Wednesday, February 11, 2009

La cocaína es para los gringos y los hijitos de papi. La hoja de COCA es para el pueblo sudamericano!! Traveler, día 22.


Pues así como lo leen, mis estimados lectores y amadas lectoras.
Bolivia es la cuna de una cultura simplemente milenaria, así lo fui observando al recorrer tantos recovecos y callejuelas cuya estructura no ha cambiado en siglos. Ahora bien, deseo referirme ahora a un hermoso episodio dentro de mi viaje.
Volviendo a andar sobre el mercado de las brujas, en la calle Linares, paralela a la principal de La Paz; y tras saborear una copa de API, que es una colada de maíz de varias formas, blanco, amarillo y negro acompañado de una LAUCHA, empanada de queso, grandota y llenadora; mis ojos se fijaron en un singular letrerito. El Museo de la Coca. Intrigado, decidí pasar y pagar los 10 bs que costaba la entrada.
Lamentablemente fotos dentro del museo no podía tomar, así que les trataré de repetir en lo posible lo que aprendí dentro.
La cultura del mascado de coca (ucullo) se remonta a miles de años antes de Cristo, encontrándose evidencias de mascado en varias culturas pre-incaicas no sólo en Bolivia, sino en Perú, Venezuela y en Ecuador incluso.
Fue desde el año 1500 cuando historiadores españoles describieron oficialmente la cultura de la coca, denotándola como parte esencial de la vida del indígena sobre todo del altiplano.
Estaba descrito en varios documentos incaicos que el aceite de la coca se usaba como anestésico local para operaciones de cirugías menores y mayores que incluían hasta trepanaciones craneales y reducciones de fracturas abiertas. Para que vean.
Para variar, la celemba putísima Iglesia Católica, en el primer concilio celebrado en la Paz, en 1511, declara la hoja de la coca y el ucullo como DIABÓLICO y prohibe terminantemente dicha práctica, pero luego tuvieron que tragarse su vómito cuando, a través de las Encomiendas y otros métodos de esclavización de los indios sobre todo por la explotación minera, se dieron cuenta que el minero que consumía hojas trabajaba más y mejor. Así que para su maldita conveniencia, la "santa" iglesia prefiere establecer diezmos sobre la producción y el comercio de hoja de coca.
Así fue que en lugares como Potosí y otros, donde el comercio de oro, plata y otros minerales hasta desangrar la pachamama, hacían crecer las ciudades hasta niveles de New York, el comercio paralelo de coca podía incluso opacar a los anteriores. La hoja era usada como moneda y como salario.
Debido a la importancia que tenía el consumo de coca para los obreros y mineros, se fueron estableciendo las sociedades de cultivadores y recolectores de hoja de coca. Se me escapan los nombres reales en quichua y aymará, pero ahí tienen a Santa Wiki para que los ilustre. Yungas, creo que es.
Esta guevada continuó hasta que cuando terminó la sacadera de oro por parte de los españoles, para el año 1800 y pico. Luego de eso, varios científicos europeos y franceses empezaron a analizar los componentes de la coca, hallando tres alcaloides principales, uno de ellos era la cocaína. A partir de modificaciones químicas se fue sintetizando la procaína, la lidocaína y otros los cuales fueron base de la actual anestesiología.
Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, estudió los efectos del alcaloide sobre los estados de conducta, buscando formas cada vez más puras de la cocaína. Fue así que se convirtió en el primero cocainómano oficial, del esnifado.
Para finales de los 1800, un químico francés decantó un vino elaborado a base de la coca, demostrando que por cada 28 cc de vino había 1.2 gramos de alcaloide activo. Con razón se volvió la medida de moda entre la alta sociedad francesa, quienes la consumían en busca de la sensación de bienestar, placer y alto nivel energético que proporcionaba dicho elixir.
Fue a principios del siglo veinte cuando un quimico farmacéutico norteamericano quiso elaborar una bebida sin alcohol pero con el efecto estimulante de éste último, ante la dureza de la "ley seca". Inspirado en el vino francés estimulante, creó una bebida verdosa y azucarada con elevados niveles de cafeína la cual se vendía al vaso a los transeúntes exhaustos luego de un duro día de trabajo. Fue así como vino al mundo la COCA-COLA.
Fue tal su éxito que se empezó a vender por botellas, así que entre publicitarios hicieron el famoso loco y varias formas del envase.
Pero para los años 50, vino un reverendo cara de verga, un banquero llamado Fonda, quien rebuznó ante este otro atado de zoquetes, las Naciones Unidas, que "EL CONSUMO DE LA HOJA DE COCA, ERA LA PRINCIPAL RESPONSABLE DEL ATRASO Y LA EXTREMA POBREZA DE LOS PUEBLOS SUDAMERICANOS, ESPECIALMENTE LOS ANDINOS" y claro, fue desde ahí que la ONU y el gobierno de USA (quienes ya jalaban cocaína que daba gusto) le declaró la guerra al consumo de coca en todas sus formas, llegando a omitir decretos de tal absurdez como el 1008: "Todos son narcotraficantes hasta demostrar lo contrario". En apoyo a la iniciativa americana, muchos de los gobiernos de turno de muchos países les hicieron al juego, dedicándose a erradicar por la fuerza esta práctica milenaria. Para ese tiempo también la Coca-cola eliminó de sus componentes (por lo menos oficialmente) la hoja.
Claro que los pendejos se iban contra los productores del producto básico, e inocuo, y no contra los verdaderos batracios que elaboraban tal veneno. Y veneno vuelvo y repito, pues aquí les pongo un extracto en la medida de lo posible, del proceso de convertir la Mama Coca en la blanquita cocaína (ouh, yeah).
La hoja de coca, principalmente de las variedades no muy comestibles (recuerden que el ucullo se realiza metiendo dentro de la boca unas cuantas hojas denervadas, masticarlas y humedecerlas un poco con saliva y luego incluir un compuesto alcalino en la masticación el cual puede ser ceniza de quinua, o de troncos de plátano, llamado LIMA, que es como una pastita negra o una barrita gris, el cual actúa como catalizador del alcaloide aprovechándose hasta el 90% de la hoja, quedando las fibras que pueden escupirse luego) son enviadas hasta los "Pisadores" quienes a punta de pies, como el elaborador artesanal francés de vino, pisotea y prensa la hoja con los siguientes elementos (pilas con lo que se usa)
- Diésel
- Sosa cáustica
- Acido Sulfúrico
Con lo cual el resultado final se llama "PASTA DE COCA o PASTA CRUDA".
La pasta cruda es sometida a un proceso de refinamiento el cual puede ser desde lo artesanal hasta lo industrial, en busca del alcaloide más puro posible, en forma de cristales blanquecinos. Y ojo con lo que se usa en su refinamiento:
- Eter
- Acido clorhídrico
- Otros corrosivos
- Gasolina y diesel.
El caso es que ya el "producto final" puede ir directo al consumo (para los full aniñados) o adulterarse con cualquier mierda que le dé el color blanco para el consumo popular pero igual carísimo. O simplemente, mezclarse con bicarbonato y otras guevadas para crear el famoso CRACK.
¿Rico, verdad?
Y hablando de cifras. De 10 o más kilos de hoja de coca, sale un kilo o menos de pasta cruda. Y de un kilo de pasta cruda, sale 1 cuarto de kilo de cocaína más o menos pura, cotizada desde 10 a 20 lucas en la yoni.
¿Se dan cuenta ahora, de la diferencia entre MAMA COCA y COCAÍNA?
Fue por eso que le dije al encargado del museo, que ojalá este conocimiento pueda compartirse con TODOS, para que sepan los coqueros y los basuqueros lo que realmente se están metiendo. Y que los encopetados gobierneros, que vean lo que hacen cada vez que se enorgullecen luego de arrasar con "sembríos clandestinos de hoja de coca". Ahora saben bién a quién apuntar sus cañones.
....
Luego de salir de este museo, me fui a otro lugarcito para degustar un plato de carne de llama riquísimo servido con quinua hervida, junto con un yangueñito típico, hecho de licor nacional y jugo de naranja. Más boliviano imposible.
En fin, no me crean. Investíguenlo.
Las fotos... lamentablemente, no puedo subirlas, debido a la lentitud de blogger y la señal... por lo menos con el videíto queden.
Espero que a la otra, pueda subir, que quiero conocer Tinawaco, Copacabana en pleno Titicaca, y otros lugares importantes dentro de La Paz.
Hasta la otra!

