella veía clarito, por entre sus brazos entrecruzados y sentada al otro extremo cómo los ojos negros se le clavaban. PUTA, OFRECIDA, CALLEJERA, MALDITA. Rugió un basta y de un codazo rompió el vidrio de su única ventana. PUTA, OFRECIDA, CALLEJERA, MALDITA. Con odio infinito observó al lloriqueante bulto que se movía en medio de su catre y aferró un trozo puntiagudo sin importar sus propios cortes…

No, no, no. ¡Demasiado fuerte, muy crudo para lo que en verdad quería plasmar! Otra colaboración al montoncito blanco arrugado y vuelvo a mis divagaciones. Mi hambre vuelve a ordenar a mi estómago que ronque, cosa que desenvuelvo otro pedazo del refrigerador y lo voy abriendo prolijo hasta que queda una lámina fina. Le unto una amalgama de champiñones, mantequilla, orégano, migas de pan, balsámico, mostaza de Dijon y ajo picadito. Enrollo y ato con hilo de bramante. Lo sello en la sartén a fuego alto y tras eso traslado el fiambre al horno precalentado. Mientras se cumplen los cuarenta minutos de espera, me echo sobre mi cama y me pregunto por qué me gusta tanto escribir. ¿Cuándo me nació la pasión, cuándo agarré ese gusto por las palabras? No hay respuesta. Sólo sé que me gusta porque me gusta y punto. Omito detalles, razones, explicaciones y pompas. Todo es cuestión de gusto y placer en lo que se hace. En cada cosa que adorna mi vida, en cada detalle que me cosquillea de placer cuando lo cometo. En fin, ya debe estar. Un suculento vaho me saluda al abrir el horno. Corto los hilos, divido la presa en medallones y los dispongo sobre una cama de rúcula fresca y achicoria. Descorcho un sirrah argentino y me entrego a este amor mientras anhelo florezca algo nuevo.

Está súper que out la ropa de la Camila, qué chola se la veee…
Natalia comentaba burlona a su mejor amiga la Stephanie provocando un estallido de risotadas. La aludida sólo atinó a mirarlas, cinco metros detrás de ellas, tratando de especular sobre el motivo de esas risas. Finalmente, se alejó notando como pedradas cada jajajaja de las muchachas. Natalia y Stephanie habían sido ñañas desde la escuela, siempre acolitándose en travesuras, escapadas y vaciles cuando les llegó el momento de que gustaron de los chicos. Las discotecas de moda en Urdesa, la Kennedy y la Alborada eran sus guaridas predilectas, siempre buscando echar unos tragos al son de los más nice del momento, mientras ojeaban a todos los chicos disponibles presentes. Eran las reinas de esos lugares, libres para escoger con quién estar y a qué hora. Claro que a veces se pegaban sus buenos chascos como cuando a Stephie se le acercó ese cholazo feote que la quiso vacilar casi a la fuerza, o cuando un par de ángeles pinterísimos que habían estado casi dos horas calculando a qué hora caerles y entrarles, terminaron destrampándose ellos dos. La-fa-lla.
Sucedió que a mediados de primero de diversificado, la gente del curso buscaba costearse un paseo a Salinas para las fiestas del nueve de octubre, así que propusieron la idea de subastar una cita entre las dos más populares del aula, quizá del colegio entero. Naty y Stephie encantadas de la vida. Su popularidad se dispararía por encima de las nubes y de la plata recaudada tendrían para pagarse hasta el chocolate. Abrieron un foro en Facebook para ir registrando los avances. Dos semanas era el plazo para recoger las ofertas y tras eso se anunciaría las citas. Exitazo. Los primeros días, las dos bromeaban entre sí sobre los resultados. Capaz el horroroso de Reinoso te gana la cita, el viejo es ejecutivo de Ecuavisa, decía Naty; Ni gaver loca, y capaz que se la terminas mamando al cholazo de Centeno, el sólo pide y los viejos le mandan desde Portoviejo; contestaba Stephie.
