El caminar de los niños, luego de haber salvado el Puente del Hiato, era amenizado cada cierto tiempo por el canturrear de Nica, quien se sentía muy orgullosa de haber fortificado a sus espíritus al pronunciar mejor sus nombres. Ahora se dirigían hacia el Castillo del Arbol, en medio del gran Parque Berrinche.
- Si proseguimos derecho, en unos días llegaremos al territorio en donde mora nuestro tan temido enemigo, el Crecido; mis pequeños. Pero aún es pronto para aventurarnos allá. Lamentablemente vuestra anterior batalla demostró que os queda mucho para poneros a su nivel. Hemos primero de agotar todos los métodos que estén a mi alcance para que superéis vuestra fuerza. Así que doblemos a nuestra izquierda. Llegaremos prestos a Parque Berrinche, en cuya mitad se alza Castillo del Arbol, alto y majestuoso. Ahí mora un venerable sabio a quien tuve el honor de servir un tiempo. Estoy seguro que os ayudará.
Así pues, tras recibir las instrucciones del Sr. Puño, los tres niños tomaron el camino de la izquierda. Sus nuevas habilidades se pusieron a prueba con huestes del Crecido más poderosas. Tras casi ser golpeados en la cabeza por enormes globos de agua, miraron al cielo y vieron niñas montando caballos de palo. Por su atuendo, parecido al que portaba Nica, se dieron cuenta que eran brujitas al servicio del Crecido. El ataque de las nuevas enemigas no paraba ahí. Luego de mojar con los globos de agua, las brujitas invocaban un viento helado que resfriaba severamente a todo intruso y los obligaba a abandonar el lugar. Pero tales ataques no lograron frenar a los niños. Sólo con el aullido de Ursus, la nueva forma de Moogle, Rachel tumbó de sus caballos a las brujas. Y para evitar que llamaran algún refuerzo no deseado, Nico las golpeó con Batafónico, sellando sus bocas. Llorando en silencio, las brujitas echaron a correr.
Parque Berrinche consistía en un bello jardín repleto de árboles de sombra y descanso bajo los cuales había toboganes, piscinas de aguas transparentes y frescas, columpios altos, animales de madera para montar y sinnúmero de juegos. Precisamente a eso debía su nombre, a que casi todos los que paraban en ese lugar armaban un berrinche cuando llegaba la hora de irse. Por alguna razón, era uno de los pocos lugares donde el temor hacia el Crecido no llegaba.
Tal diversión no pasó desapercibida para nuestros héroes. Tras recibir la venia de Sr. Puño, cada uno se precipitó al juego más cercano. Nico se quitó los zapatos, la armadura y la camisa y se lanzó a la piscina más grande haciendo un enorme chapuzón. Pronto lo estuvo gozando de lo lindo cuando descubrió los toboganes gigantes, las columnas de agua danzantes que lo elevaban de aquí allá y los remolinos que lo agitaban sin cesar. Entretanto Rachel se metió a girar una y otra vez en los montones de tiovivos y carruseles que tenían como eje los troncos de los árboles. No sólo caballos, sino también cisnes, carruajes y otros seres se agitaban rítmicamente entre melodías febriles. Y Nica simplemente se zambulló entre los montones de estantes que exhibían dulces de inverosímil forma y sabor. Le faltaba boquita para llenársela con algodón dulce multicolor, grageas que sabían a todas las frutas conocidas y ni hablar de los chocolates, galletas y flanes que ondeaban de aquí allá.
Sr. Puño decidió dejarlos estar un buen rato. Ya el sol de la tarde se terminaba de arropar en el azulado horizonte cuando fue recogiendo uno por uno a los niños quienes se resistieron unos momentos a dejar su frenética diversión. Nica fue la que le costó más trabajo, pues se encontraba en un alocado subidón provocado por la tremenda cantidad de dulce ingerida.
Un elevador los fue izando hasta la sala de espera donde los recibiría el citado sabio. En dicha sala, cuya pared principal era el mismo tronco del enorme árbol de base, había montones de estantes donde refulgían joyas en forma de juguetes. Patitos de hule de zafiros, pelotas de cobalto, muñecas de cabellos de seda y ojos de esmeralda, rompecabezas de jade y obsidiana, cuadernos de colorear con páginas de bordes de oro… tesoros de valor incalculable. Los niños recorrían los ojos entre tanta hermosura mientras Sr. Puño se colocaba reverencialmente ante el tronco.
- ¡Oh, sabio y piadoso Ig-Drasil! Ante vuestra presencia se halla el que alguna vez fue vuestro leal sirviente! Suplico os mostréis y compartáis vuestra sabiduría con estos pequeños valientes! - ¿Quién es Ig-Drasil? – preguntó Rachel a Puño. Este permaneció quieto. Nico, cansado de tanto nadar y brincotear estaba sentado en el piso con Batafónico en sus piernas. Entretanto Nica no paraba de tocar, manosear y juguetear con cada cosa que atraía su atención.
De repente la parte central del tronco se fue abriendo y dentro de esa fosa surgió un anciano rostro con finas ramas como barba y bigote. Su piel de corteza resquebrajada se desprendía en finas astillas con cada movimiento facial. Era Ig-Drasil, el árbol de la sabiduría y el regente de Parque Berrinche. Había estado en esta tierra desde tiempos inmemoriales. Lentamente abrió la boca y empezó a hablar… - Oh… pero si eres mi viejo y entrañable amigo. Maese Puño. – Del tronco surgió una rasposa carcajada. Querido mío, ¿cuántas veces se volvieron abetos las bellotas desde que me visitaste? La reverencia no es necesaria, sabes que siempre eres bienvenido. - ¡Hola! – Gritaron simultáneamente Nico y Rachel, situados a cada lado del Sr. Puño. El árbol los observó largamente. Sr. Puño se apresuró en explicar. - Sapiente Ig-Drasil, los que veis aquí son pequeños del linaje escogido, a quienes traje a que den frente al malvado Crecido, quien ha ya invadido gran parte de esta tierra. Suplico ante vuestra magnificencia que toméis a estos niños y se hagan más poderosos, pues aún flaquean mucho frente al principal adversario… - Veamos… - El rostro arrugado se dirigió primero a Nico – Dime tu nombre, pequeño guerrero. – Este se presentó y a su vez lo hizo Rachel. – Ah sí. Batespada. Moogle. Armas de gran potencial les has dado. Pero aún falta que el fruto madure, verdad es… Es necesaria mi ayuda, entonces. Por cierto, maese Puño: ¿también es parte de tu grupo la revoltosita de más allá?
Los tres se volvieron simultáneamente y se horrorizaron al ver que Nica, quien aún no había salido de su frenesí de azúcar, se había montado en un majestuoso trono de cristal y gemas diversas, pero hacía malabares en el borde, haciendo oscilar de un lado a otro. Nico y Sr. Puño volaron hacia la niña y Rachel le gritó desesperada que se bajase.
Casi lograron atraparla a tiempo.
Lo que lamentablemente no consiguieron fue evitar que el trono se cayese al piso, partiéndose estrepitosamente en miles de pedacitos brillantes. El impacto de la destrucción sacó a Nica de su euforia y lentamente se fue volviendo hacia el tronco del árbol, a quien previamente no había prestado mayor atención. La furia en la mirada de Ig-Drasil petrificó a todos, Sr. Puño incluido.
- ¡¿QUÉ HAN HECHO?!
La anterior amable voz del árbol se convirtió en un vendaval de hojarasca que estremeció a todos los presentes, incluyendo los mismos juguetes. - ¡Mi trono de cristal! ¡Mi hermoso trono de cristal! ¡Vuelto añicos!
Nica, de lo aterrada que estaba, ni siquiera sintió el coscorrón dado por su hermano, en un intento del niño por apaciguar al enfurecido árbol. La pequeña traviesa se apretujaba las manos al darse cuenta de lo sucedido, mientras unas lágrimas enormes ya se asomaban por sus ojos. Rachel movía su mirada del desastre a los niños y al molesto sabio sin saber qué hacer. Así que Sr. Puño tuvo que dar la palma por ellos. Se plantó entre ellos y su antiguo amo y suplicó.