9 comments:

Paolita said...

titicaca

Nona said...

Con esta información me basta y sobra, acostumbrada a las fotos, esta vez no hicieron falta. Excelente explicación Doc, acabo de dar un paseo por el Museo de la Coca yo también. Besos de su humilde admiradora y suerte en su viaje

LaMar said...

buen relato, querido Tofu!

Melquiades - Arlequín said...

Por eso dejé la cocaina y me dedico a la coca... Traerasme mis funditas no!!! Y Caramelitos...

Por cierto, yo si tomé fotos dentro de ese museo y tengo fotografiado el poema que habla de la maldicion de la pacha mama al hombre blanco... Sabes a que me refiero.

Lo triste es que a pesar de la info dada lo unico que vas a provocar en los cocainomanos es más ganas, es el efecto contrario, como al ver una peli anti drogas... te dan ganas de drogarte...

Anonymous said...

Hola hijo, nos alegra que estés bien, ya estábamos un poco preocupados porque no teníamos noticias tuyas. Concuerdo con todo lo que expones sobre la historia de la bendita hoja. La degeneración proviene de quienes precisamente han intentado suprimir (sin éxito) el consumo de dicho producto.
Cuídate y no dejes de escribit.

Tus padres.

Ursus Andinus said...

Genial...

A mi lo que me llegó en La Paz cuando estuve es la pobreza.

Pero que razón tienes de lo de la hoja de Coca, es interesantísimo y realmente muy necesario de aprender. Por cierto que masticar coca con cal mejora su efecto tipo "red bull".
Esperando que te vaya muy que muy bien, un abrazo y siga con tan magnífico viaje, y viendo sus fotos anteriores recordé mi paso por Iguazú... wow

Chopan said...

me encantó este post, todo menos el título jeje

suerte en Bolivia, ojalá pueda yo algún día ir por allá

belica said...

Toda una catedra mi Dr. Tofu, he aprendido mucho, tenía poco conocimiento sobre el proceso de la cocaína.

Anonymous said...

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