Secretamente Natalia anhelaba que alguien sea su cita. El bombón de Maximiliano, que encima el viejo era ejecutivo duro de nosequé compañía en Alemania. Lo quería para ella sola, tenerlo en exclusiva, juguetear con su rubio cabello y dejar que esa carita divina retozara en cualquier parte de su cuerpo. Faltando ya dos días para terminar las ofertas de la cita, Naty vio bajando las escaleras a su adorado Max que se reía a carcajadas con un grupo de amigos. Por sobre el pasamanos vio que Max mostraba la pantalla de su I-phone a sus amigos. Curiosa estiró la cabeza para ver mejor y lamentó tener tan buena vista y la resolución del celular. El rostro de Stephie se mostraba con una mirada seductora mientras de su boca sobresalían dos tercios de pene erecto y la mano izquierda de su amiga acariciaba los testículos. Más carcajadas estruendosas. Max pasó un dedo por la pantalla y ahora Stephanie sonreía con los ojos cerrados encerrando entre sus senos el miebro y una mano sujetaba el hombro de la muchacha. Risotadas. Dedo, una boca masculina pegada a una vulva límpida y bien afeitada. Juajuajua. Dedo, cuatro nalgas acopladas en un vaivén violento. Dedo, un torso empalado encima de otro. Dedo, Max y Stephie desnudos, sonriendo y haciendo el signo de la paz. Un crujido metálico, callan las risas y el grupo de ojos asciende y divisa la lividez del rostro de Naty. Maximiliano sonríe , muestra sin vergüenza la pornografía de su amiga y suena el timbre para acudir a clases.
Naty pulsa y pulsa en su celular. El tono de respuesta no se hace esperar. Pulsa y pulsa nuevamente para recibir al rato la misma melodía. Están las dos en su cuarto y Naty pregunta inocente. Stephie, recostada boca abajo mientras navega en las ofertas del Facebook en su blackberry, responde. Y añade. Que lo más cague de risa es que Max le había contado que sabía que una mancita andaba loca por él, pero ni bola pensaba darle a esa zorra de cuarta. ¿En serio? Musita Naty con sus dedos tocando la base de marfil del trofeo a mejor ballerina recibido en séptimo de básica. No me dijo el nombre, loca, pero me leyó la carta de amor que esa cojuda le había escrito. ¡Qué cague de risa, Naty! Si hubieras visto la tracalada de cursilerías que había puesto, nunca vi una carta más CHO-LA… Stephie prorrumpe en una aguda risotada. Natalia se abalanza silente con el trofeo en alto.

Pésimo. Light y obtuso. Tan superficial y banal. No me importa la montañita blanca en continuo crecimiento, que de un momento a otro erupcionará letras en chorro stromboliano. Puedo pagarme más papel. El necesario hasta completar mi historia. Un momento de descarga fecal en los baños de cierto mall me aclaran las ideas un poco. Mi texto deberá tener piel burda pero no rasposa. Un espesor que no atosigue. Que las ideas se disparen en perfecto desorden y cada párrafo sea un vector contrario al siguiente, pero que deje una tenue insinuación de enlace. Que el que se atreva a leerme sienta la textura de mi trama, suave a ratos y crocante en otros, no una papilla sosa que se absorba como alimento de bebé. Quiero que mi lector se pause, tropiece y se retuerza en las enredaderas de mis frases. No como las porquerías que leo en las paredes del WC… oLa cHiCos mE GusTA la bERga bIeN dURa Y RIca yAmENme 0945634XX – MUERTE AL JUEPUTA DE CORREA – a Ramiro el de KFC le gusta que le den por detrás – HERMANO RECIBE A CRISTO EN TU CHUCHATUMADRE ANDATE A LA VERGA.