- Gran señor, os pido con toda mi alma infinitas disculpas. Fue mi culpa al permitir que la pequeña Nica, también parte de este grupo de escogidos, se dejara llevar por la curiosidad sin advertirla previamente. ¡Asumo la responsabilidad de… - ¡No, maese! ¡No solapes la acción de esta revoltosa! – rugió Ig-Drasil mandando a volar la mano. Aspiró profundo y ya más tranquilo pero sin perder su ceño el enorme rostro ordenó: - Niños, quiero que vengan aquí. Los tres. AHORA. Nico, Nica (quien era incapaz de levantar los ojos del piso) y Rachel obedecieron al instante. Se colocaron frente al rostro de madera y se prepararon para recibir su reprimenda.
- Aunque la más pequeña de ustedes ha cometido semejante malcriadez, ustedes dos también tendrán que asumir la responsabilidad. Primero, tienen que saber que el trono roto era mi juguete más preciado, un bien creado con los mejores ingredientes. Si tan sólo hubieran jugado con él, habría pasado. Pero observen. Sólo fragmentos. Destrozado. Por completo. ¿Qué tienen que decir al respecto? - Pedón… pedón… fue sin queré… - sollozaba Nica sin poder aún alzar la mirada. - Yo no fui, pero quisiera ayudar para tener una solución… - susurró Rachel. - Por favor, no te desquites completamente con ella, Ig-Drasil – prosiguió Nico. – si hay alguna manera de reparar el trono, me ofrezco a hacerlo.
- ¿Reparar el trono? – Suspiró el anciano árbol – Este tesoro fue creado con elementos muy difíciles de hallar y la manufactura asimismo es muy difícil. ¿Están dispuestos a intentar, aún así, resarcirme el daño hecho? Los tres niños asintieron solemnenmente. Por primera vez en un buen rato, el arrugado rostro dibujó una sonrisa, aliviando la tensión del ambiente. Ig-Drasil sopló un torbellino de hojas secas, y en el vórtice superior empezaron a aparecer unas imágenes.
- Estas son los componentes que deben buscarse para crear un nuevo trono. - En el girar continuo del remolino, apareció un cazo metálico. – Este cazo contiene Plastiluna. Una arcilla preciosa que cuando se la cuece origina cristal de máxima pureza y brillo. Mi trono fue formado a partir de plastiluna. Nico, en tus manos queda la tarea de ir a buscarla. Bajo mis raíces encontrarás un portal. Sigue y desciende hasta que encuentres el cazo. Pero ten cuidado, porque los hermanos Tremor y Sismo están custodiando el cazo y no te lo darán a la primera. ¿Has comprendido tu misión, Nico? - Bueno… - dijo de mala gana el niño. - Ahora, nada hermoso ni con forma saldrá de esta arcilla si antes no se la mezcla con el jugo de quince Nísperos Punta de Flecha, quienes le darán la necesaria ligereza y facilidad para moldearla. Rachel, te encomiendo la tarea de recolectar los quince nísperos. Los árboles están situados a lo largo de todo el Parque Berrinche. Pero debes aproximarte con cuidado. Los frutos maduros sólo están en las copas más altas, y son frutos muy esquivos, pues cuando sienten que alguien se aproxima a recogerlos, se yerguen y salen disparados al cielo, para aterrizar a muy grandes distancias. Deberás usar inteligencia para evitar que los frutos se te escapen. ¿Has entendido, Rachel? - Sí. Entiendo. - Maese Puño, acompaña a estos pequeños y vela por su seguridad. Pero sólo podrás acompañar a uno, el otro deberá arreglárselas por sí solo. - Vuestra orden será cumplida sin chistar. Ahora bien… - Sr. Puño apuntó a los niños - ¿Con quién me he de quedar? – Finalmente se posó al lado de Rachel. – Pequeño y valiente Nico, comprenderéis que vuestra prima es una niña y más frágil. Debo quedarme a su lado y cuidar de que no caiga o se lastime. Ya sois fuerte y confío en vos. Confío en el éxito de vuestra misión. Lo que más puedo hacer es proveeros de tres Besos de Mamá que os reanimarán en caso necesario. Mis mejores deseos os acompañarán!
- …¿y yo? – resonó tímidamente la vocecita de Nica. Nadie la había tomado en cuenta todo este tiempo. - Tú, como autora material de todo este desastre, recibirás la enmienda respectiva por mi parte. Vas a quedarte aquí conmigo y te atendrás a mis órdenes. Debes aprender que todo acto imprudente tiene su consecuencia. - Pero yo quiero acompañar a… - la niña intentó protestar pero la severa mirada de Ig-Drasil bastó para callarla. - Bien pues, las misiones han sido impartidas. Partan!! – Impuso solemnemente el antiguo árbol.
Todos cabizbajos fueron saliendo de Castillo de Arbol. Por un lado Nico se dirigió a las raíces de Ig-Drasil, en donde encontró un alto portón de enredaderas enmarañadas. Pero apenas se fue acercando las viñas y bejucos se apartaron mostrándole un sendero que descendía más y más. El niño aferró a Batafónico y con el corazón encogido empezó a bajar. Mientras tanto, Rachel acompañada de Sr. Puño y su peluche Moogle había llegado al primer árbol y se dispuso a escalar. Sentía miedo a las alturas y el ver lo elevado de la copa la hizo temblar. Sr. Puño la intentó animar, con poco éxito. Y Nica se encontraba frente al rostro serio de Ig-Drasil. Este empezó a susurrar quedamente, y Nica iba contestando a su vez. Cada uno de los niños tenía un largo y difícil camino por delante.
Tal vez casi nadie conozca a este antiquísimo macho-alfa, pero yo soy gran admirador del tipo. Comenzó a hacer películas desde 1919 creo, y sus maromas les dan cinco vueltas a las acrobacias con arneses y seguridades de ahora.
Saludos a todos! No he posteado en eras, la plena que ando medio bloqueado, pero mientras vienen las nuevas partes de las aventuras de Nico Nica y Rachel, me puse a monear un chance con el siempre mentado Xzibit, que lo pueden encontrar con mi pana Berni y si no en este otro lugar. No soy diseñador gráfico ni nada por el estilo, pero siempre con un poco de ingenio y buen humor, se pueden sacar cosas graciosas...
Saludos gente, tiempo que no andaba por acá. La verdad, por razones personales y eso. Bueno, muchos saben bien que no todo en el anime es carisma absoluto, fuerza impresionante, templanza indomable, belleza embrujadora, maldad suprema y cosas así. También tiene su dosis de personajes paridos en noche sin luna o de chuchaqui, porque son más salados, más morelios, más metelapata o simplemente más perdedores que el que más. Así que sin más preámbulos doy inicio a una nueva presentación. Los LOSERS del anime. Como siempre, se aceptan aportes. - EL EQUIPO ROCKET (POKEMON) "Para salvar al mundo de la devastación y unir a los pueblos dentro de nuestra nación para preservar los males de la verdad y el amor ¡y extender nuestro reino hasta San Roque! JESSY! JAME-ME-ME-MES! ¡El Equipo Rocket viajando a la velocidad de la luz! ...yo tenía una novia, eeeen Nueva York, ella trabajaba, en Torres Gemelas... Ay madre. Meow, así es!" Junto a Quesote, no existen villanos más cague de risa y valedores que este trío. El Rocket Team es una grupo de ladrones de pokémon raros que acechan en casi todo el universo pókemon. Claro está que para la animación escogieron a dos representantes los cuales fueron la malgenio de Jessie y el atolondrado de James (El nombre lo tomaron del criminal del oeste y cuatrero Jessie James) acompañados del único Meowth parlante (chimuelo para los amigos). Sin carisma, suerte, éxito ni comida a veces, los pobres se ven obligados a perseguir a como dé lugar a Ash y compañía para hacerse del carismático Pikachu. Claro está que éste siempre les acomoda un Thunder attack antes de mandarlos a volar por los aires. Y un tratamiento de estos en cada capítulo. Completos valedores.
- MOMO HINAMORI (BLEACH) Desde aquí se inauguró de perdedora la pobre Momo...
Momo, es una pujante chica que por esfuerzo propio llegó a convertirse en vice-teniente a cargo del pintero pero sumamente peligroso y maligno Capitán Sousuke Aizen, quien en ese tiempo parecía que no mataba una mosca. Es muy hábil con los ki-dou (magias espirituales) y su zampakutou Tobiume liberado puede causar gran daño. Lastimosamente, la traición de Aizen y el continuo uso (y abuso) hacia ella, quien aún lo ve con ojos de borrego a medio degollar, la hacen una gran perdedora, culminando cuando (ojo spoiler) tres capitanes, Hitsugaya incluido, la empalan en conjunto cayendo en la treta hipnótica de Aizen. Pobrecita.
