Monday, February 02, 2009

Lo que es ir al teatro. Traveler, día 13.

Hola people!
Luego de haberme echado casi dos horas para subir todas las fotos atrasadas, me dediqué a buscar algo para comer y salí a pasear por la playa, las cuales son largas hasta donde se pierde la vista.
También estuve dando mis vueltas por el centro de la ciudad, dándome cuenta que MdP es una urbe enorme francamente. Es muy parecido a BsAs.
Ya cuando el sol había casi huido por el horizonte, me dijeron que teníamos un pase de cortesía al una obra de teatro no muy lejano. Cosa que me arreglé y fui.
Con una escenografía sencilla pero adecuada y justa, la obra se titulaba "LA ULTIMA CENA", una obra de carácter político sobre las eternas fricciones entre derecha e izquierda, la cual fue bastante bien llevada, una trama muy atractiva y sin nada de sobreactuaciones. Muchos de los personajes mostraron un gran carisma.
La trama gira más o menos así.
Cinco estudiantes graduados, pensadores de izquierda, dos muchachos, dos chicas, y su líder un tipo gay pero no torreja, están cenando luego de observar el noticiero donde el comentarista más oído y respetado lanzaba una diatriba contra la teoría del calentamiento global (gran falacia a su parecer) y sobre la opción de destruirlo todo para el bien de nuestro progreso.
Tras comentar los sentimientos encontrados, llega uno de los muchachos con un invitado que lo ayudó a regresar a casa y lo invitan a cenar. Durante la cena, el tipo revela que es un veterano de guerra y detesta a los intelectualoides que sólo viven en quejas y análisis, pero a la hora del cogeculo, son los primeros en sacársela. Esto molesta a los muchachos quienes discuten luego sobre las políticas nazi y sobre Hitler. Uno de los chicos es judío y tiene una fuerte bronca con el ex-soldado sobre la supuesta falsedad del holocausto y el estilo comercial judío. La gresca sube de tono hasta que se van a las manos y el sujeto amenaza al muchacho con un cuchillo en el cuello y en el forcejeo posterior, involuntariamente asesinan al soldado.
Tras el shock y las discusiones, deciden deshacerse del cadáver y nunca revelar este secreto. Entonces hacen un supuesto, una hipótesis, suponiendo que el invitado hubiera sido un joven artista llamado Adolf Hitler, ¿lo habrían asesinado o no, sabiendo el horror que provocaría luego? Con esta consigna, empiezan a invitar a varios representantes de la extrema derecha a cenar para intentar hacerlo desistir de sus ideologías so pena de envenenamiento con un vino tóxico. Así van desfilando varios detestables personajes. Un cura del opus dei, un misógino machista, una doña detractora acérrima del código Da vinci, una jovencita curuchupa... algunos sobreviven, otros no.
La cuestión es que el asunto se empieza a ir de las manos de los muchachos, hasta que en el último acto, el invitado final es el propio conductor de televisión que tanto aborrecían.
Una obra bastante bien llevada y realista, sin sobreactuaciones, con las partes donde debían estar. Mis aplausos para ellos.
Las fotos de rigor.


Esta es el hostal donde me alojo. Muy hermoso, recibió incluso premios a preservación de casas.


A lo lejos, la playa, una parte.

Ese nombre...¿dónde lo escuché antes?







Mientras andaba por el centro.



Una monedota de piedra, y las cosas como eran hace un pocotón de años. Claro, manchados de graffiti.







Más ciudad y playa. Eso sí, el Atlántico es bastante bravito y FRÍO.

Aquí con parte del staff de actores que les dije antes. De izquierda a derecha: El ex-soldier, el cura opus dei (bien que le dieron viravuelta), Tofu, dos de los chicos del grupo de ejecutores y el escritor de la obra. Bravo!

4 comments:

Hada said...

Cuando regresa? Sería interesante encontrarlo en medio del camino Doc, lo he estado leyendo... Un abrazo, fraternal!

Paolita said...

CHUCHO ESTA BIEN BONITA LA PLAYA

Melquiades - Arlequín said...

Haber, yo te voy a cometar por partes:

La obra, muy interesante, bastante comercial propagandista para la izquierda, pero realista aunque para mi punto de vista ni la izquierda ni la derecha son la respuesta... De política no hablaremos por acá...

El hostal está re chulo loco, bien bacano!!! La playa se ve hermosa, lo que da asco es la gente que la ensucia y hace que el paisaje se vuelva desagradable, la avenida es Patricio Peralta Ramos, no Raúl Patrico Triviño, el centro pues para mi gusto es un centro moderno, nada clasico o colonial, pero muy bonito, lo de los graffities no podes evitarlo che! la ignorancia de la gente es más grande que su inteligencia...

Perdón hoy estoy anti gente...

Saludos y suerte man, bon vouyage!

Esteban said...

que buen raid te estás mandando, en la cbox, dejé mi mail para que te comuniques...

saludos!