Qué hambre, carajo! Bueno, este pedazo con algo de grasa está perfecto para pasarlo por mi muelecarnes. La carne que ves tu mismo moler es la mejor. Sabes de dónde viene. Le casco dos huevos, pico cebollín y agrego, rallo queso cheddar y añado, y aumento con un poco de polenta en polvo. Amaso hasta formar una gran albóndiga que acomodo en un molde rectangular, dispongo tocino entreverado, rallo más queso por encima y echo al horno. Veremos.

Ole! Ole! Hostia, solicitad que el torero corte rabo y orejas, joder!
Bajo un sol abrasador doña Josefina del la Santísima Trinidad vitoreaba al español en lentejuelas el momento en que su recto florete atravesaba a través de la paletilla el corazón, la aorta y la tráquea de un aguerrido toro de lidia, la mejor selección de la hacienda Santa Elena para el deleite de la distinguida audiencia de la Feria Jesús del Gran Poder. Los últimos resuellos del toro fueron sustituidos por un chorro de sangre que lo fue matando lentamente por asfixia hasta que, estremecido en su agonía, dobló sus patas y cayó pesadamente de costado. ¡Pues qué faena, hombre! La multitud aclamó al gallardo torero y una lluvia de rosas bajó hacia el matador. Este hizo una ceremoniosa genuflexión. Mientras el toro aún lanzaba débiles movimientos, desenfundó su daga, cercenó las dos orejas y el rabo y los mostró victorioso ante los aplausos de todos.
El toro agonizante y mutilado fue arrastrado a las afueras de la plazoleta mientras doña Carmela, bajo su sombrero panamá, sentía ardor en sus palmas tras aplaudir fuertemente. La fiesta brava era un placer único en el año que sólo ella y otros miembros de la más selecta sociedad quiteña podían darse el lujo de saborear. Era un símbolo de su status. Tras intercambiar charlas con algunas compañeras de graderío, reforzando intencionadamente las zetas mientras algunas manos temblorosas exprimían botas cargadas de vino sin importar si el noble líquido salpicase mejillas y vestidos; decidió la dama retirarse a su mansión en Cumbayá. El calor y las emociones habían cobrado su factura y debía descansar. Su chofer ya la esperaba en las afueras de la plaza de toros. Tras sortear el pesado tráfico, enfiló por la Granados rumbo al valle.
Mientras el chofer dedicaba la tarde a abrillantar su Hyundai Santa Fe, su mucama la ayudó a despojarse de su ropa, su sombrero y a deshacer el apretado peinado sujeto con peineta metálica al más puro estilo español. Qué buena faena, Carmita, hubieras visto cómo cayó ese toro y la buena lid que brindó. Las dos anteriores, un poco flojas, si hasta un toro infame le agarra al pobre torero, el Javi creo que era y le manda a volar dos metros. Jesús, María, pobre hombre, breve le llevaron al hospital, hijita. Dios en su gloria infinita le ha de velar, un hombre bueno como él no ha de morir así como así… La mucama asentía sin responder. Era mejor escuchar todo lo que dijera la señora, porque ya a sus sesenta y tres sobre todo anhelaba ser atendida. Uf, pero me estremecía de emoción de verle al Manolito terminar con dos orejas y el rabo, qué elegancia, qué distinción, hijita, qué…
- MENTIRA….