- EXCALIBUR (SOUL EATER) ¡BAKA..!
Dentro del mundo de Soul Eater, existen los llamados Técnicos y los Armas, quienes pueden transformarse en cualquier arma para uso de un técnico mediante la Resonancia de Almas. Excalibur, la espada celestial, es el arma más poderosa de todas, capaz de otorgarle a su técnico verdaderas alas de luz para sobrepasar tiempo y esoacio y derrotar a todo enemigo sobre la tierra. Duerme clavado en una roca en una recóndita cueva, resguardada por cientos de hadas. Sólo podrá ser extraída por el elegido. Pero da la casualidad que el elegido puede ser ¡cualquiera! Aquí es cuando comienza lo que todos prefieren callar. En su forma "humana" (porque de humano nada tiene, parece un (¡Baka!) cruce albino entre conejo y oso hormiguero, vestido de Abraham Lincoln te ofrece la seria advertencia (¡baka!) de que sólo serás digno de empuñarlo y obtener sus poderes (¡baka!) si puedes cumplir DIARIAMENTE sus CIENMIL cláusulas del contrato de servicios..(¡baka!) Cláusulas que pueden variar desde servirle exactamente a las 17:00 (¡baka!) una taza de té darjeeling, siempre caminar a cinco pasos justos detrás de él, soportar su cancioncita pendeja como premio (¡baka!), sobarle el guanzo cuando te lo pida, olerle los pedos y reportar a qué huelen....(¡baka!) No, muchas gracias, se va a la verga. Tanto poder y tan desperdiciado. LOSER. ¿Mencioné que tiene la puta costumbre de interrumpir cualquier frase tuya con un ¡baka!?
La misma cara que pongo cuando me hacen escuchar reguetón gomero...
- KUNO "EL RELÁMPAGO AZUL" TATEWAKI (RANMA 1/2) Llegó el florerooo....
El rimbombante apodo es consecuencia de ser el más hábil y fuerte luchador del colegio Furinkan. Dictaminó que para poder salir con la machona de Akane, sólo se lograría si se la derrotaba en combate. Es así que la pobre Akane a diario tenía que desayunarse a casi medio colegio que por tenerle hambre le querían sacar la puta. No es hasta que llega Ranma cuando conoce lo que es ser humillado, pateado y el amor, tras prendarse perdidamente de la pelirroja Ranma-chan. Es tan tirado a guapo que el man jura que las dos chicas echan diez litros de lovejuice por abajo apenas le ven, y tan cojudo que no logra recapacitar a pesar de las mil y un patadas que lo han mandado a volar por los aires...BIG LOSER. Sigue soñando, sanguito...
- PEDRO (EXCEL SAGA) ¡Cómo lloro al recordar..!
Pedro es un inmigrante latino que para darle un mejor sustento a su mujer sexy y culona y su consentido hijo Sandro, cachuelea duro como obrero de construcción junto a su vecino González. La mala suerte (más bien, la estupidez de Excel) lo atrapó en un holocausto de fuego abrasador y de ahí ha vagado en forma espiritual (haciéndose material sólo cuando a La Voluntad Suprema se le antoja echarle un polvo, contra su voluntad) para descubrir que es un cachudo (por Gonzáles mismo), olvidado, rechazado, marginado, y mil desgracias más. Valedor como él solo. ¡¡NOOOOOOOOOOO!!! ¡¡Se volvió a reunir Aventuraaa!!
- ZABATO MIHASHIGO (BOKUSATSU TENSHI DOKURO-CHAN) Hmmmm... con esta actitud de technocumbiera, todos caerán...
Vino como asesina alterna desde el futuro enviada por la sociedad Rurutie para acabar con la vida del posible creador del mundo perfecto para pedófilos. Por desgracia acaba con la aureola perdida (recordando que si le quitas la aureola a un ángel le da diarrea peor que la voladora) y viviendo en el sector más batracio de La Trinitaria. Te dije, Sabato, no comas en Perrín...
- KUSAKABE SAKURA (BOKUSATSU TENSHI DOKURO-CHAN) Ojalá no me den matarile hoy...
¿Qué se puede decir de un pelado que lo viven matando 3 o 4 veces cada capítulo? Dokuro-chan intentando a su manera la asfixia erótica... Luego de perder la virginidad con Sakura, Dokuro-chan se enteró que Shizuki-chan le había pasado la gonochancrófilis fantasma, así que...
- DETECTIVE KOGORO MOURI (METANTEI CONAN) De no ser por Shinichi Kudo, el niño genio experto en resolver casos criminales casi imposibles, este fracasado estaría comiéndose la camisa (y posiblemente el bandejón de la hija tendría que vender el culo para mantener la casa). Torpe y arrogante, la única utilidad dentro del manga es servir de muñeco parlante, cuando Conan (el alter ego de Shinichi) le dispara su dardo narcótico haciéndolo ruquear bonito; y poder resolver el caso apuntando al autor del crimen. Eso sí, le ponen peladas al frente y Mouri se crece peor que canguil en la olla. No le hace gracia alguna que ahora lo conozcan como "El detective durmiente"...
- HIKARU GOSUNKUGI (RANMA 1/2) Este pana necesita urgente una transfusión...
Un muerto parado aparente experto en magia negra, voodoo, santería y macumba, Gosunkugi hará lo que sea para quitar a Ranma del camino y hacerse con su amada Akane. Es una pena que ambos a veces ni siquiera noten su presencia, pasando de él como si de una mosca se tratase. Muy parecido físicamente a un valedor que conozco.
- KUROI NANAKO (LUCKY STAR) Shooo no neshshito nengún mashooo...-hic-...
Como dije en una vez anterior, la vida de la teacher gira sólo en colegio, chupar (usualmente junto a la esposa abandonada Yui Narumi) y pegarse sus viciadas. Tras eso, NADA. Con razón a sus 27 años esté carente de macho castigador y ya esté pasando para las ofertas del mes... - YOSUKE GODAI (MAISON IKKOKU) Antes de llegar la preciosa viuda Kyoko Otonashi, Godai intenta desesperadamente entrar a la universidad, pero sus alocados vecinos se lo van impidiendo (con el cuento de armar chupas en su cuarto). Tras colocarse como nueva meta quitarle el marbete de viuda triste a Kyoko, Godai se pasa casi CINCO años entre cachuelos, estudios, malos entendidos y pseudonovias que a lo sumo dos palabras le logran sacar al señor.
- DADA (PUCCA) Más crybaby que cierto ex-darkmaster...
Este aprendiz de shaolin (mirenle la frente) que supongo por valedor y llorón lo echaron a patadas del templo, trabaja ahora en el restaurant de los tres hermanos cocineros, tíos de Pucca. Su labor consiste en hacer cagadas, desbarajustes, metidas de pata, que generalmente suele escapar con la fea costumbre de mearse los pantalones. Total loser.
- MR. SATAN (DRAGON BALL Z) - ¡Chucha, se partió! - ¿Qué, mi nariz? - ¡No, mi manoooo!!
Si lo ponemos a comparar con TODOS los personajes de Dragon Ball Z, Mr. Satán es el más débil y valedor. Nada de volar, nada de chi, nada de sentido extracorporal, NADA. Salvo una soberbia más grande que su afro y bigote que lo hace creerse (y más bien, hizo creer al mundo entero) el salvador de la tierra y vencedor sobre Cell y Majin Boo. Sólo una cosa buena hizo, más bien dos. La una fue engendrar a Videl, la futura jermu de Gohan y la otra, convencer a la humanidad que cedieran su energía a Goku para formar la Chou-Genki-Dama y así acabar con Boo. No tan loser, después de todo. - ANIZAWA MEITO / ANIME TENCHOU (LUCKY STAR)
En esta serie, nuestro hombre se pasa la vida partiéndose el culo intentando que la adorable Konata le compre más que sea un llavero. Las formas del tipo de asumir su derrota son impagables.
- HAITANI MASAYUKI Y SHIRAI KIMIAKI (LOVE HINA) Este par de compañeros de Keitaro Urashima son un cero a la izquierda cuando de levantarse un culito se trata. La flor aparecida mágicamente de la mano de Haitani es completamente inefectiva, y su compañero de fatigas Shirai parece estar más resignado a su suerte de valedor.
- RYUU HARUMAKI (URAYASU TEKKIN KAZOKU)
Este ridículo remedo de Bruce Lee (toda frase la termina en -CHOO) más flaco que un tuberculoso terminal, ingresa para servir en la escuela del distrito de Urayasu. Poco logra con su "espectacular" entrada, donde partió a fuerza de puño media aula (serruchando y prerrompiendo cualquiera), inmediatamente los alumnos se dan cuenta de su patético estado físico y se convierte en la burla del resto. Encima es tan roto, tan chiro, que vive en un basurero recogiendo como tesoro lo que otros botan. Es un experto en perder su sueldo de formas bastante pendejas, para luego vivir a las migajas hasta que empiecen las clases de nuevo.
Ya se habrán reído con este séquito de bagazos humanos (o tal vez sentido lástima), pero ninguno de ellos supera a esta regurgitación viscosa:
ULTIMATE ANIME LOSER NOBITA NOBI (DORAEMON) ¡¡BUAAAHHH!! ¡Me rechazaron mi afiliación al MPD!! ¡Ni ellos me quieren!
Definitivamente, los padres de este LOSER en toda la extensión de la palabra tiraron triquijumos o en luna nueva, o la madre se tomó una farmacia en el embarazo para haber parido a esta cagada en dos patas. Nobita tiene la palabra FRACASO escrita en la frente. Según sería la historia sin Doraemon (contada por Sewashi, su nieto) Nobita morderá el polvo en todo proyecto de negocios que realice, hundiendo a su familia en la miseria. Para esto, le envió del futuro un gato robot desorejado que tenía la capacidad de sacar de su bolsillo tetradimensional lo que fuera para reformar su vida y convertirlo en un miembro élite de la sociedad. Pero tan curtido sale este pelado pendejo que así Doraemon use su pan del estudio, su reforzador de voluntad, las pildoras del desagueve y el booster testicular, Nobita una y otra vez tropieza con la misma piedra, valiendo picha una y otra vez, para desesperación de su gatuno amigo. La vida de Nobita gira entre los regaños de su pobre madre (sólo le falta que le grite mejor te hubiera abortado); los sopapos de Takeshi (Gigante); las burlas del lambón Suneo; los desaires de Shizuka y las malas calificaciones de su teacher. Claro que el chiste de la serie es el valeverguismo de Nobita, pero la plena que este pendejo destila valeverguismo por cada poro de su cuerpo... Por fin Doraemon, sacaste un aparato realmente útil!
MENCION ESPECIAL: MR. SCHLOBB Y MR. KLUMP (SIN CITY) La versión cómic más cercana a los bloggeros Condón de Burro y Culeadispex.
Este par de matones de cuarta, ofrecidos a cualquier trabajo hacen gala de una verborrea casi inentendible cuando de cuchichear entre ellos se trata. Como queriendo dar ostentación de su supremo arte conversatorio, lo que puede ser perfectamente descrito en tres palabras, ellos lo convierten en un testamento inacabable y rebuscado. Y al final, siempre acaban con el trasero bien pateado. Valedores.
2007/10/07 22:45 Cámara oculta mostrando un vagón del metro en Madrid, España. Sentada en el asiento de la ventana del lado derecho del vagón, una muchacha latina descansando. Del otro lado, un joven delgado y desgarbado metido en sus asuntos. Al rato, irrumpe desde el lado inferior un muchacho caucásico, rapado, en jersey rojo y hablándo enérgicamente por celular. Se percata del aspecto de la joven y realiza aspavientos en su dirección. Aproxima su cabeza mientras guarda su celular y verbalmente la agrede. Una mano percute la cabeza de la chica y otra apretuja brutalmente un seno.
El muchacho del fondo, oculta la cabeza sin realizar ninguna acción. La pierna derecha del agresor retrocede para patear a la cabeza de la aterrorizada muchacha cuando una mano aparecida rápidamente aparta de un empellón al tipo. Aparece un hombre alto vestido en abrigo oscuro. También de aspecto latino. Señala al agresor y dice algo apuntándose el pecho y colocándose frente a la chica atacada. Se ve mascullar algo al agresor y lanza un par de golpes al estómago del hombre, quien los recibe sin inmutarse. El puño ahora se dispara a la quijada en un hook de derecha cuando un codo izquierdo asciende e intercepta el brazo, desviando y anulando el ataque. Simultáneamente el defensor inclina su cuerpo e inmediatamente lo eleva aumentando el ascenso de su propio puño derecho que impacta de lleno en la mandíbula del agresor lanzándolo arriba y atrás y haciéndolo aterrizar pesadamente sobre unos asientos vacíos quedando inconsciente.
El video da la vuelta al mundo a través de noticieros y youtube. Diversos títulos en varios idiomas dan la descripción inicial al video. El más conocido en español: "Agresión xenófoba contra ecuatoriana detenida por heroico compatriota". Es el suceso más comentado en toda la prensa del país. Se descubre que el que defendió es de Guayaquil. TC y RTS son los primeros en aprovecharlo. Ahora no se ve el video sin la canción de fondo "Guayaquileño, madera de guerrero". Diversos comentaristas elogian alegremente el accionar del tipo, al tiempo que denigran sin cesar el "cobarde ataque" del español. Varios oradores y figuretis de a dólar la docena lanzan loores y coronas de laurel sobre el autor del hecho. Por ahí alguien ilustra en caricatura poniendo como pie "Tras la lid la victoria volaba, libertad tras el triunfo venía, y al León destrozado se oía, de impotencia y despecho rugir".
Noticia bomba: El héroe decide venir a su país natal.
La vecina del frente, comentando con la de al lado. Mismo idioma, misma etnia, diversos lugares, diversos dialectos. Cuchicheando y hablando a voz en grito. - ¿Se enteró comadre/vecinita lo que ha salido en el cuatro/cinco anoche mismo? Está regresando el guambra/muchacho que le pegó su tranquiza/le metió sus coscachos al español rudito/mangajo ése? - Qué bestia/me muero pues, comadre/vecina, bien hechito/ya era hora que uno de nosotros le plante el carro/baje de la nube a esos españoles que andan ya muy agrandados/hechos los muy muy… - Según dijeron por ahí, cuatro trancazos/quiños le fue metiendo al pelado/chamo y no le soltó hasta que quedó sangrando/soltó chocolate. - No ha de ser/no invente cosas, vecinita/comadre. Si clarito se vio en el video que uno bien pegado le dio metiendo/cruzó y solito dio papaya/agachó el pico. - Estuve leyendo el Comercio/el Universo y al parecer le quieren entre los de la 10 y los de la 6 jalarle para su lado. A ver si acepta… - Ahí se friega pues comadre/vecinita, se quema peor que tusa/bosta seca. Pero así son estos políticos, al primer gil/shunsho medio con éxito les andan adobando/calentando la oreja para atraerles y sacar los votos. Yo por eso en nadie confío. - Nada más no se olvide/no se perderá de ver la entrevista que le van a hacer en unos días al tipo. - De ley/de una, vecinita/comadre. Cáigase/asomaráse para verlo juntas…
Cientos de cámaras, flashes persistentes y cegadores, un rostro de diana para todos los ojos. Una cara, donde los dedos apuntan, donde los vivas retruenan y los aplausos caen en chaparrón incesante. La incomodidad y el fastidio no logran aflorar, deslumbrados por dientes blanquísimos, cabellos teñidos y voces nasales y feminoides que buscan una declaración arrancándola como el gallinazo extrae intestinos de un cadáver. Una puerta de hierro sella de un estampido preguntas y solicitudes, quedando latentes para el siguiente día. Del otro lado, un perpetrador y autor se lleva las manos a la cabeza, empachado de una fama que nunca pretendió y que ganó a puño limpio.
Sorpresa e indignación colectiva causan los tabloides provenientes de la madrastra patria: España presentará cargos en contra del compatriota defensor. Varias piedras lanzadas al interior de la embajada arrastran de cola insultos xenófobos, pifias y maldiciones. Se sugieren y solicitan enérgicamente en foros abiertos para el tópico cierre de relaciones. Extradición y repatriación masiva. Pérdida de trabajo, salida de masa laboral, recuperación de compatriotas, recuperación de pureza en raza. El agredido agresor no quiere dar declaraciones, se encierra en un hosco silencio y cientos de psicólogos explican sus tesis elaboradas en servilleta en un hall de hotel.