¿Per..perdón? ¿Dijiste algo, Carmita? Preguntó extrañada la anciana. La criada frunció el ceño y negó. No, no podía haber sido la voz de la Carmita, sonaba seca y ronca. De mujer pero seca y ronca. Era extraño. Aparte de la Carmita y el Efraín, el chofer, nadie habitaba esta gran mansión que había adquirido su difunto marido hacía ya treinta años. Una hermosa fortaleza de piedra, madera y mármol. Surcado en sus techos por recios troncos y tragaluces de cristal opaco para darle suntuosa luminosidad. Y el jardín, en el que varias especies exóticas de orquídeas fueron cultivadas para dotar de una inusitada belleza, pero que con el pasar del tiempo, fueron marchitándose los setos y la vulgar hiedra y la maleza volvieron el parque en un escabroso espinar. Más que sea verdeaba y daba color a la soledad, pensaba a veces. La nostalgia llamó a los recuerdos de sus dos hijos. Grandes empresarios ellos, uno residente en la Argentina, el otro en Manhattan, USA. Las cartas y posteriores e-mails gradualmente se fueron espaciando hasta terminar en breves palabras de saludo para cumpleaños y navidad. Las promesas de visita con nueras y nietos se postergaban continuamente. Lo que siempre llegaba puntual, eran sus viáticos y depósitos que mes a mes depositaban sus hijos. Bastante para adquirir lujos, joyas, auto, servidumbre. Mas no alegría.
Luego de darse un largo baño, envuelta en su bata se dirigió a la habitación principal. Varios espejos enormes revestían las paredes. Es para que tu belleza adorne continuamente estas paredes, mi Finita, había dicho su marido hace treinta años cuando decoraban los aposentos. Agradecía de corazón a su Fabián por haberle dejado tanto lujo, por haberla convertido en una dama de alcurnia, abolengo y que pudiera regodearse entre
- MIENTES…
La voz enronquecida la hizo ahogar un grito mientras se volvía en busca del origen. ¿Quién anda ahí? Preguntó sabiendo ya que los sirvientes estarían ya durmiendo en el anexo destinado a la servidumbre, al otro lado del jardín. Pero ella con sonar el timbre los tendría a su lado en menos de
- ELLOS NO VENDRÁN
Nuevamente la voz tras ella. Se volvió violentamente, aterrorizada y sólo vio su imagen en uno de los espejos. Había en efecto numerosos rostros, idénticos al suyo, arrugados, envejecidos, marchitos. Pero nadie más. Contemplaba su imagen asustada en busca de una explicación lógica cuando la expresión de su reflejo cambió a un cruel sarcasmo y abrió la boca, teniéndola ella bien cerrada.
- ESTÁS SOLA. COMPLETAMENTE SOLA.
¡Déjame en paz! Por Dios, déjame en paz! Graznaba la anciana llevándose las manos a la cabeza. ¿Qué era todo esto? ¿Por qué su reflejo le hacía semejantes atrocidades? ¿Era su reflejo o el Demonio quien buscaba confundirla en su fe absoluta y perfecta? Hizo el signo de la cruz ante su reflejo esperando que la gracia divina borrase esa abominación para siempre. Pero con cada cruz trazada la imagen se hacía más y más hórrida. El cano cabello revoloteaba como movido por un torbellino, los ojos se tornaban blancos completamente y la boca se abría más y mas mostrando un interior negro como un portal al averno. Doña Josefina, horrorizada, sollozaba y llamaba a gritos a Efraín, a Carmita, a quien sea que viniera en su ayuda. Pero el reflejo endemoniado no paraba su letanía sin cesar de reírse.
- ¿DÓNDE ESTÁ TU CLASE? ¿DÓNDE, TU ABOLENGO? ¿DÓNDE, TU GLAMOUR?.
La mujer tomó una lámpara de pedestal y con un grito de furia lanzó el armatoste a su imagen, quien se fragmentó y desintegró. Sonrió al haberse deshecho por fin de semejante mostruosidad, ahora tenía que llamar a..
- NO PUEDES ACABAR CONMIGO, JOSEFINA, NO PUEDES ACABAR CONMIGO.
Giró helada de espanto y lanzó un alarido al ver que su deforme reflejo estaba en otro espejo. Volvió a coger la lámpara y volvió a hacer añicos el cristal. Pero con cada golpe volvía la voz cascada más violenta que antes, hasta que al final quedó sólo un espejo. El de su vestidor. A punto del colapso vio el brillante fondo oscurecerse y ser ocupado en su mayoría por el horrible rostro encrespado de boca negruzca.