Reconocido periodista independiente mostrando su chueca sonrisa y su frente de escroto fruncido ante miles de compatriotas amanecidos y desayunando. El cordial saludo y la presentación en exclusiva del elusivo ser que convirtió agresión en defensa…¿O simplemente una forma barbárica de reaccionar que justifica la xenofobia en el país donde se encuentra la más grande cantidad de migrantes del país? La cámara ahora enfoca al individuo, con un saco y corbata que a todas luces están peleados con el estilo usual de vestir. Primer plano. Ceja arqueada y los ojos fijos en el entrevistador, sobre todo tras la segunda frase. Primer asalto. Tres intentos de justificación cercenados por una perorata de teorías de no violencia y búsqueda de diálogo. Nueva pregunta. ¿Habría ayudado a la jovencita de no haber sido compatriota? Respuesta afirmativa y contundente. El solo hecho de ser mujer justificaba la acción. Reducida a misera réplica tras la broma machista del entrevistador. Un ceño se contrae rígido mientras dos ojos hambrientos de retaliación punzan al siempre arrugado cutis quien evade continuamente la mirada sin dejar de lanzar menosprecios y vejámenes disimulados. No hay justificación para la violencia, esgrime convertido en apóstol de la moral. Toda demostración de violencia es una barbarie, tartamudea muy seguro la independencia pegada como lapa a la panza bancaria. Prisma luminoso de rectitud y cordura cristiana contra la brutalidad y salvajismo, circunstancia obvia debido a su origen.
Salta el seguro con un manazo en la mesa que hace tambalear la cámara. Ahora me va a escuchar usted, señor… En mi programa soy yo quien ordena y decide, vuelve a cortar mientras comienza a fabricar su habitual sonrisa torcida y a despedirse de la fanaticada será hasta el día de mañaMÍREME A LOS OJOS CUANDO LE ESTOY HABLANDO LONGO CHUCHA DE SU MADRE retumba en todo el país y detiene un latido millones de corazones. Enrojecido de ira señala por un segundo al entrevistado, vuela un pie a lo largo del campo de visión e impacta de lleno en el rostro avinagrado y cejijunto. Gritos, chillidos, cámaras moviéndose en terremoto captando por segundos un depredador sobre su presa hundiendo en la carne puño e insultos que no cesan hasta que seguridad se arroja sobre la pareja en debate de nudillos. Ramuñona, chucha, gritan algunos; qué horror Dios mío gimen otros. Una franja de comerciales casi de una hora de duración hasta que un flash informativo reprisado en casi todas las emisoras nacionales. Nuevo video para Youtube. Será el más visto en toda Latinoamérica. Cuestión de minutos hasta que avance hasta Europa y Asia. “Periodista brutalmente golpeado al aire en su programa”. El entrevistador llevado en ambulancia al más prestigioso hospital, el agresor, el nuevo villano, llevado en esposas al más prestigioso centro carcelario. Pronóstico reservado, múltiples fracturas faciales, posiblemente quede desfigurado, profetiza el cirujano verde mientras una enfermera agita desesperada una mano. El cirujano corre nuevamente a la sala. Por qué lo hizo, por qué lo hizo, graznan micrófonos, grabadoras, celulares, receptores. Un rostro furibundo apartando a manazos reporteros y opiniones. El uno en coma, en UCI, silenciosamente siendo centro de atenciones y alabanzas. El otro encerrado entre fascinerosos y reguetoneros, el baldón y escarnio de la opinión pública por haber atacado alevoso a un eminente periodista, una institución de la comunicación social. Nuevos análisis y entrevistas inútiles y teóricas.
Se profundiza la brecha entre regiones. Foros en facebook y twitter. A la selva monos de mierda. Apoyamos al guayaco. 500000 contra estos monos miserables. Longos hijos de perra. Yo quiero partirle la cara al salvaje guayaco. Muerte a los longos. El partido entre Liga de Quito y Barcelona, suspendido por las peleas entre bandas de hinchas que dejan como saldo varios muertos y heridos. El presidente pide calma en varias cadenas. Inútil. Todos somos hijos de Dios, suplican monseñores y obispos. Graffitis ofensivos en Quito y Guayaquil. Más de un negocio de costeño o serrano en lugar ajeno arde o es reducido a escombros. Resucitan Eloy Alfaro y García Moreno como portaestandartes de una incipiente guerra civil. El Ejido no bastará para quemarles a todos gritan unos. Donde Alfaro les vio las guevas, nosotros les volaremos el mate gritan otros. Contrabandistas de armas sonriendo por las crecientes ganancias. Varios presidentes hacen llamados a la paz y la hermandad del país. Un alcalde arenga a los guerreros a terminar de “una vez y para siempre” con el control centralista. Es ahora o nunca guayaquileños. Que el ejemplo dado por nuestro hermano sea el trompetazo del juicio final para esta burocracia corrupta y sempiterna. Otro alcalde advierte cerrar las vías hasta que los rumores de ircunsión armada cesen. Algunas provincias toman partido, otras prefieren estar neutrales hasta que termine el conflicto. USA y la Unión Europea advierte enérgicas sanciones y embargos económicos si estalla la guerra. Caso omiso. Una tras otra, van avanzando tropas de improvisados, dispuestos a pelear por ideas estúpidas y prejuicios de siglos. Nadie saldrá ganando.
Un puñetazo. Bastó un solo puñetazo para terminar de dividir un país entero… el susurro agónico de un recluso en el penal García Moreno, apuñalado por varios internos, se va perdiendo en el aire pungente y helado.
Flash informativo: España entera sacudida por las declaraciones del muchacho golpeado en el metro de Madrid: “Pues nada, que yo lo admiro al panchito. Tiene cojones…”
Había una vez, hace mucho, mucho tiempo, en una muy lejana comarca, un rey muy feliz, que observaba todos los días con singular beneplácito a sus leales y abnegados súbditos, ser devorados glotonamente por las voraces sombras que el feliz rey invocaba desde las negruras de su alma para mantener su menguante llama vital pulsante, y con cada noche que pasaba, él…
Arranco el papel de la máquina de escribir y el arrugado pergamino rebota contra la pared y aumenta el montoncito blanco que está en la esquina de mi cuarto. Voy rotando monótono por mi cuarto, en la parafernalia del que busca la musa, la idea feliz que ilumine el foco craneal pero no cuaja nada, mi cerebro está yermo de palabras y escenarios y lo que es peor, de tramas coherentes. Ni incoherentes para aunque sea justificar la locura plasmada en golpeteos de níquel contra una cinta embebida de tinta negra y roja sobre celulosa aplanada. Nada. Mientras prosigo el trote infructuoso, mueleo un poco el jugoso tentempié rojizo y tembloroso que reposaba ya hacia algunos minutos en mis labios. Dos minutos de fuego intenso por lado y quedaba tal cual deseaba. El crocante y doradito que encierra un núcleo sangrante y delicado, de intenso sabor realzado por la salvia, el tomillo, la pimienta recién molida y la sal marina que un dólar y medio me había costado en la delicatesen. Algo repta en mis entrañas, sube por mi encéfalo y me obliga a sentarme frente al teclado. Hablan mis dedos a tecleos cacófonos mientras insuflo tinta al papel.
¿Qué iba a hacer con él? La chica, en la soledad de su estrecha alcoba, ahogaba los chillidos en una pepa de mango, humedecida por su saliva. Había decidido no pedir ayuda a nadie, y ya había perdido la cuenta de las veces que había perdido la cuenta de arrepentirse de tal decisión. Las manos que estrujaban el respaldar de la cama hubiera deseado que sobasen su sufrida humanidad, ese latir de dolor lacerante que pugnaba por deshacerse de la causa. La muchacha buscaba abrigo en la mínima tibieza de sus lágrimas y el vaho sui géneris mezclado con el hedor de sus heces. Rogaba que el mechón pase a oval arrugado, que el oval se esanche y muestre pecho y bracitos, y finalmente, en una última contracción, salgan piernitas y le siga la torta húmeda y rojiza de la placenta. Temblando por el cansancio y el dolor latente, la chica cogió una blusa medio rota, envolvió al neonato, chupó, escupió y surgió un llanto agudo y estremecido. Los dientes terminaron de separar a cría de madre. ¿Entonces qué haces este sábado, bonita? Le había susurrado su novio al oído mientras salía del colegio. Nada mijo, mis viejos se van a visitarle a mi abuelita, de pronto se hace algo, respondió coqueta y curiosa. Vagamente recordaba los chillidos y requiebros de Shakira entre la neblina espesa de Zhumir durazno que le manoseaba los senos y le apartaba la falda a tirones. Con doble chuchaqui despertó. Su cabeza y su sexo expresaban quejas en diversos idiomas y los gritos exasperados de sus padres no ayudaban mucho a calmar los síntomas. Cómo le había costado levantarse, asear lo mejor posible su covacha y salir a buscar algo de comer. Los días libres del trabajo permitidos se habían agotado ya, así que ni molestarse en volver a la hamburguesería. La tirantez de sus senos le hicieron dudar entre quién debía ser alimentado primero e instintivamente eligió al más débil. Fastidioso parásito que succionaba a cada rato la vida de ella. ¿Por qué no podía simplemente enchufarlo al tomacorriente para que se le cargue la batería? Dos reglas ausentes, la confesión a su mejor amiga eficazmente esparcida en la red de chismes y la expulsión del colegio fue un hecho. Qué le ardió más, la lluvia de bofetadas de su madre o la expresión de qué chucha me importa de su novio, aderezado con un ni ha de ser mío el guagua, ahí te jodes; no sabía bien. Notaba cómo se desvanecía el peso ganado en el embarazo junto al poco dinero ganado, mientras el guagua pasaba todo el maldito rato llorando, chillando y gimiendo. Nunca se callaba, nunca. Ni cuando lo sacudía y le palmeaba la espalda buscando que se calme. Qué tanto llora ese bebe, escuchaba de cuando en cuando. Y ahora, el cuerpecito empezaba a calentarse más de la cuenta. Los orificios nasales se llenaban de espeso moco verde. Los hijos son una bendición de Dios, decía el cura en su sermón dominical, y esos llamados preservativos son una aberración del hombre que ofendía al Señor. Tales palabras, leídas en su catecismo cuando fue a misa, dos semanas antes que la echaran de casa (en esta casa se respetan las buenas costumbres y la moral, carishina de mierda, buscarás ahora en el arroyo quién te mantenga a ti y a tu bastardo) ofrecieron cualquier cosa menos consuelo. Rasgó letras y rostros dulces de Cristo cuando se vio sola, con su gran barriga y su maleta, en medio de una ciudad tan llena de gente, y tan sola al mismo tiempo. Ya tres días eran sin probar alimento, y sin una gota de leche que ofrecerle; el guagua iba por fin apagando su llanto incesante. Pero ella igual lo notaba estridente, incluso empezaba a oír roncas palabras brotar de la garganta del lactante y en sus convulsiones febriles, ella veía clarito, por entre sus brazos entrecruzados y sentada al otro extremo cómo los ojos negros se le clavaban. PUTA, OFRECIDA, CALLEJERA, MALDITA. Rugió un basta y de un codazo rompió el vidrio de su única ventana. PUTA, OFRECIDA, CALLEJERA, MALDITA. Con odio infinito observó al lloriqueante bulto que se movía en medio de su catre y aferró un trozo puntiagudo sin importar sus propios cortes…
No, no, no. ¡Demasiado fuerte, muy crudo para lo que en verdad quería plasmar! Otra colaboración al montoncito blanco arrugado y vuelvo a mis divagaciones. Mi hambre vuelve a ordenar a mi estómago que ronque, cosa que desenvuelvo otro pedazo del refrigerador y lo voy abriendo prolijo hasta que queda una lámina fina. Le unto una amalgama de champiñones, mantequilla, orégano, migas de pan, balsámico, mostaza de Dijon y ajo picadito. Enrollo y ato con hilo de bramante. Lo sello en la sartén a fuego alto y tras eso traslado el fiambre al horno precalentado. Mientras se cumplen los cuarenta minutos de espera, me echo sobre mi cama y me pregunto por qué me gusta tanto escribir. ¿Cuándo me nació la pasión, cuándo agarré ese gusto por las palabras? No hay respuesta. Sólo sé que me gusta porque me gusta y punto. Omito detalles, razones, explicaciones y pompas. Todo es cuestión de gusto y placer en lo que se hace. En cada cosa que adorna mi vida, en cada detalle que me cosquillea de placer cuando lo cometo. En fin, ya debe estar. Un suculento vaho me saluda al abrir el horno. Corto los hilos, divido la presa en medallones y los dispongo sobre una cama de rúcula fresca y achicoria. Descorcho un sirrah argentino y me entrego a este amor mientras anhelo florezca algo nuevo.
Está súper que out la ropa de la Camila, qué chola se la veee… Natalia comentaba burlona a su mejor amiga la Stephanie provocando un estallido de risotadas. La aludida sólo atinó a mirarlas, cinco metros detrás de ellas, tratando de especular sobre el motivo de esas risas. Finalmente, se alejó notando como pedradas cada jajajaja de las muchachas. Natalia y Stephanie habían sido ñañas desde la escuela, siempre acolitándose en travesuras, escapadas y vaciles cuando les llegó el momento de que gustaron de los chicos. Las discotecas de moda en Urdesa, la Kennedy y la Alborada eran sus guaridas predilectas, siempre buscando echar unos tragos al son de los más nice del momento, mientras ojeaban a todos los chicos disponibles presentes. Eran las reinas de esos lugares, libres para escoger con quién estar y a qué hora. Claro que a veces se pegaban sus buenos chascos como cuando a Stephie se le acercó ese cholazo feote que la quiso vacilar casi a la fuerza, o cuando un par de ángeles pinterísimos que habían estado casi dos horas calculando a qué hora caerles y entrarles, terminaron destrampándose ellos dos. La-fa-lla. Sucedió que a mediados de primero de diversificado, la gente del curso buscaba costearse un paseo a Salinas para las fiestas del nueve de octubre, así que propusieron la idea de subastar una cita entre las dos más populares del aula, quizá del colegio entero. Naty y Stephie encantadas de la vida. Su popularidad se dispararía por encima de las nubes y de la plata recaudada tendrían para pagarse hasta el chocolate. Abrieron un foro en Facebook para ir registrando los avances. Dos semanas era el plazo para recoger las ofertas y tras eso se anunciaría las citas. Exitazo. Los primeros días, las dos bromeaban entre sí sobre los resultados. Capaz el horroroso de Reinoso te gana la cita, el viejo es ejecutivo de Ecuavisa, decía Naty; Ni gaver loca, y capaz que se la terminas mamando al cholazo de Centeno, el sólo pide y los viejos le mandan desde Portoviejo; contestaba Stephie. Secretamente Natalia anhelaba que alguien sea su cita. El bombón de Maximiliano, que encima el viejo era ejecutivo duro de nosequé compañía en Alemania. Lo quería para ella sola, tenerlo en exclusiva, juguetear con su rubio cabello y dejar que esa carita divina retozara en cualquier parte de su cuerpo. Faltando ya dos días para terminar las ofertas de la cita, Naty vio bajando las escaleras a su adorado Max que se reía a carcajadas con un grupo de amigos. Por sobre el pasamanos vio que Max mostraba la pantalla de su I-phone a sus amigos. Curiosa estiró la cabeza para ver mejor y lamentó tener tan buena vista y la resolución del celular. El rostro de Stephie se mostraba con una mirada seductora mientras de su boca sobresalían dos tercios de pene erecto y la mano izquierda de su amiga acariciaba los testículos. Más carcajadas estruendosas. Max pasó un dedo por la pantalla y ahora Stephanie sonreía con los ojos cerrados encerrando entre sus senos el miebro y una mano sujetaba el hombro de la muchacha. Risotadas. Dedo, una boca masculina pegada a una vulva límpida y bien afeitada. Juajuajua. Dedo, cuatro nalgas acopladas en un vaivén violento. Dedo, un torso empalado encima de otro. Dedo, Max y Stephie desnudos, sonriendo y haciendo el signo de la paz. Un crujido metálico, callan las risas y el grupo de ojos asciende y divisa la lividez del rostro de Naty. Maximiliano sonríe , muestra sin vergüenza la pornografía de su amiga y suena el timbre para acudir a clases. Naty pulsa y pulsa en su celular. El tono de respuesta no se hace esperar. Pulsa y pulsa nuevamente para recibir al rato la misma melodía. Están las dos en su cuarto y Naty pregunta inocente. Stephie, recostada boca abajo mientras navega en las ofertas del Facebook en su blackberry, responde. Y añade. Que lo más cague de risa es que Max le había contado que sabía que una mancita andaba loca por él, pero ni bola pensaba darle a esa zorra de cuarta. ¿En serio? Musita Naty con sus dedos tocando la base de marfil del trofeo a mejor ballerina recibido en séptimo de básica. No me dijo el nombre, loca, pero me leyó la carta de amor que esa cojuda le había escrito. ¡Qué cague de risa, Naty! Si hubieras visto la tracalada de cursilerías que había puesto, nunca vi una carta más CHO-LA… Stephie prorrumpe en una aguda risotada. Natalia se abalanza silente con el trofeo en alto.