- NO ME PUEDES EXTERMINAR, JOSEFINA. YO SOY TÚ Y TÚ ERES YO. NO PUEDES ACABARME…
Entonces la anciana se le iluminaron los ojos y le dijo con voz de triunfo a la aparición que sí podría eliminarla. Claro que podría. ¡Sólo tenía que acabar con el origen del reflejo y el monstruo se iría para siempre! La visión gritó destemplada al ver cómo Josefina tomaba uno de los fragmentos más agudos de uno de los espejos y con una risa más horrenda que el propio espectro, procedió a perforarse la carótida.

Está mejorando, pero no me termina de convencer. Muy melancólico quizá? El choque de depresión y horror me sonaba poco elegante? ¿Caigo acaso, en truculencia innecesaria?
Veo las hojas de los eucaliptos, con su olorosa escarcha cubriéndole las hojas. Siempre y nunca, desmenuzando el presente, llorando por un pasado y temblando aterrorizado por un futuro. Es la vida de los que me rodean, en su gran mayoría. Como medusas vertebradas, por el mismo agujero degluten y excretan ilusiones. Se alegran de las promesas de vida eterna y dejan de lado las eternidades que esta vida les ofrece. Enceguecidos por santidad, el brillante reflejo de las ofertas celestiales disfraza podredumbre y decadencia que bulle viscoso bajo las máscaras sonrientes. El ruido de las panderetas acalla el alarido de dolor provocado por el falo hecho de billetes que es embutido en los frágiles anos del prójimo en desgracia.
En fin, todo se reduce a instintos y deseos, quiéranlo disfrazar como quieran. Así que selecciono el corte adecuado, lo separo del resto y procedo a picarlo en cubos pequeños. Lo guiso en una sartén gruesa con tomates troceados, previamente escaldados en agua hirviendo, cebolla y pimiento picado, sazonado con laurel, ajo y pimienta roja. Vacío luego el espeso estofado en una costra de tarta y cubro con más costra. Practico un agujero para que el vapor escape y lo encierro en el horno. Que se dore una hora menos cuarto. Hasta entonces, me calo los audífonos de mi i-pod y buceo entre las notas.

¿Qué chucha me ve este hijueputa?
Voy pensando con rabia cada vez que veo ese rostro sonriente mirándome sin apartar la vista ni por un segundo, cada vez que tengo que tomar el trole para acudir a mi trabajo, en la unidad C-2 que sale puntualmente 6:15 de la mañana. Siempre está ahí, sin cambiar su maldita expresión burlona. Y es a mí a quien mira. ¿Busca puñete acaso? Me tiene podrido este maldecido.
¿Por qué qué tengo yo para que pueda burlarse el tipejo? Mis treinta y cinco encima me han ido podando de cabello la corona de mi cabeza, dejándome un halo como tonsura de monje. Ya podía oír la frase “calvito, calvito” de mis amigos o lo que era peor, de la secretaria que tanta hambre le tenía, y ahora que para ella no soy más que un motivo para reírse en vez de ver un macho dispuesto a satisfacerla en todas sus exigencias. Mierda. ¿Será que el mísero ése logró verme por encima, de pronto viéndome pasar por debajo del puente peatonal y desde ahí ha decidido perpetuar su mueca para torturarme?
¿O de pronto es mi bajo sueldo? Es posible, puesto que catorce años de romperme el lomo trabajando de mensajero en una empresa de negreros no han proporcionado mayores lujos a mi familia. Es como estar viendo el rostro avinagrado de mi mujer cuando extiende la mano para recibir cuatro o cinco lánguidos billetes producto de mis siete a siete. Comer y pagar gastos básicos, y pare de contar. Ni qué pensar en televisores de alta definición, ni el playesteyshon tres que me pide mi hijo mayor, peor pagar algún viaje a Cartagena o a Punta Cana que mi mujer me restriega en la cara cada vez que aparecen esas ofertas de 499 dólar por persona. ¿Cómo habrá averiguado este malparido? ¿Quién le habrá chismeado de la miseria que gano semanalmente? Quisiera tener al chismoso enfrente mío y romperle la jeta a patazos, para que sepa amarrarse la lengua.