Pésimo. Light y obtuso. Tan superficial y banal. No me importa la montañita blanca en continuo crecimiento, que de un momento a otro erupcionará letras en chorro stromboliano. Puedo pagarme más papel. El necesario hasta completar mi historia. Un momento de descarga fecal en los baños de cierto mall me aclaran las ideas un poco. Mi texto deberá tener piel burda pero no rasposa. Un espesor que no atosigue. Que las ideas se disparen en perfecto desorden y cada párrafo sea un vector contrario al siguiente, pero que deje una tenue insinuación de enlace. Que el que se atreva a leerme sienta la textura de mi trama, suave a ratos y crocante en otros, no una papilla sosa que se absorba como alimento de bebé. Quiero que mi lector se pause, tropiece y se retuerza en las enredaderas de mis frases. No como las porquerías que leo en las paredes del WC… oLa cHiCos mE GusTA la bERga bIeN dURa Y RIca yAmENme 0945634XX – MUERTE AL JUEPUTA DE CORREA – a Ramiro el de KFC le gusta que le den por detrás – HERMANO RECIBE A CRISTO EN TU CHUCHATUMADRE ANDATE A LA VERGA. Qué hambre, carajo! Bueno, este pedazo con algo de grasa está perfecto para pasarlo por mi muelecarnes. La carne que ves tu mismo moler es la mejor. Sabes de dónde viene. Le casco dos huevos, pico cebollín y agrego, rallo queso cheddar y añado, y aumento con un poco de polenta en polvo. Amaso hasta formar una gran albóndiga que acomodo en un molde rectangular, dispongo tocino entreverado, rallo más queso por encima y echo al horno. Veremos.
Ole! Ole! Hostia, solicitad que el torero corte rabo y orejas, joder! Bajo un sol abrasador doña Josefina del la Santísima Trinidad vitoreaba al español en lentejuelas el momento en que su recto florete atravesaba a través de la paletilla el corazón, la aorta y la tráquea de un aguerrido toro de lidia, la mejor selección de la hacienda Santa Elena para el deleite de la distinguida audiencia de la Feria Jesús del Gran Poder. Los últimos resuellos del toro fueron sustituidos por un chorro de sangre que lo fue matando lentamente por asfixia hasta que, estremecido en su agonía, dobló sus patas y cayó pesadamente de costado. ¡Pues qué faena, hombre! La multitud aclamó al gallardo torero y una lluvia de rosas bajó hacia el matador. Este hizo una ceremoniosa genuflexión. Mientras el toro aún lanzaba débiles movimientos, desenfundó su daga, cercenó las dos orejas y el rabo y los mostró victorioso ante los aplausos de todos. El toro agonizante y mutilado fue arrastrado a las afueras de la plazoleta mientras doña Carmela, bajo su sombrero panamá, sentía ardor en sus palmas tras aplaudir fuertemente. La fiesta brava era un placer único en el año que sólo ella y otros miembros de la más selecta sociedad quiteña podían darse el lujo de saborear. Era un símbolo de su status. Tras intercambiar charlas con algunas compañeras de graderío, reforzando intencionadamente las zetas mientras algunas manos temblorosas exprimían botas cargadas de vino sin importar si el noble líquido salpicase mejillas y vestidos; decidió la dama retirarse a su mansión en Cumbayá. El calor y las emociones habían cobrado su factura y debía descansar. Su chofer ya la esperaba en las afueras de la plaza de toros. Tras sortear el pesado tráfico, enfiló por la Granados rumbo al valle. Mientras el chofer dedicaba la tarde a abrillantar su Hyundai Santa Fe, su mucama la ayudó a despojarse de su ropa, su sombrero y a deshacer el apretado peinado sujeto con peineta metálica al más puro estilo español. Qué buena faena, Carmita, hubieras visto cómo cayó ese toro y la buena lid que brindó. Las dos anteriores, un poco flojas, si hasta un toro infame le agarra al pobre torero, el Javi creo que era y le manda a volar dos metros. Jesús, María, pobre hombre, breve le llevaron al hospital, hijita. Dios en su gloria infinita le ha de velar, un hombre bueno como él no ha de morir así como así… La mucama asentía sin responder. Era mejor escuchar todo lo que dijera la señora, porque ya a sus sesenta y tres sobre todo anhelaba ser atendida. Uf, pero me estremecía de emoción de verle al Manolito terminar con dos orejas y el rabo, qué elegancia, qué distinción, hijita, qué… - MENTIRA…. ¿Per..perdón? ¿Dijiste algo, Carmita? Preguntó extrañada la anciana. La criada frunció el ceño y negó. No, no podía haber sido la voz de la Carmita, sonaba seca y ronca. De mujer pero seca y ronca. Era extraño. Aparte de la Carmita y el Efraín, el chofer, nadie habitaba esta gran mansión que había adquirido su difunto marido hacía ya treinta años. Una hermosa fortaleza de piedra, madera y mármol. Surcado en sus techos por recios troncos y tragaluces de cristal opaco para darle suntuosa luminosidad. Y el jardín, en el que varias especies exóticas de orquídeas fueron cultivadas para dotar de una inusitada belleza, pero que con el pasar del tiempo, fueron marchitándose los setos y la vulgar hiedra y la maleza volvieron el parque en un escabroso espinar. Más que sea verdeaba y daba color a la soledad, pensaba a veces. La nostalgia llamó a los recuerdos de sus dos hijos. Grandes empresarios ellos, uno residente en la Argentina, el otro en Manhattan, USA. Las cartas y posteriores e-mails gradualmente se fueron espaciando hasta terminar en breves palabras de saludo para cumpleaños y navidad. Las promesas de visita con nueras y nietos se postergaban continuamente. Lo que siempre llegaba puntual, eran sus viáticos y depósitos que mes a mes depositaban sus hijos. Bastante para adquirir lujos, joyas, auto, servidumbre. Mas no alegría. Luego de darse un largo baño, envuelta en su bata se dirigió a la habitación principal. Varios espejos enormes revestían las paredes. Es para que tu belleza adorne continuamente estas paredes, mi Finita, había dicho su marido hace treinta años cuando decoraban los aposentos. Agradecía de corazón a su Fabián por haberle dejado tanto lujo, por haberla convertido en una dama de alcurnia, abolengo y que pudiera regodearse entre - MIENTES… La voz enronquecida la hizo ahogar un grito mientras se volvía en busca del origen. ¿Quién anda ahí? Preguntó sabiendo ya que los sirvientes estarían ya durmiendo en el anexo destinado a la servidumbre, al otro lado del jardín. Pero ella con sonar el timbre los tendría a su lado en menos de - ELLOS NO VENDRÁN Nuevamente la voz tras ella. Se volvió violentamente, aterrorizada y sólo vio su imagen en uno de los espejos. Había en efecto numerosos rostros, idénticos al suyo, arrugados, envejecidos, marchitos. Pero nadie más. Contemplaba su imagen asustada en busca de una explicación lógica cuando la expresión de su reflejo cambió a un cruel sarcasmo y abrió la boca, teniéndola ella bien cerrada. - ESTÁS SOLA. COMPLETAMENTE SOLA. ¡Déjame en paz! Por Dios, déjame en paz! Graznaba la anciana llevándose las manos a la cabeza. ¿Qué era todo esto? ¿Por qué su reflejo le hacía semejantes atrocidades? ¿Era su reflejo o el Demonio quien buscaba confundirla en su fe absoluta y perfecta? Hizo el signo de la cruz ante su reflejo esperando que la gracia divina borrase esa abominación para siempre. Pero con cada cruz trazada la imagen se hacía más y más hórrida. El cano cabello revoloteaba como movido por un torbellino, los ojos se tornaban blancos completamente y la boca se abría más y mas mostrando un interior negro como un portal al averno. Doña Josefina, horrorizada, sollozaba y llamaba a gritos a Efraín, a Carmita, a quien sea que viniera en su ayuda. Pero el reflejo endemoniado no paraba su letanía sin cesar de reírse. - ¿DÓNDE ESTÁ TU CLASE? ¿DÓNDE, TU ABOLENGO? ¿DÓNDE, TU GLAMOUR?. La mujer tomó una lámpara de pedestal y con un grito de furia lanzó el armatoste a su imagen, quien se fragmentó y desintegró. Sonrió al haberse deshecho por fin de semejante mostruosidad, ahora tenía que llamar a.. - NO PUEDES ACABAR CONMIGO, JOSEFINA, NO PUEDES ACABAR CONMIGO. Giró helada de espanto y lanzó un alarido al ver que su deforme reflejo estaba en otro espejo. Volvió a coger la lámpara y volvió a hacer añicos el cristal. Pero con cada golpe volvía la voz cascada más violenta que antes, hasta que al final quedó sólo un espejo. El de su vestidor. A punto del colapso vio el brillante fondo oscurecerse y ser ocupado en su mayoría por el horrible rostro encrespado de boca negruzca. - NO ME PUEDES EXTERMINAR, JOSEFINA. YO SOY TÚ Y TÚ ERES YO. NO PUEDES ACABARME… Entonces la anciana se le iluminaron los ojos y le dijo con voz de triunfo a la aparición que sí podría eliminarla. Claro que podría. ¡Sólo tenía que acabar con el origen del reflejo y el monstruo se iría para siempre! La visión gritó destemplada al ver cómo Josefina tomaba uno de los fragmentos más agudos de uno de los espejos y con una risa más horrenda que el propio espectro, procedió a perforarse la carótida.