A la final se ha enterado que mi otra hija, la de trece años, la ha preñado el desgraciado del novio. De pronto es eso, se está cebando en mi deshonra y mi vergüenza, al saber que tan joven voy a ser abuelo, que no he sabido criarle bien a mi muchacha, que he permitido que venga un reguetonero zarrapatroso a palabrearle a mi niña y con el cuento de la prueba de amor, le hace el niño y luego se larga sin más ni más. ¡Mi ira infinita, de saber que ese pedazo de mierda está riéndose también de la desgracia de mi hija! ¡Mi impotencia, de que cuando le fui a reclamar y a exigirle que asuma responsabilidades, sacó a su pandilla de fascinerosos y entre todos fui blanco de puntapiés y escupitajos! ¡Es de eso! ¡Es de eso que viene tu asquerosa sonrisita, pedazo de cojudo!
¿O es de casualidad que simplemente se ríe de mí, porque yo vengo de abajo, que tuve que venir dejando familia y amigos para poder sobrevivir en esta ciudad inmunda y gélida, que me han señalado a espaldas mías y diciéndome que soy un simio por venir de donde soy? ¿Que ellos en su arribismo y su soberbia, se toman el derecho de insultarme así incluso a la cara pero que luego tapan su insulto haciéndose que me “lo dicen cordialito, de cariñito nomás” para luego doblarse de risa a costa de mis barbas? ¿Quién? ¿Quién les otorgó el derecho a creerse superiores al resto de la gente? ¿Quién les dio carta blanca para juzgar de acuerdo a su propia doble moralidad? ¿Quién les autorizó a esgrimir argumentos estúpidos y arcaicos sobre si nosotros somos brutos pero ellos son elegantes?
Sí, creo que es eso. El muy miserable se ríe de esa cuestión. Y se seguirá riendo mientras le dé piola. Porque me tengo que hacer respetar. Me VOY a hacer respetar. Disfruta no más de tu sonrisa, chatumadre, que mañana te la borro. Y llega ese mañana. Ahora soy yo el que voy sonriendo. Mi gran sonrisa choca con la ancha sonrisa de mi enemigo. Ni siquiera parpadea mientras me voy acercando a él pero sí noto que acentúa más su sonrisa. La ira me invade el rostro mientras logro farfullar mucho te hago reír chucha tu madre? A ver si ahora te sigues riendo! Y pelo un fierro guardado en mi manga y mando directo a donde caiga.
¡Pescuezo, hombros, cara, no me importa, y el hijueputa sigue riendo! ¡Pero yo sigo! ¡Pecho, espalda, hombros, brazos y por fin se borra su mierda de sonrisa! ¡No me importan los gritos, los alaridos, no me importa saber qué significa autista, me estoy haciendo respetar! ¡Panza, piernas, pecho! ¡Quítenme los brazos de encima, chapas de mierda!¡Déjenme disfrutar de mi alegría, de verle sangrar al desgraciado por cada herida que le provoqué! ¡No, no me cieguen con gas picante, quiero verlo morir, quiero verlo morir…!

Hmmm…
Esta por fin me está agradando. Pienso en detalles posteriores mientras el último trozo de tasajo impregnado de tabasco desaparece por mis carrillos. Reflexiono sobre si puedo pulirlo un poco más, si puedo agrandar conceptos, si el hilo de la trama puede ser más o menos tortuoso cuando un tufo a podrido me fastidia las narices. Me dirijo a mi alacena, abro las puertas y suelto una maldición. Aún me quedan dos piernas y un brazo, y ya se está echando a perder.

Si no acabo este cuento pronto, tendré que ir a cazar más inspiración.