Está mejorando, pero no me termina de convencer. Muy melancólico quizá? El choque de depresión y horror me sonaba poco elegante? ¿Caigo acaso, en truculencia innecesaria? Veo las hojas de los eucaliptos, con su olorosa escarcha cubriéndole las hojas. Siempre y nunca, desmenuzando el presente, llorando por un pasado y temblando aterrorizado por un futuro. Es la vida de los que me rodean, en su gran mayoría. Como medusas vertebradas, por el mismo agujero degluten y excretan ilusiones. Se alegran de las promesas de vida eterna y dejan de lado las eternidades que esta vida les ofrece. Enceguecidos por santidad, el brillante reflejo de las ofertas celestiales disfraza podredumbre y decadencia que bulle viscoso bajo las máscaras sonrientes. El ruido de las panderetas acalla el alarido de dolor provocado por el falo hecho de billetes que es embutido en los frágiles anos del prójimo en desgracia. En fin, todo se reduce a instintos y deseos, quiéranlo disfrazar como quieran. Así que selecciono el corte adecuado, lo separo del resto y procedo a picarlo en cubos pequeños. Lo guiso en una sartén gruesa con tomates troceados, previamente escaldados en agua hirviendo, cebolla y pimiento picado, sazonado con laurel, ajo y pimienta roja. Vacío luego el espeso estofado en una costra de tarta y cubro con más costra. Practico un agujero para que el vapor escape y lo encierro en el horno. Que se dore una hora menos cuarto. Hasta entonces, me calo los audífonos de mi i-pod y buceo entre las notas.
¿Qué chucha me ve este hijueputa? Voy pensando con rabia cada vez que veo ese rostro sonriente mirándome sin apartar la vista ni por un segundo, cada vez que tengo que tomar el trole para acudir a mi trabajo, en la unidad C-2 que sale puntualmente 6:15 de la mañana. Siempre está ahí, sin cambiar su maldita expresión burlona. Y es a mí a quien mira. ¿Busca puñete acaso? Me tiene podrido este maldecido. ¿Por qué qué tengo yo para que pueda burlarse el tipejo? Mis treinta y cinco encima me han ido podando de cabello la corona de mi cabeza, dejándome un halo como tonsura de monje. Ya podía oír la frase “calvito, calvito” de mis amigos o lo que era peor, de la secretaria que tanta hambre le tenía, y ahora que para ella no soy más que un motivo para reírse en vez de ver un macho dispuesto a satisfacerla en todas sus exigencias. Mierda. ¿Será que el mísero ése logró verme por encima, de pronto viéndome pasar por debajo del puente peatonal y desde ahí ha decidido perpetuar su mueca para torturarme? ¿O de pronto es mi bajo sueldo? Es posible, puesto que catorce años de romperme el lomo trabajando de mensajero en una empresa de negreros no han proporcionado mayores lujos a mi familia. Es como estar viendo el rostro avinagrado de mi mujer cuando extiende la mano para recibir cuatro o cinco lánguidos billetes producto de mis siete a siete. Comer y pagar gastos básicos, y pare de contar. Ni qué pensar en televisores de alta definición, ni el playesteyshon tres que me pide mi hijo mayor, peor pagar algún viaje a Cartagena o a Punta Cana que mi mujer me restriega en la cara cada vez que aparecen esas ofertas de 499 dólar por persona. ¿Cómo habrá averiguado este malparido? ¿Quién le habrá chismeado de la miseria que gano semanalmente? Quisiera tener al chismoso enfrente mío y romperle la jeta a patazos, para que sepa amarrarse la lengua. A la final se ha enterado que mi otra hija, la de trece años, la ha preñado el desgraciado del novio. De pronto es eso, se está cebando en mi deshonra y mi vergüenza, al saber que tan joven voy a ser abuelo, que no he sabido criarle bien a mi muchacha, que he permitido que venga un reguetonero zarrapatroso a palabrearle a mi niña y con el cuento de la prueba de amor, le hace el niño y luego se larga sin más ni más. ¡Mi ira infinita, de saber que ese pedazo de mierda está riéndose también de la desgracia de mi hija! ¡Mi impotencia, de que cuando le fui a reclamar y a exigirle que asuma responsabilidades, sacó a su pandilla de fascinerosos y entre todos fui blanco de puntapiés y escupitajos! ¡Es de eso! ¡Es de eso que viene tu asquerosa sonrisita, pedazo de cojudo! ¿O es de casualidad que simplemente se ríe de mí, porque yo vengo de abajo, que tuve que venir dejando familia y amigos para poder sobrevivir en esta ciudad inmunda y gélida, que me han señalado a espaldas mías y diciéndome que soy un simio por venir de donde soy? ¿Que ellos en su arribismo y su soberbia, se toman el derecho de insultarme así incluso a la cara pero que luego tapan su insulto haciéndose que me “lo dicen cordialito, de cariñito nomás” para luego doblarse de risa a costa de mis barbas? ¿Quién? ¿Quién les otorgó el derecho a creerse superiores al resto de la gente? ¿Quién les dio carta blanca para juzgar de acuerdo a su propia doble moralidad? ¿Quién les autorizó a esgrimir argumentos estúpidos y arcaicos sobre si nosotros somos brutos pero ellos son elegantes? Sí, creo que es eso. El muy miserable se ríe de esa cuestión. Y se seguirá riendo mientras le dé piola. Porque me tengo que hacer respetar. Me VOY a hacer respetar. Disfruta no más de tu sonrisa, chatumadre, que mañana te la borro. Y llega ese mañana. Ahora soy yo el que voy sonriendo. Mi gran sonrisa choca con la ancha sonrisa de mi enemigo. Ni siquiera parpadea mientras me voy acercando a él pero sí noto que acentúa más su sonrisa. La ira me invade el rostro mientras logro farfullar mucho te hago reír chucha tu madre? A ver si ahora te sigues riendo! Y pelo un fierro guardado en mi manga y mando directo a donde caiga. ¡Pescuezo, hombros, cara, no me importa, y el hijueputa sigue riendo! ¡Pero yo sigo! ¡Pecho, espalda, hombros, brazos y por fin se borra su mierda de sonrisa! ¡No me importan los gritos, los alaridos, no me importa saber qué significa autista, me estoy haciendo respetar! ¡Panza, piernas, pecho! ¡Quítenme los brazos de encima, chapas de mierda!¡Déjenme disfrutar de mi alegría, de verle sangrar al desgraciado por cada herida que le provoqué! ¡No, no me cieguen con gas picante, quiero verlo morir, quiero verlo morir…!
Hmmm… Esta por fin me está agradando. Pienso en detalles posteriores mientras el último trozo de tasajo impregnado de tabasco desaparece por mis carrillos. Reflexiono sobre si puedo pulirlo un poco más, si puedo agrandar conceptos, si el hilo de la trama puede ser más o menos tortuoso cuando un tufo a podrido me fastidia las narices. Me dirijo a mi alacena, abro las puertas y suelto una maldición. Aún me quedan dos piernas y un brazo, y ya se está echando a perder.
Si no acabo este cuento pronto, tendré que ir a cazar más inspiración.